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viernes, 19 de abril de 2019

REVUELTO DE BACALAO Y CEBOLLA CARAMELIZADA




Cada fiesta religiosa viene acompañada de un repertorio de recetas dulces y saladas típicas de esas fechas. Por ejemplo, si decimos potaje, todos pensamos en Cuaresma igual que las torrijas nos llevan directamente a la Semana Santa y a  la casa de madres y abuelas. ¿Y si decimos bacalao? ¿Solo comes bacalao en estas fechas o lo incluyes en tu menú todo el año? Porque si hay un rey en nuestras mesas estos días, ese es el bacalao. Lo podemos encontrar  cocinado de todas las maneras y acompañado de verduras, garbanzos ...

La receta que hoy te dejo no es solo para Semana Santa. Es para darte un sencillo homenaje cualquier  día del año porque ¿quién puede resistirse a unas lascas de bacalao bañadas en un jugoso revuelto de huevos y acompañadas de cebolla caramelizada?




Ingredientes para 4 personas:

300 gr de bacalao desmigado y desalado
1 cebolla
8 huevos
25 gr de azúcar
pan tostado (opcional)
tomillo

1. Picamos la cebolla en juliana y la rehogamos en una sartén con un poco de aceite de oliva.

2. Cuando empiece a estar dorada, añadimos el azúcar. Si tenemos el fuego muy fuerte, lo bajamos un poco y dejamos que se confite. La retiraremos de la sartén cuando tenga un color parecido al de la miel.



3. En la misma sartén, añadimos un poco de aceite y el bacalao que rehogaremos a fuego suave. Cuando esté hecho, incorporamos la cebolla caramelizada.

4. En un bol batimos los huevos y los vertemos en la sartén. Removemos bien con el fuego suave y, cuando se hayan cuajado según tu gusto, probamos por si hubiera que añadir algo de sal.




5. Antes de servir, agregamos el tomillo. Lo podemos acompañar de pan tostado.

Puedes dejar la cebolla caramelizada lista la tarde anterior y al llegar a casa solo tardarás unos minutos en preparar este delicioso revuelto.

martes, 1 de marzo de 2016

POLLO EN PEPITORIA



Cuando hace frío, el cielo está gris y  llueve como si no hubiera un mañana es el momento ideal para meterse en la cocina y preparar algo que nos haga entrar en calor. Ese momento para mí fue el pasado fin de semana. Momento para sacar la cazuela más grande que tengo y armarme de paciencia para tener en el fuego este pollo en pepitoria sin mirar el reloj, sin acelerar la cocción en la olla, solo dejando que lentamente los sabores se fueran mezclando, el pollo se hiciera y tuviéramos una salsa que ya, ya. Digo que saqué la cazuela más grande porque cada vez que me pongo a hacer un guiso me gusta hacer bastante cantidad, como si a casa fuera venir un regimiento a comer en cualquier momento, y así poder tener un tupper esperando en el congelador.

Esta receta es un clásico, de las de toda la vida y que en cada casa seguro que tiene un toque diferente y especial. Es uno de esos platos que todos deberíamos saber cocinar y que no tiene ninguna dificultad. Lo único que se necesita es tiempo pero que si no se tiene, no pasa nada, para eso están las ollas. Como te comentaba seguro que en cada casa se le añade algún ingrediente distinto que lo hace diferente de los demás. Pero seguro que lo que no falta en todas las recetas son las almendras y la yema del huevo duro porque estos dos ingredientes son los que caracterizan a la salsa pepitoria.




Aunque no sepas cocinar o hayas cocinado poco, te recomiendo que no te pierdas esta receta, que te atrevas y te metas en la cocina porque no es difícil, te estarías perdiendo un gran plato de nuestra cocina y, sobre todo, porque te va a transportar a la cocina de tu madre, tía o abuela. Creo que la cocina es la mejor máquina del tiempo que hay.


Ingredientes:

1 pollo en trozos
2 huevos cocidos
3 cucharadas de almendras tostadas
2 cebollas medianas
2 hojas de laurel
aceite de oliva
2 dl de vino blanco
azafrán
caldo de pollo

En una cazuela vertemos tres cucharada de aceite de oliva. Salpimentamos los trozos de pollo. Cuando esté el aceite caliente empezamos a dorarlo por tandas. No queremos freírlo del todo, solo dorarlo. Lo retiramos y reservamos.



En esa misma cazuela nos ponemos manos a la obra con la salsa. Para ello rehogamos la cebolla cortada en trozos. En seguida verás que empieza a tomar un color tostado porque irá absorbiendo el repegado que hay en el fondo de la cazuela después de rehogar el pollo. Salamos y esperamos a que esté bien rehogada.

Añadimos el pollo, el vino blanco, las dos hojas de laurel y cubrimos con el caldo de pollo. Dejamos que lentamente se vaya haciendo removiéndolo de vez en cuando para evitar que se pegue y vigilando que no se quede sin líquido. Si eso pasara, añadiríamos más caldo de pollo.

En un mortero majamos las almendras con el azafrán y las yemas de los huevos cocidos. A mitad de cocción se lo añadimos al pollo. Ahora verás que la salsa va engordando. Sigue removiendo de vez en cuando hasta que veas que el pollo ya esté hecho. Al final añadiremos las claras de los huevos picadas.




¿Con qué puedes acompañar este plato? Con un arroz, unos picatostes o unas patatas asadas con tomillo, ajo y un poco de vinagre balsámico.

Es muy sencillo. Como habrás visto en la foto he escogido unas patatas pequeñas que  he cortado longitudinalmente y he puesto en una fuente apta para el horno. He añadido unas ramas de tomillo y unos dientes de ajo sin pelar. He salado, añadido aceite de oliva y un poco de vinagre balsámico. Al horno hasta que estén hechas y... listas para servir para acompañar nuestro pollo en pepitoria.


martes, 5 de enero de 2016

ENDIVIAS GRATINADAS




Empezamos un año nuevo haciendo lo que más nos gusta: cocinar. Y por aquello de que hemos comido mucho y de que entre los propósitos de este año, está el incluir más verduras en nuestra dieta, la primera receta va de endivias. Bien, acompañadas de jamón cocido, pero verdura al fin y al cabo ¿no? Y es que la primera receta de 2016 nos lleva a Francia de la mano de Julia Child y su Mastering the Art of French Cooking. Este libro, bueno los dos, llevan en mi cocina ya unos añitos y creo que solo he publicado una o dos recetas. Y han tenido que ser las chicas de Cooking the Chef las que han rescatado el libro de la estantería y me han llevado a querer saber más sobre esta mujer impresionante en todos los aspectos.

Creo que supe de la existencia de Julia Child cuando vi la película de Julie and Julia. Me reí mucho con las aventuras y desventuras de Julie para hacer todas las recetas de su libro. Entonces ya me llamó la atención el tema de los blogs de cocina y cómo no me entraron unas ganas tremendas de comprar el libro. La actuación de Meryl Streep me pareció en su momento un poco exagerada pero si ves los vídeos que hay en youtube de Julia Child te darás cuenta de que es igual, igual a ella. Tiene el mismo tono de voz, los mismos gestos, todo igual. De hecho si no estás viendo la pantalla, no podrías saber quién es quién.




Julia Child nació en 1912 en una familia acomodada que le permitió tener una gran educación académica, a querer ser periodista, a trabajar en publicidad y al servicio de inteligencia de los Estados Unidos durante la II Guerra Mundial. Cuando  estaba destinada en Ceilán conoció  al que será su marido, Paul Child, y con el que contraerá matrimonio el 3 de septiembre de 1946. El día anterior los dos tuvieron un accidente de tráfico pero eso no les impidió celebrar la boda. Eso sí, los dos con los puntos que les dieron tras el accidente bien visibles y con vendas.

Dos años más tarde Paul Child entró a servir a su país en el Ministerio de Asuntos Exteriores siendo su primer destino Francia. Y allí Julia Childe encontró su verdadera vocación con tesón y trabajo. Se matriculó en la prestigiosa escuela de cocina Le Cordon Bleu para aprender a cocinar. Como lo lees, no sabía cocinar y de hecho antes casarse  ya lo había intentado en una escuela de cocina de Los Angeles con muy malos resultados. Era un auténtico desastre.  Así que no hay que desesperarse si no salen las cosas bien a la primera. Ahí tenemos a la gran Julia Child.




Allí conoce a Simone beck y Louisette Bertholle con las que en 1961 publicaría Mastering the Art of French Cooking. Un libro que le dio muchas alegrías y que le abrió las puertas de la televisión cuando en 1963 acudió al programa "I've been Reading" para hablar de su libro armada de unas varillas, huevos y un cuenco para montar claras mientras hablaba de sus recetas y alimentación. Causó tal sensación y la cadena de televisión recibió tantas cartas pidiendo que volviera, que empezó con su programa de cocina, el primer programa de cocina de la televisión.

Fue tan admirada como criticada sobre todo por no lavarse las manos, jugar con los pollos en antena, por la imprecisión en la cantidad de los ingredientes o por la cantidad de mantequilla y nata que usaba en sus recetas. A lo que ella respondía que prefería tomar solo una cucharada de pastel de chocolate a tres cuencos de Jell-O.

El 5 de agosto de 2012 se cumplió el centenario del nacimiento de Julia Child y durante esa semana en muchos restaurantes a lo largo y ancho de los Estados Unidos se sirvieron recetas de sus libros.

Y aquí estamos, preparando una de sus recetas: endivias gratinadas con jamón cocido.



Ingredientes:

4 endivias grandes
8 lonchas de jamón cocido
mantequilla
3 huevos
1 taza de nata

Como ves no son muchos ingredientes y son muy comunes.

Empezamos limpiando las endivias de las hojas exteriores si están feas o estropeadas. Las lavamos.  Yo las corté longitudinalmente porque eran muy grandes. Las secamos y reservamos.

En una sartén ponemos mantequilla y añadimos las endivias que al estar cortadas se harán rápidamente. Las doramos procurando que no se quemen y añadimos más mantequilla según vayamos necesitando. Una vez hechas las sacamos de la sartén y las enrollamos en las lonchas de jamón cocido.




Las ponemos en una fuente apta para el horno y cubrimos con los huevos  batidos mezclados con la nata o con bechamel. Llevamos al horno a gratinar hasta que el huevo esté cuajado y servimos.

La verdad es que es una plato bien fácil de preparar y que hace una cena estupenda.

¿Cuál será nuestro próximo cociner@? ¿Cuál será la propuesta de Cooking the Chef?  Lo sabremos el 5 del próximo mes.

domingo, 19 de abril de 2015

JAPCHAE- COCINAS DEL MUNDO



Me encanta hacer la maleta, coger el avión y visitar lugares nuevos, volver a algunos que ya conozco, ver cómo vive la gente, qué viste, cuáles son sus costumbres y probar qué comen. Por eso cuando en Cocinas del Mundo propusieron hacer recetas de Corea, allá que me puse como una loca a buscar platos típicos del país porque hasta ese momento no conocía ninguno. Y llegué hasta el Japchae, que significa mezcla de verduras. Este es el mío, me dije porque la combinación de verduras con fideos, en este caso de arroz, me encanta.


Ingredientes para 2 personas:

250 gr de fideos de arroz
1 huevo batido
1 zanahoria cortada en juliana
1 cebolleta cortada en juliana
75 ml de salsa de soja
120 ml de agua
pollo (pueden ser sobras perfectamente) cortado en trozos pequeños
4 champiñones laminados
espinacas baby
guindilla
cilantro
1 diente de ajo picado




En una sartén hacemos una tortilla con el huevo. Reservamos y cuando ya se haya enfriado la cortamos en láminas.

En un wok bien caliente rehogamos la cebolleta, zanahoria y champiñones en aceite de sésamo. Reservamos.

Cocemos los fideos de arroz siguiendo las instrucciones del fabricante. Refrescamos en agua fría y reservamos.




En el wok que hemos utilizado anteriormente vertemos el agua y salsa de soja. Añadimos un diente de ajo y dejamos que espese la salsa. Entonces añadimos los fideos, cebolleta, champiñones, zanahoria y un puñado de espinacas baby. Dejamos que todo se impregne bien de la salsa removiendo con cuidado.

Repartimos el Japchae en los platos y añadimos las tiras de tortilla, pollo, guindilla y hojas de cilantro.

domingo, 5 de abril de 2015

HUEVOS MIMOSA




El día 5 de mes tenemos una cita con un cocinero que nos proponen en Cooking the Chef. Si el mes pasado nos fuimos hasta Perú y conocimos Gastón Acurio, este mes nos quedamos en casa y ¿conocemos a Samantha Vallejo-Nágera? Esto último va entre interrogaciones porque a estas alturas me resultaría increíble pensar que hay alguien que no conozca a Samantha. Forma parte del jurado del exitoso programa Master Chef y ha tenido un programa en Canal Cocina. O mejor dicho, tiene porque reponen regularmente el programa. Yo la conocí a través de su programa de cocina y en seguida me encantó esa forma de cocinar que tiene: alegre, desenfada y llena de color. Boles, cucharas, delantales, flores, relojes, camisetas. Todo, absolutamente todo, lleno de color. 

Elegir una receta ha sido difícil y, no te creas, me he repasado las recetas de la web de Canal Cocina varias veces intentando decidirme por una. Finalmente la ganadora ha sido una receta sencilla, sencilla, apta para los que saben cocinar, para los que no tienen ni idea, para los que no tenemos tiempo según qué días y que vamos a repetir más de una vez en cuanto el calor apriete de verdad. Vamos a preparar unos huevos mimosa.




Ingredientes para 4 personas:

8 huevos
16 filetes de anchoas
mahonesa

¿Habías pensado alguna vez que solo con tres ingredientes podemos preparar algo tan bueno?

Cocemos los huevos y una vez cocidos los pelamos.

Cortamos cuatro huevos por la mitad y sacamos la yema, que vamos a reservar.




¿Qué hacemos con  los otros cuatro huevos? Pues van a ser el relleno. Para ello necesitaremos ahora la ayuda de un colador porque los vamos a pasar para que queden finos. También puedes usar el cuchillo pero no van a quedar igual. Añadimos una cucharadita o dos y los filetes de anchoas picados. Rellenamos los huevos.

Pasamos las yemas por el colador para que queden finas y cubrimos los huevos con ellas.


jueves, 5 de marzo de 2015

CAUSA LIMEÑA




Participar en retos es trabajoso, requiere organización y sobre todo disponer de tiempo para preparar la receta propuesta. Pero merece la pena porque se aprende mucho sobre la gastronomía de otros países y preparas recetas que quizás nunca llevarías a la mesa. Eso me ha pasado con el reto de Cooking the Chef del mes de febrero. Nos proponían realizar una receta del cocinero peruano Gastón Acurio, un total desconocido para mí. Reconozco mi ignorancia en cuanto a la cocina peruana se refiere y una vez que he leído, investigado por internet y probado la receta que hoy os traigo he llegado a la conclusión de que me he estado perdiendo algo fabuloso.

La receta tiene un nombre curioso: causa limeña. Como siempre que buscamos el origen de un término hay más de una versión. Os las cuento. La primera es que se trata de un término quechua, Kausay, que significa sustento o alimento. No te creas,  tiene su lógica porque el principal ingrediente de la causa limeña es la patata y parece que ese es el  término quechua de este tubérculo. ¿La otra? Pues también tiene su aquel. Parece que en tiempos del libertador José San Martín se vendía este plato y el dinero sacado iba para "la causa" de liberación.




Bien, mi causa limeña es un poco light o no del todo correcta y por eso pido perdón a los amigos peruanos porque falta el segundo ingrediente principal de esta receta después de la patata: el ají amarillo. No lo conocía y sigo sin conocerlo en persona porque me ha sido imposible encontrarlo. He encontrado algo parecido. Se trataba de unos sobres con unos polvos amarillos que decían llamarse ají amarillo y cuando leí la lista de ingredientes me llevé las manos a la cabeza y decidí dejarlo donde estaba. Tenía toda la lista completa de conservantes E, no faltaba ni uno. Así que pensé que mi causa limeña rellena de pollo quedaría un poco light. Pero pienso encontrar un ají decente y repetir la receta como debe ser.

Ingredientes para 2 personas:

2 patatas grandes
2 huevos
1 aguacate
1 pechuga de pollo
1/2 cebolla pequeña
limón
mahonesa
aceitunas negras
tomillo

No conocía este plato pero se queda en mi cocina y este verano sé positivamente que lo voy a preparar más de una y dos veces.

Es muy fácil y se puede dejar medio preparando de un día para otro.




Cocemos las patatas con la piel en abundante agua con sal.

Mientras pelamos  la cebolla y la cortamos en trozos no demasiado grandes, más bien como en juliana y dejamos que maceren con el zumo de medio limón.

Asamos la pechuga de pollo o la hacemos a la plancha. Deshilachamos la pechuga y la mezclamos con la cebolla, escurrida,  y mahonesa. Reservamos.

Cocemos los huevos, pelamos y cortamos en rodajas. Reservamos.

Cortamos el aguacate en láminas y rocíamos con zumo de limón y sal.




¿Montamos el plato? Una vez cocidas las patatas las hacemos puré con ayuda de un tenedor, salamos y añadimos aceite. Aquí es donde deberíamos añadir el ají amarillo así que si tienes la suerte de disponer de este condimento, ahora es el momento. Necesitamos un aro para montar la causa limeña. Hacemos una cama de puré de patatas. Sobre ella ponemos el huevo cocido, encima el pollo con la cebolla morada y mahonesa, encima el aguacate en láminas y finalmente otra capa de puré de patatas. Decoramos con aceituna negras y un poco de tomillo.

Pero no solo la puedes rellenar de pollo. Estoy deseando probarla con langostinos.

martes, 2 de diciembre de 2014

SOUFFLÉ AL GRAND MARNIER



¿Ya te has ido o sigues aquí? Es que sé que al ver la palabra soufflé algunas personas no quieren saber nada de nada de la receta. Pasan. Y les comprendo porque yo también era así. Había leído sobre lo difícil que es hacer un soufflé, un buen soufflé, y me temblaban las piernas solo de pensar en que aquello se desinflaría sin remedio y no llegaría a la mesa ni medio presentable. Y no te voy a engañar, se desinfla pero no tanto ni tan rápidamente como yo creía. Y aquí me tienes todavía, después de algunos soufflés, agachada delante del horno, mirando con ansiedad si suben o no suben y esperando que no se produzca el desastre. Es verdad que hay que llevarlos a la mesa recién salidos del horno, pero, oye, que tampoco hay que correr los 100 metros lisos ni caerse por el pasillo, y eso no significa que no puedas preparar la masa con antelación y dejarla en la nevera un par de horas. Así que si estás buscando un postre para estas Navidades, aquí tienes una idea.

Ingredientes:

25 cl de leche
1 vaina de vainilla
3 huevos + 2 yemas
30 gr de harina
20 gr de Maizena
140 gr de azúcar
4 cucharadas de Grand Marnier

Calentamos la leche con la vaina de vainilla abierta y con las semillas raspadas.




En un cuenco grande mezclamos las dos yemas con 50 gr de azúcar, harina y Maizena. Vertemos la leche sobre las yemas, mezclamos y devolvemos al cazo para cocer durante 5 minutos dando vueltas a la mezcla sin parar. Debe espesar.

Separamos las claras de las yemas de los 3 huevos restantes. Mezclamos las yemas con las cucharadas de Grand Marnier y las incorporamos a la crema que hemos dejado enfriar. Montamos las claras con el resto del azúcar y las incorporamos a la crema que tenemos preparada con suavidad y movimientos envolventes. Debe ser una masa ligera y esponjosa.




Engrasamos con mantequilla el molde o moldes en los que vayamos a cocer nuestro soufflé y espolvoreamos con azúcar. Rellenamos los moldes hasta en las dos terceras partes de su capacidad y si quieres puedes dejarlos en la nevera esperando hasta que los hagamos. Yo los tuve 1 hora más o menos. Dejamos que se hagan unos 10 minutos a 200º.

Y del horno a la mesa para disfrutarlos, pero sin correr que ya ves que los míos sufrieron una sesión de fotos y bajaron poco.

¿Ves como no es tan difícil? Piensa en lo bien que vas a quedar con tu soufflé.

lunes, 24 de noviembre de 2014

SHAKSHUKA



¿Eres de los que necesitan esperar un par de horas para desayunar o perteneces al grupo de los que se podrían tomar un caballo nada más levantarse de la cama? Si perteneces al segundo grupo, como yo, estás de enhorabuena porque te traigo el que podría ser tu desayuno si estuvieras en Israel. Con el ritmo de vida que llevamos es un poco complicado levantarse a preparar unos huevos con pimientos rojos rehogados y tomates a las 7 de la mañana así que lo dejaremos para la hora de la comida. Es perfecto para esos días en los que te apetece comer algo casero y que no requiera dos horas de preparación. Porque para  hacer esta receta no se necesita saber hacer platos difíciles ni laboriosos. De hecho tampoco necesitas saber freír un huevo, solo tienes que pasarte por la panadería para comprar una barra, al menos, del pan más decente que tengan. Es que lo vas a necesitar, te lo aseguro.

Ingredientes:

2 cucharadas de aceite de oliva
2 cucharadas de harissa
2 cucharaditas de concentrado de tomate
2 pimientos rojos
4 dientes de ajo
1 cucharadita de comino en polvo
5 tomates cortados en trozos
4 huevos
yogur griego




Como te decía antes, este plato no tiene ningún misterio, si acaso saber cómo no lo he preparado antes.

En una sartén honda o en una cazuela calentamos el aceite de oliva. Añadimos los pimientos cortados en trozos y los dientes de ajo en láminas. Salamos y dejamos que se rehoguen hasta que los pimientos empiecen a estar blandos. Entonces incorporamos la harissa, concentrado de tomate y comino. Damos unas vueltas para que se mezclen todos los ingredientes antes de añadir los tomates.

Dejamos que la salsa se vaya haciendo lentamente, a ritmo de chup chup, hasta que haya espesado.

Entonces haremos unos pequeños huecos para dejar caer con cuidado cada uno de los huevos. Ya solo nos queda esperar unos 10 minutos a que los huevos estén hechos o estén como a ti te gusta.




Normalmente este plato se sirve acompañado de Labneh o yogur griego. Yo elegí llevar a la mesa  yogur y, sinceramente, me gustó más sin él. Pero tú eliges.

¿Te he dicho que necesitas pan? Que no se te olvide comprarlo de vuelta a casa.

Fuente: Jerusalem, Yotam Ottolenghi y Sami Tamimi.

jueves, 29 de mayo de 2014

DEVILED EGGS




Cuando al calor le de por venir y quedarse, que hasta ahora solo ha estado de visita, vamos a tener pocas, muy pocas, ganas de trastear en la cocina. Hablo por mí. Y es que hay dos tareas de las que huyo como puedo cuando llega el verano: una es planchar y la otra es complicarme la vida cocinando. El resultado es que la comida oficial del verano es el gazpacho, sardinas o/y todo tipo de carne a la barbacoa y huevos rellenos. Los puedes preparar con antelación, tener fresquitos en la nevera cuando llegas toda acalorada y reventada de la calle jurando en arameo por el calor que hace. Y ¿qué me decís de cenas informales en la terraza o patio? Ya os digo, solucionan cualquier situación y no se necesitan ingredientes raros para su preparación.

Ingredientes:

6 huevos cocidos
4 cucharadas de mayonesa
1 cucharada de sour cream
1 cucharadita de vinagre
1 cucharadita de mostaza
salsa Worcestershire
pimentón

En más o menos media hora los tendremos listos y además vamos a ensuciar muy pocos "cacharros", que es algo que también hay que tener en cuenta ¿no?




Una vez cocidos y pelados los cortamos longitudinalmente retirando la yema con mucho cuidado para que no se nos rompa la clara. Ponemos las yemas en un bol y las desmenuzamos con la ayuda de un tenedor. Añadimos todos los demás ingredientes menos el pimentón y mezclamos bien.

Ahora tú eliges la forma de rellenar los huevos. Puedes usar una cuchara pequeña, que es lo que hago la mayor parte de las veces, o si quieres que tengan un aspecto un poco más sofisticado traslada la mezcla a una manga pastelera y con una boquilla de tamaño pequeño los rellenas.

Para terminar espolvoreamos un poco de pimentón por encima.

Ya solo necesitas tu ensalada preferida para tener una estupenda cena.

martes, 18 de marzo de 2014

ENSALADA DE CUSCÚS CON TOMATES CHERRY ASADOS, GARBANZOS ESPECIADOS Y SALSA DE YOGUR CON LIMÓN Y COMINO



Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de marzo nos invita a preparar un clásico de la cocina árabe: Cuscús.

No es la primera vez que este plato hecho a base de sémola de trigo y tan tradicional de la cocina árabe aparece en este recetario virtual (aquí y aquí). Y a buen seguro, no será la última. De hecho no era esta la primera idea que tuve para esta cita mensual con Whole Kitchen. El problema que el guiso de cordero que lo acompañaba no me dio tiempo de hacerle una sola foto.  La forma tradicional de servir el cuscús es acompañado precisamente de un guiso de carne, verduras o pescado.  Pero aprovechando que el sol ha salido y ya va haciendo algo de calor, pensé que una ensalada sería una buena opción.

Ingredientes:

16 tomates cherry
250 gr de cuscús
400 gr de garbanzos cocidos
1 diente de ajo picado
1 cucharadita de comino en polvo
3 cucharadas de pipas de calabaza
semillas de hinojo
3 huevos albahaca

Para la salsa de yogur, limón y comino:

280 gr de yogur natural
1 cucharadita de comino en polvo
1 cucharada de zumo de limón
1 cucharadita de aceite de oliva

1. Empezamos asando los tomates cherry y para ello encendemos el horno a 180º. Cubrimos la bandeja de horno con papel de cocina y sobre él ponemos los tomates lavados y cortados por la mitad longitudinalmente. Salpimentamos y horneamos hasta que estén asados.




2. Preparamos el cuscús a continuación. En el supermercado el cuscús que podemos comprar ya está precocido y eso nos facilita la elaboración del plato porque tardaremos menos tiempo. Solo tenemos que seguir las instrucciones del fabricante que básicamente consisten en añadir agua hirviendo al cuscús y mantequilla, cubrir y dejar que se hidrate e hinche para luego separar los granos con ayuda de un tenedor o de los dedos.

3. Mientras, en una sartén rehogamos el diente de ajo picado con los garbanzos escurridos, comino y semillas de hinojo durante 10 minutos. Hay que estar pendiente de la sartén y remover continuamente o los garbanzos empezarán a explotar cuales palomitas de maíz.




Una vez que tenemos el cuscús hidratado, los tomates asados y los garbanzos especiados preparados, montamos la ensalada mezclando estos ingredientes con las pipas de calabaza y los huevos cocidos. Bueno, cocidos, cocidos no deben estar a no ser que te gusten muy hechos. Yo los prefiero con la yema un poco cremosa y para ello hay que tenerlos en agua hirviendo unos 7 minutos.

Añadimos unas hojas de albahaca y servimos la ensalada con la salsa de yogur, limón y comino. Tan fácil de hacer como mexclar todos los ingredientes. La verdad es que es el complemento ideal a esta ensalada llena de color y sabor.

Fuente: What Katie Ate, Katie Quinn Davies.

martes, 11 de febrero de 2014

HUEVOS AL PLATO CON PURÉ DE PATATAS



Podría decir que esta receta es de "fondo de armario". Es la que te salva la comida o cena cuando no tienes ni idea de qué preparar porque las neuronas se te han secado de tanto pensar (el que diga que pensar el menú de la semana no es agotador, no tiene ni idea), cuando al final de la semana el contenido de la nevera empieza a clarear o cuando a pesar de estar llena no vemos nada que nos convenza. Porque huevos y patatas son de consumo habitual y solemos tenerlos en casa. Yo por lo menos empiezo a ponerme nerviosa si me faltan algunos de estos dos ingredientes y, ahora que lo pienso, solo hay un huevo y mañana necesitaré al menos media docena. Ya sé qué me toca hacer después del trabajo.


Ingredientes para 6 personas:

6 huevos
1 kg de patatas
1 vaso de agua de leche templada
1 diente de ajo
100 gr de queso gruyère rallado

Empezamos la receta haciendo el puré de patatas y para ello las pelamos y cortamos en trozos grandes, las lavamos y se echan en un cazo bastante grande en el que habremos puesto abundante agua con sal. Las cocemos hasta que estén blandas. Yo no uso pasapuré ni batidora para hacer el puré porque me gusta un poco rústico así que las saco del cazo y las pongo en una fuente. Allí las voy chafando con la ayuda de un tenedor hasta que tengo un puré al que añado un diente de ajo muy picado y un poco de mantequilla. No soy muy amiga de la mantequilla, de hecho nos llevamos fatal y algún día tendré que contar de dónde me viene el trauma, y generalmente uso aceite pero he de reconocer que a esta receta le sienta mejor.




Poco a poco incorporo la leche templada y doy vueltas con una cuchara hasta que el puré tiene la consistencia que nos gusta en casa. Para esta receta además añadiremos casi todo el queso rallado, reservando una pequeña parte.

En una fuente, previamente engrasada, se echa el puré y con una cuchara formamos seis huecos. Espolvoreamos el queso restante y gratinamos en el horno durante 5 minutos. Sacamos y en cada hueco cascamos un huevo, salamos y devolvemos la fuente al horno hasta que la clara de los huevos está cuajada. 

Fuente: 1080 Recetas de cocina, Simone Ortega.

viernes, 13 de septiembre de 2013

OEUF EN COCOTTE




¿Cuántos huevos es recomendable tomar a la semana? ¿Por cuántos vamos ya? Porque yo recuerdo de pequeña que oía que no se podían tomar más de dos huevos porque eran perjudiciales para la salud. Creo que las sardinas en lata tampoco se podían tomar con asiduidad y no sé qué otras cosas más. El caso es que mi abuelo cenó dos huevos fritos toda su vida y no creo que tuviera colesterol. Huevos fritos con su puntillita y todo, cosa que no consigo y que temo que es consecuencia de mi proverbial impaciencia para según qué cosas. Puedo hacer un plato más o menos sofisticado pero un huevo frito como Dios manda no sé hacerlo. Supongo que eso quiere decir que no sé cocinar. Y para aquellos que no saben cocinar, que no tienen ganas o quieren limpiar la nevera de todo aquello que se vaya estropear va dedicada esta receta. Este es un plato francés cuya traducción es huevo en cazuela porque lo vamos a cocinar en una pequeña cazuela o fuente en el horno y al baño María.

Ingredientes:

huevos
salsa de tomate
boletus
sumac
guindilla
croutons
perejil



1. Precalentamos el horno a 180º. Engrasamos el recipiente en el que vayamos a cocinar los huevos con un poco de aceite.
2. Cubrimos el fondo del recipiente con un par de cucharadas de salsa de tomate, cascamos un huevo encima, añadimos los boletus o setas que vayamos a utilizar previamente salteadas, croutons, sumac y guindilla. Salamos y al horno al baño María durante 10-15 minutos dependiendo de si nos gustan más o menos hechos. Incorporamos el perejil picado y a la mesa.
¡Ah! Aunque en las fotos veis los croutons caseros tened a mano más pan. Lo necesitaréis.

jueves, 21 de febrero de 2013

TARTA DE ESPÁRRAGOS, CEBOLLETA Y QUESO FETA



Ya tengo los primeros espárragos trigueros de la temporada, un gran manojo que ha ido en su gran mayoría al congelador para los próximos revueltos o cremas. Unos pocos han ido a parar a esta tarta salada que uno se mete entre pecho y espalda de una sentada porque está hecha con pasta filo en vez de hojaldre o masa quebrada. Es tan ligera que una se pone a comer y cuando quieres darte cuenta, ha desaparecido. El color amarillo tan bonito que luce proviene de unos maravillosos huevos de gallinas felices, de las que corren a sus anchas por el campo y comen bichitos y las cosas que se suponen que deben comer las gallinas.

Ingredientes para un molde de 25 cm:

6 hojas de pasta filo
parmesano
3 cebolletas
250 gr de espárragos
2 huevos
50 ml de nata
50 ml de leche
50 gr de queso feta

1. Precalentamos el horno a 180º, engrasamos el molde con un poco de aceite de oliva y lo cubrimos con las hojas de pasta filo. Las vamos a ir solapando y colocando en diferentes ángulos. Entre capa y capa esparcimos un poco de queso parmesano rallado en el momento.



2. En una sartén rehogamos las cebolletas cortadas longitudinalmente durante 15 minutos o hasta que empiecen a estar transparentes. Añadimos los espárragos en trozos no muy grandes y dejamos que se hagan durante 2 minutos más.

3. Aparte, en un bol, batimos los huevos y vertemos la leche y la nata. Mezclamos bien.

4. Rellenamos la pasta filo con la mezcla de las cebolletas y los espárragos. Vertemos los ingredientes líquidos y completamos con el queso feta en trozos. Horneamos hasta que esté cuajada.

Disfrutar con una ensalada o sola.

Fuente: Kitchen & Co., French and Grace

miércoles, 16 de enero de 2013

CREMA DE ESPINACAS CON HUEVO POCHÉ Y UNA TOSTA DE QUESO DE CABRA CON TOMILLO



Esta receta lleva un tiempo hecha, comida y digerida y menos mal que tengo fotos en lista de espera porque si no no sé cómo iba  a poder publicar algo. Hay un virus estomacal muy desagradable, antipático y muy mal educado que no me deja acercarme a un plato de comida. Y no se va, oiga, no se va. Lo tengo de ocupa y no hay manera de echarlo. Llevo tres días a base de Aquarius (no es publicidad) y le estoy tomando una manía tremenda. Además creo que se me está subiendo a la cabeza y me produce sueños extraños. Sin ir más lejos anoche soñé que me iba a dedicar a la videncia a través de las pastillas de jabón (¿eso existe?). Sí, sí, yo le daba a la gente una pastilla de jabón de tocador y podía averiguar su vida y arreglar sus problemas. Sin duda mi cuerpo necesita algo de alimento sólido. Mientras llega ese momento me seguiré dando a esa bebida de limón.

Ingredientes para 8 personas:

1 cebolla grande picada
1 patata mediana en trozos pequeños
2 dientes de ajo picados
1 cucharadita de jengibre rallado
1 litro de caldo
nuez moscada
450 gr espinacas
vino blanco
8 huevos
8 tostadas de pan
 queso de cabra
tomillo fresco

1. En una cazuela vamos a rehogar con un par de cucharadas de aceite de oliva la cebolla, patata y ajo hasta que empiecen a estar blandas las verduras. Añadimos el jengibre, la nuez moscada y el caldo. Salamos. Dejamos que hierva todo hasta que la patata esté cocida. Cuidado con el jengibre. A muchas personas les desagrada su sabor porque dicen que les recuerda a la colonia. Quizás sería recomendable reducir la cantidad si los comensales no están muy familiarizados con él.

2. El secreto para que  la crema quede con ese color verde tan vibrante es añadir las espinacas al final de la cocción y dejarlas solo dos minutos, el tiempo necesario para que se cocinen. Trituramos todo y reservamos.




3. Para hacer los huevos poché forraremos una taza con papel film y lo pintaremos con aceite de oliva. Cascaremos el huevo y haremos un saquito que vamos a cocer entre 3 y 5 minutos. El tiempo depende de cómo te guste el huevo. Pueden ser más minutos. Retiramos el papel film y ya tenemos nuestro huevo poché.

4. Vamos con la tostada. Pintamos la tostada con aceite de oliva y dejamos en el grill unos minutos hasta que empiece a tomar un ligero tono dorado. Entonces ponemos unos trozos  de queso de cabra, el tomillo y volvemos al grill hasta que el queso esté gratinado.

5. Servimos la crema caliente con el huevo y la tostada. Si quieres puedes terminar el plato con un poco de crème fraiche o yogur griego.

Fuente: Make it easy, Jane Lovett.

jueves, 29 de noviembre de 2012

GALETTE DE HUEVO Y PIMIENTOS ASADOS


Esta receta la podéis encontrar en el último libro de Yotam Ottolenghi y Sami Tamimi, Jerusalem. Creo que es el tercero que publican, si no se me ha escapado alguno, y todos y cada uno de ellos están llenos de recetas frescas, sanas, originales, exóticas, llenas de especias y sabores que nos transportan a otro mundo y la mayor parte de ellas fáciles de preparar. También las hay más elaboradas y que precisan ingredientes difíciles de encontrar en algunas ocasiones aunque no es el caso de esta receta, que más fácil no puede ser, y que puedes dejar medio hecha con antelación. Vamos con ella.

Ingredientes para 4 personas:

4 pimientos rojos cortados en tiras o en trozos
3 cebollas pequeñas cortadas en juliana
tomillo o romero
1 cucharadita de cilantro picado
1/2 cucharadita de comino
6 cucharadas de aceite de oliva
250 gr de hojaldre
30 gr de sour cream
4 huevos
sal pimienta negra

1. En primer lugar encendemos el horno a 190º y dejamos que vaya tomando temperatura. En una fuente mezclamos los pimientos, cebolla y tomillo o romero, el comino, cilantro picado, aceite de oliva y sal. Asamos durante 35 minutos removiendo de vez en cuando. No pretendemos que se asen las verduras porque van a volver al horno en dos ocasiones más.
2. Sacamos la plancha de hojaldre de la nevera y extendemos sobre una superficie que habremos enharinado previamente. Cortamos unas porciones de forma cuadrangular, rectangular o como prefiramos. Pinchamos la superficie con un tenedor y dejamos que repose 30 minutos en la nevera.


3. Pasado este tiempo pincelamos las galettes con un huevo batido y extendemos una ligera capa de sour cream encima sin llegar hasta los bordes del hojaldre. Añadimos las verduras intentando dejar un hueco en el medio de la galette. Horneamos durante 14 minutos o veamos que el hojaldre se va dorando.
4. Finalmente depositamos un huevo en el hueco que habíamos dejado en el centro y llevamos al horno otra vez unos 7 minutos o el huevo esté como a nosotros nos gusta. Ya solo nos queda añadir un poco de pimienta y de aceite.
Hay que tomarla caliente así que ve pidiendo a todos que se sienten, que la cena está preparada.

jueves, 13 de septiembre de 2012

HUEVOS GRATINADOS CON ATÚN ROJO



Cuando pienso en pescado nunca se me ocurre combinarlo con nada más que no sean patatas o alguna ensalada, jamás con huevos. Pero esta receta la hice en verano, más de una vez, y me sorprendió. Desde luego es perfecta para cuando lo que menos te apetece es pasarte dos horas en la cocina y sí tomar algo decente con un esfuerzo mínimo. Huevos casi siempre tenemos en la nevera así que lo que necesitamos es una buena pieza de atún rojo. Algo tan fácil de encontrar en las zonas de costa y ya algo más difícil en el interior. 

Ingredientes para 4 personas:

4 huevos y dos yemas
1 filete de atún de 400 gr
100 ml de leche entera
2 cucharadas de aceite de oliva
sal
pimienta
romero

1. Para preparar este plato necesitamos el grill del horno a toda potencia. Así que empezaremos encendiéndolo. Seguidamente vamos a cortar nuestro filete de atún en tiras finas o en tacos como prefieras. Yo lo he hecho de las dos maneras y quizás dé más juego en tiras porque si quieres puedes utilizarlas para hacer el plato más atractivo a los pequeños de la casa. El pescado no suele estar entre sus preferencias.




2. En un bol batimos los huevos con la leche, sal y pimienta hasta que tengamos una mezcla homogénea. Calentamos el aceite en un recipiente que pueda ir al horno, vertemos los huevos y casi todas las tiras de atún. Gratinamos durante 3 minutos. Pasado este tiempo añadimos las dos yemas, el resto de las tiras de atún y gratinamos 1 minuto más. 
Una vez fuera del horno decoramos con el romero y servimos al momento.
No necesita mucho trabajo ¿verdad?

Fuente:Más de 400 recetas fáciles y refrescantes, revista ¡Hola!

jueves, 21 de junio de 2012

CROQUE MADAME MUFFINS





Por fin puedo arrimarme al ordenador después de una semana de mucho ajetreo. La receta de hoy es de Rachel Khoo, The Little Paris Kitchen, un libro que recibí no se sabe hace cuánto tiempo y que estaba en una estantería sepultado bajo otros. ¿No os pasa que compráis un libro, os gusta y luego lo olvidáis? Yo tengo uno lleno de post-its, del que no he cocinado nada pero al que cada vez que le echo un vistazo le añado más papelitos amarillos. Cuando me ponga, creo que empezaré por la primera receta y hasta que no lo acabe no pararé. Si queréis una receta rápida, esta es la vuestra. No la dejéis escapar. ¿Tenéis huevos, pan de molde y bacon? Como veis son los ingredientes para hacer un sandwich porque es eso, un sandwich pero con forma de muffin.

Ingredientes:

pan de molde
huevos
bacon o jamón
bechamel a la que puedes añadir mostaza o un poco de queso Gruyère

Además vamos a necesitar una bandeja de muffins  que vamos a forrar con pan de molde. Para ello tomaremos nuestra rebanada y la estiraremos con un rodillo. Si quieres puedes enriquecerla pincelándola con un poco de mantequilla, aceite o mostaza. Yo elegí aceite, que es más sano. Con cuidado cubrimos el molde del muffin. Seguidamente, puedes poner unas tiras de bacon, el bacon en trocitos o un poco de jamón en tacos. Como prefieras. En las fotos veréis que yo elegí unas generosas tiras de bacon que al cocinarse en el horno quedaron deliciosamente crujientes.



Ya hemos hecho el nido para el huevo, que cascaremos y si vemos que es muy grande podemos retirar algo de la clara. Retirar y congelar, no tirar. Finalmente cubriremos con la bechamel. Solo nos queda dejar nuestros muffins en el horno a 180º entre 15 o 20 minutos, dependiendo de cómo os gusten.

viernes, 2 de marzo de 2012

HUEVOS RELLENOS DE SALMÓN Y ALCAPARRAS




Hay  personas a las que no les gustan las verduras o la carne, algunos no soportan el queso porque al que no le gusta el queso es que no  puede ni verlo (experiencia familiar) y a otros es el pescado, también familiar. A veces se les puede "engañar" para ayudarles a comer lo que rechazan, sobre todo si son niños. Esta es una de esas recetas. Y está recomendada para aquellos que no hacen buenas migas con el pescado.

Ingredientes:

4 huevos cocidos
125 gr de salmón
alcaparras
mahonesa

Es un plato muy fácil y no tiene el sabor fuerte del salmón, porque está cocinado al vapor.
1. Cocemos los huevos en abundante agua. Cuando estén fríos los pelamos, cortamos longitudinalmente para tener dos mitades iguales y retiramos la yema con cuidado para que no se nos rompa la clara. Reservamos las yemas en un bol. Si tienes oportunidad de comprar huevos de gallina campera, mucho mejor. La yema tiene un color amarillo intenso.
2. Ponemos nuestro salmón en una vaporera y cocemos hasta que esté hecho. El tiempo depende de lo grande que sea vuestro pescado. El mío era bastante grande aunque solo usé 125 gr. El resto está reservado para otro plato.



 Una vez cocinado, retiramos espinas y desmigamos. Juntamos con las yemas a las que añadiremos las alcaparras picadas. ¿Cantidad? Pues según vuestro gusto.
Añadimos una buena mahonesa, si es casera mejor, y hacemos una pasta con la que rellenaremos los huevos.
No se tarda nada en preparar y si quieres adelantar trabajo, el día antes puedes cocer los huevos y cocer el salmón. Cuando llegues a casa solo tienes que montar el plato y a comer.