miércoles, 16 de enero de 2019

SOPA DE BATATA Y GARBANZOS





Como cada miércoles te dejo una receta y, en este caso, la que traigo nos viene fenomenal para entrar en calor. No se trata realmente de una sopa sino que está entre una sopa y una crema con la textura perfecta para saciarte. Si estás en plena operación detox o simplemente quieres comer de una forma sana, te la recomiendo totalmente. Como ves, entre los ingredientes nos encontramos a la batata, esa desconocida aún en algunas cocinas. De hecho, a veces a mí me resulta difícil encontrarla en las fruterías pequeñas porque la gente no la compra y se le estropea a los pobres fruteros. Bueno, la batata y las naranjas sanguinas. El año pasado las encontré en una gran superficie comercial y creí que era un espejismo. Las tenían en una cesta pequeña, como si fueran de exposición. Agarré una bolsa y vacié la cesta. Tampoco eran muchas pero durante dos días fui feliz tomando zumo de naranja de sanguina. Luego ya nunca más las volví a ver pero no pierdo la esperanza de que este año, en algún momento, les vuelva a echar el guante je, je.

Aparte de la batata, tan rica ella en vitamina E, tenemos más verduras, las que tú quieras y sean de temporada, y garbanzos. Pruébala y verás como te reconcilias con el mundo después de un duro día de trabajo.




Ingredientes:

1 cebolla cortada en dados
1 puerro lavado y cortado en rodajas
1 nabo pelado y cortado en cubos
3 batatas peladas y cortadas en cubos
2 dientes de ajo picados
1 vaso de vino blanco
1 litro de caldo de verduras
pimentón sin gluten
400 gr de garbanzos cocidos
anacardos
cebolleta

1. En una cazuela vertemos un par de cucharadas de aceite de oliva y salteamos la cebolla, puerro, nabo, batatas y ajo. Añadimos el pimentón y una vez que hayamos dado un par de vueltas a la verdura para que se mezcle bien. Vertemos el vino y el caldo y dejamos que cueza unos 25 minutos. Hay que tener mucho cuidado con el pimentón porque se quema enseguida y entonces nos arruinará el guiso porque amarga. ¿Cuánto pimentón? El que estoy usando actualmente es picante y con la punta de una cuchara de café es suficiente. Si es dulce, puedes ser más generoso.




2. Retiramos la mitad de las verduras y las trituramos. Una vez hechas puré, las devolvemos a la cazuela y añadimos los garbanzos.
Ahora puedes dejar que se enfríe antes de meter en la nevera o servir inmediatamente.

3. Terminaremos el plato con unos anacardos y cebolleta picada.

Es perfecta para llevar en un tupper a la oficina.

miércoles, 9 de enero de 2019

ENSALADA DE NARANJAS, GRANADA, KALE Y BURRATA



Bueno, ya es oficial. Sí, ya se acabaron las comilonas y los atracones de comida para dar la bienvenida a platos más ligeritos que nos devuelvan a la normalidad. No sé tú , pero yo ya tenía ganas de volver a la rutina en cuanto a la comida se refiere. Echaba de menos mis platos de verduras, legumbres y pescados a la plancha. Por ello te adelanto que durante este mes las recetas que te voy a dejar aquí cada miércoles van a ser ligeras para desintoxicar un poco nuestro cuerpo.
Como ya te dije en mi anterior entrada, hoy nos tocaba ensalada. Generalmente cuando hablamos de ensalada se nos viene a la cabeza un plato soso y aburrido pero te aseguro que pueden ser lo más rico que hayas comido nunca si dejas volar la imaginación. Particularmente me encanta añadir fruta y si miras el índice de recetas, encontrarás alguna que otra de naranjas combinadas con distintas verduras. En este caso le acompañan una bolsa de kale que andaba por la nevera pidiendo guerra y una burrata a la que le quedaban pocos días de vida. Eso es lo bueno de las ensaladas, que admiten casi de todo.

Me estoy enrollando con el tema ensalada y se me está olvidando comentarte que hoy es 9 y que como cada 9, María de CocinArte nos invita a preparar un plato y a relacionarlo con la obra de arte que ella nos sugiere.





Es un reto muy ingenioso y que pone a prueba nuestra imaginación ya que hasta el mes pasado se trataba de cuadros. Ahora la cosa se complica porque puede ser cualquier forma de arte, no solo pictórica. Y aquí estamos, haciendo un homenaje a la Casa Batlló de Gaudí, uno de los arquitectos más importantes y conocidos  de nuestro país.

Gaudí levantó la Casa Batlló en un año y medio (1904-1906) y se trata de la reconstrucción de un edificio ya existente. El rasgo más característico es su fachada llena de color y de fantasía: algunos creen que cuenta con elementos relativos al carnaval, el lomo de un dragón, setas, formas naturales y geométricas. Me he decantado por la Naturaleza sabiendo que Gaudí era vegetariano.


Ingredientes:

350 gr de kale
1 burrata
2 naranjas
60 gr de granadas
25 gr de pistachos
comino
pimentón
aceite de oliva
guindilla



No vas a tardar nada en preparar esta ensalada y te aseguro que vas a dejar a tus comensales con la boca abierta porque como ves en la foto está llena de color.

1. Lavamos las hojas de kale y escurrimos bien. En una sartén vertemos unas dos cucharadas de aceite de oliva, salamos y rehogamos hasta que la verdura esté hecha. Reservamos.

2. Pelamos las dos naranjas con un cuchillo afilado asegurándonos de retirar toda la piel blanca que podamos y las cortamos en gajos.




3. Ponemos la burrata, a la que le añadiremos un poquito de guindilla, en el centro de un plato o fuente. Alrededor colocamos los gajos de naranja que condimentaremos con un poco de comino en polvo y pimentón. El comino y el pimentón le sientan fenomenal a la naranja. Pruébalo y me cuentas.

4. Encima de los gajos de naranja, añadimos las hojas de kale cocinadas. Terminamos con unos granos de granada y unos pistachos picados. ¡Ah! y un chorrito de aceite de oliva antes de irnos a la mesa.


sábado, 5 de enero de 2019

CHOCOLATE CHIP COOKIES



No sé si aún te apetece ver recetas dulces o si ya has llegado al tope y tu cuerpo pide verduras, ensaladas y platos más ligeros después del atracón de calorías que nos damos durante dos semanas. Si este es tu caso, aguanta un poco más porque las ensaladas están al caer, el miércoles que viene sin más tardar. Mientras llegan y no podemos meternos en la cocina, encender el horno y preparar unas deliciosas galletas con chips de chocolate.
Ya sabes que el 5 de cada mes tenemos una cita con un chef nacional o internacional en Cooking the Chef. Empezamos el año haciendo las maletas y cogiendo el avión a Irlanda porque el chef invitado de este mes es Donal Skehan, autor de libros de cocina, fotógrafo culinario y  presentador de programas de cocina.




Nacido en 1986 en una familia dedicada a la industria de la alimentación, parece que tenía muy claro desde bien temprano que lo que le gustaba era la cocina aunque la música se cruzó en su camino en algún momento, fue miembro de dos grupos musicales e incluso se presentó a la preselección para representar a su país en el festival de Eurovisión. Pero como se suele decir la cabra siempre tira al monte, y la cocina resultó ganadora en ese duelo entre música y fogones. En 2007 abrió su blog  Good Mood Food y a partir de ese momento llegaron libros, premios, programas de cocina y su web. Si te asomas a su página te encontrarás recetas sencillas de estilo oriental e italiano y que a mí, personalmente, me recuerdan a algunas de Jamie Oliver.
Como siempre me pasa cuando nos proponen un chef, dudé entre muchas recetas: platos de pasta (nuestros preferidos en casa), postres como el Lemon Curd Pudding que no tendré más remedio que hacer otro día, ensaladas... Pero elegí estas galletas y no me arrepiento. Están buenísimas. La única pega que le he visto a la receta es que originalmente lleva medio kilo de azúcar y, sinceramente, me parece excesivo. He recortado la cantidad y aún me parece que podría reducirse más.




Ingredientes:

275 gr de mantequilla a temperatura ambiente
175 gr de azúcar moreno
150 gr de azúcar
2 huevos
1 cucharadita de extracto de vainilla
475 gr de harina
2 cucharaditas de levadura
300 gr de chips de chocolate
sal

Hacer galletas es muy fácil y muy entretenido para los niños.

Como siempre que hacemos una receta dulce, empezamos precalentando el horno a 180º.

1. Batimos la mantequilla con los dos tipos de azúcar hasta que tengamos una crema suave y sedosa.

2. Añadimos los huevos uno a uno esperando a que se incorpore el primero a la crema antes de añadir el segundo. Agregamos el extracto de vainilla.

3. Ahora es el momento de añadir la harina y levadura e incorporarlas a la masa con la ayuda de una cuchara de madera. Por último añadimos los chips de chocolate. Mezclamos todo bien y dividimos la masa en dos.





4. Envolvemos cada porción de masa en papel film y hacemos un rulo que llevaremos a la nevera durante 30 minutos o congelaremos.

5. Una vez pasados los 30 minutos como mínimo, cortamos la masa en discos del grosor de un dedo y los ponemos en la bandeja que vayamos a llevar al horno. Separamos los discos ligeramente porque luego las galletas se expanden.

6. Antes de meterlas en el horno, añadimos unas escamas de sal a cada galleta. Una vez hayan pasado 15 minutos o estén doradas, las sacamos y esperamos unos minutos a que se enfríen ligeramente antes de pasarlas a una rejilla.

Y ya estarán listas para devorar.

miércoles, 3 de octubre de 2018

MINI BUNDT CAKES DE LIMA Y SÉSAMO NEGRO





Creo que esta es la última receta que salió de mi cocina antes de que la desmantelaran. Sí, llevo "unos días" sin cocina que se me están haciendo larguísimos y lo que me queda. Es la primera vez y, aunque había sido previsora y tengo tuppers de mi cosecha y ayuda familiar, echo de menos preparar platos de pasta, arroz y sobre todo verduras. El pisto para estas situaciones es muy socorrido porque con un huevo frito tienes la comida resuelta ¿verdad? hasta que te das cuenta de que el pisto va solo porque no hay donde hacer un triste huevo. Y así todo.




Ahora me entretengo en la sección de platos preparados mirando los ingredientes y los E que tienen. Ayer, por ejemplo, me llamó la atención un bizcocho "casero" de chocolate con una pinta increíble y con una lista de ingredientes que yo no entendía en absoluto. Allí se quedó y yo esperaré a que mi cocina esté de nuevo montada para encender el horno (nuevo, por cierto) y disfrutar de algo tan rico como estos bizcochos de lima y sésamo negro. Si te gusta el cítrico en los bizcochos, entonces, amiga@ mí@, este es sin duda tu bizcocho.




Ingredientes:

1 cucharada de sésamo negro
150 gr de azúcar
150 gr de mantequilla en pomada
150 gr de harina bizcochona
1 cucharadita de levadura
3 huevos
ralladura de 2 naranjas
ralladura de 2 limas
1 cucharada de zumo de lima

En una sartén tostamos ligeramente las semillas de sésamo y las molemos en un mortero. Reservamos.

Seguidamente batimos la mantequilla con el azúcar hasta que tengamos una crema sedosa  y vamos añadiendo los huevos pocos a poco para que se integren completamente en la mantequilla. Te parecerá que la masa se va a cortar. Es normal y en cuanto añadas la harina con la levadura tu masa de bizcocho volverá a tener un aspecto normal.




Ya solo faltaría añadir las ralladuras de los cítricos, el zumo de la lima y las semillas de sésamo molidas.

Vertemos la masa en los mini moldes de Bundt Cakes previamente engrasados y los dejamos en el horno hasta que estén hechos. Al ser moldes pequeños no tardarán mucho.

Los sacamos del horno y esperamos que se enfríen unos diez minutos antes de desmoldarlos.




Los puedes tomar así o con un glaseado por encima. Te recomiendo el glaseado. Para ello vamos a necesitar:

100 gr de azúcar glas
2 cucharadas de zumo de lima
ralladura de lima
semillas de sésamo negro

Tan solo tenemos que añadir el zumo  al azúcar y remover hasta que tengamos una pasta con la que vamos a cubrir los bizcochos. Terminamos con la ralladura de lima y semillas de sésamo.

¿Preparad@ para chuparte los dedos comiendo bizcocho?

domingo, 9 de septiembre de 2018

SARDINAS RELLENAS DE ESPINACAS Y PISTACHOS




El mes de septiembre significa la vuelta a la rutina, retomar las actividades donde las habíamos dejado antes de las vacaciones, nuevos propósitos, nuevos retos y encorsetarnos en los horarios que nos marcan el día a día. Creo que esto último es lo más difícil después de haber tenido el reloj escondido en lo más profundo de un cajón y de habernos guiado por los que no aparecía en cada momento.

Hablando de nuevos retos, os presento Cocinarte, un nuevo reto en el que cada mes María de In my Little Kitchen nos presenta un cuadro y nos invita a preparar un plato relacionado o inspirado en la obra propuesta. Me llamó la atención porque a mí el arte me encanta y me parece ingenioso. He de reconocer que en principio no me pareció difícil pero puesta a la tarea, bueno, es difícil decidirse, la verdad.



El cuadro elegido para este mes Autorretrato y Bonito de Frida Kahlo. No conocía esta obra y al ver el nombre de la autora se vinieron a la cabeza platos llenos de color como ensaladas. Pero este cuadro en concreto no tiene colores alegres sino verdes y negro. Poco tiempo después de casarse con Rivera por segunda vez, recibió la noticia de que su padre había muerto. Volvió a su casa familiar de Coyoacán y allí pintó este cuadro. Te preguntarás quién es Bonito. Bonito, su loro fallecido anteriormente, aparece en su hombro.




Como veis nada de alegría y sí tristeza.

El verde es el color predominante en el cuadro y en la receta que he elegido ya que dos de los ingredientes son de color verde: espinacas y pistachos.


Ingredientes para 4 personas:

12 sardinas abiertas sin cabeza, tripas ni espina central
250 gr de espinacas
3 dientes ajo picados
1 cebolla pequeña muy picada
tomillo
aceite de oliva
50 gr de pan rallado
50 gr de pistachos picados
2 limones

En una sartén rehogamos la cebolla muy picada con el ajo. Cuando la cebolla empiece a estar dorada añadimos las espinacas lavadas muy picadas. Seguimos rehogando unos cinco minutos hasta que las espinacas estén hechas.



Retiramos del fuego y añadimos el pan rallado y los pistachos. Mezclamos bien y reservamos.





Ponemos las sardinas abiertas en una placa para el horno y con una cuchara pequeña dejamos un poco de relleno en la parte más ancha de la sardina para después doblarlas.



Les echamos por encima el zumo de un limón antes de llevarlas al horno a 200º. Pasados unos cinco minutos las volvemos a regar con la mezcla del zumo del otro limón y un poco de aceite de oliva.

Otra forma diferente de preparar sardinas. Si te preocupa el olor que pueden dejar las sardinas en la cocina, quédate tranquil@ porque no huele nada.