Mostrando entradas con la etiqueta FRUTA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FRUTA. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de marzo de 2022

BIZCOCHO DE YOGUR Y FRAMBUESAS

 




No soy yo muy de dulce y me da igual que no haya dulces en casa. Peeeeero de vez en cuando sí que apetece echarle el guante a un trocito de bizcocho ¿verdad? Pues si no eres muy de dulce como yo y sí de sabores ácidos, entonces tengo el bizcocho perfecto para ti: frambuesas y limón juntos en la misma masa. ¿Qué puede salir mal? Nada, ya te lo digo yo.


Con este bizcocho nos vamos a la Italia del siglo XVI de la mano de CocinArte, que nos proponen este cuadro llamado Bodegón con duraznos y una porcelana y cuenco de Fede Gallizi. 




Ingredientes:

125 g de mantequilla

225 g de azúcar

ralladura de 2 limones

1/2 cucharadita de extracto vainilla

2 huevos a temperatura ambiente

300 g de harina

2 cucharaditas de levadura

115 g de yogur

200 gr de frambuesas

Para el glaseado:

150 g de azúcar glas

2 cucharada de zumo de limón

10 frambuesas




1. Precalentamos el horno a 180º y engrasamos un molde de cakes de 22x12 cm.

2. Batimos la mantequilla y el azúcar hasta que tengamos una mezcla blanquecina y esponjosa. Añadimos la ralladura de los limones y el extracto de vainilla. Seguidamente vamos incorporando los huevos uno a uno y esperando a que se integren en la masa. 

3. Reserva dos cucharadas de la harina que necesitamos para hacer el bizcocho e incorpora el resto en tandas intercalando con el yogur.

4. ¿Qué hacemos con las dos cucharadas de harina? Pues vamos a rebozar las frambuesas para que al incorporarlas a la masa no se nos vayan a la parte de abajo del bizcocho.

5. Vertemos un tercio de la masa en el molde, añadimos una capa de frambuesas, otra capa de masa seguida de más frambuesas y terminamos con la masa restante. Ahora es importante que antes de meter el molde en el horno, le des unos golpecitos para que las frambuesas y la masa se terminen de colocar y no haya burbujas de aire.



6. Dejamos el bizcocho en el horno durante 50-60 minutos o cuando veas que al pincharlo con un palillo, este sale limpio.

7. Una vez fuera del horno, lo dejamos enfriar antes de verter el glaseado. Bueno, ahora hay que hacer un ejercicio de voluntad suprema para no zamparse el bizcocho, claro. Pero te aseguro que merece la pena esperar porque el bizcocho gana mucho con el glaseado. Sobre todo si te gustan los sabores ácidos.

8. Hacer un glaseado es muy fácil. Mezclamos el azúcar con el zumo de limón y cuando tengamos una mezcla sedosa y no muy líquida lo vertemos sobre el bizcocho. ¿Todo el glaseado? No, todo no. Vamos a reservar unas dos cucharadas que mezclaremos con las frambuesas un poco aplastadas con un tenedor. Ahora ya sí completamos el glaseado del bizcocho.

Este bizcocho es mejor comerlo en el día. ¡Cómo si fuera a durar más! ¿Verdad?

domingo, 5 de enero de 2020

MUFFINS DE ARÁNDANOS



   
   Me parece que decirte que en el fondo no soy golosa y que si me pones delante un bocadillo de chorizo, prefiero el bocata a cualquier dulce, cuando en los dos últimos años he empezado el año "blogueril" con una receta dulce, no tiene mucha credibilidad ¿verdad? Pero es así. Solo tomo algo dulce por la mañana y es en forma de un trozo de bizcocho, galleta, magdalena o muffin. El resto del día nada de nada. Y me parece que empezar el año con un poco de dulce no nos vienen mal, ya se encargarán los días y meses en traernos sabores más difícil de tragar.

 Esa pequeña delicia que tienes en la foto de presentación es una receta de la chef que nos sugerían para el reto de Cooking the Chef del mes de diciembre. Ya sabes que alternamos chefs nacionales con otros internacionales y que este mes nos toca hacer la maleta, coger el avión para cruzar el charco y conocer a Zoe Françoise.




 Esta chef criada en Vermont, ahora vive en Minneapolis,  y a la que te recomiendo que sigas en Instagram. Vas a disfrutar con sus fotos, recetas dulces y panes y, sobre todo, sus video recetas. Sube el volumen del móvil y podrás oír de fondo la música con la que trabaja.

Puedes pasarte los minutos viendo sus videos y babeando porque todas las recetas tienen una pinta tremenda. Elegir una no ha siso tan difícil este mes. Solo leer que estos muffins de arándanos llevan nuez moscada en el topping fue suficiente para decidirme. Simplemente tenía que probarlos y, oye, me han gustado mucho.

¿Quieres hacerlos conmigo?


Ingredientes para el topping:

56 gr de harina
110 gr de azúcar moreno
1/8 de cucharadita de nuez moscada en polvo
57 gr de mantequilla a temperatura ambiente





Ingredientes para la masa de muffins:

225 gr de harina
3/4 de cucharadita de levadura
1/4 de cucharadita de bicarbonato
3/4 de cucharadita de sal
86 gr de mantequilla a temperatura ambiente
150 gr de azúcar
ralladura de 1 limón
2 cucharaditas de extracto de vainilla
1 huevo + 1 yema 
135 gr de sour cream, buttermilk o yogur
175 gr de arándanos frescos o congelados

Para preparar el topping mezclamos todos los ingredientes con los dedos hasta que la mezcla tenga  la apariencia de migas. Llevamos a la nevera y reservamos hasta  que tengamos lista la masa.

Mezclamos la harina, levadura, bicarbonato y sal. Reservamos.

Batimos la mantequilla con el azúcar y la ralladura del limón durante unos 4 minutos hasta que tengamos una mezcla esponjosa y pálida. Añadimos el extracto de vainilla, el huevo y la yema, batiendo hasta que se hayan mezclado. Te va a parecer que algo está saliendo mal porque el resultado de la mezcla tiene el aspecto de haberse cortado. No pasa nada. 




Añadimos la mezcla de los ingredientes secos y sour cream de forma alterna y cuando ya tengamos todos los ingredientes mezclados, incorporamos los arándanos que habremos rebozado ligeramente en un poco de harina. ¿Por qué hacemos esto? Para que no se vayan al fondo de la cápsula.

Repartimos la masa en las cápsulas con la ayuda de una cuchara de servir helados y finalmente repartimos el topping antes de llevarlos al horno entre 20 y 40 minutos dependiendo del tamaño de las cápsulas y del horno.

Y ya están listos para devorar una vez que se enfríen. 



martes, 3 de diciembre de 2019

HOJALDRES RELLENOS DE SALCHICHA Y MANZANA



¿Se puede? Porque después de muchos meses sin aparecer por aquí hay que preguntar si todavía se puede, si todavía hay alguien al otro lado de la pantalla leyendo recetas y si ese alguien se quiere venir conmigo a la cocina a cocinar platos que sorprendan aún siendo fáciles. ¿Qué ha pasado en estos meses? Bueno, en Cook and Spoon hemos seguido cocinando y no sé si me creerás cuando te diga que tengo el escritorio del ordenador lleno de fotografías de recetas que nunca han encontrado su momento de aparcer en el blog. Porque querido amig@ lo que se necesita es tiempo no para cocinar, que a veces parece que sí, sino para fotografiar, editar y sentarse delante del ordenador para ordenar ideas y contarte algo que te pueda interesar.




Esta receta que hoy te traigo lleva meses esperando calladita, agazapada, asomándose de vez en cuando para recordarme que tenía ganas de que la vieran y sobre todo que la hagan, que le den una oportunidad en alguna cocina y pueda saciar y contentar a algún cociner@. Y hoy parece que ha llegado su momento. Un momento muy oportuno diría yo por aquello de que el hojaldre es uno de los ingredientes estrellas de la Navidad. Creo que ya lo he comentado en alguna ocasión; no conozco a nadie al que no le guste el hojaldre, a nadie, y sí sé que es muy socorrido y que le sienta bien casi todo.
Si estás buscando un aperitivo que no te robe mucho tiempo y  te haga quedar como un gran cociner@, esta es tu receta.

¿Me acompañas?




Ingredientes:

2 chalotas muy picadas
1 diente de ajo muy picado
1 manzana pelada y rallada
400 gr de carne de salchicha
375 gr de masa de hojaldre rectangular
1 huevo batido
tomillo

1. Sacamos la carne de las salchichas y salpimentamos.

2. En una sartén ponemos unas dos cucharadas de aceite de oliva y rehogamos las chalotas y el diente de ajo  hasta que las primeras estén transparentes. Añadimos la manzana y un poco de tomillo. Incorporamos la carne de las salchichas y cocinamos bien hasta que la carne esté hecha.




3. Extendemos la masa de hojaldre y cortamos en tiras largas. Tomamos una porción de la carne, le damos forma de salchicha y la ponemos en el centro y a lo largo de la tira de hojaldre. Pincelamos con el huevo batido el borde del hojaldre y enrollamos. Cortamos cada rollo de hojaldre en seis porciones.

4. Pintamos cada porción con huevo  batido y llevamos al horno durante unos 30 minutos o hasta que veamos que el hojaldre está dorado.

Una vez fuera del horno debemos dejar que se enfríe unos 10 minutos. Pero ¿quién tiene esa fuerza de voluntad?

miércoles, 15 de mayo de 2019

ENSALADA DE APIONABO, MANZANA Y ZANAHORIA




Ni sé el tiempo que llevo queriendo probar el apionabo, esa raíz de aspecto más bien feúcho que esconde su belleza y sabor en el interior. En la zona en la que vivo no es muy común, vale, imposible  de encontrar así que cuando, en uno de mis viajes a Portugal, lo encontré en una frutería, me lancé a por él como si me lo fueran a robar. Porque sí, he de reconocer que soy de las que se viene con la bolsa de la compra de mis viajes y excursiones.





A pesar de tener curiosidad por su sabor y estar casi convencida de que me iba a gustar, no lo tenía tan claro con el probador oficial. Ya me veía dándome un atracón de apionabo cocinado en todas sus variantes: ensaladas, cocido, asado, en cremas... Pero, oye, gustó.
Ahora que el tiempo de las ensaladas ha llegado, te propongo una fresquita y perfecta para acompañar carnes y aves. Es parecida a una coleslaw a la que le vamos a añadir un pelín de pimentón.
Ya sabes, si lo ves, no lo dejes escapar.





Ingredientes para 4 personas:

200 gr de apionabo rallado
185 ml de mayonesa
1 cucharada de zumo de lima
2 manzanas cortadas en láminas
2 zanahorias ralladas
1/2 cebolla morada cortada en juliana muy fina
1/2 cucharadita de pimentón dulce
albahaca
una pizca de sal


1. Ponemos el apionabo rallado en una ensaladera, añadimos el zumo de lima para que no se oxide y adquiera un color poco atractivo. Añadimos la mayonesa.




2. Añadimos los demás ingredientes y mezclamos bien.

No me digas que hemos tardado mucho en prepararla. Venga, anímate a buscar un apionabo. Será un flechazo.

miércoles, 3 de octubre de 2018

MINI BUNDT CAKES DE LIMA Y SÉSAMO NEGRO





Creo que esta es la última receta que salió de mi cocina antes de que la desmantelaran. Sí, llevo "unos días" sin cocina que se me están haciendo larguísimos y lo que me queda. Es la primera vez y, aunque había sido previsora y tengo tuppers de mi cosecha y ayuda familiar, echo de menos preparar platos de pasta, arroz y sobre todo verduras. El pisto para estas situaciones es muy socorrido porque con un huevo frito tienes la comida resuelta ¿verdad? hasta que te das cuenta de que el pisto va solo porque no hay donde hacer un triste huevo. Y así todo.




Ahora me entretengo en la sección de platos preparados mirando los ingredientes y los E que tienen. Ayer, por ejemplo, me llamó la atención un bizcocho "casero" de chocolate con una pinta increíble y con una lista de ingredientes que yo no entendía en absoluto. Allí se quedó y yo esperaré a que mi cocina esté de nuevo montada para encender el horno (nuevo, por cierto) y disfrutar de algo tan rico como estos bizcochos de lima y sésamo negro. Si te gusta el cítrico en los bizcochos, entonces, amiga@ mí@, este es sin duda tu bizcocho.




Ingredientes:

1 cucharada de sésamo negro
150 gr de azúcar
150 gr de mantequilla en pomada
150 gr de harina bizcochona
1 cucharadita de levadura
3 huevos
ralladura de 2 naranjas
ralladura de 2 limas
1 cucharada de zumo de lima

En una sartén tostamos ligeramente las semillas de sésamo y las molemos en un mortero. Reservamos.

Seguidamente batimos la mantequilla con el azúcar hasta que tengamos una crema sedosa  y vamos añadiendo los huevos pocos a poco para que se integren completamente en la mantequilla. Te parecerá que la masa se va a cortar. Es normal y en cuanto añadas la harina con la levadura tu masa de bizcocho volverá a tener un aspecto normal.




Ya solo faltaría añadir las ralladuras de los cítricos, el zumo de la lima y las semillas de sésamo molidas.

Vertemos la masa en los mini moldes de Bundt Cakes previamente engrasados y los dejamos en el horno hasta que estén hechos. Al ser moldes pequeños no tardarán mucho.

Los sacamos del horno y esperamos que se enfríen unos diez minutos antes de desmoldarlos.




Los puedes tomar así o con un glaseado por encima. Te recomiendo el glaseado. Para ello vamos a necesitar:

100 gr de azúcar glas
2 cucharadas de zumo de lima
ralladura de lima
semillas de sésamo negro

Tan solo tenemos que añadir el zumo  al azúcar y remover hasta que tengamos una pasta con la que vamos a cubrir los bizcochos. Terminamos con la ralladura de lima y semillas de sésamo.

¿Preparad@ para chuparte los dedos comiendo bizcocho?

lunes, 9 de abril de 2018

GRANOLA





Comer sano está de moda y es todo un reto. En los lineales de los supermercados abundan los productos que llevan etiquetas como "beneficiosos para la salud", "todo natural", "bajo en ...". ¿Pero de verdad nos cuidan y protegen? Si echamos un vistazo a la composición de la granola, veremos que tiene grasas varias y una cantidad indecente de azúcar que nuestro cuerpo seguramente no necesita. Sin embargo, la compramos, como otros tanto productos, sin darnos cuenta  de que la podemos hacer en casa con menos azúcar y menos grasa, cosa que nuestro cuerpo seguro nos agradecerá. Es verdad que con el ritmo de vida endiablado que llevamos, se hace difícil dedicarle unos minutos a la cocina sobre todo si lo podemos encontrar en el supermercado ya hecho y bajo la etiqueta de saludable. Ojo, yo soy la primera que tengo el detector puesto y esos productos me atraen como un imán pero los 45 minutos que podemos llegar a tardar en hacer granola, bien merecen la pena.




Si buceas en el índice de recetas, verás que ya tengo otra receta de granola. Entonces ¿qué hace que esta sea diferente? La primera es de chocolate y la hice en los primeros años del blog así que es sencilla y podríamos decir que es la receta base, el pistoletazo de salida para experimentar. La que hoy te traigo, por el contrario, es la continuación del experimento. He incorporado fruta fresca, espelta y zumo a los ingredientes base. Sigue siendo sencilla, porque no hay nada más fácil que hacer granola, pero es más completa.

Vámonos a la cocina a preparar el desayuno de mañana.

Ingredientes:

250 gr de avena
250 gr de copos de espelta
150 gr de frutos secos picados (nueces, pistachos, anacardos, nueces de macadamia, almendras)
150 gr de semillas (sésamo crudo, pipas de girasol)
1/2 cucharadita de sal
2 manzanas ralladas
1 cucharadita de esencia de vainilla
4 cucharadas de aceite de girasol
5 cucharadas de miel
zumo de una mandarina

Precalentamos el horno a 175º.



En un bol grande mezclamos los ingredientes secos.

Ponemos el aceite y la miel en un cazo y lo llevamos al fuego hasta que se mezclen los ingredientes. Después incorporamos la vainilla y el zumo de mandarina. Removemos bien para que se mezclen y lo vertemos sobre los ingredientes secos.

Te pedí que usaras un bol grande porque ahora tenemos que remover bien la avena, espelta, frutos secos y semillas para que se empapen de los ingredientes líquidos. Una vez bien mezclado todo, lo extendemos sobre la bandeja del horno y lo dejamos unos 45 minutos o hasta que veamos que tenemos la granola dorada. Debemos vigilar y remover de vez en cuando para evitar que se nos queme.




Una vez sacada del horno, dejamos que se enfríe antes de guardarla en botes herméticos.
Deliciosa con yogur y frutos rojos o cualquier otra fruta.
De verdad que te alegrarás de prepararla en casa y no volverás a comprarla en el supermercado.

jueves, 5 de octubre de 2017

ENSALADA DE BACALAO CON MANDARINAS



Aquí volvemos después de ..., espera , déjame ver, ... unos ocho meses de desconexión involuntaria al principio y voluntaria durante las vacaciones de verano,  que se extendieron también a septiembre. En algún momento hay que volver, o no.., pero yo he decidido volver a la cocina, a embadurnarme de harina, elegir recetas, probar platos nuevos, poner la cocina perdida, hacer perder la paciencia al personal mientras esperan a que haga las fotos reglamentarias y sobre todo, disfrutar de lo que empezó como una afición y que en los últimos meses de publicación se había convertido en una obligación. Y cuando eso pasa, es mejor retirarse, coger aire, oxigenar el cerebro y plantearte qué quieres conseguir con el blog que no es otra cosa que pasármelo bien sin agobios.

Es curioso que la última receta publicada fue con bacalao y que la elegida para homenajear a Dani García sea también con bacalao. Ya sabes que el día 5 de cada mes Cooking the Chef nos anima a preparar recetas de un cocinero famoso ya sea español o extranjero. Recibir el correo con la propuesta del mes es como abrir una caja de bombones, que diría Forrest Gump, no sabes a quién te vas a encontrar ni si vas a poder cumplir la misión propuesta.





Cuando empecé a buscar recetas de este cocinero malagueño me temblaron un poco las piernas ya que todas las recetas que encontraba me parecían un poco complicadas para hacerlas en mi cocina. Y luego estaba el tema del tiempo, claro. Pero el que halla, encuentra y, a pesar de que Dani García es muy conocido por su cocina innovadora, tiene unas recetas tradicionales maravillosas que puedes consultar en su libro En la cocina de mi madre.
Como me suele suceder cada vez que le echo un vistazo a un libro nuevo, la impaciencia me puede y quiero hacer todas las recetas de una vez. Luego voy desechando y dejo a un lado las que sé que no van a gustar mucho y finalmente me quedo con medio libro para probar.
Me llamaban mucho la atención las recetas otoñales de platos de cuchara pero los más de 30 grados que seguimos teniendo me echaban un poco para atrás. Al final me quedé con esta ensalada de bacalao, mandarinas y aceitunas negras que está buenísima, es sana y se prepara en nada de tiempo.
Bueno, lo de las mandarina es una licencia mía porque la receta original lleva naranjas y no sé tú, pero yo todavía no he encontrado naranjas decentes. La semana pasada me tomé un zumo que sabía a potingue. No hay naranjas decentes pero si unas mandarinas ácidas que merecen la pena.




Ingredientes 4 personas:

300 gr de bacalao en lomo
1 patata
4 mandarinas (eran pequeñas)
1 cebolleta
1 cucharada de pasta de aceitunas
1 cucharada de aceite de oliva
endibia


Cocemos el lomo de bacalao en agua y cuando esté listo, lo dejamos enfriar antes de separar el lomo en lascas. Cubrimos de aceite. Este paso lo puedes hacer la noche antes si quieres preparar la ensalada el día siguiente.
Lavamos las patatas bien y las cocemos enteras, con su piel, hasta que estén tiernas. Las enfríanos y las cortamos como más nos guste en rodajas o en cascos.
Pelamos las mandarinas y las cortamos en rodajas o en gajos, como prefieras. Picamos muy fina la cebolleta.
En un cuenco mezclamos la pasta de aceitunas con el aceite de oliva y reservamos.




Vale. Ya tenemos todos los ingredientes de la ensalada listos para montar nuestro plato.
En un plato o fuente ponemos las hojas de endibia, la patata, rodajas de mandarina, bacalao y cebolleta. Terminamos añadiendo la mezcla de aceite y pasta de aceitunas.

Nos vemos la semana que viene con algo que de ligero tiene muy muy poco.

lunes, 14 de noviembre de 2016

HOJALDRE RELLENO DE MANZANA Y QUESO CHEDDAR




Esta es una de esas recetas que llegan a reconciliarte con un ingrediente y hace que lo adores cuando antes poco menos que lo rechazabas. No me estoy refiriendo a la manzana, no, sino al queso cheddar y eso es muy raro en mí, porque me encantan casi todos los quesos. De hecho, el ratón que habita en mí se pone muy, pero que muy contento cada vez que visita la sección dedicada a los quesos de cualquier charcutería y se pone muy, pero que muy nervioso si no hay un par de trozos de queso en casa. De hecho, cuando llego a casa por el mediodía lo primero que hago es sacar el queso de turno de la nevera y atacarlo mientras preparo la comida. Pero este queso nunca me ha hecho demasiada ilusión. Ni siquiera sabía de su existencia hasta que llegué a Irlanda (hace ya muchos años) y lo probé. No me entusiasmó y ahí quedó la cosa ... hasta que encontré esta receta.

Fue verla en el libro Wintersweet y dudar si hacerla con cheddar o con otra variedad de queso. Al final me decidí por respetar la receta original y me alegré mucho. Seguro que el hojaldre ayuda a que desde ahora mire al queso cheddar con otros ojos y quiera repetir esta receta muchas veces. Así que bienvenido Mr. Cheddar!




Ingredientes:

una plancha de hojaldre de 20x20 cm
2 manzanas medianas
50 ml de agua
50 gr de azúcar
nuez moscada
60 gr de queso cheddar rallado
1 huevo batido

Esta receta es taaaaaan fácil de hacer, se tarda tan poco y es tan agradecida que se merece una oportunidad.




Necesitamos pelar las manzanas y cortarlas en trozos pequeños que pondremos en una cazuela con el agua y el azúcar. Dejaremos que cuezan tapadas durante unos 3 minutos y destapadas hasta que la fruta esté blanda y no quede nada de líquido. Tenemos que dejar que se enfríe esta especie de compota que hemos hecho así que la puedes preparar con antelación y dejar en la nevera.

Sacamos la plancha de hojaldre de la nevera y lo cortamos de las dimensiones que necesitemos. Yo pensé hacer varios paquetes pequeños pero luego me decanté por hacer dos piezas. Una vez cortemos el hojaldre, cubrimos una de las planchas con una generosa capa de queso cheddar rallado, una capa de manzana y queso de nuevo. Cubrimos con otra plancha de hojaldre y hacemos algunas aberturas para que salga el vapor que se pueda generar. Sellamos los bordes con la ayuda de un tenedor, por ejemplo, y pintamos con huevo batido.
Espolvoreamos con un poco de azúcar y metemos al horno durante unos 18 minutos o hasta que el hojaldre esté dorado.




Creo que hay muy poca gente a la que no le guste el hojaldre, es un salvavidas de la cocina y no sé si su inventor tiene un monumento, y especialmente el hojaldre recién salido del horno. Si a eso le añadimos manzana caliente y queso casi fundido... Es una maravilla, de verdad.

sábado, 20 de agosto de 2016

STREUSELKUCHEN DE CIRUELAS



En verano el horno, como yo, se toma unas merecidas vacaciones. El pobre se pasa todo el año trabajando a destajo y apenas descansa pero en cuanto llega el verano, cuelga el cartel de cerrado por vacaciones. Es verdad que lo uso mucho, muchísimo, una y hasta dos o tres veces en el mismo día. Si no es para asar verduras, es un pescado que entra en el horno o una carne o  pollo por no hablar de los bizcochos que hacemos. Y aguanta porque tiene muchos años y es verdad que de vez en cuando hace cosas raras, el termostato decide cuál es la mejor temperatura sin consultarlo conmigo y el temporizador medio no funciona. Sí, está muy trabajado pero nosotros nos entendemos y mantenemos una relación estrecha.




En todos estos años solo se ha estropeado una vez. Era verano, cómo no, y tenía invitados a comer. Decidí preparar una pierna de cordero y cuando yo suponía que debía estar casi hecha, casi me dio un soponcio al comprobar que seguía tan cruda como cuando la metí en el horno. Esa ha sido la única vez que me ha fallado así que sí, en verano le doy vacaciones.
Pero este año hemos tenido que hacer un parón, un pequeñito parón para hornear este delicioso bizcocho recubierto de un streusel. En Desafío en la Cocina, en la versión dulce,  nos propusieron recuperar alguna receta que no hubiésemos hecho y yo elegí este streusel cake de ciruelas.

Me encanta añadir fruta a los bizcochos, el contraste del dulzor de la masa con lo ácido de las ciruelas es una auténtica delicia. A ello le tenemos que sumar la capa crujiente formada por azúcar, harina y mantequilla (los tradicionales ingredientes de un streusel) a los que he añadido cardamomo y almendra molida. De verdad que merece la pena encender el horno para disfrutar de este cake.


Ingredientes:

125 gr de mantequilla
125 gr de azúcar
2 huevos
extracto de vainilla
125 gr de harina bizcochona
5-8 ciruelas cortadas en trozos




Para el streusel:

30 gr de mantequilla muy fría
30 gr de harina bizcochona
30 gr de almendra molida
60 gr de azúcar moreno
cardamomo

Empezamos engrasando un molde de 20 cm y precalentando el horno.

Batimos la mantequilla, que debe estar en pomada, con el azúcar hasta que tengamos una crema sedosa, blanquecina y esponjosa.
Añadimos los huevos de uno en uno, unas gotas de extracto de vainilla y finalmente la harina.
Vertemos la mezcla en el molde y cubrimos la masa con las ciruelas cortadas en trozos.




Para hacer el streusel pondremos la mantequilla en una fuente junto con la harina, la almendra molida y un pellizco de sal. Iremos mezclando todos los ingredientes con los dedos hasta que tengamos una mezcla parecida a migas de pan. Incorporamos entonces el azúcar y el cardamomo.

Lo distribuimos encima de las ciruelas cubriéndolas todas y horneamos unos 45-50 minutos o hasta que al pinchar el bizcocho con un palillo, este salga limpio.

Si ves que esta capa crujiente se dora en exceso, puedes cubrirlo con papel de horno para que no se queme.




Esperamos a que se enfríe antes de disfrutar solo o con helado.

lunes, 2 de mayo de 2016

FRESAS FLAMBEADAS CON GRAND MARNIER





Da gusto ir al mercado en primavera. Los puestos de frutas y verduras se visten con colores vibrantes, potentes y alegres que le suben el ánimo a una con solo echar un vistazo y pensar en el botín que se va a llevar a casa. Porque sieeeeeeempre vuelvo cargada. Las fresas tienen su sitio fijo en mi bolsa y rara es la semana en la que no se viene una caja a casa. Luego llegan las dudas sobre qué hacer con ellas porque se estropean con mucha facilidad así que aparte de tomarlas con zumo de naranja, con los cereales por la mañana, en batidos e ir a derechas a deliciosas mermeladas hay que pensar en otras formas de llevarlas a la mesa y no aburrir al personal.
Siento debilidad por los crumbles, la fruta templada con algo crujiente como galletas o cereales me encanta. Por eso, este postre se ha convertido en uno de mis favoritos de momento... hasta que lleguen las cerezas, mi amor secreto. Además es muy fácil de preparar.




Ingredientes:

400 gr de fresas lavadas y cortadas en trozos
15 gr de mantequilla
2 cucharadas de azúcar moreno
1/2 copa de Grand Marnier
helado de vainilla
2 shortbreads

Cronometra. Creo que como mucho tardaremos 10 minutos. ¿Lista? Vamos.

Llevamos al fuego una sartén en la que derretiremos la mantequilla. Añadimos el azúcar y dejamos que se haga caramelo. Entonces incorporamos las fresas y removemos con cuidado. Queremos que se impregnen del caramelo pero no queremos romperlas.


Vertemos la copa de Grand Marnier y flambeamos con cuidado de no quemarnos. Una vez se haya consumido el alcohol, las servimos en el plato o bol que vayamos a llevar a la mesa.
Añadimos una bola de helado de vainilla y espolvoreamos por encima las galletas desmenuzadas.
Ya está. ¿Cuánto hemos tardado?

Fuente: Adaptación de Simply Italian.

sábado, 5 de marzo de 2016

ENSALADA DE ARROZ SALVAJE, NARANJA, GRANADA Y PATO



En Cooking the Chef, este mes nos invitan a preparar una receta de Ching-He Huang, una cocinera de origen chino y que actualmente reside en Londres. Quizás no te sea muy familiar pero si eres cocinilla y te gusta Canal Cocina puede que hayas visto alguno de sus programas.

La receta que hoy os traigo la podéis encontrar en su libro Eat Clean: Wok yourself to Health. En él Ching, como es más conocida, cuenta su desesperación al desarrollar ciertas intolerancias y alergias a algunos alimentos sin saber la razón y sin saber cuáles eran los alimentos que le hacían daño exactamente  hasta que llegó a la conclusión de que eran los sulfitos, utilizados para conservar algunos productos. Si te soy sincera cuando leo historias como la suya se me dispara el sector de mi cerebro que grita "si es que comemos porquerías" y lo siguiente es correr hacia la nevera y la despensa para ver cuántos ingredientes y productos tienen los sulfitos dichosos.



Esa es mi primera reacción pero luego el sector de mi cerebro más calmado (¿tengo de eso?) recapacita y frena al desenfrenado y no lo hago porque seguro que tendría que tirar la mitad de lo que hay en mi despensa. Lo que sí puedo asegurarte es que al menos me hace reflexionar sobre qué compro, dónde lo compro y cómo lo compro.

Si no podemos desterrar de nuestra dieta todos los productos químicos que nos gustarían, sí podemos ayudar a nuestro cuerpo a limpiarse y a no sufrir demasiado. En el libro de Ching podemos encontrar recetas de todo tipo pero eso sí, todas fáciles, y consejos sobre qué comer y cómo desintoxicarnos. Aquí tienes una prueba.


Ingredientes:

40 gr de arroz salvaje
granos de granada
50 gr de mezcla de lechugas
1/2 naranja en gajos
zumo de medio limón
sal
aceite de oliva
1/2 pechuga de pato sin piel
1 cucharadita de jengibre rallado
sal
1 cucharada de vinagre de arroz
cinco especias chinas




Ya verás que no tardas nada en hacer esta ensalada. Es muy muy fácil.

Cocemos el arroz siguiendo las instrucciones del fabricante. Dejamos que se enfríe y lo mezclamos en una ensaladera con la mezcla de lechugas, granada y gajos de naranja. Reservamos.

Cortamos la pechuga en finas lonchas y dejamos unos minutos macerando con las cinco especias chinas, jengibre y un poco de sal.

En un wok muy caliente vertemos un poco de aceite de oliva y sellamos las lonchas de pechuga de pato por un lado y después por el otro.



Añadimos el  vinagre de arroz y dejamos que se termine de hacer hasta que se haya evaporado el líquido.

Aliñamos la ensalada con aceite, zumo de limón y sal antes de añadir la pechuga de pato hecha.
Servimos inmediatamente.


martes, 16 de febrero de 2016

CHIFFON CAKE DE LIMÓN Y TOMILLO



¿Qué hacer con la enorme bolsa de limones que cada año me trae mi vecina? Esa es la pregunta y el dilema de cada año porque cada año me regala unos limones maravillosos de su limonero, sin pesticidas, colorantes ni conservantes que huelen y saben a limón de verdad. Y todos los años me digo que debería plantar un limonero, que a mí en realidad lo que me gustan son los limones, y fíjate que acabé plantando un mandarino que daba muchas mandarinas, sí, pero no se podían comer. El pobre murió y fue sustituido por un granado que es demasiado joven todavía y que espero que de granadas algún año de estos.

El viernes os dejé en Instagram un adelanto de dónde habían ido a parar algunos de esos limones maravillosos y es a un bizcocho suave, ligero, como si fuera una gasa llamado chiffon. Como casi todo en esta vida, el bizcocho en cuestión tiene su historia y sus años. Nada más y nada menos que casi ochenta años porque fue en los Estados Unidos durante la década de los locos años 20 cuando  Harry Baker, padre de la criatura, se empeñó en hacer un bizcocho que fuera más jugos y húmedo que un Angel Food Cake. A Harry hay que reconocerle cierta tenacidad, o cabezonería según se mire, porque probó casi 400 recetas diferentes hasta que dio con el quid de la cuestión que no era otro que sustituir la mantequilla por el aceite. Y así nació el protagonista de la receta de hoy.




Una receta que te recomiendo encarecidamente que hagas cuando quieras, claro, pero especialmente si quieres dejar sorprendidas a tus amigas el día que te toque preparar una merienda o quieras celebrar algo. Es suave, esponjoso y, en este caso, ácido. Seguro que tienes los ingredientes necesarios en casa pero eso sí, el molde necesario es especial. Necesitarás un molde para Angel Food Cake de 25 cm. Ya sé que estarás pensando que otro molde, otro chisme más en la cocina no pero merece la pena porque lo vas a repetir una y otra vez. Ya verás.

¿Nos vamos a la cocina a preparar la merienda de esta tarde  o el desayuno de mañana?

Ingredientes:

7 huevos separadas las yemas de las claras
300 gr de azúcar
120 ml de aceite de girasol
120 ml de zumo de limón
ralladura de ese limón
315 gr de harina
1 cucharada de levadura
1/2 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de cremor tártaro




En un bol batimos las claras con el cremor tártaro hasta que estén muy montadas y duras al tacto. Reservamos.

En otro bol batimos las yemas con el azúcar unos minutos hasta que las yemas hayan cambiado de color, estén más blancas. Añadimos entonces el aceite, el zumo de limón, la ralladura y la sal. Mezclamos.

Incorporamos la levadura y harina previamente tamizadas.

Ahora es el turno de las claras, que vamos añadiendo y mezclando con mucho cuidado con movimientos envolventes para evitar que se bajen. Una vez todo mezclado, lo vertemos en el molde que no engrasaremos. Sí, has leído bien, no queremos grasa en el molde. El objetivo es que la masa al crecer trepe, suba por las paredes y se quede ahí. Si no resbalaría cuando le demos la vuelta.




Lo llevamos al horno a 180º y dejamos durante 45 minutos más o menos o hasta que al pinchar con un palillo este salga limpio. Lo sacamos del horno y ahora le damos la vuelta al molde. No te preocupes el bizcocho no se va a caer. Dejamos que enfríe completamente antes de desmoldar.

Si queremos glasearlo necesitamos 125 gr de azúcar glas, el zumo de un limón y en este caso hojas de tomillo fresco. Mezclamos y glaseamos nuestro Chiffon Cake.

lunes, 25 de enero de 2016

CREMA DE HINOJO, JENGIBRE Y CÚRCUMA



Ya está, de esta tarde no pasa, me he dicho. Desde luego yo soy única para incumplir el casi único propósito que me había hecho para este año. Publicar con regularidad. Y no te creas que es por falta de recetas, no, que hechas están. Y para más inri las fotos están en el escritorio del ordenador para recordarme, cada vez que lo enciendo, que tienen que salir, que no se pueden quedar de adorno. Supongo que ya no he podido ignorarlas más y aquí me tienes dispuesta a hablarte de esta receta que hice por aquellos días en los que nos desintoxicábamos de los excesos de las Navidades. Me está costando, no te creas. He tenido que levantarme para abrir al señor que me traía un wok nuevo (a ver si este me dura más) en una caja enooooorme. No la he abierto porque si me pongo a ello sé que enredaré un rato más de la cuenta y otra tarde que se me irá. También he ido al congelador para sacar el bote de garbanzos que tengo congelados. Luego le hago un sofrito y listo para mañana. En fin, obligaciones varias que se interponen entre la receta y yo (suspiro de resignación melodramático).




Aunque ya no estés en periodo de "limpieza interior" te recomiendo esta crema. El ingrediente principal es el hinojo, ese bulbo que iba principalmente derecho a mis ensaladas (especialmente a esta de naranja) y nunca a cremas. ¿Qué contaros del jengibre que ahora está tan de moda en infusiones? La verdad es que hay que acostumbrarse a su sabor poco a poco porque puede molestar así que yo usaría una cantidad pequeña para empezar. ¿Y la cúrcuma? La cúrcuma es una planta que está relacionada con el jengibre y que tiene un sabor neutro pero que es una joya por todas las propiedades que tiene. Es un poderoso antiinflamatorio, antioxidante y beneficioso para limpiar el hígado. Aunque no aporta mucho sabor a las comidas, sí un bonito color,  por eso lo podemos usar como colorante en caso de hacer arroz. Hay que añadirla justo antes de retirar la preparación del fuego porque una cocción prolongada destruiría todas sus propiedades.

Anímate a prepararla y verás qué bien sienta sobre todo en los fríos días de invierno.




Ingredientes para 2 personas:

1 puerro pequeño
1 bulbo de hinojo
1 calabacín pequeño
1 patata mediana
jengibre
cúrcuma
zumo y ralladura de 1 mandarina
albahaca
caldo de verduras
aceite de oliva

Hacer una crema de verduras es tan tan fácil como lo siguiente.

En una cazuela vertemos unas tres o cuatro cucharadas de aceite de oliva. En este aceite rehogamos el puerro picado y el hinojo  hasta que empiecen a estar blandos. Añadimos el calabacín bien lavado, sin pelar y cortado en trozos pequeños además del jengibre muy picado y en muy pequeña cantidad si no quieres que te digan aquello de "sabe a colonia el puré, ¿no?". Salamos.




Incorporamos la patata en trozos y cubrimos con el caldo de verduras. Dejamos que cueza hasta que la patata esté blanda. Entonces añadimos una cucharadita de cúrcuma.

Trituramos las verduras y antes de servir añadimos el zumo de una mandarina.

Cuando ya hayamos servido la crema en los platos, los decoramos con la ralladura de mandarina, unas hojas de albahaca y un hilo de aceite de oliva.

También podrías saltear unos champiñones para servirlos de guarnición con unos croutons. Tú eliges.