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sábado, 9 de enero de 2021

SLOPPY JOE, AROS DE CEBOLLA Y COLESLAW



Como te dije en la anterior receta, esta no es ni delicada ni sofisticada. Más bien es la comida para un día que te reúnes con tu gente, mucha gente para celebrar algo. De hecho, estoy pensando que puede ser perfecta para el día que por fin podamos juntarnos. De momento nos vale para nuestra cita con CocinArte.

Cada mes tenemos que inspirarnos en una obra artística y elaborar una receta que nos inspire. Este mes la obra propuesta es Mujer fumando de Fernando Botero. Se trata de una escultura realizada en bronce en 1987 que muestra las formas voluptuosas que tan características en las obras de este autor.




¿Qué receta puedes preparar inspirada en esta escultura? Desde luego, la mujer tiene pinta de disfrutar de la mesa, de pasárselo bien comiendo y no importarle mancharse los dedos comiendo. Y se me vino a la mente este Sloppy Joe. El panecillo redondo, la carne que se desparrama y se sale del pan mientras lo comes, los aros de cebolla fritos y la ensalada para darle el toque refrescante. 

No te desanimes al ver la foto y no pienses que te va a llevar mucho tiempo porque no es así. Puedes tener casi todo listo con antelación y lo único que habrá que hacer en el último momento son los aros de cebolla.  Puedes comprar panecillos de hamburguesas, por supuesto, pero si los haces en casa estarán infinitamente mejor y sabes qué comes. Los que ves en la foto son perfectos para este tipo de preparación porque la miga aguanta la grasa de la carne y no se van a poner blandengues.




¿Nos metemos en la cocina? Vamos.


Ingredientes para el Sloppy Joe:

6 panecillos de hamburguesa

500 gr de carne picada (ternera y cerdo en mi caso)

1 cebolla mediana picada fina

3 dientes de ajo picados

1 pimiento verde picado

35 cl de concentrado de tomate

4 cucharadas soperas de ketchup

1 cucharadita de salsa de Worcesteshire

1 cucharada de azúcar moreno

1 cucharadita de mostaza

12 cl de agua

sal

1 cucharadita de tabasco

pimienta



1. En una sartén a fuego medio rehogamos la carne picada y la cebolla unos 10 minutos. Vamos desmenuzando la carne con la ayuda de una cuchara de madera porque no queremos trozos grandes. Queremos que la carne esté muy suelta.

2. Añadimos el ajo y el pimiento. Seguimos rehogando.

3. Incorporamos el resto de ingredientes y cuando empiece a hervir, lo dejamos que se cocine 40 minutos a fuego suave.

Rellenamos los panecillos con la carne caliente.



Para los aros de cebolla:

2 cebollas grandes

aceite de oliva

1 huevo

125 ml de leche

75 gr de harina

2 cucharadas de Maizena

1/2 sobre de levadura

sal

una pizca de pimentón 

algo menos de media cucharadita de azúcar

1. En una sartén vertemos el aceite y dejamos que se caliente

2. Preparamos la masa mezclando los ingredientes se cos y líquidos hasta que tengamos una mezcla sin grumos.

3. Cortamos las cebollas en rodajas y separamos las rodajas en aros.

4. Los sumergimos en la mezcla y los vamos friendo hasta que estén dorados. Dejamos que escurran el aceite sobre papel absorbente.



Para la ensalada de repollo :

150 gr de repollo picado en juliana

150 gr de zanahoria rallada

40  gr de azúcar

2 cucharadas de vinagre

60 gr de mayonesa

60 gr de yogur 

sal

pimienta

1. Mezclamos los ingredientes de la salsa y vertemos sobre la mezcla de repollo y zanahoria. Procuramos que toda la verdura quede cubierta por la salsa y dejamos reposar en la nevera

martes, 5 de mayo de 2020

CEBADA CON VERDURAS ASADAS Y PULPO A LA PLANCHA





¿Se puede? Han pasado algunos meses desde que se publicaron esos muffins de ahí abajo y mucho estamos viviendo en estas semanas. Nos hemos tenido que adaptar a una nueva forma de vivir, de relacionarnos, de sentir y de cocinar porque a veces no encontramos los ingredientes que necesitamos o nos gustaría comer. Hasta ahora salir de casa para hacer la compra ha sido una odisea, como mínimo estresante, ya que tienes que tener en cuenta aspectos que ni te habías parado a pensar antes: colas para entrar en el supermercado, gel desinfectante a la entrada del establecimiento, guantes, mascarillas, espacio de seguridad entre personas (algo complicado en nuestra cultura porque en seguida tendemos al abrazo y al beso) y el encontrar las estanterías vacías si no puedes ir a comprar temprano. Para mí esto es lo más agobiante, ir con mi lista y darme cuenta de que Atila pasó antes que yo y ya no queda nada.




Pero mirándolo por el lado positivo ¿cuántos de nosotros no hemos rescatado aquellos paquetes de arroz, pasta o botes que compramos en un arrebato y que estaban en una estantería o cajón, allí al fondo, fondo, fondo? Pues en ese rebusca que te rebusca, encontré un paquete de cebada que compraría para hacer alguna receta y que nunca abrí. Eso junto con unas verduras asadas y los dos últimos tentáculos de pulpo que quedaban en el lineal del pescado envasado, fueron nuestra comida del domingo.

Ingredientes para 2 personas:

125 gr de cebada
1 cebolleta pequeña
calabaza
unas rodajas de limón
8 tomates cherry
30 gr de perejil
1 manojo de albahaca
aceite de oliva
pulpo
100 ml de aceite
3 cucharadas de vinagre
orégano




1. Cortamos la cebolleta y calabaza en trozos no muy grandes, los tomates cherry por la mitad y ponemos todos los ingredientes en una fuente apta para el horno. Añadimos las rodajas del limón, salamos y rocíamos con un poco de aceite antes de llevarlas al horno a 180 grados hasta que estén asadas.

2. Mientras las verduras están en el horno, cocemos la cebada siguiendo las indicaciones del fabricante.

3. Preparamos ahora el aceite de perejil y albahaca con el que vamos a aromatizar la ensalada. Es tan fácil como triturar con la ayuda de un robot, las hierbas y el aceite. Lo añadimos a la cebada y terminamos de montar el plato con las verduras asadas.




4. Ahora nos toca pasar el pulpo ya cocido por la plancha y una vez fuera aliñar con una mezcla de aceite, vinagre y orégano.

Y a disfrutar. Con poco esfuerzo, tienes una comida sana, ligera y muy rica.


miércoles, 15 de mayo de 2019

ENSALADA DE APIONABO, MANZANA Y ZANAHORIA




Ni sé el tiempo que llevo queriendo probar el apionabo, esa raíz de aspecto más bien feúcho que esconde su belleza y sabor en el interior. En la zona en la que vivo no es muy común, vale, imposible  de encontrar así que cuando, en uno de mis viajes a Portugal, lo encontré en una frutería, me lancé a por él como si me lo fueran a robar. Porque sí, he de reconocer que soy de las que se viene con la bolsa de la compra de mis viajes y excursiones.





A pesar de tener curiosidad por su sabor y estar casi convencida de que me iba a gustar, no lo tenía tan claro con el probador oficial. Ya me veía dándome un atracón de apionabo cocinado en todas sus variantes: ensaladas, cocido, asado, en cremas... Pero, oye, gustó.
Ahora que el tiempo de las ensaladas ha llegado, te propongo una fresquita y perfecta para acompañar carnes y aves. Es parecida a una coleslaw a la que le vamos a añadir un pelín de pimentón.
Ya sabes, si lo ves, no lo dejes escapar.





Ingredientes para 4 personas:

200 gr de apionabo rallado
185 ml de mayonesa
1 cucharada de zumo de lima
2 manzanas cortadas en láminas
2 zanahorias ralladas
1/2 cebolla morada cortada en juliana muy fina
1/2 cucharadita de pimentón dulce
albahaca
una pizca de sal


1. Ponemos el apionabo rallado en una ensaladera, añadimos el zumo de lima para que no se oxide y adquiera un color poco atractivo. Añadimos la mayonesa.




2. Añadimos los demás ingredientes y mezclamos bien.

No me digas que hemos tardado mucho en prepararla. Venga, anímate a buscar un apionabo. Será un flechazo.

miércoles, 9 de enero de 2019

ENSALADA DE NARANJAS, GRANADA, KALE Y BURRATA



Bueno, ya es oficial. Sí, ya se acabaron las comilonas y los atracones de comida para dar la bienvenida a platos más ligeritos que nos devuelvan a la normalidad. No sé tú , pero yo ya tenía ganas de volver a la rutina en cuanto a la comida se refiere. Echaba de menos mis platos de verduras, legumbres y pescados a la plancha. Por ello te adelanto que durante este mes las recetas que te voy a dejar aquí cada miércoles van a ser ligeras para desintoxicar un poco nuestro cuerpo.
Como ya te dije en mi anterior entrada, hoy nos tocaba ensalada. Generalmente cuando hablamos de ensalada se nos viene a la cabeza un plato soso y aburrido pero te aseguro que pueden ser lo más rico que hayas comido nunca si dejas volar la imaginación. Particularmente me encanta añadir fruta y si miras el índice de recetas, encontrarás alguna que otra de naranjas combinadas con distintas verduras. En este caso le acompañan una bolsa de kale que andaba por la nevera pidiendo guerra y una burrata a la que le quedaban pocos días de vida. Eso es lo bueno de las ensaladas, que admiten casi de todo.

Me estoy enrollando con el tema ensalada y se me está olvidando comentarte que hoy es 9 y que como cada 9, María de CocinArte nos invita a preparar un plato y a relacionarlo con la obra de arte que ella nos sugiere.





Es un reto muy ingenioso y que pone a prueba nuestra imaginación ya que hasta el mes pasado se trataba de cuadros. Ahora la cosa se complica porque puede ser cualquier forma de arte, no solo pictórica. Y aquí estamos, haciendo un homenaje a la Casa Batlló de Gaudí, uno de los arquitectos más importantes y conocidos  de nuestro país.

Gaudí levantó la Casa Batlló en un año y medio (1904-1906) y se trata de la reconstrucción de un edificio ya existente. El rasgo más característico es su fachada llena de color y de fantasía: algunos creen que cuenta con elementos relativos al carnaval, el lomo de un dragón, setas, formas naturales y geométricas. Me he decantado por la Naturaleza sabiendo que Gaudí era vegetariano.


Ingredientes:

350 gr de kale
1 burrata
2 naranjas
60 gr de granadas
25 gr de pistachos
comino
pimentón
aceite de oliva
guindilla



No vas a tardar nada en preparar esta ensalada y te aseguro que vas a dejar a tus comensales con la boca abierta porque como ves en la foto está llena de color.

1. Lavamos las hojas de kale y escurrimos bien. En una sartén vertemos unas dos cucharadas de aceite de oliva, salamos y rehogamos hasta que la verdura esté hecha. Reservamos.

2. Pelamos las dos naranjas con un cuchillo afilado asegurándonos de retirar toda la piel blanca que podamos y las cortamos en gajos.




3. Ponemos la burrata, a la que le añadiremos un poquito de guindilla, en el centro de un plato o fuente. Alrededor colocamos los gajos de naranja que condimentaremos con un poco de comino en polvo y pimentón. El comino y el pimentón le sientan fenomenal a la naranja. Pruébalo y me cuentas.

4. Encima de los gajos de naranja, añadimos las hojas de kale cocinadas. Terminamos con unos granos de granada y unos pistachos picados. ¡Ah! y un chorrito de aceite de oliva antes de irnos a la mesa.


jueves, 5 de octubre de 2017

ENSALADA DE BACALAO CON MANDARINAS



Aquí volvemos después de ..., espera , déjame ver, ... unos ocho meses de desconexión involuntaria al principio y voluntaria durante las vacaciones de verano,  que se extendieron también a septiembre. En algún momento hay que volver, o no.., pero yo he decidido volver a la cocina, a embadurnarme de harina, elegir recetas, probar platos nuevos, poner la cocina perdida, hacer perder la paciencia al personal mientras esperan a que haga las fotos reglamentarias y sobre todo, disfrutar de lo que empezó como una afición y que en los últimos meses de publicación se había convertido en una obligación. Y cuando eso pasa, es mejor retirarse, coger aire, oxigenar el cerebro y plantearte qué quieres conseguir con el blog que no es otra cosa que pasármelo bien sin agobios.

Es curioso que la última receta publicada fue con bacalao y que la elegida para homenajear a Dani García sea también con bacalao. Ya sabes que el día 5 de cada mes Cooking the Chef nos anima a preparar recetas de un cocinero famoso ya sea español o extranjero. Recibir el correo con la propuesta del mes es como abrir una caja de bombones, que diría Forrest Gump, no sabes a quién te vas a encontrar ni si vas a poder cumplir la misión propuesta.





Cuando empecé a buscar recetas de este cocinero malagueño me temblaron un poco las piernas ya que todas las recetas que encontraba me parecían un poco complicadas para hacerlas en mi cocina. Y luego estaba el tema del tiempo, claro. Pero el que halla, encuentra y, a pesar de que Dani García es muy conocido por su cocina innovadora, tiene unas recetas tradicionales maravillosas que puedes consultar en su libro En la cocina de mi madre.
Como me suele suceder cada vez que le echo un vistazo a un libro nuevo, la impaciencia me puede y quiero hacer todas las recetas de una vez. Luego voy desechando y dejo a un lado las que sé que no van a gustar mucho y finalmente me quedo con medio libro para probar.
Me llamaban mucho la atención las recetas otoñales de platos de cuchara pero los más de 30 grados que seguimos teniendo me echaban un poco para atrás. Al final me quedé con esta ensalada de bacalao, mandarinas y aceitunas negras que está buenísima, es sana y se prepara en nada de tiempo.
Bueno, lo de las mandarina es una licencia mía porque la receta original lleva naranjas y no sé tú, pero yo todavía no he encontrado naranjas decentes. La semana pasada me tomé un zumo que sabía a potingue. No hay naranjas decentes pero si unas mandarinas ácidas que merecen la pena.




Ingredientes 4 personas:

300 gr de bacalao en lomo
1 patata
4 mandarinas (eran pequeñas)
1 cebolleta
1 cucharada de pasta de aceitunas
1 cucharada de aceite de oliva
endibia


Cocemos el lomo de bacalao en agua y cuando esté listo, lo dejamos enfriar antes de separar el lomo en lascas. Cubrimos de aceite. Este paso lo puedes hacer la noche antes si quieres preparar la ensalada el día siguiente.
Lavamos las patatas bien y las cocemos enteras, con su piel, hasta que estén tiernas. Las enfríanos y las cortamos como más nos guste en rodajas o en cascos.
Pelamos las mandarinas y las cortamos en rodajas o en gajos, como prefieras. Picamos muy fina la cebolleta.
En un cuenco mezclamos la pasta de aceitunas con el aceite de oliva y reservamos.




Vale. Ya tenemos todos los ingredientes de la ensalada listos para montar nuestro plato.
En un plato o fuente ponemos las hojas de endibia, la patata, rodajas de mandarina, bacalao y cebolleta. Terminamos añadiendo la mezcla de aceite y pasta de aceitunas.

Nos vemos la semana que viene con algo que de ligero tiene muy muy poco.

lunes, 31 de octubre de 2016

PEPERONATA CON MOZZARELLA Y CROUTONS DE ORÉGANO



Oooops! Se ha colado en el blog algo tan veraniego como la peperonata justo cuando debería venir con alguna receta de buñuelos o algo relacionado con Halloween bajo el brazo. En realidad no hay manera de saber en qué estación estamos así que, después de todo, puede que no sea tan "inapropiada". Generalmente hago el cambio de armario a mediados de octubre pero este año lo hice ayer y no porque haga fresco sino porque sospecho que el frío y la lluvia llegarán sin avisar,  de sopetón, y me pillarán con la camiseta de manga corta y casi con sandalias. Lo que no tengo preparado es el congelador porque a estas alturas mis cazuelas echaban humo preparando caldos y aún no me he puesto a la tarea. De hecho, solo he tomado sopa una sola vez y fue porque mi madre la hizo. Para una sopera recalcitrante como yo esto no es normal.

Como tampoco me parece normal que a las 7:30 de la tarde ya sea de noche y en la calle haga calor. No, parece que después de todo esta ensalada típica de Italia no desentona con el tiempo. ¿Qué será lo próximo que verá este blog? ¿Una receta invernal en pleno verano? No lo descartaría en absoluto.



Ingredientes:

2 pimientos rojos
2 pimientos amarillos
2 tomates pelados, cortados en trozos y sin pepitas
3 dientes de ajo
1 cebolla morada
2 hojas de laurel
1 cucharada de vinagre de vino tinto
1/2 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de azúcar
1 cucharada de alcaparras
tomates cherry
albahaca
pan
romero
mozzarella
brotes de lechuga
piñones

En una sartén rehogamos los dientes de ajo picados hasta que estén dorados. Entonces los retiramos y reservamos. Añadimos la cebolla cortada en juliana fina y rehogamos justo  hasta que empiece a dorarse. Es el momento de añadir los pimientos cortados en tiras, los dientes de ajo ya dorados y las hojas de laurel.

Tapamos la sartén y dejamos que la verdura se vaya haciendo unos 15 minutos justo hasta que los pimientos estén hechos. Añadimos los tomates, vinagres, sal y azúcar. Dejamos que se cocine todo durante otros 10 minutos antes de retirar la sartén del fuego.




Agregamos las alcaparras y los tomates cherry. El calor de la verdura hará que los tomates cherry se ablanden pero no se deshagan. Queremos que estén lo más enteros posibles. Añadimos albahaca y salpimentamos.

Mientras los pimientos se hacen, nos ponemos manos a la obra para tener nuestros croutons de orégano listos. Hacer croutons es muy fácil y no tan laborioso como pudiera parecer. Precalentamos el horno a 200º. Cortamos el pan bien en rebanadas o bien en trozos (así parecerá más rústico) del tamaño que más te guste o se adecúe a la receta. Hemos elegido el orégano para darle un toque diferente pero puede ser el tomillo o el romero o simplemente alguna especia que te guste.




En este caso ha sido el orégano, así que lo mezclamos con aceite de oliva y pincelamos los trozos de pan con este aceite. Salamos ligeramente y horneamos unos 8 minutos o hasta que veas que están dorados.

En la fuente o plato que vayas a llevar a la mesa, ponemos unos brote de lechuga y encima la peperonata con los piñones, croutons y mozzarella.

Te va a dar igual que sea invierno o verano porque la vas a hacer más de una vez. Ya verás.

sábado, 5 de marzo de 2016

ENSALADA DE ARROZ SALVAJE, NARANJA, GRANADA Y PATO



En Cooking the Chef, este mes nos invitan a preparar una receta de Ching-He Huang, una cocinera de origen chino y que actualmente reside en Londres. Quizás no te sea muy familiar pero si eres cocinilla y te gusta Canal Cocina puede que hayas visto alguno de sus programas.

La receta que hoy os traigo la podéis encontrar en su libro Eat Clean: Wok yourself to Health. En él Ching, como es más conocida, cuenta su desesperación al desarrollar ciertas intolerancias y alergias a algunos alimentos sin saber la razón y sin saber cuáles eran los alimentos que le hacían daño exactamente  hasta que llegó a la conclusión de que eran los sulfitos, utilizados para conservar algunos productos. Si te soy sincera cuando leo historias como la suya se me dispara el sector de mi cerebro que grita "si es que comemos porquerías" y lo siguiente es correr hacia la nevera y la despensa para ver cuántos ingredientes y productos tienen los sulfitos dichosos.



Esa es mi primera reacción pero luego el sector de mi cerebro más calmado (¿tengo de eso?) recapacita y frena al desenfrenado y no lo hago porque seguro que tendría que tirar la mitad de lo que hay en mi despensa. Lo que sí puedo asegurarte es que al menos me hace reflexionar sobre qué compro, dónde lo compro y cómo lo compro.

Si no podemos desterrar de nuestra dieta todos los productos químicos que nos gustarían, sí podemos ayudar a nuestro cuerpo a limpiarse y a no sufrir demasiado. En el libro de Ching podemos encontrar recetas de todo tipo pero eso sí, todas fáciles, y consejos sobre qué comer y cómo desintoxicarnos. Aquí tienes una prueba.


Ingredientes:

40 gr de arroz salvaje
granos de granada
50 gr de mezcla de lechugas
1/2 naranja en gajos
zumo de medio limón
sal
aceite de oliva
1/2 pechuga de pato sin piel
1 cucharadita de jengibre rallado
sal
1 cucharada de vinagre de arroz
cinco especias chinas




Ya verás que no tardas nada en hacer esta ensalada. Es muy muy fácil.

Cocemos el arroz siguiendo las instrucciones del fabricante. Dejamos que se enfríe y lo mezclamos en una ensaladera con la mezcla de lechugas, granada y gajos de naranja. Reservamos.

Cortamos la pechuga en finas lonchas y dejamos unos minutos macerando con las cinco especias chinas, jengibre y un poco de sal.

En un wok muy caliente vertemos un poco de aceite de oliva y sellamos las lonchas de pechuga de pato por un lado y después por el otro.



Añadimos el  vinagre de arroz y dejamos que se termine de hacer hasta que se haya evaporado el líquido.

Aliñamos la ensalada con aceite, zumo de limón y sal antes de añadir la pechuga de pato hecha.
Servimos inmediatamente.


jueves, 10 de diciembre de 2015

ENSALADA DE JAMÓN DE PATO, MANZANA CARAMELIZADA Y MOZZARELLA CRUJIENTE




Supongo que ya tienes las neuronas echando humo y la cabeza te da vueltas pensando el menú de los días que se nos avecinan. Como ya te he contado en alguna otra ocasión para mí lo más difícil no es decidir qué carne o pescado preparar. Lo complicado es decantarme por poner aperitivos, qué cantidad, cuáles o saltarme a la torera esta parte y pasar al consomé directamente, que sirvo de oficio sin que nadie me dé opción a rechistar. Yo no soy nadie sin una taza de consomé en  la mesa. Y si no lo tomamos en Nochebuena, será en Navidad.

Una opción a los aperitivos, tema del que hablaremos la semana que viene, sería una ensalada. Es fácil, rápida de preparar y según la presentemos puede quedar muy lucida en la mesa. Hace años te dejé como sugerencia esta ensalada de salmón ahumado que ha tenido mucho éxito y es una de las recetas más consultadas cada Navidad. En esa ocasión la serví en unas tulipas que hice con masa brisa. Las puedes hacer del tamaño que prefieras, más grandes para servir en un plato individual o más pequeñas para presentarlas en una fuente a modo de aperitivo.

Vamos con la receta.





Ingredientes:

2 manzanas
mantequilla
azúcar moreno
1 paquete de jamón de pato
mozzarella en bolas
harina
 huevo
pan rallado
1/2 granada
pistachos
selección de brotes verdes
tomillo
vinagreta de limón y miel

Empezamos con las manzanas. Las lavamos bien porque vamos a conservar la piel. Las cortamos en gajos y retiramos el corazón. En un sartén ponemos mantequilla y cuando empiece a derretirse añadimos las manzanas para dorarlas. Una vez empiecen a tomar un poco de color, añadimos un par de cucharaditas de azúcar moreno y dejamos que se caramelicen. Las podemos remover con cuidado para que no se nos rompan. Retiramos de la sartén y reservamos en un plato cubierto con papel absorbente.

Vamos ahora con el jamón de pato. Lo queremos crujiente y para ello lo pondremos entre papel absorbente y lo llevaremos al microondas. Aquí hay que estar muy pendiente porque se nos puede chamuscar en nada de tiempo. Yo lo voy poniendo de minuto en minuto y así voy viendo cómo va. Una vez que lo tengamos crujiente, lo reservamos.




En una fuente ponemos la lechuga, añadimos la granada, pistachos picados, manzana caramelizada, jamón de pato y tomillo fresco. ¿Y la mozzarella? Pues te recomiendo que la mozzarella la hagas justo antes de servir la ensalada porque fría no tiene nada de gracia. Lo digo por experiencia. Generalmente la comida suele estar fría cuando la llevo a la mesa después de pasar por el photocall.
Pero tú no vas a tener ese problema.

Así que pasamos las bolitas de mozzarella, una vez bien escurridas y secas, por harina, huevo batido y pan rallado. Las freímos en abundante aceite bien caliente hasta que empiecen a dorarse. Las sacamos, dejamos que pierdan el exceso de aceite y a la ensalada.

Aliñamos y a la mesa a disfrutar.

lunes, 21 de septiembre de 2015

ENSALADA DE SALMÓN AL VAPOR, PATATAS Y GUISANTES





Una siempre empieza la semana con los mejores propósitos. Empiezo dieta y si no voy a comer más sano, voy a hacer ejercicio, voy a organizar las comidas para que no me pille el toro ( y luego pilla, vaya que si pilla) y no tenga que ir improvisando, voy a ponerme al día con la lavadora y sobre todo con la plancha y alguna que otra cosa más. La lista suele más larga de lo que nos gustaría y siempre van saliendo más tareas que hacer. Luego nos vamos desinflando, digamos que para el martes, y una es débil y no come más sano, no hace ejercicio y no organiza ni se pone al día con nada. ¿Martes, he dicho martes? Nada de nada. Me he desinflado hoy mismo. Si te contara la de cosas que tenía intención de hacer esta tarde en tres horas y ... creo que he hecho solo dos.

Bien, esta semana vamos a hacer un esfuerzo y empezaremos con una ensalada ligera, sana, que no lleva mucho tiempo preparar (filosofía de este blog y que sí sigo a rajatabla) y que puedes llevar a la oficina en un tupper. He de reconocer que últimamente me estoy aficionando a las ensaladas templadas pero también te digo que fresquita está buenísima.

Esta ensalada nos ha acompañado más de una vez durante este verano, sobre todo,  en aquellos días de calor en los que acercarse a la cocina y encender el horno era de suicidas.


Con esta receta participo en el reto de septiembre de Cocineros del Mundo en Google+ en el apartado salado.





Ingredientes para 4 personas:

300 gr de patatas baby
250 gr de guisantes
200 gr de salmón
eneldo

Para la salsa:

240 gr de yogur
aceite de oliva
zumo de limón
1 diente de ajo pequeño muy picado


Preparar esta ensalada no tiene ningún misterio. Es tan fácil como cocer las patatas en abundante agua.
Cocemos aparte los guisantes si los vas a usar congelados o la solución más rápida, abrir una lata.






Ponemos el lomo de salmón en la vaporera y lo cocemos hasta que esté hecho o retiramos un pelín antes. Yo congelo siempre el salmón y lo retiro antes de que esté completamente hecho.

En un plato o fuente ponemos las patatas, guisantes y salmón en lascas. Picamos un poco de eneldo y aliñamos con la salsa. Para hacerla mezclamos el yogur, una cucharada de aceite de oliva, sal, una cucharada de zumo de limón y el ajo muy muy picado para que le de un ligero sabor pero sin que nadie pueda encontrarse ningún trozo.

Espero que te guste.

martes, 16 de junio de 2015

ENSALADA DE HINOJO, MANGO Y NUECES




Yo ya estaba en modo verano cuando de repente llegó la lluvia y una bajada de temperaturas que me hizo pensar que era otoño en vez de casi verano. Ya había guardado todos los aparejos invernales y estaba mentalizada de que en breve nos achicharraríamos vivos. Si no ¿de qué una iba a escuchar los grillo cantando ya a principios de junio por la noche? Si oyes las chicharras cantando a las 12 del mediodía  y a los grillos por la noche, prepárate a sudar como no las hecho en tu vida. Pues en esas estaba yo cuando me encontré este fin de semana con el pijama de invierno  y una manta otra vez en la cama.

Para mi mente cuadriculada eso es demasiado. Yo ya no puedo pensar en potajes, cocidos o sopas. Esto último no es verdad porque las sopas las puedo tomar todo el año aunque en la calle estén cayendo los 38º de rigor del verano extremeño. Yo ya me he puesto con las ensaladas y, aunque tengáis que esperar a que apriete el calor, os recomiendo esta ensalada de hinojo y mango que además lleva granada, nueces y una vinagreta de lima y miel que seguro os va a encantar.




Ingredientes para 4 personas:

50 gr de nueces
1/2 granada
2 bulbos de hinojo grandes cortados en juliana fina
1 cebolla morada pequeña cortada en rodajas finas
1 mango cortado en láminas finas
rúcula
1/2 chile rojo (opcional)
cilantro
tomillo
vinagreta de lima y miel

En el listado de ingredientes incluyo el chile rojo por si te atreves con él. La cantidad es la que tú quieras y te admitan tus comensales. Yo, después de la que lie en esta receta, lo suelo dejar en lo mínimo de lo mínimo. Tampoco se trata de que todos acaben con una úlcera o algo así pero es que yo tengo un peligro enorme con un chile o una guindilla en la mano.




El único misterio que tiene esta ensalada es cortar los ingredientes porque el resto... bueno, el resto es tan fácil como disponerlos todos  en la fuente o plato en la que vayas a servir la ensalada y aliñarla con sal, pimienta y la vinagreta de lima y miel que usé en esta otra receta. En realidad llevaba limón en vez de lima pero las limas han tomado mi nevera de repente, así sin avisar, y las uso mucho.

¿Con qué puedes servir esta ensalada? Ya en sí misma puede ser una comida ligera pero ¿qué te parece con salmón al vapor? A nosotros nos encantó y espero que a ti también.

viernes, 5 de diciembre de 2014

CORDERO ASADO CON SALSA DE JEREZ Y UNA ENSALADA DE MANZANA, HINOJO, GRANADA Y NUECES



Si hay una carne que no puede faltar en la mesa en Navidad, esa es la de cordero. Al menos yo la recuerdo en la mesa desde que tengo uso de razón. De hecho, no sé si algún año ha habido ternera o cerdo porque yo no lo recuerdo. Otra cuestión es que alguna vez llegara a probarla en Nochebuena después de todos los aperitivos, el consomé y la merluza rellena. Para mí siempre ha sido el plato del día después, del día de Navidad. Sin embargo, mi hermana siempre ha preferido pasar del pescado y centrarse en el cordero, su carne preferida. Su hija va por el mismo camino, no lo puede remediar porque es igualita que su madre.
Si estás pensando hacer cordero estas Navidades y quieres probar otra receta distinta te propongo esta en la que el cordero se asa durante más de dos horas para acabar con una carne tierna, suave, que se despega del hueso fácilmente y que vamos a acompañar con una salsa de Jerez. Como complemento te propongo una ensalada para darle un toque fresco a la carne. Lo mejor de este plato es que lo puedes hacer con anterioridad y no agobiarte con tantos preparativos ese día.

Ingredientes:

1 pierna de cordero de 2,5 kg
400 ml de caldo de carne
100 ml de vino blanco
vinagre
4 cebollas moradas
tomillo
1 cabeza de ajo
200 ml de Jerez




Precalentamos el horno a 160º. Ponemos la pierna de cordero en la fuente en la que la vayamos a asar. La sazonamos y la regamos con un buen chorro de vinagre para quitarle ese fuerte sabor a cordero que desagrada a muchas personas. La carne quedará así con un sabor más suave. Añadimos el caldo de carne y el vino blanco. Asamos durante una hora y media.

Pelamos las cebollas y las cortamos en trozos o en juliana más bien gruesa. Las incorporamos a la fuente junto con el tomillo fresco y la cabeza de ajo con los dientes separados y sin pelar. Si no tienes tomillo, puedes usar romero y si no los puedes encontrar frescos entonces echa mano de hierbas secas. Pero no se te olvide usarlas porque al cordero le sientan de maravilla. Dejamos que se haga en el horno durante otra hora más.

Pasado este tiempo y una vez que veas que el cordero está completamente hecho, lo sacamos del horno y vertemos todo el jugo que haya soltado en un cazo. Cubrimos la fuente del cordero y dejamos que repose.

A ese cazo le vamos añadir el Jerez para dejar que cueza y reduzca durante unos minutos hasta que veas que ha espesado un poco.




Mientras el cordero reposaba y la salsa espesaba hemos ido preparando la ensalada y para ello hemos necesitado:

2 manzanas
1 bulbo de hinojo
1/2 cebolla roja
brotes de lechuga variados
30 gr de nueces
granada
vinagreta de limón y miel

Creo que se tarda más en escribir los ingredientes y las instrucciones para hacer la ensalada que hacer la ensalada misma porque se trata de poner en una ensaladera los brotes de lechuga junto con las manzanas,  el bulbo de hinojo y la cebolla cortados en láminas finas. Añadir las nueces y los granos de granada para finalmente aderezar con la vinagreta de limón y miel.

Servimos el cordero junto con las cebollas asadas, la salsa de Jerez y la ensalada.

lunes, 10 de noviembre de 2014

SHEPHERD'S PIE



Esta semana en Cook and Spoon tendremos recetas que nos van a ayudar a entrar en calor, comida casera, que se puede dejar medio preparada de un día para otro y el sábado nos daremos un pequeño gran capricho. Ese es el plan, a ver si lo cumplimos. Pero no nos adelantemos tanto que la semana acaba de empezar y queda todavía mucho por delante. Hoy nos hemos ido a comer a Inglaterra un delicioso pastel de carne de cordero con un topping de puré de patatas, ajo asado, queso y yogur griego que entona a cualquiera. Habrás pensado que el puré de patatas con el que cubrimos la carne será pesado con tantos ingredientes ¿verdad? Al contrario, es suave y sedoso, nada pesado ni empachoso. Y si me apuras, perfecto para comérselo a cucharadas.

La verdad es que en el repertorio de recetas de la cocina británica son muy típicos los pasteles de carne y ¿quién no ha probado un shepherd's pie en algún pub inglés? La primera vez que lo probé no fue en un pub, ni mucho menos, era un plato precocinado que no me gustó nada de nada. La carne estaba seca, salada y el puré de patatas era un mazacote para el que necesitaba cuchillo de lo duro que estaba. Luego ya probé muchos más mejores, por supuesto, hasta llegar a la que creo que puede ser la receta definitiva.




Ingredientes:

1 cebolla morada
3 dientes de ajo
600 gr de carne de cordero
250 ml de caldo de carne
1 zanahoria
1 rama de apio
calvados
1 1/2 cucharada de concentrado de tomate
1/2 cucharada de nuez moscada
tomillo fresco

La receta la podéis encontrar en What Katie Ate aunque yo le he hecho numerosas modificaciones porque ella solo incluye la cebolla y el ajo entre los ingredientes de la carne y yo añadí zanahoria y apio. Esta es una verdura que a mí me encanta pero que en casa no cuenta con mucha simpatía. De vez en cuando lo compro y a no ser que me quiera dar una sobredosis de apio y comérmelo de una sentada en una macroensalada de apio lo voy añadiendo, así como quien no quiere la cosa, sin que nadie se entere y en pocas cantidades a guisos o sopas.

Picamos la cebolla muy fina y la rehogamos en una sartén grande durante unos cinco minutos. Añadimos la zanahoria, dientes de ajo y apio todo picado en trozos pequeños. Ya sabes, está de incógnito en la carne, nadie debe darse cuenta de que está ahí. Bueno, ahora que lo estoy publicando a los cuatro vientos ya se sabe que no era solo carne.




Incorporamos la carne picada  y la nuez moscada. Rehogamos todo junto hasta que esté dorada la carne. Añadimos el concentrado de tomate, un chorro generoso de calvados y el caldo. Sazonamos y dejamos que cueza unos 20-30 minutos.

Hasta aquí puedes dejarla preparada y  esperando en la nevera. El puré de patatas lo puedes preparar al día siguiente. O incluso congelarla. La verdad es que ya que nos ponemos es mejor hacer más cantidad y así tener un tupper  en el congelador para momentos en los que no tenemos tiempo ni de encender el fuego.

Nos ponemos con el topping de puré de patatas, ajo asado y yogur griego. Te va a encantar, ya verás.
Además es un muy fácil.
Necesitamos:

3 dientes de ajo sin pelar
5 patatas
80 ml de leche
2 cucharadas de yogur griego
50 gr de parmesano




Pelamos las patatas, las cortamos en trozos pequeños y las cocemos en abundante agua hasta que estén hechas. Mientras ponemos los dientes de ajo en una fuente y los asamos en el horno a 180º durante 30 minutos o hasta que veas que ya están blandos.
Escurrimos las patatas y con la ayuda de un tenedor las vamos machacando o las pasamos por el pasapuré. Añadimos la leche, yogur, queso parmesano y el ajo asado. Mezclamos bien y rectificamos de sal con cuidado porque el queso ya lleva sal. Añadimos tomillo fresco.

Ahora ya puedes cubrir la carne con el puré así sin más o podemos hacer que parezca algo un poco especial. Para ello necesitamos una manga pastelera y una boquilla rizada. Pasamos el puré a la manga pastelera y vamos cubriendo la superficie con pequeñas estrellas. Espolvoreamos más queso parmesano y gratinamos en el horno.

Perfecto con una ensalada de naranja.

Te espero el jueves con un plato de cuchara.

lunes, 27 de octubre de 2014

ENSALADA DE CALABAZA ASADA Y TRIGO DE ESPELTA



Mientras el verano y el otoño se lo juegan a los chinos para ver quién se queda hasta que llegue el invierno, nosotros nos beneficiamos de productos del otoño, como las calabazas, preparados en ensalada. Supongo que si tienes niños de aquí a unos días te vas a juntar con una cantidad considerable de pulpa de esta verdura a la que habrá que dar salida como sea. Siempre podemos hacer un bizcocho o una deliciosa crema pero y ¿una ensalada? Aprovechando que sigue haciendo calor vamos a asar la calabaza y a añadirle trigo de espelta, fácil de digerir y de encontrar en herbolarios.

Ingredientes:

370 gr de espelta
800 gr de calabaza
100 gr de queso feta
lechuga variada
40 gr de nueces
1 cucharada de miel
3 cucharadas de vinagre de manzana
1 cucharada de zumo de limón
5 cucharadas de aceite de oliva
tomillo
sal
tomates secos en aceite




Primero dejaremos los granos de espelta en remojo entre tres y ocho horas para que se ablanden. Yo los tuve cuatro horas. Escurrimos y ponemos en un cazo cubiertos de agua a que cuezan durante 30 minutos más o menos. Pruébalos para ver si están a tu gusto. Escurrimos y reservamos.

Ahora vamos a preparar la calabaza y para ello cortaremos la pulpa en trozos. Los ponemos en una fuente apta para el horno y los pintamos con la mezcla de la cucharada de miel y 2 cucharadas de aceite de oliva. Salamos y asamos durante 35  minutos o hasta que veamos que ya la calabaza empieza a estar tostada.




Cubrimos la fuente o plato en el que vayamos a servir la ensalada con una selección de lechugas variadas o brotes verdes. Encima vertemos el trigo cocido, la calabaza asada, el queso feta, los tomates secos en trozos y las nueces picadas. Aliñamos con el zumo de limón, vinagre, sal, aceite y tomillo fresco.


Fuente: Revista Saveurs.

martes, 8 de julio de 2014

MUSLOS DE POLLO FRITOS MACERADOS EN BUTTERMILK





¿Se puede comer pollo con las manos? Más concretamente ¿se puede comer muslos de pollo con las manos? Después de buscar y preguntar, llegué a la conclusión de que sí se puede si no lleva salsa (obviamente) y si estás en tu casa o en el campo. Y ¿a qué viene esta pregunta tan tonta? Pues a que los muslos que veis en las fotos son para  echarles el guante, así tal cual, y no parar de comer, de verdad. Están macerados en buttermilk con jengibre, guindilla, ajo y romero durante toda una noche lo que hace que estén jugosos por dentro y crujientes por fuera al haberlos rebozado en harina de garbanzos.

Si te gusta la repostería habrás visto que el buttermilk se usa mucho para hacer bizcochos y tartas. A mí me resulta muy difícil encontrarlo en los supermercados por no decir que es misión imposible. Así que tengo que recurrir a la receta casera para hacerlo. Para ello necesitaremos:

1/2 litro de leche
2 cucharadas de zumo de limón o vinagre

Es tan fácil como añadir el zumo o vinagre a la leche que estará a temperatura ambiente. Mezclamos bien y dejamos reposar unos 15 minutos. Entonces tendremos algo parecido a un yogur líquido con un sabor ácido que se conservará bien en la nevera durante 1 semana.

Como os decía al principio de esta entrada, es en esta especie de yogur líquido en la que vamos a macerar los muslos de pollo durante una noche.




Para ello necesitaremos:

2 dientes de ajo
jengibre rallado
1 guindilla pequeña
tomillo
300 ml de buttermilk
8 muslos de pollo
harina
1 cucharadita de jengibre molido
harina de garbanzos
aceite

En una fuente honda ponemos los dientes de ajo majados en el mortero, la guindilla en trozos, el jengibre y unas ramas de tomillo fresco. Vertemos el buttermilk y sumergimos los muslos de pollo hasta que estén bien cubiertos. Llevamos a la nevera y dejamos reposar 8 horas.

Una vez macerados, los retiramos y secamos. Salpimentamos y pasamos por la mezcla de harina y jengibre en polvo. Freímos en abundante aceite muy caliente hasta que estén bien dorados. Dejamos que reposen unos minutos sobre papel de cocina para que absorba el exceso de grasa.

Acompañados de una ensalada de repollo seguro que hacen las delicias de mayores y pequeños.

Fuente: The Creamery Kitchen, Jenny Linford.