Mostrando entradas con la etiqueta WHOLE KITCHEN. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta WHOLE KITCHEN. Mostrar todas las entradas
martes, 18 de marzo de 2014
ENSALADA DE CUSCÚS CON TOMATES CHERRY ASADOS, GARBANZOS ESPECIADOS Y SALSA DE YOGUR CON LIMÓN Y COMINO
Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de marzo nos invita a preparar un clásico de la cocina árabe: Cuscús.
No es la primera vez que este plato hecho a base de sémola de trigo y tan tradicional de la cocina árabe aparece en este recetario virtual (aquí y aquí). Y a buen seguro, no será la última. De hecho no era esta la primera idea que tuve para esta cita mensual con Whole Kitchen. El problema que el guiso de cordero que lo acompañaba no me dio tiempo de hacerle una sola foto. La forma tradicional de servir el cuscús es acompañado precisamente de un guiso de carne, verduras o pescado. Pero aprovechando que el sol ha salido y ya va haciendo algo de calor, pensé que una ensalada sería una buena opción.
Ingredientes:
16 tomates cherry
250 gr de cuscús
400 gr de garbanzos cocidos
1 diente de ajo picado
1 cucharadita de comino en polvo
3 cucharadas de pipas de calabaza
semillas de hinojo
3 huevos albahaca
Para la salsa de yogur, limón y comino:
280 gr de yogur natural
1 cucharadita de comino en polvo
1 cucharada de zumo de limón
1 cucharadita de aceite de oliva
1. Empezamos asando los tomates cherry y para ello encendemos el horno a 180º. Cubrimos la bandeja de horno con papel de cocina y sobre él ponemos los tomates lavados y cortados por la mitad longitudinalmente. Salpimentamos y horneamos hasta que estén asados.
2. Preparamos el cuscús a continuación. En el supermercado el cuscús que podemos comprar ya está precocido y eso nos facilita la elaboración del plato porque tardaremos menos tiempo. Solo tenemos que seguir las instrucciones del fabricante que básicamente consisten en añadir agua hirviendo al cuscús y mantequilla, cubrir y dejar que se hidrate e hinche para luego separar los granos con ayuda de un tenedor o de los dedos.
3. Mientras, en una sartén rehogamos el diente de ajo picado con los garbanzos escurridos, comino y semillas de hinojo durante 10 minutos. Hay que estar pendiente de la sartén y remover continuamente o los garbanzos empezarán a explotar cuales palomitas de maíz.
Una vez que tenemos el cuscús hidratado, los tomates asados y los garbanzos especiados preparados, montamos la ensalada mezclando estos ingredientes con las pipas de calabaza y los huevos cocidos. Bueno, cocidos, cocidos no deben estar a no ser que te gusten muy hechos. Yo los prefiero con la yema un poco cremosa y para ello hay que tenerlos en agua hirviendo unos 7 minutos.
Añadimos unas hojas de albahaca y servimos la ensalada con la salsa de yogur, limón y comino. Tan fácil de hacer como mexclar todos los ingredientes. La verdad es que es el complemento ideal a esta ensalada llena de color y sabor.
Fuente: What Katie Ate, Katie Quinn Davies.
martes, 25 de febrero de 2014
PUDIN DE PAN Y CHOCOLATE CON SALSA DE CARAMELO SALADO
Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de febrero nos invita a preparar un clásico de la cocina británica: Pudin de pan y mantequilla (Bread and butter pudding)
La propuesta dulce de este mes está considera actualmente en Gran bretaña como comfort food pero no siempre fue así. De hecho, el bread and butter pudding ha pasado desde el siglo XI, en el que se supone que nació, de ser el pudding de los pobres a estar casi recluido en las cocinas de los colegios ingleses o a casi incluso desaparecer para renacer en los últimos años en los restaurantes más glamourosos de Londres de la mano de cocineros como Jamie Oliver o Gary Rhodes. Porque este postre nació ante la necesidad de aprovechar el pan que se quedaba duro. Esto no es nada raro porque si miramos en todas las culturas y países hay algún postre cuyo ingrediente principal es el pan. Solo hay que mirar a nuestras queridas torrijas. Todos hemos oído aquello de que el pan no se tira y es verdad no se tira, se aprovecha en postres y en lo que sea. Al principio el pudin solo se hacía con pan y mantequilla pero según pasaron los siglos y crecía el poder económico de la población, se fue enriqueciendo con huevos, leche, vainilla, canela y de ahí pasó a admitir todo lo que la imaginación y el buen saber del cocinero quiera añadir. En mi caso encontré esta receta de Pudin de chocolate con salsa de caramelo en The Unofficial Downton Abbey Cookbook. La verdad es que es un postre que Mrs Pattmore podría servir en cualquier comida o cena para agasajar los invitados de Lord and Lady Grantham. La única pega que le he visto a esta receta es la presentación porque creo que servido en moldes individuales quedaría mucho mejor y elegante en la mesa.
Ingredientes para 10 personas:
Para la salsa de caramelo salado:
115 gr de azúcar
100 gr de azúcar moreno
60 ml de agua
50 gr de mantequilla
1 cucharadita de sal
Llevamos a fuego medio una cazuela con los dos tipos de azúcar y agua hasta que el azúcar se disuelva removiendo continuamente. Subimos el fuego y dejamos de remover para que hierva unos cinco minutos o hasta que tenga un bonito color ámbar.
Retiramos del fuego y añadimos la nata. Dejamos que cueza unos minutos e incorporamos la mantequilla y sal. Dejamos que la mantequilla se derrita y una vez haya espesado, retiramos del fuego.
Para el pudding:
454 gr de pan (baguette) cortado en cubos
400 ml de leche
125 ml de nata
120 ml de brandy
100 gr de azúcar moreno
225 gr de azúcar blanco
60 gr de cacao
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de extracto de vainilla
6 huevos
220 gr de chocolate negro rallado
56 gr de chocolate con leche rallado
No me extraña que si has llegado hasta aquí y has visto la lista de ingredientes tan extensa hayas decidido que no lo vas a hacer, que es demasiado complicado, pero ya verás que no, que solo necesitamos tres boles para mezclarlos todos y listo. El horno hará el resto.
1. En uno de los boles vamos a mezclar la leche, nata y brandy o licor de tu elección.
2. En otro bol mezclaremos los dos tipos de azúcar, cacao y sal para añadirlo al bol de los ingredientes líquidos e intentar que se integren todos los ingredientes.
3. En el tercer bol batimos los huevos y añadimos el extracto de vainilla. Incorporamos a la mezcla que ya tenemos. Solo nos queda añadir los dos tipos de chocolate. Reservamos.
4. Engrasamos una gran fuente con mantequilla para cubrirla con los dados de pan. Vertemos los ingredientes reservados y dejamos que el pan se empape de la mezcla removiendo de vez en cuando durante 30 minutos.
5. Llevamos al horno a 180º durante 1 hora o hasta que veamos que al pinchar el pudin con un palillo este sale limpio.
Se sirve caliente acompañado de la salsa de caramelo salado. La próxima vez lo haré en flaneras individuales
martes, 18 de febrero de 2014
BOEUF BOURGIGNON
Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de febrero nos invita a preparar un clásico de la cocina francesa: Boeuf Bourgignon.
Y que yo no tenía ni idea de que existía hasta que vi la película de Julie and Julia e intenté después leer el libro y no pude terminarlo. Me pasa pocas veces pero esta fue una de esas pocas veces. En fin que entonces conocí a esta enorme mujer y me enteré de que existían los blogs de cocina. Claro que yo vi la película un año después de que la estrenaran, con eso os podéis hacer una idea de lo atrasada que estoy en las cosas de la tecnología. A ver que me voy del tema. Sí, tenía que contaros algo de este guiso oriundo de la zona de Borgoña en Francia, a 100 km de París. La carne que usan es de una variedad de buey típica de la zona que no tiene mucha grasa porque se alimenta de heno y forraje. He de confesar que esta es la segunda vez que he preparado este guiso. La primera vez no me acuerdo del tipo de carne que compré, con eso os lo digo todo, y quedó dura como piedras. Imposible hacer una foto a aquello así que las chicas de Whole Kitchen me han dado la excusa perfecta para intentarlo de nuevo y corregir los errores de la primera vez. La receta que he seguido es de Julia Child pero con algunas modificaciones. Vamos a preparar todo un señor guiso de carne capaz de arreglar cualquier día, por muy perruno que haya sido.
Ingredientes:
800 gr de carne de buey en trozos
1 zanahoria grande cortada en trozos
1 rama de apio cortada
1 copa de brandy
vino tinto
tomillo fresco
Para empezar os diré que tardé dos días en preparar este guiso y el resultado fue espectacular. En una fuente honda puse la carne con la zanahoria, apio y tomillo. Añadí la copa de brandy y después cubrí con vino tinto. No uses para cocinar un vino que no te beberías, tampoco se trata de que compres una botella de vino supermega estupenda que te va a costar tropecientos euros pero no uses el peor vino que encuentres porque notarás la diferencia. Cubrí con papel film y dejé que marinara en la nevera casi 24 horas, que se empape la carne de los sabores del vino y tomillo.
Una vez pasadas las 24 horas retiramos la carne y las verduras del vino y brandy reservándolos. Secamos la carne muy bien porque si no se cocerá en vez de rehogarse y reservamos.
Más ingredientes que vamos a necesitar:
1 cebolla
100 gr de panceta
2 cucharadas de harina
1 cucharada de tomate concentrado
2 hojas de laurel
Seguimos preparando el guiso. En este punto Julia Child cuece los trozos de panceta aparte antes de rehogarlos en la cazuela. Yo directamente me salté este paso porque es verdad que le quitamos grasa a la panceta pero tampoco es que mi dieta chorree grasa precisamente así que por un día no pasa nada. Como os contaba, rehogué los trozos de panceta en la cazuela y cuando ya empezaban a estar tostados los aparté. Ahora es el momento de dorar la carne en la misma cazuela. Reservamos. Añadimos las verduras de la marinada junto con la cebolla cortada y cuando ya estén pochadas incorporamos la carne y panceta.
Añadimos las dos cucharadas de harina y removemos todos los ingredientes en el fuego para que la harina no se quede cruda. Incorporamos el tomate concentrado, el vino de la marinada y las hojas de laurel. La verdad es que no necesité nada de caldo para cubrir la carne pero si os habéis quedado un poco cortos de vino podéis añadir el caldo necesario para cubrirla, sin pasarse, porque si no luego tendréis que reducir la salsa para que no os quede demasiado aguada. Ahora es cuando o bien la metemos en el horno o dejamos que cueza tranquila supuestamente entre dos o tres horas. Y digo supuestamente porque yo solo necesité una hora para que la carne estuviera perfecta.
¿Con qué se acompaña este guiso? Pues tradicionalmente con unos champiñones y unas cebollitas.
Para los champiñones necesitaremos 100 gr de champiñones que vamos a rehogar en una sartén una vez los hayamos limpiado y cortado en láminas.
Para las cebollitas necesitaremos unas 18 cebollitas que vamos a pelar y a rehogar con mucho cuidado en una cazuela. Añadimos media taza de caldo de carne y unas hojas romero para dejar que cuezan hasta que estén blandas. Una vez blandas las escurrí y volví a rehogar en una cucharada de aceite con más cuidado incluso para evitar que se rompan.
Solo nos queda, si queremos, preparar un puré de patatas para disfrutar de todo un señor guiso perfecto para entonar el cuerpo en uno de estos días de aire, frío y lluvia que estamos teniendo.
Esperad, me sobró carne y está en un tupper en el congelador llamándome. Ya sabéis qué comeremos en casa mañana.
sábado, 18 de enero de 2014
FALAFEL
WHOLE KITCHEN en su Propuesta Salada para el mes de enero nos invita a preparar un clásico de la cocina árabe: FALAFEL.
Las chicas de Whole Kitchen nos han mandado de viaje al mundo árabe para que aprendiéramos a preparar falafels y he de decir que he disfrutado mucho con este viaje. Cuando veáis la lista de ingredientes necesarios para preparar la receta os podrá parecer larga pero es fácil y os van a encantar estas bolitas hechas con garbanzos triturados llenas de especias y, por consiguiente, de sabor. Ya las había probado con anterioridad y tenía ganas de prepararlas en casa así que vi el cielo abierto cuando salió la propuesta de este mes. ¿Algún filólogo árabe en la sala? Es que buscar el origen de este plato es remontarse hasta el origen de la civilización y el significado también. He encontrado propuestas como las siguientes: palabra del árabe que significa "pimiento", del arameo que significa "bolas" (quizás nos acercamos a la realidad) y del copto que significa "hecho con muchas judías". Sea cual sea su origen es un plato para disfrutar desde el principio hasta el final.
Ingredientes:
250 gr de garbanzos
80 gr de cebolla
1 diente de ajo
1 cucharada de perejil picado
2 cucharadas de cilantro picado
1 o 2 cayenas (depende de cuánto te guste el picante)
1/2 cucharadita de comino molido
1/2 cucharadita de cilantro molido
1/4 de cucharadita de cardamomo molido
1/2 cucharadita de levadura
1 1/2 cucharada de harina
750 ml de aceite de girasol
1. Empezamos a preparar nuestros falafels la noche anterior dejando los garbanzos en remojo en agua fría.
2. Al día siguiente los escurrimos y echamos en un procesador con la cebolla, ajo, perejil y cilnatro. Vamos a triturar pero sin pasarnos demasiado porque no queremos una pasta sino que pretendemos que se vean algunos trozos de garbanzos para que le den un toque más rústico. De hecho en las fotos podéis apreciarlos. No quedan duros al freírlos porque son trozos pequeños y se harán perfectamente.
3. Una vez que los hayamos triturado añadimos las especias y 3 cucharadas de agua. Mezclamos con las manos para que se integren todos los ingredientes bien y dejamos reposar una hora en la nevera.
4. Vertemos el aceite en un cazo y calentamos hasta que llegue a 180º.
5. Nos mojamos las manos y tomamos pequeñas porciones de la masa y hacemos bolitas bien compactas apretando bien para que no se nos abran mientras las freímos hasta que estén doradas. Las dejamos unos minutos sobre papel absorbente para que suelten el exceso de grasa.
Se sirven caliente sobre pan pita o acompañados de una ensalada de tomate y pepino o de una salsa de yogur y tahini, que es la que veis en la foto.
Ingredientes:
1 yogur griego
2 cucharadas de tahini
1 diente de ajo muy picado
zumo de medio limón
hierbabuena
Solo hay que mezclar todos los ingredientes para disfrutar de los falafels acompañados de la salsa de yogur.
Fuente: Jerusalem, Yotam Ottolenghi y Sami Tamimi.
lunes, 18 de noviembre de 2013
CASSOULET
Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de noviembre nos invita a preparar un clásico de la cocina francesa, Cassoulet.
Las chicas de Whole Kitchen ya sabían que el otoño iba a dejar de asomar la patita por la puerta y que se iba a instalar en todo su esplendor porque la propuesta de un guiso como Dios manda y el desplome de las temperaturas han venido de la mano. El plato en cuestión no es apto para los amantes de la comida ligera y sin grasas porque las alubias y la variedad de carnes que se le puede añadir lo hacen contundente. Vamos, ideal para darse una muy buena caminata por el monte, y bajar la comida.
Ingredientes:
300 gr de judías blancas
4 butifarras
150 gr de bacon
1 cebolla grande picada
4 ramas de apio picadas
4 dientes de ajo picados
1 zanahoria picada
1 copa de vino blanco
2 cucharadas de puré de tomate
tomillo
1 puerro
1 zanahoria
1 bouquet garní
Una Cassoulet no se puede hacer con prisas, se pueden abreviar los tiempos cociendo las alubias en la olla en vez de en una cazuela a fuego lento pero, si tienes prisa, mejor dejar su prepararción para un día en el que estés tranquila en casa.
1. La noche anterior ponemos las judías blancas a remojo para que se hidraten.
2. Al día siguiente las ponemos en una olla con un puerro, zanahoria y el bouquet garní. Salamos y cubrimos de agua. Dejamos que se cuezan durante diez minutos contando desde el momento en que empiece a salir el vapor.
3. Mientras, rehogamos el bacon cortado en trozos en una cazuela con un poco de aceite. Aparte cocemos las butifarras para que suelte un poco de la grasa que tienen. Cuando el bacon ya esté dorado lo retiramos y rehogamos la cebolla, el apio, la zanahoria y el ajo. Cuando ya la cebolla esté transparente, incorporamos el bacon y las butifarras. Agregamos el puré de tomate, la copa de vino blanco y unas ramas de tomillo.
4. Abrimos la olla y retiramos las judías blancas reservando el caldo en el que se han cocido. Las añadimos a la cazuela con el resto de ingredientes y cubrimos ligeramente con su caldo de cocción.
5. Llevamos al horno a 180º unos 45 minutos.
Como os he comentado al principio de la receta, es un plato contundente que yo acompañé de una ensalada de naranja por aquello de aportar algo de frescura y porque el ácido ayuda a rebajar la grasa que pudiera tener la Cassoulet.
viernes, 18 de octubre de 2013
SOPA MINESTRONE
Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de octubre nos invita a preparar un clásico de la cocina italiana: Sopa Minestrone.
¡Ahí va, si esta sopa no me gustó cuando la probé! pensé al ver que Whole Kitchen nos proponía hacer minestrone para el reto del mes de octubre. Y es raro porque si hay alguien sopera total esa soy yo y las verduras forman parte de mi dieta diaria. Pero no sé, había algo en aquella sopa que no me convenció. Puede que fuera la crema agria o ese chope nadando entre las verduras. Me la comí porque estaba a muchos kilómetros de mi casa y mi madre siempre me metió en la cabeza cada vez que viajaba que no debía dejar de comer por nada del mundo. Con un poco de reparo hice la sopa y esta vez sí me gustó. No hay nada como cocinar siguiendo las preferencias de una porque, qué queréis que os diga, el chope no le pega y yo habré comido este embutido como dos o tres veces en mi vida.
La sopa Minestrone no es nada más ni nada menos que una sopa hecha con las verduras de temporada, por ello no hay una receta fija. Además de verdura puede llevar pasta, pan, arroz, carne o ser solo vegetariana. Si viajamos atrás en el tiempo veremos que ya las tribus que vivían en la península itálica preparaban una sopa con verduras y si buscamos en el origen de algunas de nuestras sopas comprobaremos que también tienen un origen muy antiguo y que nacieron como cocina de supervivencia. Se cocinaba lo que se tenía alrededor y cuando se producía. Cuando los romanos ya estaban organizados como Imperio introdujeron la carne, señal de que denarios y sestercios corrían por doquier, y ya a finales del siglo XVI el tomate y la patata hicieron su aparición en escena. Y así ha llegado a nosotros a la Minestrone.
Ingredientes para 2 personas:
1/2 cebolla pequeña picada
1/2 puerro picado
1 zanahoria pequeña picada
1/2 rama de apio
lombarda
2 champiñones
jamón serrano en tacos
1 copa de vino blanco
caldo de verduras
pesto de cilantro y lima
1. Lavamos y picamos todas las verduras en trozos pequeños. En una cazuela y en aceite de oliva empezamos rehogando la cebolla y el puerro hasta que empiecen a estar transparentes. Añadimos los tacos de jamón y el resto de las verduras. Seguimos rehogando unos cinco minutos más y salamos ligeramente porque el jamón ya aporta sal a la sopa. Vertemos la copa de vino blanco y cubrimos con el caldo de verduras.
2. Se tarda muy poco en hacer esta sopa así que pertenece al grupo de recetas que yo llamo "para unas prisas" porque en 10-12 minutos de cocción ya tendrás un plato caliente listo. Si te gustan las verduras más hechas, solo tienes que dejarlas unos minutos más. Rectificamos de sal.
Para darle un poco de frescor y potenciar la intensidad del sabor al mismo tiempo la serví acompañada de un pesto de cilantro y lima. Fue todo un acierto y te lo recomiendo si hay algún delicado con las verduras.
jueves, 25 de julio de 2013
BAKED ALASKA Y UNA LECCIÓN
Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de julio nos invita a preparar Baked Alaska.
Oh, oh, pensé cuando vi la propuesta de este mes. Y la siguiente visión fue de todo lleno de helado y otro fracaso más para apuntar en mi lista. Pero no es tan tremenda la receta. Hay que tener paciencia sobre todo en verano porque con el calor lo he tenido que ir metiendo en el congelador cada vez que hacía un paso. ¿A quién se le ocurrió este postre? Pues como siempre suele haber un poco de controversia. Que si nació en Estados Unidos, que si fue en Francia por influencia de un cocinero chino. Lo que sí está claro es que el nombre se le dio para celebrar la incorporación del estado de Alaska a los Estados Unidos de America. Lo más llamativo del postre es la capa de merengue, que cubre un helado sobre algún tipo de bizcocho, y que simula la nieve que abunda en Alaska. Lo primero que piensas es que el helado se va a derretir pero las claras actúan como aislante preservándolo del calor del soplete. Vamos a empezar el postre por el helado.
Helado de fresa y chocolate
Ingredientes:
1 1/2 taza de nata 35% de grasa
1 taza de nata 18% de grasa
300 gr de fresas congeladas
1 1/4 taza de azúcar
1 taza de chips de chocolate derretidos
A pesar de no llevar azúcar invertido el helado es muy cremoso y prepararlo es tan fácil como con la ayuda de un robot (Thermomix en mi caso) triturar todos los ingredientes menos el chocolate y verter la mezcla en la heladera para que en 20 minutos tengamos un helado cremoso. Unos minutos antes iremos añadiendo poco a poco el chocolate fundido. Ya solo nos queda llevar al congelador. Bueno, y rebañar los restos que quedan en la heladera. No los vamos a tirar ¿no?
El helado no lo vamos a montar sobre bizcocho sino en unos bols de brownies. Quedan fenomenal y así se puede servir este postre en porciones individuales.
Ingredientes para 6 muffins:
95 gr de azúcar moreno
95 gr de mantequilla a temperatura ambiente
2 huevos
95 gr de harina
1/2 cucharilla de levadura
235 de chocolate
1 cucharada de cacao en polvo
Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que tengamos una crema esponjosa.
Aparte mezclamos ligeramente los dos huevos y los vamos incorporando poco a poco a la mantequilla batiendo continuamente. Va a parecer que se está cortando la masa. No pasa nada. Lo vamos a arreglar ahora porque añadimos la harina y la levadura. Ya tiene mejor pinta la masa ¿verdad? Lo último que vamos a hacer es incorporar el chocolate derretido y el cacao. Rellenamos unos moldes de muffins hasta la mitad más o menos y al horno ya precalentado a 170º durante 20-30 minutos o al pinchar con un palillo este salga limpio. Cuando ya estén hechos dejamos que se enfríen completamente antes de retirar el centro con la ayuda de una cuchara. Te quedarán así.
Y directos al congelador.
Ingredientes para el merengue:
250 gr de azúcar
60 ml de agua
clara de 4 huevos (125 gr aproximadamente)
sal
Mezclamos el agua con el azúcar y llevamos a ebullición hasta que alcanza 117º. Mientras montamos las claras con un pellizco de sal y vamos incorporando el sirope al mismo tiempo que batimos hasta que el merengue esté hecho.
Para montar el Baked Alaska sacamos los brownies del congelador, rellenamos con el helado y cubrimos con el merengue. Puedes usar una espátula o una manga pastelera para que tenga una decoración más espectacular. Como hacía muuucho calor, lo dejé en el congelador 2 horas antes de dorarlo con un soplete. Supongo que en invierno no será tan trabajoso y aún así veréis en la foto que el helado casi se me derrite pero hacer una foto en verano a medio día en un patio solo se nos ocurre al que asó la manteca y a mí.
Y la lección ¿dónde está? os preguntaréis. No la busquéis en este blog, nos la han dado a todos en Galicia todas aquellas personas que en medio del horror, la tragedia, el dolor y la desesperación salieron a ayudar a los que los necesitaban con lo que tenían: sus manos, palabras de consuelo, mantas, su sangre y todos aquellos que renunciaron a su tiempo de descanso, de vacaciones y a los que rompieron una huelga porque había que ayudar. En tiempos en los que se lleva meterle el ojo al vecino, la mezquindad y la educación desaparece a pasos agigantados, todas estas personas nos han dado una lección. Mi enhorabuena a todos ellos porque son un ejemplo.
jueves, 18 de julio de 2013
PATATAS BRAVAS
Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de julio nos invita a preparar un clásico de la cocina española: Patatas a la Brava.
No sabemos el origen de esta tapa que podemos degustar en todos los bares de nuestro país. Se sospecha que nació en Madrid y posiblemente en los años 60. Desde entonces hasta ahora es una de las tapas más solicitadas y con tantas variaciones de ingredientes en la salsa como bares hay. Sí que parece que el ingrediente común es el picante (de ahí el nombre de bravas) y es que estas patatas pican y mucho.
Ingredientes:
1 cebolleta picada
1 pizca de pimentón picante
2 dientes de ajo
guindilla
0,5 litros de salsa de tomate
2 cucharadas de ketchup
vinagre de sidra
1/2 vaso de agua
sal
aceite
patatas
1. Empezamos preparando la salsa. Trituramos la cebolleta, pimentón, dientes de ajo, sal y un chorrito de aceite hasta que tengamos una pasta que rehogaremos unos cinco minutos. Pasado ese tiempo incorporamos el resto de ingredientes y dejamos cocer unos quince minutos más. La salsa es así de simple.
2. Vamos con las patatas. Parece que lo típico es freírlas hasta que están doradas. Ahora, con el calor que hace, no me apetece nada estar cerca de una sartén y opté por cortar las patatas en trozos y cocerlas entre cinco y diez minutos. No deben quedar cocidas del todo porque ahora las vamos a terminar en el horno. Rociamos un poco de aceite por encima de las patatas y dejamos que se doren.
Servimos las patatas con la salsa y una bebida bien fría.
martes, 18 de junio de 2013
CORONATION CHICKEN EN TARTALETAS
Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de junio nos invita a preparar un clásico de la cocina británica: Coronation Chicken.
Hemos vuelto a los retos mensuales de Whole Kitchen y lo hacemos con una receta muy adecuada para el mes de junio puesto que aprovechando que el ¿buen tiempo? empieza en el Reino Unido celebran el cumpleaños de la reina y el aniversario de su coronación. Y fue precisamente para su coronación hace sesenta años cuando esta receta vio la luz por primera vez. La había visto en muchos libros de cocina pero la verdad es que no le había prestado atención y me ha gustado mucho por la mezcla de especias: jengibre, curry, cúrcuma y comino. Además de las especias el ingrediente principal es el pollo ya cocinado, por lo que esta receta es perfecta para el aprovechamiento y se toma en ensalada o en sandwiches. Yo he elegido presentarlo en unas tartaletas y además incluir mango en su elaboración.
Ingredientes:
Masa Brisa
cúrcuma
ajo
jengibre rallado
cayena
comino
curry
nata
pollo
mango
cilantro
Dependiendo del número de tartaletas que vayamos a hacer variaremos las cantidades de los ingredientes.
1. Extendemos la Masa Brisa y espolvoreamos cúrcuma sobre ella para que tenga un bonito color dorado. La verdad es que ya veis por las fotos (no las mejores que hay en el blog) que las tartaletas son muy doradas porque el color de las especias es dorado. Seguimos con el procedimiento de la receta y dejamos a un lado los colores. Forramos el molde que vayamos a usar, pinchamos el fondo con un tenedor y cubrimos con papel de aluminio. Cocemos la masa durante 10 minutos, descubrimos y terminamos de cocer otros 5 minutos más.
2. Mientras en una sartén vamos a calentar aceite de oliva para rehogar el ajo picado, el jengibre rallado y la cayena. Añadimos el comino, cúrcuma y curry. Vertemos la nata y dejamos que hierva y espese un poco. Incorporamos el pollo, mango en trozos y cilantro.
3. Una vez que el pollo se ha impregnado del sabor de las especias procedemos a rellenar las tartaletas que cubriremos parcialmente con algún resto de masa que nos haya sobrado al forrar los moldes y al que daremos la forma que más nos guste con la ayuda de un cortapastas.
4. Finalmente solo nos falta dejar que se doren el horno durante unos 10 o 15 minutos.
viernes, 18 de enero de 2013
CERDO EN SALSA AGRIDULCE
Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de enero nos invita a preparar un clásico de la cocina china: cerdo agridulce.
¡Qué bien! pensé. Sí, porque cuando de jovencilla iba a los restaurantes chinos de mi ciudad siempre, siempre pedía este plato. Hace millones de años que no voy a uno. Supongo que porque intuyo que la comida china que sirven está muy occidentalizada y que la esencia verdadera de esta cocina no está por ninguna parte. El credo agridulce nació en el siglo XVIII en el suroeste de China y desde allí viajó a Estados Unidos a principios del siglo XX. Ni que decir tiene que desde allí se extendió a una buena parte de las cocinas mundiales.
Ingredientes:
1 kg de carne de cerdo cortada en dados
1/2 pimiento rojo
1/2 pimiento verde
8 cebollas
1 rodaja de piña en trozos
Salsa:
120 ml de caldo de pollo
3 cucharadas de salsa de soja
1 cucharada de miel
3 cucharadas de vinagre de arroz o manzana
2 cucharadas de ketchup
jengibre rallado
1 cucharadita de maizena
1. Empezamos poniendo todos los ingredientes de la salsa en un cazuela menos la maizena. Llevamos al fuego y removemos hasta que la miel se haya derretido. Entonces añadimos la maizena que previamente habremos desleído en un vaso con un poco de agua fría. Dejamos que cueza durante 1 minuto y reservamos.
2. En un wok con un poco de aceite de oliva salteamos la cebolla, pimientos y piña removiendo continuamente. Retiramos todas las verduras del wok y añadimos la carne que rehogaremos sola. Cuando ya esté dorada incorporamos las verduras y la salsa para dejar que cuezan unos minutos.
Lo mejor de este plato es que puedes tener preparada la salsa con antelación y, al día siguiente, llegar a casa y rehogar las verduras y la carne. Mientras vas preparando un arroz blanco y tienes la comida lista casi sin despeinarte.
jueves, 25 de octubre de 2012
BROWNIES DE CHOCOLATE Y CAFÉ
Hoy el día ha comenzado como cualquier otro día, con las piezas del engranaje en sus sitio pero sin saber ni cómo ni por qué alguna se ha salido de su lugar y todo ha empezado a ir mal. Ya el mecanismo no ha funcionado y he pensado que la mejor forma de que todo vuelva a su ser es zampándome este brownie y escuchando esta canción hasta que me han dolido los oidos. Ya sabemos que el chocolate es capaz de curar casi todo y la música amansa a cualquier fiera.
Whole Kitchen en Su Propuesta Dulce del mes de Octubre nos invita a preparar un clásico estadounidense, Brownies.
Un clásico que lleva haciendo las delicias de medio mundo desde 1897 y que nació por error al olvidar un cocinero añadir levadura al pastel que estaba haciendo. ¿Por qué mis errores no acaban siendo famosos sino en el cubo de la basura? Se podría hacer una tesis doctoral del tema. A ver si me pongo a ello.
Ingredientes:
120 gr de chocolate negro (70%)
100 gr de mantequilla
2 cucharadas de café
120 gr de azúcar moreno
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 cucharada de brandy (vale por ser hoy han caído 2)
2 huevos
140 gr de harina
1/2 cucharadita de sal
1 pizca de cayena
50 gr de chips de chocolate
50 gr de nueces
Aunque la lista de ingredientes es un poco larga no vamos a tardar mucho tiempo en preparar unos brownies que quitan todas las penas. Lo mejor de este dulce es que se hace en un pis pas.
Solo son tres pasos sin contar el encender el horno antes de empezar con la receta.
1- Derretimos el chocolate con la mantequilla bien al Baño María o al microondas que es más rápido.
2- En un bol mezclamos el azúcar, el café, vainilla, brandy y los huevos procurando que se integren bien todos los ingredientes. Incorporamos el chocolate derretido y finalmente la harina, sal y cayena. Obtendremos una masa espesa a la que le faltan los chips de chocolate y las nueces.
3- Vertemos la masa en un molde y al horno a 180º durante 30 minutos o hasta que al pinchar con un palillo este salga limpio.
Vale, no cuenta tampoco el paso de ponerse morada de estos deliciosos brownies. Un día es un día y mañana ya tocará una hoja de lechuga lavada para purgar el exceso de hoy.
lunes, 25 de junio de 2012
CHARLOTA DE FRAMBUESAS
O de cómo unos bizcochos de soletilla nacieron con una vocación muy fuerte de lenguas de gato. ¿Y qué se puede hacer en una situación como esa? Pues dejar que desarrollen plenamente su yo interior y se realicen en esa forma y, en un momento de desesperación, usarlos para hacer una charlota. Cuando la masa me manifieste su más firme intención de ser bizcochos de soletilla, les haré la foto que merecen y la receta será subida a este blog. Hasta ese momento están castigados.
Whole Kitchen en Su Propuesta Dulce para el mes de Junio nos invita a preparar un clásico francés "Charlota".
El origen de este postre es incierto. Por un lado tenemos un posible origen ruso, de ahí el nombre de charlotte russe, inventado por el chef francés Marie-Antoine Carême, quien le dio este nombre, allá por el siglo XVIII, en honor de la cuñada del zar Alejandro I para quien trabajaba en esos momentos. Por otra parte, parece que su origen podría estar en la Inglaterra también del siglo XVIII y que su nombre derivaría de la reina Carlota, a la que se dedicó la charlota de manzanas. Sea como fuere gracias a Marie-Antoine Carême podemos disfrutar de un postre delicioso. Un hombre sorprendente este Marie-Antoine. Abandonado por su padre a los 10 años después de invitarle a comer en una taberna (bonito ¿eh?) y de animarle a que se buscara la vida porque en casa había entre 15 y 20 niños más. Pues de empezar como ayudante en una taberna pasó a cocinar para reyes, zares, embajadores y la crème de la crème de la época. O sea, que nunca hay que desanimarse.
Bueno, vamos con el postre que me conozco y puedo acabar escribiendo sobre cualquier cosa. Las cantidades de los ingredientes son para la charlota que veis en foto, una pequeña.
Ingredientes:
bizcochos de soletilla (traidores, más que traidores) Es que todavía estoy enfadada con ellos.
frambuesas
1 yogur griego
media tarrina de queso en crema
azúcar glas
coulis de frambuesa
gelatina
1. Para empezar tomaremos un aro de emplatar o cualquier otro molde redondo. Lo colocaremos sobre el plato en el que vamos a servir el postre y partiremos algunos bizcochos para hacer una cama. Seguidamente vamos a forrar el molde.
2. En un bol vamos a calentar la mitad de la cantidad del queso en crema que vayamos a utilizar. Para esta charlota pequeña usé la mitad de un sobre de gelatina en polvo, que mezclé con el queso ya calentado, y cuando se diluyó añadí el yogur griego y el resto del queso. Si prefieres un postre dulce en vez de ácido, añade azúcar glas al gusto.
3. En nuestro molde ya forrado y con una capa de bizcochos como base, vertemos la mitad de la mezcla que tenemos, cubrimos con otra capa de bizcochos, encima una capa de frambuesas y finalmente cubrimos con la mitad de la crema restante. Dejaremos en la nevera mínimo 3 horas para que cuaje. Desmoldamos antes de servir, acompañada de un coulis de frambuesa.
Como mis bizcochos quedaron blandos, ya sabéis, no necesité humedecerlos pero si usáis las soletillas de verdad tendréis que usar algún sirope para reblandecerlos antes de forrar el molde.
lunes, 18 de junio de 2012
SOUVLAKI Y PAN DE PITA
Whole Kitchen en su Propuesta Salada del mes de Junio nos invita a preparar Souvlaki y Pan de Pita.
Un plato delicioso y veraniego al máximo ahora que empiezan las barbacoas acompañado de tzatiki. La verdad es que disfruto los platos en los que las especias son una parte importante. Disfruto la preparación oliendo las especias e hierbas y después saboreándolos. Me he acostumbrado a ellas de tal modo que si no añado un poco de orégano, tomillo, comino o curry a un plato, me parece aburrido.
El Souvlaki es un plato tradicional griego consistente en trozos de carne, principalmente cerdo, pero también podemos encontrarlo de ternera, pollo e incluso pescado, cocinados en brocheta a la brasa y servido bien en pan de pita con tomate y cebolla, o bien en un plato con patatas fritas o arroz. En este caso, lo he servido con arroz blanco espolvoreado con un poco de tomillo seco.
Como tenemos tres recetas para preparar vamos a organizarnos. Empezamos con el pan de pita porque necesita tiempo para que leve.
El origen del pan de pita es tan antiguo como la Humanidad misma y ya eran cocidos en el Antiguo Egipto y Sumeria. La verdad es que si lo piensas es la forma más primitiva y simple de hacer pan y su forma aplastada es consecuencia de pegarlo a las paredes de los hornos. Se consume en Asia y en los países del Mediterráneo. He de decir que me ha encantado prepararlo porque es una masa fina, blanda y que da gusto ver cómo se hincha en el horno. Hice como siete u ocho y he congelado los que sobraron. Ya veremos qué tal quedan. Probándolas y comparando con las que venden en los supermercados, os diré que no hay color. No pienso volver a comprarlas. Bueno, con esto del blog estoy dejando de comprar muchos productos. Prefiero hacerlos yo.
Ingredientes, ingredientes, que me voy del tema:
500 gr de harina de fuerza
2 cucharaditas de sal
2 cucharadas de aceite de oliva
240 ml de leche
240 ml de agua
25 gr de levadura fresca
Yo usé la mitad de estas cantidades y ya os digo que salieron siete u ocho panes. También he de decir que necesité más harina de la que indica la receta.
En un bol ponemos la harina y la sal. Aparte mezclamos la leche, agua y levadura hasta que esta se disuelva. Mezclamos todos los ingredientes y amasamos hasta que tengamos una masa lisa y suave. Cubrimos y dejamos levar una hora más o menos. Pasado este tiempo desgasificamos y dividimos la masa en las porciones requeridas, estiramos con un rodillo hasta que tengan una forma redonda, como tortitas, y dejamos levar tapados una media hora. Para que este tipo de pan se hinche, el horno debe estar muy caliente a unos 220º. Cocemos nuestros panes durante 6 o 10 minutos.
Vamos con el Souvlaki
Ingredientes:
carne de cerdo en trozos
dos dientes de ajo muy picados
orégano
tomillo
pimentón
comino
vinagre de vino tinto
aceite
No doy cantidades porque depende de los comensales y del gusto de cada uno. Yo, por ejemplo, añadí un poco más de comino y menos de pimentón.
Mezclamos todos los ingredientes y dejamos la carne macerando cuanto más tiempo mejor. Pero si se te ha olvidado no pasa nada, con un par de horas es suficiente.
Ahora le toca al tzatziki. Es una especie de aperitivo que no solo es consumido en Grecia y siempre se sirve frío, lo que lo hace perfecto para el verano. Para hacerlo necesitaremos :
1/2 pepino grande
200 gr de yogur
1 diente de ajo pelado
eneldo
1 cucharadita de vinagre
un chorrito de aceite
Estas cantidades son orientativas y tendrás que probar y ajustar los ingredientes a tu gusto.
El pepino lo puedes rallar muy fino sobre un colador, salar y dejar que drene todo el agua que tiene. Personalmente prefiero que se vean los trozos, no demasiados grandes, pero que haya algo crujiente en la salsa. Lo mezclamos con el yogur, el ajo majado en un mortero, eneldo, vinagre y aceite. Lo dejamos en la nevera para que enfríe.
Y ahora si queremos podemos preparar una ensalada de tomate para acompañar este delicioso plato.
Recapitulando tenemos el pan esperando a ser llevado al horno, la carne macerando y el tzatziki y la ensalada de tomate preparados. Rematamos finalmente cociendo el arroz, haciendo nuestros panes en el horno y nos queda la carne. Vamos a hacer brochetas con la carne que llevaremos a la plancha o a la brasa.
Y ahora que estoy escribiendo la entrada me está entrando un hambre terrible.
Y a comer.
viernes, 25 de mayo de 2012
BIZCOCHO ZEBRA
Whole Kitchen en Su Propuesta dulce para el mes de Mayo nos invita a preparar un Zebra Cake.
Este es un tipo de bizcocho que parece estar de moda en el mundo de la repostería. Cada vez que veía el corte de este bizcocho me preguntaba cómo se haría y me parecía complicado. Pero, en absoluto. La masa es como la de cualquier bizcocho y el único secreto es que hay que ser rápidas a la hora de verter la masa en el molde. Y si además sigues los consejos de El Rincón de Bea, sale seguro.
Ingredientes:
4 huevos grandes
250 gr de azúcar
250 ml de leche
250 ml de aceite de girasol
300 gr de harina
1 cucharada de levadura
2 cucharadas de cacao
1 cucharadita de extracto de vainilla
1. Batimos los huevos con el azúcar hasta que hayan crecido y hayan obtenido un color blanquecino.
2. Vamos añadiendo el aceite poco a poco sin dejar de batir y finalmente la vainilla y la leche.
3. En un bol aparte vamos a mezclar la levadura y la harina, a la que habremos retirado dos cucharadas. ¿Por qué hacemos esto? Cuando dividamos la masa en dos, una parte será más densa que la otra al añadirle las dos cucharadas de cacao. Lo que interesa es que las dos masas tengan la misma consistencia para que no se mezclen.
4. Incorporamos los ingredientes secos a los húmedos sin dejar de batir. Como os he indicado anteriormente vamos a dividir la masa en dos: a una le añadimos las dos cucharadas de cacao y a la otra las dos cucharadas de harina. Así quedan las dos igualadas.
5. Y ahora llegó la hora de trabajar con rapidez. En el molde que vayamos a utilizar vamos a verter un par de cucharadas de una masa. Puedes empezar por la de chocolate o la de vainilla. Justo en el centro añade dos cucharadas de la otra masa y así sucesivamente hasta que acabemos con la masa. Yo no debí calcular bien la mitad y me sobró masa de chocolate. Ya os contaré otro día que hice con ella porque aquí no se tira nada.
6. Dejamos en el horno unos 40 minutos a 180º y ya está listo nuestro bizcocho zebra.
viernes, 18 de mayo de 2012
FISH CAKE
Whole Kitchen en Su Propuesta Salada para el mes de Mayo nos invita a preparar un Fish Cake (Pastel de Pescado)
Este es uno de esos platos que se preparan en un periquete y para el que puedes echar mano de las sobras de pescado que tengas en la nevera. El fish cake se trata de un pastelito parecido a una croqueta y que originalmente, en Yorkshire, lugar del que procede, se hacía con dos rodajas de patata y un trozo de bacalao en medio, rebozado todo ello en pan rallado y frito en grasa animal. La receta ya aparece en el siglo XIX de la mano de Mrs. Beeton, algo así como la Martha Stewart de la época victoriana en Gran Bretaña. Actualmente no solo se utiliza bacalao sino salmón también y además se combina con verduras. En mis fish cakes he incluido merluza y guisantes además de una salsa de tahine.
Ingredientes:
2 filetes de emerluza
1/2 cebolla
6 gambones congelados
un puñado de guisantes cocidos
1 patata grande cocida
harina de garbanzos
1 huevo
aceite de oliva para freír
Es una receta tan sencilla y simple como poner todos los ingredientes menos la harina de pescado, huevo y aceite en un robot. Trituramos ligeramente, si te gusta encontrarte trozos, o más, si prefieres que no se vea nada. Salpimentamos. Cuando tengamos nuestra mezcla hacemos pasteles del tamaño que prefiramos. Pasamos por huevo batido y harina y freímos en abundante aceite.
En este caso los he servido con una salsa de tahine que probada sola sabe un pelín fuerte pero que se suaviza al acompañar los fish cakes. Si no te gusta puedes servirlos con una mahonesa, salsa tártara o incluso ketchup. Por si te apetece cambiar y probar algo diferente aquí tienes la salsa de tahine.
Ingredientes:
3 cucharadas de salsa tahine
1 cucharadita de yogur
agua
1 diente de ajo
zumo de medio limón
hierbabuena
Mezclamos la salsa tahine, el yogur, zumo de medio limón y agua. Podemos jugar con las cantidades de estos ingredientes hasta que alcancemos el sabor que nos guste y la consistencia que deseemos. Completamos con el ajo picado y la hierbabuena.
Servimos nuestros pastelitos de pescado con unos guisantes cocidos y la salsa.
miércoles, 25 de abril de 2012
TARTA SACHER CWK
Whole Kitchen en su Propuesta Dulce del mes de abril nos invita a preparar una tarta clásica austriaca: la Tarta Sacher.
No es la primera vez que preparo esta tarta pero sí es la primera vez que la hago tan compleja y completa a la vez. Cuando vi la lista de ingredientes me quedé pasmada porque me pareció muy laboriosa y eso de tardar varios días en prepararla como que me asustó. Ahora entiendo por qué algunas platos son tan caros cuando los tomas en según qué restaurantes. Nunca piensas en el tiempo que se tarda en la preparación y montaje de los platos que tomamos y especialmente los de repostería. Desde luego no pensé en ello cuando no tuve que esperar demasiado para sentarme en una mesa del famoso Hotel Sacher y degustar una porción de la famosísima tarta en una estupenda tarde de verano. Ni esa, ni las otras dos veces que fuimos a por nuestra dosis en la semana que estuvimos allí. Pero no solo era la tarta Sacher la protagonista en el Hotel, sino la mesa que estaba en el centro del salón con bandejas de pasteles cada cual más apetitoso e incitante. En fin, que esta receta es larga, laboriosa y a veces desespera pero merece la pena porque está buenísima.
Vamos a empezar por el glaseado brillante que hay que prepararlo el día antes.
Ingredientes:
12 gr de gelatina
100 gr de agua
170 gr de azúcar
75 gr de cacao en polvo
90 gr de nata
Vamos a hidratar la gelatina en agua fría siguiendo las recomendaciones del fabricante. En una cacerola mezclamos el agua, azúcar, cacao y nata. Hervimos un minuto y añadimos la gelatina. Dejamos que se funda con la mezcla fuera del fuego y reservamos en la nevera.
Ahora vamos con la preparación del bizcocho.
Ingredientes:
140 gr de chocolate (mezclé la mitad de fondant y la otra mitad de 70%)
140 gr de mantequilla
115 gr de azúcar
extracto de vainilla
5 huevos separadas las yemas de las claras
85 gr de almendra molida
55 gr de harina
Vamos a empezar el bizcocho derritiendo el chocolate al Baño María. En nuestro robot cremamos la mantequilla y el azúcar hasta que tengamos una masa ligera. Añadimos el chocolate derretido y el unas gotas del extracto de vainilla y batimos. Incorporamos las yemas, harina y almendras molidas. Por otra parte montamos las claras a punto de nieve y las mezclamos con cuidado a la masa de chocolate hasta que estén integradas. Vertemos en nuestro molde y dejamos en el horno, ya precalentado, unos 30 minutos o hasta que al pincharlo con un palillo este salga limpio. Hay que dejar que se enfríe completamente para seguir con el proceso.
¿Estáis cansad@s? Ánimo que solo nos quedan dos preparaciones y el reposo de la tarta y podemos darnos un premio por el esfuerzo.
Vamos a preparar el relleno con 200 gr de orejones y 35 gr de licor de albaricoques. Bueno, yo no tenía este último ingrediente y lo sustituí por brandy. Vamos a hacer un puré de la siguiente manera. Cocemos los orejones en agua durante 15 minutos, los escurrimos y los trituramos junto con el brandy o licor. Fácil ¿no?
Ahora le toca el turno al ganache de chocolate con 150 gr de chocolate 70%, 235 gr de nata espesa, 25 gr de miel y 50 gr de mantequilla. Picamos el chocolate y lo derretimos al Baño María. Por otra parte llevamos a ebullición la nata y la miel y la vamos añadiendo poco a poco al chocolate removiendo sin parar. Añadimos la mantequilla en trocitos y ya estamos preparados para el montaje.
Cortamos nuestro bizcocho en dos en sentido longitudinal para tener dos planchas de un hermoso bizcocho. Vamos a poner una generosa capa de nuestro puré de albaricoque y después una de ganache. Colocamos la otra plancha del bizcocho y recubrimos con el ganache bien. Ahora tenemos que dejarlo en el congelador unas 12 horas.
Lo sé, lo sé, esto es interminable. Yo también pensé lo mismo.
Ya casi acabamos. Venga, que no queda nada.
Cuando ya hayan pasado las 12 horas, sacamos nuestra tarta del congelador y recubrimos con el glaseado brillante que habremos calentado a unos 37º. Te vas a encontrar con un mazacote de chocolate que se va a derretir y que le va a dar ese aspecto brillante. Unas horas más en la nevera y ya puedes darte tu premio, una porción de una maravillosa Tarta Sacher.
Bueno, si has llegado hasta aquí te hago una última sugerencia. Prepara una crema chatilly montando nata bien fría y cuando ya haya empezado a espesar añade azúcar glas y vainilla hasta que adquiera la consistencia deseada. Así es como la sirven en Viena.
En realidad solo se necesita un poco de planificación y ya está.
miércoles, 18 de abril de 2012
ARANCINI
Whole Kitchen en su Propuesta Salada del mes de abril nos invita a preparar un plato clásico de la cocina siciliana: Arancini.
Estoy aprendiendo mucha cocina internacional porque no tenía ni idea de que existieran los arancinis. Pero ni idea. Y siempre que me enfrento a un plato nuevo, me entran cosquillas en el estómago y no de hambre precisamente sino de pánico y curiosidad. Preparar los arancinis es muy sencillo porque se trata de hacer bolas con arroz y rellenarlos, generalmente, de una salsa boloñesa, queso mozzarella y, en mi caso, de espinacas. Realmente están muy buenos y sirven un poco para reciclar los "poquinos"que dan vueltas por la nevera sin poder encontrar un destino definitivo.
Ingredientes:
350 gr de arroz
1,2 litro de caldo
cebolla
vino blanco
azafrán
2 huevos
queso rallado (yo parmesano)
huevo
harina
pan rallado
espinacas
tomates cherry
queso de cabra
albahaca
1. En una cazuela rehogamos nuestra cebolla cortada muy fina y cuando ya esté dorada añadimos el arroz y damos unas vueltas a todo. Vertemos el vino y dejamos que se evapore un poco. Seguidamente empezamos a añadir el caldo poco a poco siguiendo el procedimiento típico de un risotto. Yo calenté el caldo primero y en él añadí unas hebras de azafrán.
El arroz no debe quedar con caldo, sino más bien seco. Añadimos los huevos, el queso y revolvemos todo. Ahora lo vamos a extender sobre una tabla de madera o la superficie que elijas para que se enfríe completamente antes de seguir con los arancinis.
2. Mientras esperamos a que el arroz se enfríe, rehogamos las espinacas en una sartén y cuando ya estén hechas añadimos los tomates, albahaca y el queso de cabra en trozos.
3. Vamos a hacer nuestras bolas de arroz. Esto es lo más pringoso de todo. Tomamos una porción de arroz, hacemos una pelota y la rellenamos con nuestra mezcla de espinacas. Volvemos a dar forma de pelota. Pasamos por harina, huevo batido y pan rallado. Freímos en aceite bien caliente y ya están listos.
domingo, 18 de marzo de 2012
LASAÑA DE CARNE
Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de marzo nos invita a preparar un plato clásico de la cocina italiana: Lasaña.
Hacía mucho que no preparaba una lasaña y las chicas de Whole Kitchen me han dado la excusa perfecta para que volviéramos a comerla. He preparado la clásica, la de carne y he de decir que nos ha encantado. Será porque la salsa estuvo cociendo lentamente haciendo chup-chup o porque había hambre, pero yo que pensé que me había pasado, que iba sobrar y me encontré con la fuente vacía. Buena señal. A ver si también os dejan los platos como los chorros del oro después de probarla.
Ingredientes para 4 personas:
pasta seca en láminas
queso parmesano rallado
bechamel
1 rama de apio
1 cebolla mediana
1 zanahoria
1 diente de ajo
aceite
500 gr de carne picada
100 gr de salchichas
20 gr de champiñones
1 manzana
200 ml de vino tinto
orégano
laurel
salsa de tomate
1. Empezamos a preparar la salsa cortando las verduras en trozos pequeños y rehogándolas en el aceite hasta que la cebolla esté blanda. Ahora me diréis ¿una manzana? Sí, me gusta el sabor que le da. Ya sé que no es muy ortodoxo pero probad y ya me contáis. Cuando la verdura ya haya sudado un poco, añadimos la carne y las salchichas deshechas. Salpimentamos, agregamos el orégano y laurel, damos unas vueltas para que se dore y vertemos el vino tinto. Dejamos que se evapore el alcohol, reduzca un poco y terminamos con la salsa de tomate. ¿Cómo os gusta la salsa, con mucho tomate o poco? No he puesto la cantidad para que lo hagáis a vuestro gusto. Yo añadí algo más de la mitad de un bote de 560 gr. He visto en algunas recetas que reducían el vino aparte, añadían la salsa de tomate después y dejaban cocer un poco antes de añadirla a la carne. Ahora es cuando vamos a dejar que nuestra salsa cueza tranquilamente durante unos 30 minutos.
2. Mientras preparamos nuestra bechamel. Me gusta mezclar la misma cantidad de mantequilla que de aceite lo que serían 50 gr de mantequilla y 50 de aceite, 1 litro de leche, 100 gr de harina, sal, pimienta y nuez moscada. Vamos a empezar templando la leche para que luego no tengamos grumos al hacer la salsa. En una cazuela ponemos a derretir la mantequilla con el aceite y doramos la harina bien para que luego no sepa a crudo. Vertemos la leche y con nuestras varillas o una cuchara de madera trabajamos la salsa hasta que tenga la consistencia que deseamos, no muy espesa. Salpimentamos y añadimos nuez moscada.
3. Cocemos nuestras placas de pasta siguiendo las recomendaciones del fabricante.
¿Montamos el plato? Ya la cocina huele fenomenal a nuestra salsa y tenemos al personal pegado al delantal con ganas de comer.
4. Cubrimos la fuente con láminas de pasta, añadimos unas cucharadas de bechamel y cubrimos la pasta. No hace echar un pegotón, solo un poco para que le de suavidad a la lasaña. Seguimos con unas cucharadas de nuestra salsa y si quieres puedes espolvorear un poco de queso rallado. Repetimos la operación dos o tres veces, depende de la altura de la fuente. La última capa será de pasta y bechamel con queso rallado. Dejamos que se gratine en el horno y a comer.
Me sobró salsa y la he congelado para otra ocasión.
Así quedó la fuente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)