Es un plato suave, delicado, dulce por la batata y con un precioso color naranja.
Ingredientes para tres cuencos pequeños:
1/2 batata mediana
1 manzana mediana
1 cucharada de azúcar
1 yema
2 claras
2 cucharadas de harina
queso de cabra en trozos (no aparece en la receta original, es una licencia mía)
1. Asamos la batata y manzana hasta que estén blandas. Dejamos enfriar.
2. Pelamos y procesamos la pulpa en un robot de cocina con la cucharada de azúcar. Si vemos que queda demasiado espeso podemos añadir una o dos cucharadas de agua. Yo se las añadí.
3. Junto con la mezcla anterior trituramos la yema de huevo y las dos cucharadas de harina. Después añadimos el queso de cabra.
4. Montamos las claras a punto de nieve con un poquito de sal.
5. Una vez montadas, las añadimos al puré de batata y manzana y mezclamos con mucho cuidado para que no se bajen.
6. Untamos de mantequilla el molde o moldes en los que vamos a cocinar el souffle. Los rellenamos con la mezcla y dejamos en el horno precalentado a 180º durante 15 minutos o estén dorados.
Esta receta forma parte de un libro de postres pero la serví como un entrante con una ensalada de tomates cherries, remolacha cruda rallada y albahaca. Creo que funciona bien de las dos maneras.
Fuente: The Olives Dessert Table Cookbook by Todd English.