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miércoles, 2 de marzo de 2022

ESTOFADO DE LENTEJAS, BERENJENA Y GRANADA

 


Cuando leo la palabra estofado, me imagino un guiso con cuerpo, con sustancia, y esta receta no lo es para nada. Más bien es refrescante y muy original, diferente, para sorprender a los que se niegan a tomar lentejas o a los que se aburren de tomarlas siempre cocinadas de la misma manera. 

El nombre original de esta receta es Rummaniyeh y es un plato muy popular en Palestina. Vas a disfrutar con el contraste de la lenteja y el ácido de la melaza de granada. La verdad es que es un plato que no cansa, que cada cucharada que te llevas a la boca es una explosión de sabor que te deja queriendo más.



La melaza de granada es una especie de jarabe denso producto de la reducción del zumo de granada, azúcar y limón y es muy utilizado en la cocina árabe. Cuando lo vayas a comprar fíjate bien en la cantidad de azúcar que tiene porque hay algunas marcas que tienen una cantidad indecente de azúcar.



Ingredientes para 4 personas:

250 g de lentejas (previamente puestas a remojo)

1 cuchara de comino molido

600 ml de agua

1 berenjena cortada en dados pequeños

aceite de oliva

4 dientes de ajo picados

150 ml de melaza de granada

zumo de 2 limones

1 granada

perejil



1. En una cazuela ponemos las lentejas, comino y agua. Llevamos a ebullición y dejamos que cuezan unos cinco minutos más antes de añadir la berenjena y sal.

2. En una sartén vamos a dorar los ajos y lo incorporamos a las lentejas cuando hayan transcurridos 25 minutos de cocción. También añadimos la melaza de granada y el zumo de limón. Removemos bien.

3. Ya está. Ya solo faltaría añadir unos granos de granada, perejil picado y verter un hilo de aceite.

domingo, 9 de enero de 2022

JUDÍAS VERDES CON COMINO


 La receta que te traigo hoy es sencilla a más no poder, pero después de comidas elaboradas, más o menos pesadas, ¿a quién no le apetece comer algo sencillo y que tenga verdura? El lema de esta temporada en Cook and Spoon es hacer platos sencillos, con pocos ingredientes, que sean sanos ya que tenemos que cuidarnos al máximo, y que no tengamos que invertir demasiado tiempo en su preparación. Esta receta de judías verdes cumple con todos los requisitos.

En CocinArte, este mes, nos invitan a inspirarnos en una pintura. En este caso en el cuadro de Degas Bailarina basculando (bailarina verde), pintada entre 1877 y 1879.





Ingredientes para 2 personas:

250 gr de judías verdes 
1 cucharada de aceite de oliva
 1/4 de cucharadita de granos de comino 
2 dientes de ajo muy picados
guindilla
1/4 de cucharadita de cúrcuma
pimienta





Te puedes saltar directamente el primer punto si usas judías verdes ya cocidas. Entonces tardarás cinco minutos como mucho en tener el plato de judías verdes listo.

1. Lavamos y cortamos las judías verdes en trozos pequeños o tiras para que se hagan antes. Las cocemos en abundante agua hasta que estén casi hechas. Ese momento en el que empiezan a estar blandas, pero todavía están crujientes. Es entonces cuando las vamos a apartar del fuego y escurrir porque se terminarán de hacer con las especias.





2. Calentamos el aceite en una cazuela y añadimos los granos de comino. Removemos e incorporamos el ajo, guindilla, cúrcuma y las judías verdes. Añadimos un poco de pimienta y rehogamos hasta que las judías ya tengan la textura deseada. Puede que te gusten más hechas o más crujientes.





sábado, 9 de enero de 2021

SLOPPY JOE, AROS DE CEBOLLA Y COLESLAW



Como te dije en la anterior receta, esta no es ni delicada ni sofisticada. Más bien es la comida para un día que te reúnes con tu gente, mucha gente para celebrar algo. De hecho, estoy pensando que puede ser perfecta para el día que por fin podamos juntarnos. De momento nos vale para nuestra cita con CocinArte.

Cada mes tenemos que inspirarnos en una obra artística y elaborar una receta que nos inspire. Este mes la obra propuesta es Mujer fumando de Fernando Botero. Se trata de una escultura realizada en bronce en 1987 que muestra las formas voluptuosas que tan características en las obras de este autor.




¿Qué receta puedes preparar inspirada en esta escultura? Desde luego, la mujer tiene pinta de disfrutar de la mesa, de pasárselo bien comiendo y no importarle mancharse los dedos comiendo. Y se me vino a la mente este Sloppy Joe. El panecillo redondo, la carne que se desparrama y se sale del pan mientras lo comes, los aros de cebolla fritos y la ensalada para darle el toque refrescante. 

No te desanimes al ver la foto y no pienses que te va a llevar mucho tiempo porque no es así. Puedes tener casi todo listo con antelación y lo único que habrá que hacer en el último momento son los aros de cebolla.  Puedes comprar panecillos de hamburguesas, por supuesto, pero si los haces en casa estarán infinitamente mejor y sabes qué comes. Los que ves en la foto son perfectos para este tipo de preparación porque la miga aguanta la grasa de la carne y no se van a poner blandengues.




¿Nos metemos en la cocina? Vamos.


Ingredientes para el Sloppy Joe:

6 panecillos de hamburguesa

500 gr de carne picada (ternera y cerdo en mi caso)

1 cebolla mediana picada fina

3 dientes de ajo picados

1 pimiento verde picado

35 cl de concentrado de tomate

4 cucharadas soperas de ketchup

1 cucharadita de salsa de Worcesteshire

1 cucharada de azúcar moreno

1 cucharadita de mostaza

12 cl de agua

sal

1 cucharadita de tabasco

pimienta



1. En una sartén a fuego medio rehogamos la carne picada y la cebolla unos 10 minutos. Vamos desmenuzando la carne con la ayuda de una cuchara de madera porque no queremos trozos grandes. Queremos que la carne esté muy suelta.

2. Añadimos el ajo y el pimiento. Seguimos rehogando.

3. Incorporamos el resto de ingredientes y cuando empiece a hervir, lo dejamos que se cocine 40 minutos a fuego suave.

Rellenamos los panecillos con la carne caliente.



Para los aros de cebolla:

2 cebollas grandes

aceite de oliva

1 huevo

125 ml de leche

75 gr de harina

2 cucharadas de Maizena

1/2 sobre de levadura

sal

una pizca de pimentón 

algo menos de media cucharadita de azúcar

1. En una sartén vertemos el aceite y dejamos que se caliente

2. Preparamos la masa mezclando los ingredientes se cos y líquidos hasta que tengamos una mezcla sin grumos.

3. Cortamos las cebollas en rodajas y separamos las rodajas en aros.

4. Los sumergimos en la mezcla y los vamos friendo hasta que estén dorados. Dejamos que escurran el aceite sobre papel absorbente.



Para la ensalada de repollo :

150 gr de repollo picado en juliana

150 gr de zanahoria rallada

40  gr de azúcar

2 cucharadas de vinagre

60 gr de mayonesa

60 gr de yogur 

sal

pimienta

1. Mezclamos los ingredientes de la salsa y vertemos sobre la mezcla de repollo y zanahoria. Procuramos que toda la verdura quede cubierta por la salsa y dejamos reposar en la nevera

martes, 5 de mayo de 2020

CEBADA CON VERDURAS ASADAS Y PULPO A LA PLANCHA





¿Se puede? Han pasado algunos meses desde que se publicaron esos muffins de ahí abajo y mucho estamos viviendo en estas semanas. Nos hemos tenido que adaptar a una nueva forma de vivir, de relacionarnos, de sentir y de cocinar porque a veces no encontramos los ingredientes que necesitamos o nos gustaría comer. Hasta ahora salir de casa para hacer la compra ha sido una odisea, como mínimo estresante, ya que tienes que tener en cuenta aspectos que ni te habías parado a pensar antes: colas para entrar en el supermercado, gel desinfectante a la entrada del establecimiento, guantes, mascarillas, espacio de seguridad entre personas (algo complicado en nuestra cultura porque en seguida tendemos al abrazo y al beso) y el encontrar las estanterías vacías si no puedes ir a comprar temprano. Para mí esto es lo más agobiante, ir con mi lista y darme cuenta de que Atila pasó antes que yo y ya no queda nada.




Pero mirándolo por el lado positivo ¿cuántos de nosotros no hemos rescatado aquellos paquetes de arroz, pasta o botes que compramos en un arrebato y que estaban en una estantería o cajón, allí al fondo, fondo, fondo? Pues en ese rebusca que te rebusca, encontré un paquete de cebada que compraría para hacer alguna receta y que nunca abrí. Eso junto con unas verduras asadas y los dos últimos tentáculos de pulpo que quedaban en el lineal del pescado envasado, fueron nuestra comida del domingo.

Ingredientes para 2 personas:

125 gr de cebada
1 cebolleta pequeña
calabaza
unas rodajas de limón
8 tomates cherry
30 gr de perejil
1 manojo de albahaca
aceite de oliva
pulpo
100 ml de aceite
3 cucharadas de vinagre
orégano




1. Cortamos la cebolleta y calabaza en trozos no muy grandes, los tomates cherry por la mitad y ponemos todos los ingredientes en una fuente apta para el horno. Añadimos las rodajas del limón, salamos y rocíamos con un poco de aceite antes de llevarlas al horno a 180 grados hasta que estén asadas.

2. Mientras las verduras están en el horno, cocemos la cebada siguiendo las indicaciones del fabricante.

3. Preparamos ahora el aceite de perejil y albahaca con el que vamos a aromatizar la ensalada. Es tan fácil como triturar con la ayuda de un robot, las hierbas y el aceite. Lo añadimos a la cebada y terminamos de montar el plato con las verduras asadas.




4. Ahora nos toca pasar el pulpo ya cocido por la plancha y una vez fuera aliñar con una mezcla de aceite, vinagre y orégano.

Y a disfrutar. Con poco esfuerzo, tienes una comida sana, ligera y muy rica.


jueves, 5 de diciembre de 2019

CURRY VERDE CON CALABAZA Y ESPINACAS



¿Dos recetas en la misma semana y con tan poco tiempo entre una y otra? ¿Qué me pasa, doctor? Pasa que hoy es 5 de diciembre y el día 5 de cada mes tenemos una cita con Cooking the Chef. Cada mes nos proponen un cociner@ para que hagamos una receta suya y este mes el chef propuesto es el cocinero español José Andrés.

¿Quién no conoce a José Andrés? Este español nacido en Asturias y que vive en Estados Unidos ha recibido numerosos premios, presenta programas de televisión, cocinero-dueño del ThinkFoodGroup, defensor de la reforma de la inmigración, creador de una ONG (World Central Kitchen), medalla Nacional de Humanidad en 2015 y que dio de comer a 3,6 millones de personas en Puerto Rico tras el paso del huracán María.




Yo lo conocí a través del programa "Vamos  cocinar con José Andrés" y me encantó su forma sencilla  y directa de explicar las recetas. Tanto que al terminar el programa sentía una gran necesidad de ir a la cocina y cocinar algo, lo que fuera. Desde luego un gran estímulo.

Cuando llega el correo con el chef propuesto para ese mes, siempre tengo dudas sobre qué receta hacer y a veces acabo con dos o tres para elegir. Este mes ha sido mucho más difícil decidirme porque si echas un vistazo a su último libro Verduras sin límite, verás que toooooodas las recetas te llaman la atención. Son recetas de verduras y desde luego este libro acaba con el mito de que comer verduras es aburrido. Tienes donde elegir y todas ellas merecen la pena. Después de darle la vuelta al libro varias veces marcando a veces unas, luego otras, me decidí por este curry, que no te va a dejar indiferente.
Es una receta que se queda en casa por aclamación popular y te digo que las espinacas... bueno, las espinacas cuanto más lejos, mejor.





Ingredientes:

900 gr de calabaza
1 cucharadita de jengibre picado
2 cucharaditas de ajo picado
1 cebolla cortada en rodajas finas
60 gr de pasta de curry verde tailandés
240 ml de agua de coco
240 ml de caldo de verduras
1 lata de leche de coco
140 gr de espinacas baby
zumo de 1 lima
cacahuetes
pipas de calabaza
cilantro
lima
arroz basmati
albahaca

No te asuste la lista de ingredientes, un poco más larga de lo que suele habitual en Cook and Spoon, porque es una receta muy fácil de hacer y más de comer.

1. Pelamos y cortamos la calabaza en trozos no muy grandes.

2. Calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva en una cazuela y en ella rehogamos el jengibre y ajo durante unos segundos. Añadimos la cebolla y la pasta de curry. Removemos bien hasta que la cebolla esté blanda. Incorporamos el agua de coco y dejamos que reduzca el líquido a la mitad.





3. Añadimos entonces el caldo, la leche de coco, calabaza y salamos. Cocinamos hasta que la calabaza esté tierna. Incorporamos las espinacas y el zumo de lima. Dejamos que se hagan las espinacas y añadimos un poco más de sal.

4. Terminamos la receta sirviendo el curry en los platos y decorando con los cacahuetes, pipas de calabaza, cilantro y albahaca (una licencia mía y que le sienta de maravilla). Servimos arroz basmati y unas cuñas de lima.

Prepárate para disfrutar de una bomba de sabores en la boca. ¿Quién dijo que las verduras son aburridas?

viernes, 19 de abril de 2019

REVUELTO DE BACALAO Y CEBOLLA CARAMELIZADA




Cada fiesta religiosa viene acompañada de un repertorio de recetas dulces y saladas típicas de esas fechas. Por ejemplo, si decimos potaje, todos pensamos en Cuaresma igual que las torrijas nos llevan directamente a la Semana Santa y a  la casa de madres y abuelas. ¿Y si decimos bacalao? ¿Solo comes bacalao en estas fechas o lo incluyes en tu menú todo el año? Porque si hay un rey en nuestras mesas estos días, ese es el bacalao. Lo podemos encontrar  cocinado de todas las maneras y acompañado de verduras, garbanzos ...

La receta que hoy te dejo no es solo para Semana Santa. Es para darte un sencillo homenaje cualquier  día del año porque ¿quién puede resistirse a unas lascas de bacalao bañadas en un jugoso revuelto de huevos y acompañadas de cebolla caramelizada?




Ingredientes para 4 personas:

300 gr de bacalao desmigado y desalado
1 cebolla
8 huevos
25 gr de azúcar
pan tostado (opcional)
tomillo

1. Picamos la cebolla en juliana y la rehogamos en una sartén con un poco de aceite de oliva.

2. Cuando empiece a estar dorada, añadimos el azúcar. Si tenemos el fuego muy fuerte, lo bajamos un poco y dejamos que se confite. La retiraremos de la sartén cuando tenga un color parecido al de la miel.



3. En la misma sartén, añadimos un poco de aceite y el bacalao que rehogaremos a fuego suave. Cuando esté hecho, incorporamos la cebolla caramelizada.

4. En un bol batimos los huevos y los vertemos en la sartén. Removemos bien con el fuego suave y, cuando se hayan cuajado según tu gusto, probamos por si hubiera que añadir algo de sal.




5. Antes de servir, agregamos el tomillo. Lo podemos acompañar de pan tostado.

Puedes dejar la cebolla caramelizada lista la tarde anterior y al llegar a casa solo tardarás unos minutos en preparar este delicioso revuelto.

sábado, 9 de marzo de 2019

PICANTONES RELLENOS DE FOIE GRAS



Si el post anterior estaba dedicado a Cristina Martínez y su cocina, en el de hoy vamos a trasladarnos a Holanda, al siglo XVII, para conocer a Clara Peeters porque cuando llega el día 9 de cada mes, nos damos un paseo por el arte y CocinArte. En la propuesta de este mes, se nos sugiere que investiguemos sobre el bodegón que surge en los Países Bajos en aquella época. La pintura religiosa empieza a ceder terreno con el Protestantismo a escenas de la vida cotidiana, a ciudades y también a la naturaleza muerta: los bodegones. Y aquí nos encontramos a nuestra autora invitada de este mes, a Clara Peeters.



Poco se sabe de su vida. Nació hacia 1590 y murió hacia 1620. ¿Cómo era Clara físicamente? Pues tenemos un posible autorretrato de ella y luego pequeñas imágenes, borrosas, e incluso fantasmagóricas,  de su rostro que fue dejando en los bodegones que pintaba. Es difícil darse cuenta de que está allí,  pero si la buscas entre las flores, vajillas, fruta, mobiliario y manjares, la encontrarás. Se hace visible de una manera discreta entre los objetos de la clase burguesa de aquella época.




Y sirviendo el cuadro  Mesa con mantel, salero, taza dorada, pastel, jarra, plato de porcelana con aceitunas y aves asadas como inspiración, he preparado unos picantones rellenos de foie gras, receta que puedes encontrar en French Country Cooking de Mimi Thorisson.


Ingredientes:

4 picantones
4 dientes de ajo
4 ramas de tomillo
85 gr de foie gras en cubos
30 gr de grasa de pato
60 ml de calvados
80 ml de caldo de pollo
3 cucharadas de crème fraîche




1. Lavamos, secamos y salamos los picantones. Los rellenamos con un diente de ajo cada uno, una rama de tomillo y un cubo de foie gras. Los untamos con la grasa de pato y los ponemos en una bandeja apta para el horno. Los asaremos durante 25-30 minutos a 200º o veamos que están dorados.

2. Los retiramos del horno y los trasladamos a una bandeja. Vertemos el jugo que han soltado en una cacerola junto con el caldo de pollo y dejamos que cueza durante unos 5 minutos. pasado este tiempo, añadimos el Calvados y, con cuidado, flambeamos.




Una vez que la llama haya desaparecido, añadimos las cucharadas de crème fraîche. Retiramos del fuego y vertemos en una salsera para servir inmediatamente con los picantones.

Para acompañarlos, salteé unas coles de Bruselas con unos tacos de jamón y cocí unas patatas.
Espero la disfrutes, si te animas a prepararla.



martes, 5 de marzo de 2019

TACOS DE CORDERO



Para empezar quiero empezar dando las gracias a las chicas de Cooking the Chef por haber elegido a Cristina Martínez como chef invitada de este mes. No conozco a todos los chefs que nos proponen aunque sean mediáticos o tengan una gran actividad en redes sociales. Aunque sea la primera vez que oiga hablar de ellos, es fácil encontrar recetas suyas en la web, youtube, instagram ... y lo difícil, al menos para mí, es decidirme por una receta. Suelo tardar mucho en elegir una receta y dudo mucho. Este mes la cosa estaba complicada porque la única receta que he encontrado de esta cocinera es esta: tacos de cordero a la barbacoa. Pero no a la barbacoa como la conocemos aquí, no. En México el término barbacoa se usa para referirse a carne cocinada en su jugo, al vapor. Se trata de un horno excavado en el suelo cuyo fondo se cubre con piedras que se calientan el día antes de hacer la barbacoa. Se recubre de hojas de maguey, más piedras, arena y sobre todo ello se enciende un fuego que se deja encendido unas 12 horas.



Creo que me estoy anticipando y no te estoy contando quién es Cristina Martínez. Si tienes Netflix puedes ver el capítulo que el programa A Chef's Table le dedica y que pone los pelos de punta. Mujer que desde pequeña sufre abusos por parte de su padre, deja su casa para casarse pensando que su vida iba a mejorar y no lo hace. Es explotada laboralmente por parte de la familia de su marido y sufre abusos por parte de este. Pero Cristina no se rinde y decide intentar el sueño americano. Es tremenda la forma de contar cómo se preparó físicamente para cruzar la frontera entre México y Estados Unidos y te das cuenta de lo desesperada que debe estar una persona para pasar por ese sufrimiento. Cristina vive como indocumentada en Estados Unidos, tiene un restaurante, paga impuestos, no puede conseguir la ciudadanía americana porque fue fichada por la policía en su entrada ilegal en el país, pero no se esconde. Hay que ser muy valiente para construir una vida nueva, un negocio sabiendo que en cualquier momento lo puedes perder todo.




Y volviendo a la receta,  te diré que estos tacos son una adaptación muy libre de los suyos porque no hay receta oficial y esto es lo que saqué después de ver el programa. Seguro que no son como los suyos, pero también te digo que están buenísimos.
La primera cuestión era cómo iba a hacer para que la carne de cordero quedara tan blanda como la suya. Tan blanda y suave que se deshilachara fácilmente sin tener la barbacoa que ella usaba. Y aquí me acordé de la Crock-Pot. La compré hace unos meses y no la he usado mucho que se diga.
¿Nos ponemos manos a la obra?




Ingredientes:

Tortillas para tacos
Paleta de cordero pequeña
2 naranjas
1 cebolla
cebolleta
pimiento rojo asado
chile
vinagre
comino
tomillo

Como te decía, conseguí que la carne quedara suave y tierna cocinándola en la olla de cocción lenta.
Aunque el cordero sea lechal y en la carnicería me digan que no va a tener ese sabor fuerte, siempre me gusta añadirle un chorrito de vinagre. Luego salamos, añadimos comino y el zumo de las dos naranjas. Masajeamos el cordero bien para que la carne se impregne de los sabores y dejamos macerando unas horas.
Ponemos el cordero junto con el líquido de la maceración, cebolla en juliana fina y tomillo en la olla y dejamos unas 4-5 horas en alta.
Una vez tengamos la carne hecha, es cuestión de separarla del hueso y picarla bien para que no queden trozos grandes.


Me dio pena dejar el jugo que había soltado la pierna al cocerse y lo pasé por la batidora para hacer una salsa con la que bañar los tacos.
Para preparar los tacos cogemos las tortillas y ponemos una generosa cantidad de carne y un poco de salsa para que no se reseque demasiado. Lo puedes tomar así o aderezar con cebolleta, pimiento asado y un poco de chile para darle un poco de gracia al taco.
Espero que si los haces, te gusten.

miércoles, 16 de enero de 2019

SOPA DE BATATA Y GARBANZOS





Como cada miércoles te dejo una receta y, en este caso, la que traigo nos viene fenomenal para entrar en calor. No se trata realmente de una sopa sino que está entre una sopa y una crema con la textura perfecta para saciarte. Si estás en plena operación detox o simplemente quieres comer de una forma sana, te la recomiendo totalmente. Como ves, entre los ingredientes nos encontramos a la batata, esa desconocida aún en algunas cocinas. De hecho, a veces a mí me resulta difícil encontrarla en las fruterías pequeñas porque la gente no la compra y se le estropea a los pobres fruteros. Bueno, la batata y las naranjas sanguinas. El año pasado las encontré en una gran superficie comercial y creí que era un espejismo. Las tenían en una cesta pequeña, como si fueran de exposición. Agarré una bolsa y vacié la cesta. Tampoco eran muchas pero durante dos días fui feliz tomando zumo de naranja de sanguina. Luego ya nunca más las volví a ver pero no pierdo la esperanza de que este año, en algún momento, les vuelva a echar el guante je, je.

Aparte de la batata, tan rica ella en vitamina E, tenemos más verduras, las que tú quieras y sean de temporada, y garbanzos. Pruébala y verás como te reconcilias con el mundo después de un duro día de trabajo.




Ingredientes:

1 cebolla cortada en dados
1 puerro lavado y cortado en rodajas
1 nabo pelado y cortado en cubos
3 batatas peladas y cortadas en cubos
2 dientes de ajo picados
1 vaso de vino blanco
1 litro de caldo de verduras
pimentón sin gluten
400 gr de garbanzos cocidos
anacardos
cebolleta

1. En una cazuela vertemos un par de cucharadas de aceite de oliva y salteamos la cebolla, puerro, nabo, batatas y ajo. Añadimos el pimentón y una vez que hayamos dado un par de vueltas a la verdura para que se mezcle bien. Vertemos el vino y el caldo y dejamos que cueza unos 25 minutos. Hay que tener mucho cuidado con el pimentón porque se quema enseguida y entonces nos arruinará el guiso porque amarga. ¿Cuánto pimentón? El que estoy usando actualmente es picante y con la punta de una cuchara de café es suficiente. Si es dulce, puedes ser más generoso.




2. Retiramos la mitad de las verduras y las trituramos. Una vez hechas puré, las devolvemos a la cazuela y añadimos los garbanzos.
Ahora puedes dejar que se enfríe antes de meter en la nevera o servir inmediatamente.

3. Terminaremos el plato con unos anacardos y cebolleta picada.

Es perfecta para llevar en un tupper a la oficina.

miércoles, 9 de enero de 2019

ENSALADA DE NARANJAS, GRANADA, KALE Y BURRATA



Bueno, ya es oficial. Sí, ya se acabaron las comilonas y los atracones de comida para dar la bienvenida a platos más ligeritos que nos devuelvan a la normalidad. No sé tú , pero yo ya tenía ganas de volver a la rutina en cuanto a la comida se refiere. Echaba de menos mis platos de verduras, legumbres y pescados a la plancha. Por ello te adelanto que durante este mes las recetas que te voy a dejar aquí cada miércoles van a ser ligeras para desintoxicar un poco nuestro cuerpo.
Como ya te dije en mi anterior entrada, hoy nos tocaba ensalada. Generalmente cuando hablamos de ensalada se nos viene a la cabeza un plato soso y aburrido pero te aseguro que pueden ser lo más rico que hayas comido nunca si dejas volar la imaginación. Particularmente me encanta añadir fruta y si miras el índice de recetas, encontrarás alguna que otra de naranjas combinadas con distintas verduras. En este caso le acompañan una bolsa de kale que andaba por la nevera pidiendo guerra y una burrata a la que le quedaban pocos días de vida. Eso es lo bueno de las ensaladas, que admiten casi de todo.

Me estoy enrollando con el tema ensalada y se me está olvidando comentarte que hoy es 9 y que como cada 9, María de CocinArte nos invita a preparar un plato y a relacionarlo con la obra de arte que ella nos sugiere.





Es un reto muy ingenioso y que pone a prueba nuestra imaginación ya que hasta el mes pasado se trataba de cuadros. Ahora la cosa se complica porque puede ser cualquier forma de arte, no solo pictórica. Y aquí estamos, haciendo un homenaje a la Casa Batlló de Gaudí, uno de los arquitectos más importantes y conocidos  de nuestro país.

Gaudí levantó la Casa Batlló en un año y medio (1904-1906) y se trata de la reconstrucción de un edificio ya existente. El rasgo más característico es su fachada llena de color y de fantasía: algunos creen que cuenta con elementos relativos al carnaval, el lomo de un dragón, setas, formas naturales y geométricas. Me he decantado por la Naturaleza sabiendo que Gaudí era vegetariano.


Ingredientes:

350 gr de kale
1 burrata
2 naranjas
60 gr de granadas
25 gr de pistachos
comino
pimentón
aceite de oliva
guindilla



No vas a tardar nada en preparar esta ensalada y te aseguro que vas a dejar a tus comensales con la boca abierta porque como ves en la foto está llena de color.

1. Lavamos las hojas de kale y escurrimos bien. En una sartén vertemos unas dos cucharadas de aceite de oliva, salamos y rehogamos hasta que la verdura esté hecha. Reservamos.

2. Pelamos las dos naranjas con un cuchillo afilado asegurándonos de retirar toda la piel blanca que podamos y las cortamos en gajos.




3. Ponemos la burrata, a la que le añadiremos un poquito de guindilla, en el centro de un plato o fuente. Alrededor colocamos los gajos de naranja que condimentaremos con un poco de comino en polvo y pimentón. El comino y el pimentón le sientan fenomenal a la naranja. Pruébalo y me cuentas.

4. Encima de los gajos de naranja, añadimos las hojas de kale cocinadas. Terminamos con unos granos de granada y unos pistachos picados. ¡Ah! y un chorrito de aceite de oliva antes de irnos a la mesa.


domingo, 9 de septiembre de 2018

SARDINAS RELLENAS DE ESPINACAS Y PISTACHOS




El mes de septiembre significa la vuelta a la rutina, retomar las actividades donde las habíamos dejado antes de las vacaciones, nuevos propósitos, nuevos retos y encorsetarnos en los horarios que nos marcan el día a día. Creo que esto último es lo más difícil después de haber tenido el reloj escondido en lo más profundo de un cajón y de habernos guiado por los que no aparecía en cada momento.

Hablando de nuevos retos, os presento Cocinarte, un nuevo reto en el que cada mes María de In my Little Kitchen nos presenta un cuadro y nos invita a preparar un plato relacionado o inspirado en la obra propuesta. Me llamó la atención porque a mí el arte me encanta y me parece ingenioso. He de reconocer que en principio no me pareció difícil pero puesta a la tarea, bueno, es difícil decidirse, la verdad.



El cuadro elegido para este mes Autorretrato y Bonito de Frida Kahlo. No conocía esta obra y al ver el nombre de la autora se vinieron a la cabeza platos llenos de color como ensaladas. Pero este cuadro en concreto no tiene colores alegres sino verdes y negro. Poco tiempo después de casarse con Rivera por segunda vez, recibió la noticia de que su padre había muerto. Volvió a su casa familiar de Coyoacán y allí pintó este cuadro. Te preguntarás quién es Bonito. Bonito, su loro fallecido anteriormente, aparece en su hombro.




Como veis nada de alegría y sí tristeza.

El verde es el color predominante en el cuadro y en la receta que he elegido ya que dos de los ingredientes son de color verde: espinacas y pistachos.


Ingredientes para 4 personas:

12 sardinas abiertas sin cabeza, tripas ni espina central
250 gr de espinacas
3 dientes ajo picados
1 cebolla pequeña muy picada
tomillo
aceite de oliva
50 gr de pan rallado
50 gr de pistachos picados
2 limones

En una sartén rehogamos la cebolla muy picada con el ajo. Cuando la cebolla empiece a estar dorada añadimos las espinacas lavadas muy picadas. Seguimos rehogando unos cinco minutos hasta que las espinacas estén hechas.



Retiramos del fuego y añadimos el pan rallado y los pistachos. Mezclamos bien y reservamos.





Ponemos las sardinas abiertas en una placa para el horno y con una cuchara pequeña dejamos un poco de relleno en la parte más ancha de la sardina para después doblarlas.



Les echamos por encima el zumo de un limón antes de llevarlas al horno a 200º. Pasados unos cinco minutos las volvemos a regar con la mezcla del zumo del otro limón y un poco de aceite de oliva.

Otra forma diferente de preparar sardinas. Si te preocupa el olor que pueden dejar las sardinas en la cocina, quédate tranquil@ porque no huele nada.


viernes, 5 de enero de 2018

PASTA CON SARDINITAS, TOMATES CHERRY Y CRUMBLE DE ORÉGANO



Aquí estamos un mes más homenajeando a un chef, en este caso extranjero. Como ya sabes en Cooking the Chef nos proponen elaborar recetas de chefs y publicarlas el día 5 de cada mes. Este mes la propuesta no me ha podido gustar más: Donna Hay. Esta australiana empezó muy joven a escribir recetas y a hacer fotografías a alimentos llegando a convertirse en editora de las secciones gastronómicas y de estilo de vida de la revista MarieClaire. De ahí pasó a publicar su propia revista, a escribir libros de cocina y a grabar  sus propios  programas de televisión, a los que me declaro adicta.
Me encantaría tener esa cocina grande siempre limpia y con esa supernevera en la que debe caber medio mercado. La ves cocinando y todo parece tan fácil y rápido que te entran ganas de ir a preparar algo, lo que sea. No solo me gustan sus programas sino que sus libros son espectaculares con una fotografía muy cuidada y limpia.




Debo tener seis o siete libros y en el blog puedes encontrar recetas suyas como el trifle de fresas o los muffins de frambuesa y chocolate blanco.
Ha sido muy difícil elegir una receta para este reto porque me gustaban muchas pero me decidí por esta pasta porque con pocos ingredientes, con poco tiempo se puede conseguir un plato sobresaliente. No siempre tenemos todo el tiempo del mundo para meternos en la cocina y pasar horas delante de los fogones, o no siempre tenemos tiempo para ir al supermercado y más de una vez nos hemos quedado un buen rato mirando la despensa y/o la nevera porque no había casi nada y la inspiración no llegaba ¿verdad? O no tenemos ni pizca de ganas de cocinar porque llegamos muy cansadas a casa y lo que queremos es algo rápido y bueno para comer. Al menos eso me ha sucedido más de un millón de veces durante 2017 y la tentación de pasarte a por comida basura es grande, muy grande. Por eso mi propósito para este año es traerte recetas que no supongan mucho esfuerzo, que se te saquen de algún que otro apuro y que puedas dejar medio preparadas de un día para otro porque los imprevistos existen y no avisan, simplemente se presentan.




Esta receta hace honor a mi propósito porque solo necesitas pasta, una lata de sardinas, tomates cherry, orégano y pan duro. Si miras en tu despensa seguro que encuentras esa lata de sardinas que tenemos ahí "de guardia" por un por si acaso y que le va a sentar de fábula a esta pasta.
Venga, nos vamos a la cocina.

Ingredientes para 4 personas:

400 gr de pasta
100 gr de sardinas en lata
60 ml de aceite de oliva
210 gr de pan rallado
orégano
2 dientes de ajo picados
700 gr de tomates cherry
1 cucharada de vinagre balsámico

En una cazuela ponemos a hervir  abundante agua para cocer la pasta.




En una sartén calentamos dos cucharadas de aceite de oliva y añadimos un ajo picado, el pan rallado y el orégano. Rehogamos unos 5 minutos  hasta que el pan esté dorado. Retiramos de la sartén y reservamos.
En la misma sartén rehogamos en aceite el otro diente de ajo picado. Agregamos las sardinas y los tomates. Cocinamos unos 5 minutos más antes de añadir un poco de agua de cocción de la pasta (125 ml) y el vinagre balsámico. Dejamos que la salsa cueza otros 5 minutos más antes de incorporar la pasta ya cocida y mezclarla con la salsa para que se tome.




Servimos la pasta en los platos y terminamos espolvoreando el crumble de orégano.
Finalmente puedes añadir un poco de perejil.
¿Cuántos hemos tardado? ¿Quince minutos?