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miércoles, 14 de febrero de 2024

COOKIES DE NUECES Y CHOCOLATE

 



Probando, probando. A ver cómo se hacía esto.

Pues sí, he tenido que repasar cómo se subía una entrada al blog porque, después de casi dos años, no me acordaba de cómo funcionaba blogger. ¿Aún sigues ahí? Gracias por conectarte de nuevo y pasarte un momento a ver qué se cuece, hornea, asa y amasa por aquí.

A veces es necesario parar, reposar y dejar que salga lo que hay dentro para que se vuelva a llenar el recipiente, en este caso yo, de nuevas y frescas ideas. 



Empiezo con una receta dulce, que para amarguras ya está la vida, y un libro Club de lectura para corazones despistados de Mónica Gutiérrez. ¿Lo has leído? Yo me lo encontré por casualidad en una de mis librerías favoritas. Llevaba ya un tiempo sin leer por placer y quería volver a engancharme a este maravilloso hábito de la lectura. Como te decía, lo encontré por casualidad en una estantería baja rodeado de otros libros y los estuve examinando todos. Al final este se me quedó pegado a las manos y se vino conmigo. Al pagar la dependienta me comentó que le encantaba ver que los lectores nos parábamos en la sección de libros de amables, esos libros que se leen solos, calientan el alma y te dejan una sensación de "todo va a estar bien". Porque, a veces, necesitamos saber que todo va a estar bien y nadie, absolutamente nadie, se salva solo.

El libro tiene un plus y es que es un club de lectura en sí mismo porque hilvanados en la historia aparecen numerosos títulos. Tengo un listado de 34 libros para leer. ¡Creo que no me voy a aburrir en una temporada!

Leyendo podemos tomar unas cookies de nueces y chocolate ¿Te parece?




Ingredientes:

100 g de mantequilla a temperatura ambiente

100 g de azúcar moreno

40 g de azúcar glas

1 huevo pequeño

150 g de harina

una pizca de sal

una pizca de levadura química

100 g de nueces picadas

100 g de pepitas de chocolate



1- En un bol mezclamos la mantequilla con el azúcar moreno. Nos ayudamos de una espátula y trabajamos la masa hasta que el azúcar se haya integrado. Añadimos el azúcar las y repetimos la operación.

2- Añadimos el huevo y removemos.

3- Incorporamos la harina, sal y la levadura. Integramos todos los ingredientes bien hasta que tengamos una masa homogénea.

4- Añadimos las nueces y las pepitas de chocolate.

5- Enrollamos la masa de las cookies en film transparente hasta tener un rulo y lo llevamos al congelador.



6- Precalentamos el horno a 190º. Retiramos el film y cortamos rodajas de unos 7mm de grosor. Mejor lo hacemos con un cuchillo de sierra. Llevamos al horno y horneamos unos 7 minutos o hasta que veamos que nuestras cookies están doradas.

Entonces ya podrás disfrutarlas con una taza de café o te y un buen libro.





viernes, 22 de enero de 2021

SPONGE CAKE DE CHOCOLATE CON SALSA DE CHOCOLATE



Después de zamparnos un Sloppy Joe con sus panecillos de cerveza negra, aros de cebolla fritos y coleslaw para rebajar, tenía medio claro que la siguiente receta debía ser ligera y a ser posible con verduras. Y conste que está preparada, fotografiada, comida, digerida y casi redactada. Peeeeero se cruzó en mi vida este sponge cake de chocolate con salsa de chocolate y no he podido aguantar esta receta en el escritorio de mi ordenador. Tenía que contaros que he descubierto la receta definitiva de un bizcocho esponjoso y delicioso. Además luego lo vamos a bañar en una salsa de chocolate igual de buena. Tienes que probar este bizcocho, de verdad. Seguiré probando recetas, pero dudo que encuentre otra igual.



Ingredientes:

250 gr de mantequilla sin sal

100 gr de chocolate (70%)

4 huevos

150 gr de azúcar blanca

100 gr de azúcar moscovado

250 gr de harina bizcochona

1 cucharadita de levadura

1 cucharadita de extracto de vainilla

125 gr de leche templada

Antes de ponernos con el bizcocho, precalentamos el horno a 180º y engrasamos un molde de 20 cm. Me sobró masa así que si tienes un molde un poco más grande aprovecharás toda la masa de una vez. 

1. Fundimos el chocolate junto con la mantequilla en un cazo al baño María o en el microondas sin remover. Una vez ya estén fundidos, removemos hasta obtener una masa homogénea.

2. Batimos los huevos con los dos tipos de azúcar hasta que cambie de color y esponje. Sin dejar de batir, incorporamos la mezcla de chocolate y mantequilla, harina, levadura y extracto de vainilla para acabar con la leche templada. 



Llegados a este punto te aviso que te van a entrar ganas de comerte la masa a cucharadas. Imagina que tienes delante para ti sola una mousse de chocolate de lo más esponjosa. Bueno, pues eso es lo que vas a verter en el molde y llevar al horno.  

Después de 40-50 minutos en el horno ya tendrás un bizcocho de chocolate que te va a robar el corazón. Ya así sin nada más es perfecto, pero queremos mejorarlo porque en esta vida hay que intentar mejorarlo todo, hacerlo lo más bonito, agradable, y en este caso, delicioso posible.

Para la salsa de chocolate necesitamos:

200 ml de leche entera

400 ml de nata para montar

100 gr de coccolate (70%)

2 cucharadas de golden syrup

2 cucharadas de ron (opcional)



Calentamos la leche y la nata hasta que casi hiervan. Añadimos el chocolate, golden syrup y ron. Removemos fuera del fuego hasta el chocolate se funda. 

Ahora ya podemos servir nuestro bizcocho de chocolate con la salsa de chocolate. 

Perfecto para un fin de semana lluvioso o para enderezar cualquier día nublado.




sábado, 5 de enero de 2019

CHOCOLATE CHIP COOKIES



No sé si aún te apetece ver recetas dulces o si ya has llegado al tope y tu cuerpo pide verduras, ensaladas y platos más ligeros después del atracón de calorías que nos damos durante dos semanas. Si este es tu caso, aguanta un poco más porque las ensaladas están al caer, el miércoles que viene sin más tardar. Mientras llegan y no podemos meternos en la cocina, encender el horno y preparar unas deliciosas galletas con chips de chocolate.
Ya sabes que el 5 de cada mes tenemos una cita con un chef nacional o internacional en Cooking the Chef. Empezamos el año haciendo las maletas y cogiendo el avión a Irlanda porque el chef invitado de este mes es Donal Skehan, autor de libros de cocina, fotógrafo culinario y  presentador de programas de cocina.




Nacido en 1986 en una familia dedicada a la industria de la alimentación, parece que tenía muy claro desde bien temprano que lo que le gustaba era la cocina aunque la música se cruzó en su camino en algún momento, fue miembro de dos grupos musicales e incluso se presentó a la preselección para representar a su país en el festival de Eurovisión. Pero como se suele decir la cabra siempre tira al monte, y la cocina resultó ganadora en ese duelo entre música y fogones. En 2007 abrió su blog  Good Mood Food y a partir de ese momento llegaron libros, premios, programas de cocina y su web. Si te asomas a su página te encontrarás recetas sencillas de estilo oriental e italiano y que a mí, personalmente, me recuerdan a algunas de Jamie Oliver.
Como siempre me pasa cuando nos proponen un chef, dudé entre muchas recetas: platos de pasta (nuestros preferidos en casa), postres como el Lemon Curd Pudding que no tendré más remedio que hacer otro día, ensaladas... Pero elegí estas galletas y no me arrepiento. Están buenísimas. La única pega que le he visto a la receta es que originalmente lleva medio kilo de azúcar y, sinceramente, me parece excesivo. He recortado la cantidad y aún me parece que podría reducirse más.




Ingredientes:

275 gr de mantequilla a temperatura ambiente
175 gr de azúcar moreno
150 gr de azúcar
2 huevos
1 cucharadita de extracto de vainilla
475 gr de harina
2 cucharaditas de levadura
300 gr de chips de chocolate
sal

Hacer galletas es muy fácil y muy entretenido para los niños.

Como siempre que hacemos una receta dulce, empezamos precalentando el horno a 180º.

1. Batimos la mantequilla con los dos tipos de azúcar hasta que tengamos una crema suave y sedosa.

2. Añadimos los huevos uno a uno esperando a que se incorpore el primero a la crema antes de añadir el segundo. Agregamos el extracto de vainilla.

3. Ahora es el momento de añadir la harina y levadura e incorporarlas a la masa con la ayuda de una cuchara de madera. Por último añadimos los chips de chocolate. Mezclamos todo bien y dividimos la masa en dos.





4. Envolvemos cada porción de masa en papel film y hacemos un rulo que llevaremos a la nevera durante 30 minutos o congelaremos.

5. Una vez pasados los 30 minutos como mínimo, cortamos la masa en discos del grosor de un dedo y los ponemos en la bandeja que vayamos a llevar al horno. Separamos los discos ligeramente porque luego las galletas se expanden.

6. Antes de meterlas en el horno, añadimos unas escamas de sal a cada galleta. Una vez hayan pasado 15 minutos o estén doradas, las sacamos y esperamos unos minutos a que se enfríen ligeramente antes de pasarlas a una rejilla.

Y ya estarán listas para devorar.

lunes, 13 de noviembre de 2017

MOUSSE DE CHOCOLATE CON LECHE Y CARAMELO SALADO




¡Golosos del mundo, tengo el postre perfecto para vosotros! Pasad, pasad con papel y lápiz para anotar la receta que os va a hacer disfrutar tanto, tanto que vais a querer hacerla más de una vez. Los no tan golosos del mundo nos quedaremos muy contentos viendo cómo disfrutáis de un postre que une  chocolate y caramelo salado.

Los postres dulces no me entusiasman demasiado y no los hago con mucha frecuencia. Me empachan mucho. Prefiero postres ácidos como la tarta de limón o aquellos que llevan frutos rojos. Pero en casa hay golosos y de vez en cuando también hay que darles gusto. Yo sabía que con esta receta iba a acertar porque si hay chocolate, como sea, gusta. Y así fue.
Te lo recomiendo si tienes chocoadictos en casa.





Ingredientes para 6 personas:

100 gr de azúcar
3 huevos
200 gr de chocolate con leche
50 gr de mantequilla con sal
20 cl de nata
3 cucharaditas de cacao crudo

1. Vertemos la nata en un cazo y la llevamos a ebullición.

2. En otro cazo ponemos el azúcar y una cucharada de agua para que se haga el caramelo. Una vez tengamos el caramelo, y con cuidado, vertemos la nata. Mezclamos bien y dejamos que enfríe un poco antes de volver a llevar a fuego suave y  de añadir la mantequilla. Retiramos del fuego e incorporamos el chocolate. Dejamos que el chocolate se derrita y se mezcle bien con el caramelo.




3. Separamos las claras de las yemas. Batimos ligeramente las yemas y las agregamos al chocolate removiendo bien para que no se cuajen. El chocolate ya habrá perdido temperatura pero aún así es mejor remover bien para que no haya  grumos.

4. Ponemos  las claras en un bol, añadimos una pizca de sal, y las montamos  a punto de nieve. Vamos incorporando poco a poco las claras a la mezcla del chocolate y el caramelo salado con la ayuda de una espátula.

5. Finalmente vertemos la mousse en los vasos o copas en las que vayamos a presentarla. Este es un momento muy muy delicado. Hasta ahora puede que hayas resistido la tentación de probar la mousse pero ahora, bien, ahora vas a necesitar toda tu fuerza de voluntad para no comértela a cucharadas. El proceso de verterla en los vasos  no es muy limpio que digamos y los dedos se van peligrosamente a rebañar los restos de la mousse que resbalan por las paredes. Y luego está el tema de rechupetear la cuchara, claro.


Una vez superado el paso más complicado, dejamos la mousse como mínimo tres horas aunque recomendaría toda la noche para que la mousse esté bien firme. Ya solo nos faltaría añadir el cacao crudo para decorar los vasos o copas.

jueves, 2 de junio de 2016

MUFFINS SUPERCHOCOLATOSOS



En la pantalla de mi ordenador se acumulan peligrosamente  fotos de platos. La mayor parte de ellas son de recetas saladas, sanas y llenas de color pero para iniciar el mes de junio he tenido que elegir la más pecaminosa de todas ellas, de la que huimos ahora que los calores enseñan la patita. No sé cómo ha sido pero esta es la que se ha colado y se ha puesto primera en la línea de salida. Quizás porque somos débiles y no podemos resistirnos a un poco de buen chocolate o un mucho para qué vamos a engañarnos.

Supongo que en cada casa hay una o varias personas encargadas de rebañar el bol en el que hemos preparado la masa de un bizcocho. En mi casa también lo hay, por supuesto. Siempre pide una cuchara para probar la masa y dar su veredicto sobre el bizcocho que saldrá del horno. Bien, he de confesar que esta vez, mientras preparaba los muffins, he sido yo la que a escondidas ha rebañado el bol. Tanto chocolate junto me llamaba de una manera tan insistente que caí en la tentación y yo también di mi veredicto que no fue otro que insuperables. Porque hay muffins de chocolate y luego fuera de toda clasificación están estos muffins superchocolatosos de Sara Mangas.




Es fácil agradar a un cocinillas en cuanto a regalos se refiere porque todo lo relacionado con la cocina nos gusta. En mi caso, mi debilidad son los libros. Ya te he contado alguna vez que tengo muuuuchos de cocina y que pronto voy a tener que salirme de casa para que quepan todos. A algunos los hojeo un par de veces, lleno de trocitos de papel y olvido en una estantería durante una temporada y otros, como Chocolate, no puedo dejar de leer y babear mientras paso las hojas disfrutando con las fotos y las recetas. Si no lo tienes, te lo recomiendo. Sobre todo si eres un amante del chocolate.

Ya sabes que hacer muffins es muy muy fácil y entra dentro de la categoría de imprescindibles especialmente cuando llega el fin de semana y puedes darte el lujazo de disfrutar tranquilamente de un desayuno.

 ¿Encendemos el horno?




Ingredientes:

250 gr de harina
200 gr de azúcar moreno
50 gr de azúcar normal
1 cucharadita de vainilla en polvo
50 gr de cacao en polvo
1 cucharadita de levadura
2 huevos
150 gr de yogur
125 gr de buttermilk
125 ml de aceite de girasol
1 taza de chips de chocolate

Puede que al echarle un vistazo a la lista de ingredientes y al leer buttermilk hayas decidido con mucha pena que no puedes hacer esta receta. Sí, es difícil a veces encontrarlo en el supermercado, pero podemos hacerlo en  casa y es tan fácil como añadirle una cucharita de zumo de limón a la cantidad de leche que especifica la receta. Hay que dejar que repose entre 5 y 10 minutos y  ya tienes listo tu buttermilk.



En un bol mezclamos todos los ingredientes secos: harina, azúcar, levadura, vainilla y cacao.

En otro bol batimos los huevos y añadimos el yogur, buttermilk y aceite. Mezclamos los ingredientes secos y los húmedos, incorporamos las pepitas de chocolate y listos para rellenar nuestras cápsulas. Lo haremos con una cuchara de servir helados. Llevamos al horno precalentado a 180º durante 20-25 minutos. Una vez los saquemos del horno podemos añadir más pepitas de chocolate si nos parece que no son suficientemente  superchocolatosos.

Ahora viene lo difícil, dejar que se enfríen antes de hincarles el diente y es que  para eso se necesita muuuuucha fuerza de voluntad, créeme.




miércoles, 20 de abril de 2016

TARTA ÓPERA






No sé cuánto tiempo llevo huyendo de esta tarta. Me he cruzado esta receta infinidad de veces ya sea en libros o en la red y siempre me he dado la vuelta y no he querido saber nada de ella. Primero porque no me gusta nada el café y luego porque con solo ver los pasos que hay que seguir para hacerla, me ponía nerviosa. Pero la tarta ópera y yo estábamos destinadas a conocernos y a desmitificarnos porque no es para tanto. Sí, son muchos ingredientes y cinco preparaciones distintas que se necesitan antes de tener la tarta montada pero con un poco de organización es facilísima. Con lo del café todavía no puedo pero por aquí la están disfrutando incluso rebañando las espátulas y varillas que he usado.

¿Por qué ahora? ¿Por qué si no te interesaba la has hecho? te estarás preguntando. Pues porque Carolina de Tomillo, laurel y otras cosas de comer nos propuso en Desafío en mi cocina preparar esta delicia para los amantes del café y del chocolate. Este pastel nació en Francia aunque no se sabe a ciencia cierta en qué momento del siglo XX nació. Louis Clichy y Cyriaque Gavillon se disputan el honor de haber creado esta tarta que consta de un bizcocho de almendras (Joconda), almíbar de café, crema de mantequilla, ganache de chocolate y una cobertura espejo de chocolate.

Yo te recomiendo que prepares el bizcocho, sirope y crema de mantequilla y café el día antes así no te agobiarás al montarla y te será mucho más fácil. Esta receta es de My European Cakes.




Ingredientes para el bizcocho de almendras:

4 huevos
4 claras
150 gr de almendras molidas
150 gr de azúcar +20 gr para las claras
40 gr de harina
30 gr de mantequilla
sal

Precalentamos el horno a 170º.
Derretimos la mantequilla y dejamos que enfríe.
Batimos los huevos, almendras molidas, azúcar y harina hasta cremar. Vertemos la mantequilla mientras seguimos batiendo.
Montamos las claras a punto de nieve con un pellizco de sal. Añadimos los 20 gr de azúcar y seguimos batiendo hasta tener un merengue.
Mezclamos las claras con la crema con cuidado para que no bajen las claras. Extendemos la mezcla sobre la placa del horno y horneamos durante 10-15 minutos o hasta que esté hecho.
Sacamos del horno y dejamos enfriar.

Ingredientes para el sirope de café:

200 gr de azúcar
160 gr de agua
2 sobres de café soluble

Llevamos un cazo al fuego con el agua y el azúcar hasta que hierva. Mezclamos el café soluble y dejamos enfriar.




Ingredientes para la crema de mantequilla y café:

300 gr de mantequilla en pomada
60 gr de azúcar
4 yemas grandes
75 gr de leche
2 sobres de café soluble

Calentamos la leche con la mitad de azúcar hasta disolver. Mezclamos el café soluble.
Batimos las yemas con el resto de azúcar y vamos añadiendo la leche caliente. Seguimos batiendo hasta que la mezcla se enfríe. Incorporamos la mantequilla poco a poco y seguimos batiendo hasta tener una crema sedosa y homogénea. Yo reservé en la nevera. Es mucho más fácil trabajar con ella así.

Ánimo, ya solo tenemos que preparar el ganache y la cobertura (glasache)




Ingredientes para el ganache:

100 gr de nata 35%
125 gr de chocolate
20 gr de mantequilla en pomada

Calentamos la nata y cuando empiece a hervir la retiramos del fuego. Añadimos el chocolate e integramos. Después agregamos la mantequilla. Reservamos.

Ingredientes para la cobertura espejo:

100 gr de azúcar
35 gr de agua
35 gr de cacao
70 gr de nata 35%
2 hojas de gelatina

Hidratamos la gelatina en agua fría.
Llevamos el agua a ebullición junto con el azúcar. Retiramos y añadimos el cacao en polvo. Mezclamos bien. Incorporamos la nata y finalmente la gelatina bien escurrida. Mezclamos bien y si lo hacemos con tiempo, cubrimos con film.

¿Montamos la tarta? Ya estamos a punto de terminar. Como te habrás dado cuenta más que difícil, lo que se difícil, no es pero sí pone aprueba la paciencia de cualquiera.



Nuestro bizcocho alargado va a convertirse en tres planchas de igual tamaño. Ponemos la primera plancha sobre una fuente y lo calamos con el sirope de café. Encima extendemos una capa de crema de mantequilla y café. Llevamos a la nevera durante 10 minutos.
Una vez pasados los 10 minutos, ponemos encima la segunda placa de bizcocho. Calamos de nuevo y extendemos una capa del ganache de chocolate. Volvemos a llevar a la nevera hasta que se endurezca.
Ponemos encima la tercera capa de bizcocho. Calamos y extendemos una nueva capa de crema de mantequilla y café. Dejamos otra vez en la nevera otros 10 minutos antes de terminar extendiendo una capa de cobertura espejo.
Yo la metí en el congelador unos 15 minutos para poder cortar todos los bordes de la tarta antes de servirla. De esta manera se podrán ver las siete capas que tiene la tarta. O puedes cortarla en porciones individuales.

Bien, si has llegado hasta aquí, te diré que no es para tanto, de verdad. Merece la pena y si quieres lucirte en alguna reunión, puedes hacerla con tiempo y tenerla en el congelador esperando a que llegue el momento. Vas a dejar a todos los invitados más que sorprendidos. Y es que una buena comida se merece un postre aún mejor.



Si quieres ver las tartas preparadas por mis compañeras de reto puedes ir a Desafío en la Cocina.



domingo, 15 de noviembre de 2015

IRISH COFFEE BUNDT CAKE



Cada 15 de noviembre se celebra en todo el mundo el día del Bundt Cake, la excusa perfecta para hornear y ponernos morados de estos deliciosos bizcochos. Un Bundt Cake es cualquier bizcocho que ha sido horneado en uno de esos preciosos moldes comercializados por la marca Nordic Ware. No se trata de recetas especiales, no, se trata del molde que surgió a mediados del siglo XX (parece que hablamos de algo que sucedió hace mil años ¿verdad?) y que aunque resulte difícil de creer no se vendía muy bien al principio. ¡Quién lo diría! Porque creo que muchos cocinillas cuentan con al menos un molde de Bundt Cake. Siempre que tengan sitio en la cocina para guardarlos, claro. Yo he de confesar que voy por mi segundo molde y, ejem, no sé dónde ponerlo. Creo que acabará adornando la única pared que no tiene muebles.

Para celebrar el cumpleaños de estos moldes el 15 de noviembre nos volvemos locos e inundamos la globosfera de recetas y más recetas de Bundt Cakes. Mi contribución este año es con un bizcocho de café irlandés que hará las delicias de los amantes del café.


Ingredientes:

2 huevos
200 gr de azúcar
250 gr de harina
50 gr de caco en polvo
225 gr de leche
85 gr de aceite de girasol
100 gr de café
85 gr de whisky
1 cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de levadura
una pizca de sal
3 cucharadas de café granulado
2 cucharaditas de extracto de vainilla




Como siempre que preparamos un bizcocho, lo primero que hacemos es engrasar bien el molde que vamos a utilizar. En el caso de un molde de Bundt Cake es más laborioso por la forma tan especial que tiene y que hace que los bizcochos sean tan bonitos.

Después de engrasar el molde, encendemos el horno a 180º.

Mezclamos la harina, sal, azúcar, cacao, levadura y bicarbonato en un bol. Reservamos.




Con la ayuda de un robot batimos los huevos, aceite, leche y extracto de vainilla durante 1 minuto a  velocidad media.

Vamos añadiendo los ingredientes secos poco a poco evitando que se formen grumos.

Calentamos el café y le añadimos el café granulado y whisky. Incorporamos poco a poco a la masa.

Verás que no es la típica masa densa de un bizcocho sino más bien líquida. No pasa nada, no has hecho nada mal. Vertemos la masa en el molde y llevamos al horno unos 45 minutos o hasta que al pinchar el bizcocho con un palillo este salga limpio.

Esperamos a que se enfríe diez minutos para desmoldar. Si ofrece resistencia y sigue en el molde, esperamos otros diez minutos.

Verás que es un bizcocho húmedo, que se conserva muy bien hasta tres días después de horneado y no se reseca. Bueno, tres días si llega, claro.


jueves, 28 de mayo de 2015

BIZCOCHO DE CHOCOLATE SIN GLUTEN



El 27 de mayo se celebra en España el Día nacional del celíaco y como cada año presentan sus reivindicaciones. No sé si conocéis a alguien que sea celíaco. Probablemente sí porque 1 de cada 100 españoles sufre esta intolerancia al gluten y a esa cifra hay que sumar los que no están/estamos diagnosticados. Entonces sabréis de sus limitaciones a la hora de salir a comer o cenar a un restaurante, a la hora de que los niños puedan disfrutar de los cumpleaños de sus amiguitos en las mismas condiciones que los demás niños  (ya cada vez menos) y, sobre todo, a la hora de hacer la compra. Yo tengo a una personita en mi familia que es celíaca. Es mi sobrina y creo que ya os he contado algo de ella. Fue diagnosticada con dos años, ahora tiene seis, y desde ese momento tuvimos que aprender en qué consistía eso de ser celíaco y lo que iba a suponer cada vez que viniera a casa. La primera vez que le prepararé una comida estaba muerta de miedo porque en mi cocina debe haber el suficiente gluten para poner enfermos a 20 celíacos. Pero luego te vas a acostumbrando y ya no tengo pánico,  ya solo hago limpieza más que general en la cocina y le pregunto cien veces después de comer si le duele la barriga.




Nuestras autoridades deben pensar que ser celíaco es una opción, una moda o una dieta que alguien hace porque quiere y no una enfermedad. Una enfermedad cuya medicina es la alimentación. Ayer me  di una vuelta por un supermercado apuntando los precios de aquellos productos que son específicos para celíacos y ni uno bajaba de los 2 euros. En una familia con pocos recursos o en la que haya más de un celíaco, que tampoco es tan raro, ir a la compra debe ser un horror. La sensación de haber sido atracado no te la quita nadie. No estamos hablando de productos de lujo, hablamos de una necesidad y no se puede gravar más a los enfermos.
Mientras se lo piensan y se lo toman en serio, nos vamos a la cocina a preparar un delicioso bizcocho de chocolate, mucho chocolate, como le gusta a Patri.

Ingredientes:

160 gr de chocolate negro
un pellizco de sal
160 gr de mantequilla cortada en cubos
4 huevos separadas las yemas y las claras
10 gr de azúcar
160 gr de almendra molida




Como siempre que hacemos un bizcocho, precalentamos el horno a 180ª y engrasamos un molde redondo de 23 centímetros en este caso.

Derretimos el chocolate al Baño María con el pellizco de sal y cuando ya esté listo añadimos la mantequilla. No removemos la mantequilla hasta que no empiece a derretirse. Luego mezclamos y reservamos.

Batimos las claras a punto de nieve y después añadimos el azúcar para seguir batiendo hasta que estén montadas.




Añadimos las yemas una a una a la mezcla de chocolate y mantequilla removiendo continuamente. Incorporamos las claras poco a poco con cuidado para que no se bajen y finalmente agregamos la almendra molida. Hay que integrar todos los ingredientes pero manteniendo la firmeza de las claras.

Vertemos la mezcla en nuestro molde y horneamos durante 25-30 minutos o hasta que al pinchar la masa con un palillo este salga limpio.

Ahora hay que dejar enfriar antes de avalanzarse sobe él. Y cuesta.  Ya verás, ya.

lunes, 16 de febrero de 2015

MINI BROOKLYN BLACKOUT CAKE



Y el mismo virus, u otro parecido, volvió a tumbarme. Ni el caldo de pollo, ni las croquetas, ni las toneladas de vitamina C en forma de ensaladas y zumos han sido capaces de echarlo, no. ¿Qué me queda entonces aparte de quejarme por los rincones? Pues una idea genial. Si el virus de la gripe se muestra inmune a la alimentación sana, entonces voy a sepultarlo bajo toneladas de chocolate. Porque esa cosa peludita que ves en la foto no es nada más y nada menos que un delicioso pastel hecho con capas de bizcocho de chocolate, un pudding espeso de chocolate entre las capas de bizcocho y migas del bizcocho para decorarlo. De verdad que con esto no va a poder je, je.

Si traducimos el nombre del pastel no te va a decir nada de nada: pastel del apagón de Brooklyn. Nada ¿verdad? Este pastel nació en una pastelería muy conocida y ya desparecida de este barrio neoyorquino. Este dulce en cuestión tiene ya sus añitos puesto que el nombre le viene por los apagones que sufría este barrio, durante la II Guerra Mundial, cada vez que una fragata abandonaba la bahía de Brooklyn.

No es difícil de hacer, el resultado es sensacional, pero se necesita un poco de paciencia porque hay que dejar que tanto el pudding como el pastel ya acabado reposen en la nevera.

Empezamos con el pudding y para ello necesitamos:

35 gr de Maizena
300 ml de leche
150 gr de azúcar
1/2 cucharada de golden syrup
50 gr de cacao en polvo
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
50 gr de mantequilla en dados






Con estos ingredientes tienes suficiente para rellenar o cubrir estos mini Brooklyn blackout cakes que ves en las fotos. Si vas a hacer un pastel grande quizás tengas que doblar las cantidades. De todas maneras te diré que el pudding, así solo, a cucharadas, está buenísimo y que en casa lo estamos tomando con un bizcocho simple de limón como si fuera Nutella.

Mezclamos la Maizena con un tercio de la leche hasta que se  haya disuelto. Reservamos.

Vertemos el resto de la leche en un cazo junto con el azúcar, golden syrup y cacao. Llevamos a ebullición sin dejar de remover hasta que todos los ingredientes estén bien mezclados. Retiramos del fuego. Añadimos el resto de la leche reservada y volvemos a hervir, sin dejar de remover, hasta que notemos que empieza a espesar y que  tenemos unas natillas un tanto espesas. Retiramos del fuego e incorporamos la mantequilla y extracto de vainilla. Removemos hasta que la mantequilla se haya derretido. Cubrimos con papel film, dejamos enfriar y llevamos a la nevera mejor una noche entera.

Nos ponemos con el bizcocho y para ello necesitamos:

180 gr de mantequilla
300 gr de azúcar
3 huevos
1 cucharadita de extracto de vainilla
50 gr de cacao en polvo
1 cucharadita de levadura
1 cucharadita de bicarbonato
280 gr de harina
200 ml de leche





Precalentamos el horno a 190º y engrasamos los dos moldes de 20 cm que vamos a usar.

Con la ayuda de un robot de cocina batimos la mantequilla con el azúcar, añadimos los huevos uno a uno y seguimos batiendo. Incorporamos el extracto de vainilla y los ingredientes secos, previamente tamizados, poco a poco. Finalmente vertemos la leche.
Repartimos la masa entre los dos moldes y dejamos en el horno 35-40 minutos o hasta que al pincharlos con un palillo este salga limpio. Dejamos enfriar completamente antes de montar el pastel.

Una vez frío puedes cortar cada bizcocho en dos planchas con un cuchillo de sierra de tal manera que al final tendrás cuatro. Una de ellas la haremos migas para decorar el pastel.

Yo usé aros pequeños de emplatar para hacer estos mini pasteles y corté los bizcochos con ellos.

En el plato o cake stand en el que vayas a presentar el pastel, ponemos una primera plancha de bizcocho sobre la que vamos a repartir una capa de nuestro pudding de chocolate. Encima ponemos otra plancha, repartimos más pudding, la otra plancha de bizcocho y finalmente cubrimos todo el pastel con más pudding. Rápidamente espolvoreamos todo la parte de arriba y los laterales con las migas del bizcocho. Y finalmente llevamos a la nevera un par de horas para que se asiente.

Lo sacamos 15 minutos antes de servir y prepárate para oír "¡Mmmm, qué bueno!".




lunes, 20 de octubre de 2014

BROWNIES DE BOURBON Y NUECES PECANAS




Dos recetas seguidas de chocolate. Vaya, eso no es nada frecuente en Cook and Spoon ya que procuro alternar ingredientes para que encontréis variedad en las recetas. Pero hoy quiero celebrar algo y en las celebraciones en esta casa siempre hay chocolate por medio. ¿Y qué celebro? Pues que después del chasco tan enorme que Cáceres se llevó al no ser elegida capital europea de la cultura, el viernes nos llevamos la alegría de ser nombrados Capital Gastronómica 2015. Estoy deseando saber todo, todo lo que se va a llevar a cabo y que por supuesto contaré con pelos y señales. Desde aquí quiero invitaros a que vengáis a conocernos, a disfrutar de nuestra bonita ciudad medieval y a degustar todos nuestros productos y restaurantes. Atrio es el más conocido de ellos pero hay más, muchos más que merecen ser conocidos.
Bien, una vez dicho esto paso a comentaros la receta de hoy. Hacer brownies es fácil, muy fácil y agradecido porque en nada de tiempo tienes un dulce que gusta a todos, o casi todos, y que no precisa de horas de preparación. La verdad es que el Bourbon se nota en esta receta y mucho, así que podéis reducir la cantidad aunque, bueno, un día es un día ¿no?


Ingredientes:

200 gr de chocolate
125 gr de mantequilla
2 huevos
125 gr de azúcar moscovado
50 gr de azúcar
75 ml de Bourbon
2 cucharaditas de esencia de vainilla
175 gr de harina
1 cucharada de cacaco en polvo
125 gr de nueces pecanas en trozos




Como siempre que preparamos un bizcocho o brownie precalentamos el horno a 190º. Engrasamos un molde cuadrado de 20 cm.

Llevamos un cazo al fuego para derretir el chocolate y la mantequilla. Reservamos.

Batimos los huevos con los dos tipos de azúcar hasta que tengamos una mezcla cremosa y de un color beige claro. Añadimos el chocolate y la mantequilla derretidos, el bourbon y la esencia de vainilla. Incorporamos el cacao y la harina previamente tamizados para evitar grumos para finalmente añadir las nueces.

Vertemos la mezcla en nuestro molde y lo dejamos en el horno durante 25 minutos.

Fuente: Short and Sweet, Dan Leppard.

lunes, 6 de octubre de 2014

ISLAS FLOTANTES SOBRE NATILLAS DE CHOCOLATE Y GRAN MARNIER




Ya hemos abrillantado las ollas, cazuelas y cucharas y solo nos queda ir al súper y aprovisionar la despensa de aquellos ingredientes que solo usamos en otoño/invierno. Sí, porque soy muy cuadriculada y el chocolate solo lo uso en estas dos estaciones del año o en verano para hacer helado y solo helado. Me parece un ingrediente de lo más invernal, con calorías que nos ayudan a no pasar frío y a sobrellevar las cortas tardes invernales de frío y lluvia.

Y Aurélie en su propuesta para el reto del mes en la comunidad FoodBloggers Trotamundo me ha dado la excusa perfecta para hacer un postre que lleva chocolate (queda inaugurada oficialmente la temporada del uso indiscriminado del chocolate) y también quitarme un trauma de encima con el tema merengue. No te voy a contar mis frustraciones con el merengue pero ya iban camino de convertirse en algo serio. Creo que han sido unas cuatro preparaciones con el dichoso merengue que han acabado en la basura porque o quedaba chicloso o se partía y se hacía polvo con solo mirarlo. Pero esta vez ha salido y muy bien aunque tenía un miedo tremendo. Ya me veía publicando las natillas de chocolate, que están muy buenas no digo que yo que no, sin las susodichas islas flotantes.




Ingredientes para las natillas de chocolate:

3 yemas
2 cucharadas de cacaco en polvo
75 gr de azúcar
500 ml de leche
3 cucharadas generosas de Gran Marnier
50 gr de chocolate

Mezclamos en un cuenco grande las yemas, cacao, azúcar y Gran Marnier.

Calentamos la leche en un cazo y cuando haya hervido la vertemos lentamente sobre las yemas removiendo sin parar para evitar que se cuajen. Devolvemos al fuego y seguimos removiendo hasta que haya espesado o tenga la consistencia que te guste. Hay gente que prefiere unas natillas espesas y a otras nos gustan un pelín más líquida. Ten en cuenta que nos queda añadir los 50 gr de chocolate y que una vez que se haya derretido vamos a dejar que se enfríe en la nevera porque tienen que estar frías para servir el postre.




Vamos a preparar las islas flotantes y para ello necesitaremos:

3 claras
50 gr de azúcar
sal
3 cucharaditas de agua de azahar

Batimos las claras y un pellizco de sal con la ayuda de un robot de cocina hasta que hayan montado. Entonces vamos añadiendo gradualmente el azúcar hasta que esté brillante y finalmente el agua de azahar. Ya tenemos el merengue preparado. Bien, ahora cubrimos el fondo de un cazo con leche que llevaremos a ebullición. Con la ayuda de dos cucharas dejamos caer porciones de merengue que se cocerán un minuto por cada lado. Sacamos, dejamos escurrir y enfríar sobre un paño.

Servimos nuestro postre cubriendo el fondo de un plato o cuenco con las natillas de chocolate y después dejando caer suavemente la isla flotante. Terminamos con ralladura de mandarina. Una isla flotante no es suficiente, ya verás como te piden más, así que mantén cerca las que han sobrado de momento.  Y digo de momento porque ya verás cómo desaparecen. La sensación de algo esponjoso y cítrico junto con las natillas es ... Pruébala y me cuentas.


jueves, 12 de junio de 2014

CLAFOUTIS DE CIRUELAS Y CHOCOLATE



Y aquí está el postre que os prometí el lunes pasado. Un postre que llevo queriendo hacer algo más de un año, que es el tiempo que hace que llegó a mis manos el libro de Seasons de Donna Hay. El verano pasado se me escapó pero si algo tenía claro es que este año lo íbamos a probar y la excusa perfecta se presentó en forma de un regalo delicioso, una bolsa de ciruelas de las de verdad. No de las que compramos en el súper, no, estas vienen con su picados de los pájaros y su pinta algo feúcha. Y ¿quién se iba a resistir combinar las ciruelas y esa masa cremosa de chocolate? Aquí, en este blog, somos débiles y, sinceramente, no hemos podido.




Ingredientes:

50 gr de harina tamizada
25 gr de cacao tamizado
75 gr de azúcar glas tamizada
1 cucharadita de extracto de vainilla
3 huevos
250 ml de nata
175 gr de chocolate picado con un cuchillo
6 ciruelas cortadas a la mitad y sin el hueso

Precalentamos el horno a 180º y engrasamos el molde que vayamos a usar. Donna Hay sugiere dos de 13 cm pero yo lo hice en unas fuentes pequeñas.




Por un lado mezclamos en un cuenco la harina, azúcar y cacao. Por otro lado mezclamos los ingredientes líquidos para después integrarlos todos. Añadimos el chocolate picado y vertemos la masa en el molde.

Ponemos las ciruelas y llevamos al horno durante 20-25 minutos o hasta que al pincharlo con un palillo este salga limpio.

Así de fácil y rápido. ¿Te podrás resistir o caerás en la tentación?




viernes, 7 de marzo de 2014

MUFFINS MUY CHOCOLATEADOS CON CRUMBLE DE MÁS CHOCOLATE Y NUECES PECANAS




A ver cómo justifico que a mí en realidad no me van mucho los dulces, que si me das a elegir entre uno de estos muffins y un bocadillo de chorizo puede que elija el bocata con los ojos cerrados. A ver cómo, digo yo. Supongo que será por aquello de que dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma condición y si el chocolate campa libremente por la cocina en todas sus diferentes versiones: con leche, amargo, con almendras, blanco... pues se le acaba cogiendo cariño. A mí en realidad lo que me gusta es desayunar tranquilamente y en mi mundo ideal me levanto por las mañanas y dispongo de muuuucho tiempo para tomar tranquilamente mi tostada, galletas, cereales, fruta, yogur o unos deliciosos muffins recién hechos. Supongo que para disfrutar de ellos calentitos tendría que levantarme antes y prepararlos y como sé que en el mundo real no va a suceder a lo máximo que llego es a preparar la masa la noche antes y dejarla reposando en la nevera. A la mañana siguiente solo hay que encender el horno y mientras me preparo el café o té y pongo la mesa, ya los tengo listos para hincarles el diente como Dios manda.  Claro, eso sucede en el mundo paralelo al mío en el que durante la semana estoy mirando el reloj mientras engullo lo que sea y me escaldo la lengua con el té ardiendo.

Ingredientes:

100 gr de chocolate 75% de cacao
75 ml de leche
150 gr de harina
15 gr de cacao en polvo
1 cucharadita de levadura
100 gr de mantequilla
100 gr de azúcar
2 huevos

1. Calentamos la leche hasta que casi hierva y añadimos el chocolate en trozos removiendo de vez en cuando para que se derrita completamente y no queden trozos.

2. Mezclamos la harina, cacao en polvo y levadura en un bol. Reservamos.

3. Con la ayuda de un robot batimos la mantequilla con el azúcar hasta que haya aumentado de volumen y tenga un color más claro. Vamos añadiendo los huevos poco a poco mientras seguimos batiendo a muy baja velocidad. Parecerá que la masa se va a cortar de un momento a otro. No pasa nada, es normal. Puedes añadir una cucharada de la mezcla reservada en el bol hasta que hayas incorporado todos los huevos.




4. Finalmente añadimos los ingredientes del bol y dejamos que se integren  pero sin batir demasiado la masa. Rellenamos las cápsulas que vayamos a utilizar con la misma cantidad de masa en todas ellas. Para hacerlo puedes ayudarte de una cuchara de servir helados. Y solo rellena 3/4 de la capacidad de la cápsula. Si los vas a dejar en la nevera porque los quieres hornear al día siguiente no los cubras con el crumble de chocolate y nueces pecanas.
De todas maneras vamos a prepararlo y si no lo vas a usar ahora, lo puedes dejar en la nevera también.

Para el crumble de chocolate y nueces pecanas necesitamos:

60 gr de nueces pecanas
50 gr de mantequilla
2 cucharadas de cacao en polvo
40 gr de azúcar moreno




Primero vamos a cortar las nueces en trozos. Si tienes paciencia lo puedes hacer con la ayuda de un cuchillo y si no puedes usar un robot o meterlas en una bolsa y darles una paliza con la ayuda de un rodillo. La verdad es que desestresa mucho pero también corres el riesgo de pasarte y hacerlas literalmente polvo. Le damos un par de toques en el robot y ya las tenemos listas.
En un bol vamos a mezclar la mantequilla, cacao y azúcar con la ayuda de los dedos  hasta que tengamos una mezcla que nos recuerde migas. Añadimos las nueces.

Si los muffins van a ir directamente al horno, los cubrimos con un poco de crumble y dejamos que se horneen unos 20-25 minutos o hasta que al pincharlos con un palillo este salga limpio.


¿Son imaginaciones mías o este muffin nos guiña el ojo? Feliz desayuno de fin de semana.
 Por cierto, ¡el sol ha salido!

martes, 25 de febrero de 2014

PUDIN DE PAN Y CHOCOLATE CON SALSA DE CARAMELO SALADO




Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de febrero nos invita a preparar un clásico de la cocina británica: Pudin de pan y mantequilla (Bread and butter pudding)


La propuesta dulce de este mes está considera actualmente en Gran bretaña como comfort food pero no siempre fue así. De hecho, el bread and butter pudding ha pasado desde el siglo XI, en el que se supone que nació, de ser el pudding de los pobres a estar casi recluido en las cocinas de los colegios ingleses o a casi incluso desaparecer para renacer en los últimos años en los restaurantes más glamourosos de Londres de la mano de cocineros como Jamie Oliver o Gary Rhodes. Porque este postre nació ante la necesidad de aprovechar el pan que se quedaba duro. Esto no es nada raro porque si miramos en todas las culturas y países hay algún postre cuyo ingrediente principal es el pan. Solo hay que mirar a nuestras queridas torrijas. Todos hemos oído aquello de que el pan no se tira y es verdad no se tira, se aprovecha en postres y en lo que sea. Al principio el pudin solo se hacía con pan y mantequilla pero según pasaron los siglos y crecía el poder económico de la población, se fue enriqueciendo con huevos, leche, vainilla, canela y de ahí pasó a admitir todo lo que la imaginación y el buen saber del cocinero quiera añadir. En mi caso encontré esta receta de Pudin de chocolate con salsa de caramelo en  The Unofficial Downton Abbey Cookbook. La verdad es que es un postre que Mrs Pattmore podría servir en cualquier comida o cena para agasajar los invitados de Lord and Lady Grantham. La única pega que le he visto a esta receta es la presentación porque creo que servido en moldes individuales quedaría mucho mejor y elegante en la mesa.


Ingredientes para 10 personas:

Para la salsa de caramelo salado:

115 gr de azúcar
100 gr de azúcar moreno
60 ml de agua
50 gr de mantequilla
1 cucharadita de sal



Llevamos a fuego medio una cazuela con los dos tipos de azúcar y agua hasta que el azúcar se disuelva removiendo continuamente. Subimos el fuego y dejamos de remover para que hierva unos cinco minutos o hasta que tenga un bonito color ámbar.
Retiramos del fuego y añadimos la nata. Dejamos que cueza unos minutos e incorporamos la mantequilla y sal. Dejamos que la mantequilla se derrita y una vez haya espesado, retiramos del fuego.

Para el pudding:

454 gr de pan (baguette) cortado en cubos
400 ml de leche
125 ml de nata
120 ml de brandy
100 gr de azúcar moreno
225 gr de azúcar blanco
60 gr de cacao
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de extracto de vainilla
6 huevos
220 gr de chocolate negro rallado
56 gr de chocolate con leche rallado

No me extraña que si has llegado hasta aquí y has visto la lista de ingredientes tan extensa hayas decidido que no lo vas a hacer, que es demasiado complicado, pero ya verás que no, que solo necesitamos tres boles para mezclarlos todos y listo. El horno hará el resto.




1. En uno de los boles vamos a mezclar la leche, nata y brandy o licor de tu elección.

2. En otro bol mezclaremos los dos tipos de azúcar, cacao y sal para añadirlo al bol de los ingredientes líquidos e intentar que se integren todos los ingredientes.

3. En el tercer bol batimos los huevos y añadimos el extracto de vainilla. Incorporamos a la mezcla que ya tenemos. Solo nos queda añadir los dos tipos de chocolate. Reservamos.

4. Engrasamos una gran fuente con mantequilla para cubrirla con los dados de pan. Vertemos los ingredientes reservados y dejamos que el pan se empape de la mezcla removiendo de vez en cuando durante 30 minutos.

5. Llevamos al horno a 180º durante 1 hora o hasta que veamos que al pinchar el pudin con un palillo este sale limpio.

Se sirve caliente acompañado de la salsa de caramelo salado. La próxima vez lo haré en flaneras individuales