Mostrando entradas con la etiqueta Tartas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tartas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de abril de 2016

TARTA ÓPERA






No sé cuánto tiempo llevo huyendo de esta tarta. Me he cruzado esta receta infinidad de veces ya sea en libros o en la red y siempre me he dado la vuelta y no he querido saber nada de ella. Primero porque no me gusta nada el café y luego porque con solo ver los pasos que hay que seguir para hacerla, me ponía nerviosa. Pero la tarta ópera y yo estábamos destinadas a conocernos y a desmitificarnos porque no es para tanto. Sí, son muchos ingredientes y cinco preparaciones distintas que se necesitan antes de tener la tarta montada pero con un poco de organización es facilísima. Con lo del café todavía no puedo pero por aquí la están disfrutando incluso rebañando las espátulas y varillas que he usado.

¿Por qué ahora? ¿Por qué si no te interesaba la has hecho? te estarás preguntando. Pues porque Carolina de Tomillo, laurel y otras cosas de comer nos propuso en Desafío en mi cocina preparar esta delicia para los amantes del café y del chocolate. Este pastel nació en Francia aunque no se sabe a ciencia cierta en qué momento del siglo XX nació. Louis Clichy y Cyriaque Gavillon se disputan el honor de haber creado esta tarta que consta de un bizcocho de almendras (Joconda), almíbar de café, crema de mantequilla, ganache de chocolate y una cobertura espejo de chocolate.

Yo te recomiendo que prepares el bizcocho, sirope y crema de mantequilla y café el día antes así no te agobiarás al montarla y te será mucho más fácil. Esta receta es de My European Cakes.




Ingredientes para el bizcocho de almendras:

4 huevos
4 claras
150 gr de almendras molidas
150 gr de azúcar +20 gr para las claras
40 gr de harina
30 gr de mantequilla
sal

Precalentamos el horno a 170º.
Derretimos la mantequilla y dejamos que enfríe.
Batimos los huevos, almendras molidas, azúcar y harina hasta cremar. Vertemos la mantequilla mientras seguimos batiendo.
Montamos las claras a punto de nieve con un pellizco de sal. Añadimos los 20 gr de azúcar y seguimos batiendo hasta tener un merengue.
Mezclamos las claras con la crema con cuidado para que no bajen las claras. Extendemos la mezcla sobre la placa del horno y horneamos durante 10-15 minutos o hasta que esté hecho.
Sacamos del horno y dejamos enfriar.

Ingredientes para el sirope de café:

200 gr de azúcar
160 gr de agua
2 sobres de café soluble

Llevamos un cazo al fuego con el agua y el azúcar hasta que hierva. Mezclamos el café soluble y dejamos enfriar.




Ingredientes para la crema de mantequilla y café:

300 gr de mantequilla en pomada
60 gr de azúcar
4 yemas grandes
75 gr de leche
2 sobres de café soluble

Calentamos la leche con la mitad de azúcar hasta disolver. Mezclamos el café soluble.
Batimos las yemas con el resto de azúcar y vamos añadiendo la leche caliente. Seguimos batiendo hasta que la mezcla se enfríe. Incorporamos la mantequilla poco a poco y seguimos batiendo hasta tener una crema sedosa y homogénea. Yo reservé en la nevera. Es mucho más fácil trabajar con ella así.

Ánimo, ya solo tenemos que preparar el ganache y la cobertura (glasache)




Ingredientes para el ganache:

100 gr de nata 35%
125 gr de chocolate
20 gr de mantequilla en pomada

Calentamos la nata y cuando empiece a hervir la retiramos del fuego. Añadimos el chocolate e integramos. Después agregamos la mantequilla. Reservamos.

Ingredientes para la cobertura espejo:

100 gr de azúcar
35 gr de agua
35 gr de cacao
70 gr de nata 35%
2 hojas de gelatina

Hidratamos la gelatina en agua fría.
Llevamos el agua a ebullición junto con el azúcar. Retiramos y añadimos el cacao en polvo. Mezclamos bien. Incorporamos la nata y finalmente la gelatina bien escurrida. Mezclamos bien y si lo hacemos con tiempo, cubrimos con film.

¿Montamos la tarta? Ya estamos a punto de terminar. Como te habrás dado cuenta más que difícil, lo que se difícil, no es pero sí pone aprueba la paciencia de cualquiera.



Nuestro bizcocho alargado va a convertirse en tres planchas de igual tamaño. Ponemos la primera plancha sobre una fuente y lo calamos con el sirope de café. Encima extendemos una capa de crema de mantequilla y café. Llevamos a la nevera durante 10 minutos.
Una vez pasados los 10 minutos, ponemos encima la segunda placa de bizcocho. Calamos de nuevo y extendemos una capa del ganache de chocolate. Volvemos a llevar a la nevera hasta que se endurezca.
Ponemos encima la tercera capa de bizcocho. Calamos y extendemos una nueva capa de crema de mantequilla y café. Dejamos otra vez en la nevera otros 10 minutos antes de terminar extendiendo una capa de cobertura espejo.
Yo la metí en el congelador unos 15 minutos para poder cortar todos los bordes de la tarta antes de servirla. De esta manera se podrán ver las siete capas que tiene la tarta. O puedes cortarla en porciones individuales.

Bien, si has llegado hasta aquí, te diré que no es para tanto, de verdad. Merece la pena y si quieres lucirte en alguna reunión, puedes hacerla con tiempo y tenerla en el congelador esperando a que llegue el momento. Vas a dejar a todos los invitados más que sorprendidos. Y es que una buena comida se merece un postre aún mejor.



Si quieres ver las tartas preparadas por mis compañeras de reto puedes ir a Desafío en la Cocina.



lunes, 16 de febrero de 2015

MINI BROOKLYN BLACKOUT CAKE



Y el mismo virus, u otro parecido, volvió a tumbarme. Ni el caldo de pollo, ni las croquetas, ni las toneladas de vitamina C en forma de ensaladas y zumos han sido capaces de echarlo, no. ¿Qué me queda entonces aparte de quejarme por los rincones? Pues una idea genial. Si el virus de la gripe se muestra inmune a la alimentación sana, entonces voy a sepultarlo bajo toneladas de chocolate. Porque esa cosa peludita que ves en la foto no es nada más y nada menos que un delicioso pastel hecho con capas de bizcocho de chocolate, un pudding espeso de chocolate entre las capas de bizcocho y migas del bizcocho para decorarlo. De verdad que con esto no va a poder je, je.

Si traducimos el nombre del pastel no te va a decir nada de nada: pastel del apagón de Brooklyn. Nada ¿verdad? Este pastel nació en una pastelería muy conocida y ya desparecida de este barrio neoyorquino. Este dulce en cuestión tiene ya sus añitos puesto que el nombre le viene por los apagones que sufría este barrio, durante la II Guerra Mundial, cada vez que una fragata abandonaba la bahía de Brooklyn.

No es difícil de hacer, el resultado es sensacional, pero se necesita un poco de paciencia porque hay que dejar que tanto el pudding como el pastel ya acabado reposen en la nevera.

Empezamos con el pudding y para ello necesitamos:

35 gr de Maizena
300 ml de leche
150 gr de azúcar
1/2 cucharada de golden syrup
50 gr de cacao en polvo
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
50 gr de mantequilla en dados






Con estos ingredientes tienes suficiente para rellenar o cubrir estos mini Brooklyn blackout cakes que ves en las fotos. Si vas a hacer un pastel grande quizás tengas que doblar las cantidades. De todas maneras te diré que el pudding, así solo, a cucharadas, está buenísimo y que en casa lo estamos tomando con un bizcocho simple de limón como si fuera Nutella.

Mezclamos la Maizena con un tercio de la leche hasta que se  haya disuelto. Reservamos.

Vertemos el resto de la leche en un cazo junto con el azúcar, golden syrup y cacao. Llevamos a ebullición sin dejar de remover hasta que todos los ingredientes estén bien mezclados. Retiramos del fuego. Añadimos el resto de la leche reservada y volvemos a hervir, sin dejar de remover, hasta que notemos que empieza a espesar y que  tenemos unas natillas un tanto espesas. Retiramos del fuego e incorporamos la mantequilla y extracto de vainilla. Removemos hasta que la mantequilla se haya derretido. Cubrimos con papel film, dejamos enfriar y llevamos a la nevera mejor una noche entera.

Nos ponemos con el bizcocho y para ello necesitamos:

180 gr de mantequilla
300 gr de azúcar
3 huevos
1 cucharadita de extracto de vainilla
50 gr de cacao en polvo
1 cucharadita de levadura
1 cucharadita de bicarbonato
280 gr de harina
200 ml de leche





Precalentamos el horno a 190º y engrasamos los dos moldes de 20 cm que vamos a usar.

Con la ayuda de un robot de cocina batimos la mantequilla con el azúcar, añadimos los huevos uno a uno y seguimos batiendo. Incorporamos el extracto de vainilla y los ingredientes secos, previamente tamizados, poco a poco. Finalmente vertemos la leche.
Repartimos la masa entre los dos moldes y dejamos en el horno 35-40 minutos o hasta que al pincharlos con un palillo este salga limpio. Dejamos enfriar completamente antes de montar el pastel.

Una vez frío puedes cortar cada bizcocho en dos planchas con un cuchillo de sierra de tal manera que al final tendrás cuatro. Una de ellas la haremos migas para decorar el pastel.

Yo usé aros pequeños de emplatar para hacer estos mini pasteles y corté los bizcochos con ellos.

En el plato o cake stand en el que vayas a presentar el pastel, ponemos una primera plancha de bizcocho sobre la que vamos a repartir una capa de nuestro pudding de chocolate. Encima ponemos otra plancha, repartimos más pudding, la otra plancha de bizcocho y finalmente cubrimos todo el pastel con más pudding. Rápidamente espolvoreamos todo la parte de arriba y los laterales con las migas del bizcocho. Y finalmente llevamos a la nevera un par de horas para que se asiente.

Lo sacamos 15 minutos antes de servir y prepárate para oír "¡Mmmm, qué bueno!".




lunes, 19 de mayo de 2014

EL MEJOR PASTEL DEL MUNDO




Los noruegos llaman a esta maravilla "el mejor pastel del mundo" y yo no voy a llevarles la contraria. Seguro que cada uno de nosotros tenemos en mente la mejor tarta que hemos comido y que asociamos con un hecho en particular o con unos sabores muy concretos. Lo que sí es seguro es que nadie puede negarse a probar un bizcocho esponjoso con nata montada y vainilla en medio y cubriéndolo toda una generosa capa de merengue y almendras laminadas. Yo no lo conocía hasta que no lo vi en el primer libro Sweet Paul, Eat and Make.  Y me alegro de haberlo conocido, sí señores.

Ingredientes:

120 gr de mantequilla
315 gr de azúcar
180 gr de harina
1/2 sobre de levadura
5 huevos
75 ml de leche
1 taza de nata
1/2 vaina de vainilla

Como siempre que vamos a preparar un bizcocho precalentamos el horno a 180º y engrasamos el molde que vamos a usar. En este caso yo usé uno de 24 centímetros.

Una vez que tenemos el horno y el molde listos, empezamos a preparar el bizcocho. Para ello batimos la mantequilla y 125 gr de azúcar hasta que tengamos una crema ligera. Más o menos tardaréis unos tres minutos.

Añadimos la harina y la levadura. Os va a parecer que es demasiada harina y que de ahí no va a salir nada de nada. Un poco de paciencia porque en cuanto añadamos las yemas de los huevos y la leche, empezará a parecerse a una masa de bizcocho de un bonito color amarillento por las yemas. Vertemos esta masa en el molde.




¿Qué pasa con las claras? te estarás preguntando. Las vamos a utilizar para hacer el merengue que cubre el bizcocho. Empezamos a batir las claras con una pizca de sal hasta que las tenemos a punto de nieve. Entonces echamos los 190 gr de azúcar restantes mientras seguimos batiendo hasta que consigamos una mezcla brillante. Extendemos una generosa capa de merengue sobre la masa del bizcocho y espolvoreamos las almendras laminadas. Me pareció tanto merengue que no utilicé todo por miedo a que se desbordara al suflar en el horno.

Dejamos que se hornee todo durante 30 minutos. Bien, tuve que cubrir el molde con papel de cocina porque el merengue empezaba a "dorarse" demasiado y al pinchar con un palillo salía todavía un poco húmedo porque el bizcocho no estaba todavía hecho. Lo tuve que dejar unos cinco minutos más.

Una vez fuera del horno, lo dejamos enfriar antes de cortarlo en dos capas con muchísimo cuidado para que la capa de merengue no se rompa. Mientras el bizcocho se enfría, montamos la nata con las semillas de vainilla.




Ya tenemos todo listo para montar el pastel. Extendemos una generosa capa de nata sobre una de las dos mitades del bizcocho. Pero generosa, así, que caiga y se derrame. Cubrimos con la otra mitad que lleva el merengue y listo para devorar.

Ya me diréis si os parece el mejor pastel del mundo. Yo no lo tengo muy claro, pero lo que sí sé es que pienso hacerlo más veces.

lunes, 22 de julio de 2013

TARTA DE PIMIENTOS ASADOS, TOMATES Y MOZZARELLA




El verano significa vacaciones pero también implica que de repente nuestra mesa se viste de colores y nuestros platos se alegran con tomates y pimientos. Es verdad que podemos disfrutarlos todo el año pero su verdadera época es ahora, el verano. Sin duda mis platos favoritos de esta estación son el gazpacho, ensaladas, sardinas asadas y desde ahora mismo esta tarta llena del verano, que entra por los ojos y se come solita. 

Ingredientes:

1 plancha de hojaldre
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
1 pimiento amarillo
mozzarella
125 gr de tomates cherry
orégano
1 huevo batido
albahaca

 Vamos a empezar con uno de los protagonistas de este plato: los pimientos. Llegaron a España después del primer viaje de Colón a América y rápidamente su cultivo se extendió a Italia y de ahí pasó a Francia. Son una gran fuente de vitamina C, minerales y beta caroteno. Además es un antioxidante muy potente y, por consiguiente, un aliado contra el cáncer. Parece que Colón tuvo buen ojo a la hora de traerlos. Volvemos a la receta. Lavamos los pimientos, salamos y rociamos unas cucharadas de aceite de oliva antes de meterlos al horno durante 25-30 minutos a 190º. Una vez asados dejamos enfriar un poco antes de quitarles la piel. Esta es la parte peligrosa sin duda porque como te descuides te quedas sin huellas dactilares. No te asustes, no es tan terrible, solo hay que tener un poco de cuidado. Una vez que tenemos los pimientos pelados los cortamos en tiras y reservamos.




Extendemos ahora nuestra plancha de hojaldre y la cortamos en porciones o en el tamaño que más nos convenga a la hora de servir el plato. Sí que os digo que seáis generosos con las porciones porque como  mencioné antes, la tarta se come sola. Una vez que tengamos las porciones cortadas con un cuchillo vamos a trazar una líneas alrededor del hojaldre  dejando medio centímetro de margen. Esto no es un capricho. Luego cuando la masa esté en el horno subirá más el margen y la tarta quedará como enmarcada. 

Sobre la masa de hojaldre vamos a extender una generosa capa de pesto rojo. Si ya los ingredientes son una delicia por sí mismos, además vamos a resaltar todos los sabores con este pesto.




Ingredientes:

tomates secos
ajo
piñones
albahaca
aceite
queso parmesano

La verdad es que nunca peso los ingredientes, lo hago a ojo y unas veces la cantidad de uno es superior a los otros dependiendo del momento. Con ayuda de un robot trituramos todos los ingredientes y ya tenemos un pesto que como te descuides te lo tomas a cucharadas.
Como iba diciendo extendemos una capa de pesto rojo sobre el hojaldre y encima colocamos los pimientos asados y cortados  en tiras. Sobre los pimientos añadiremos la mozzarella en trozos y finalmente los tomates cherry cortados longitudinalmente. Yo he usado los clásicos tomates de color rojo pero para darle más colorido podéis añadir los tomates de color amarillo si no os pasa como a mí, que me topé con la Ley de Murphy: justo cuando busca algo, no aparece. Salamos un poco, vertemos un poco de aceite de aceite de oliva, orégano y pintamos todo el margen de la tarta con el huevo batido. Dejaremos en el horno unos 12 minutos a 190º o hasta que veamos que el hojaldre está dorado y los tomates empiezan a estar asados.
Una vez fuera del horno solo nos queda adornar la tarta con hojas de albahaca. 
Una ensalada verde es el complemento ideal de los pimientos y tomates casi asados  que explotan en la boca dejando el sabor a verano.

martes, 18 de junio de 2013

CORONATION CHICKEN EN TARTALETAS






Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de junio nos invita a preparar un clásico de la cocina británica: Coronation Chicken.

Hemos vuelto a los retos mensuales de Whole Kitchen y lo hacemos con una receta muy adecuada para el mes de junio  puesto que aprovechando que el ¿buen tiempo? empieza en el Reino Unido celebran el cumpleaños de la reina y el aniversario de su coronación. Y fue precisamente para su coronación hace sesenta años cuando esta receta vio la luz por primera vez. La había visto  en muchos libros de cocina pero la verdad es que no le había prestado atención  y me ha gustado mucho por la mezcla de especias: jengibre, curry, cúrcuma y comino. Además de las especias el ingrediente principal es el pollo ya cocinado, por lo que esta receta es perfecta para el aprovechamiento y se toma en ensalada o en sandwiches. Yo he elegido presentarlo en unas tartaletas y además incluir mango en su elaboración.

Ingredientes:

Masa Brisa
cúrcuma
ajo
jengibre rallado
cayena
comino
curry
nata
pollo
mango
cilantro

Dependiendo del número de tartaletas que vayamos a hacer variaremos las cantidades de los ingredientes.

1. Extendemos la Masa Brisa y espolvoreamos cúrcuma sobre ella para que tenga un bonito color dorado. La verdad es que ya veis por las fotos (no las mejores que hay en el blog) que las tartaletas son muy doradas porque el color de las especias es dorado. Seguimos con el procedimiento de la receta y dejamos a un lado los colores. Forramos el molde que vayamos a usar, pinchamos el fondo con un tenedor y cubrimos con papel de aluminio. Cocemos la masa durante 10 minutos, descubrimos y terminamos de cocer otros 5 minutos más.



2. Mientras en una sartén vamos a calentar aceite de oliva para rehogar el ajo picado, el jengibre rallado y la cayena. Añadimos el comino, cúrcuma y curry. Vertemos la nata y dejamos que hierva y espese un poco. Incorporamos el pollo, mango en trozos y cilantro.

3. Una vez que el pollo se ha impregnado del sabor de las especias procedemos a rellenar las tartaletas que cubriremos parcialmente con algún resto de masa que nos haya sobrado al forrar los moldes y al que daremos la forma que más nos guste con la ayuda de un cortapastas.

4. Finalmente solo nos falta dejar que se doren el horno durante unos 10  o 15 minutos.



jueves, 23 de mayo de 2013

TARTA DE ACELGAS Y PATATAS


Habréis visto la palabra acelgas y habréis salido despavoridos ¿no? y casi lo comprendo, no os creáis, porque las acelgas no es que tengan muy buena prensa en mi familia o al menos en el sector masculino de ella. No las pueden ni ver y las únicas que las comíamos hasta ahora éramos el sector femenino. Y digo hasta ahora porque puede que haya encontrado la forma de engañar al personal  a través de esta tarta salada. Las disfrazamos con un poco de nuez moscada, mostaza, patatas, queso Gruyère y aquí no ha pasado nada.

Ingredientes para 4 personas:

1 cebolla mediana picada
150 gr de acelgas
nuez moscada
250 gr de patatas
1 plancha de hojaldre
1 cucharada de mostaza
1 cucharada de yogur griego
100 gr de queso Gruyère
aceite de oliva

1. Precalentamos el horno a 180º.

2. En una sartén calentamos un poco de aceite de oliva para rehogar la cebolla picada unos 15 minutos o hasta que veamos que se está poniendo transparente.

3. Mientras vamos limpiando las acelgas, picamos las pencas y la hojas en trozos pequeños. Las añadimos a la sartén y salteamos junto con la cebolla. Salpimentamos y añadimos un poco de nuez moscada o un mucho. A mí es que con las especias se me va la mano. Reservamos.

4. Cortamos las patatas en rodajas muy finas y las escaldamos dos minutos en abundante agua caliente con sal. Las retiramos y secamos muy bien.




5. Cortamos la plancha de hojaldre en un rectángulo o en círculos para hacer las tartas. Yo prefiero siempre porciones individuales porque quedan mejor presentadas. Con la ayuda de un cuchillo vamos a hacer una marca alrededor de la tarta dejando unos 2 cm de distancia con el borde para que en el horno crezca un poco más el borde que el centro de la tarta. Pinchamos con un tenedor el centro de la plancha de hojaldre antes de extender la mezcla de mostaza y yogur. Esta se está convirtiendo en la salsa oficial de esta primavera para aliñar todo tipo de ensaladas y ahora para tartas también. Encima extendemos las acelgas, cubrimos con las rodajas de patatas y espolvoreamos el queso Gruyère rallado.

6. Horneamos durante unos 20 minutos o veamos que el hojaldre tiene un bonito tono dorado.

Respuesta al comer las tartas: "No, si está hasta bueno".


jueves, 21 de febrero de 2013

TARTA DE ESPÁRRAGOS, CEBOLLETA Y QUESO FETA



Ya tengo los primeros espárragos trigueros de la temporada, un gran manojo que ha ido en su gran mayoría al congelador para los próximos revueltos o cremas. Unos pocos han ido a parar a esta tarta salada que uno se mete entre pecho y espalda de una sentada porque está hecha con pasta filo en vez de hojaldre o masa quebrada. Es tan ligera que una se pone a comer y cuando quieres darte cuenta, ha desaparecido. El color amarillo tan bonito que luce proviene de unos maravillosos huevos de gallinas felices, de las que corren a sus anchas por el campo y comen bichitos y las cosas que se suponen que deben comer las gallinas.

Ingredientes para un molde de 25 cm:

6 hojas de pasta filo
parmesano
3 cebolletas
250 gr de espárragos
2 huevos
50 ml de nata
50 ml de leche
50 gr de queso feta

1. Precalentamos el horno a 180º, engrasamos el molde con un poco de aceite de oliva y lo cubrimos con las hojas de pasta filo. Las vamos a ir solapando y colocando en diferentes ángulos. Entre capa y capa esparcimos un poco de queso parmesano rallado en el momento.



2. En una sartén rehogamos las cebolletas cortadas longitudinalmente durante 15 minutos o hasta que empiecen a estar transparentes. Añadimos los espárragos en trozos no muy grandes y dejamos que se hagan durante 2 minutos más.

3. Aparte, en un bol, batimos los huevos y vertemos la leche y la nata. Mezclamos bien.

4. Rellenamos la pasta filo con la mezcla de las cebolletas y los espárragos. Vertemos los ingredientes líquidos y completamos con el queso feta en trozos. Horneamos hasta que esté cuajada.

Disfrutar con una ensalada o sola.

Fuente: Kitchen & Co., French and Grace

jueves, 14 de febrero de 2013

TARTA AJEDREZ




Por la foto pensaréis que es muy complicada de hacer y no es cierto. Es laboriosa, sí, y también pone a prueba la paciencia del más pintado pero el resultado hace que merezca la pena. Se llama así porque al partirla se ve un tablero de ajedrez. Lleva tanto chocolate que hace que sea pefecta para los golosos. Anímate a prepararla, que vas a quedar como una reina.

Ingredientes:

350 gr de mantequilla a temperatura ambiente
350 gr de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla
6 huevos a temperatura ambiente
350 gr de harina bizcochona
un pellizco de sal
50 gr de cacao
4 cucharadas de leche

1. Precalentamos el horno a 180º. Vamos a preparar los bizcochos y para ello, con la ayuda de un robot, batimos la mantequilla hasta que esté muy cremosa. Luego poco a poco añadimos el azúcar y el extracto de vainilla. Seguimos batiendo hasta que la mezcla tenga un color más claro y esté muy cremosa. Incorporamos los huevos uno a uno batiendo muy bien después de cada adición. Si ves que la masa parece que se va a cortar puedes añadir una cucharada de harina de vez en cuando. Agregamos toda la harina restante y dividimos la masa en dos. A uno de las masas añadimos  el cacao y las cucharadas de  leche. Si ves que la masa de chocolate queda demasiado espesa añade un par de cucharadas más de leche. Las dos masas deben tener la misma densidad o a los bizcochos les saldrán unas jorobas muy raras.

2. Vertemos las dos masas en dos mangas pasteleras y nos disponemos a rellenar los moldes de 20 cm. ¿Ya has engrasado los moldes? Pues entonces coge la manga pastelera con la masa de chocolate y ve haciendo un círculo alrededor del molde. Ahora hacemos otro con la masa de vainilla, después seguimos con la de chocolate y así hasta haber rellenado todo el molde con círculos concéntricos. Te quedará como una diana. Vamos con el segundo molde. Esta vez vamos a empezar con la masa de vainilla y vamos alternando con la de chocolate hasta que tengamos el molde relleno otra vez. Para  el tercer molde comenzaremos con la masa de chocolate. Horneamos durante 20-25 minutos o hasta que al pinchar con un palillo este salga limpio.



Lo ideal es preparar los bizcochos un día antes de montar la tarta para que se asienten.

Vamos con los dos ganaches: el de chocolate blanco y el de chocolate negro.
Para el ganache de chocolate blanco necesitaremos :

175 gr de chocolate blanco picado
125 gr de nata para montar
50 gr de mantequilla

Para el chocolate negro :
300 gr de chocolate negro 70%
300 gr de nata parea montar

Para hacerlos calentamos la nata (y la mantequilla en el caso del ganache de chocolate blanco) sin dejar que hierva y lo vertemos poco a poco sobre el chocolate. Al cabo de unos minutos removemos y dejamos que espese un poco.
Vamos a montar la tarta. Para ello empezamos con uno de los bizcochos que tienen chocolate al principio y lo cubrimos con ganache de chocolate blanco. Ponemos encima el bizcocho que empieza con vainilla y también cubrimos con ganache de chocolate blanco y terminamos con el otro disco de bizcocho. Cubrimos toda la tarta con el  ganache de chocolate negro y decoramos con chocolate en virutas si queremos o con unas fresas.
No os voy a mentir, es muy laborioso pero está buenísimo y solo la cara de los invitados al ver el corte de la tarta merece la pena. Ah, dejad que piensen un poco cómo se hace. Pasaréis por unas reposteras profesionales.

Fuente: The Great British Bake Off

jueves, 29 de noviembre de 2012

GALETTE DE HUEVO Y PIMIENTOS ASADOS


Esta receta la podéis encontrar en el último libro de Yotam Ottolenghi y Sami Tamimi, Jerusalem. Creo que es el tercero que publican, si no se me ha escapado alguno, y todos y cada uno de ellos están llenos de recetas frescas, sanas, originales, exóticas, llenas de especias y sabores que nos transportan a otro mundo y la mayor parte de ellas fáciles de preparar. También las hay más elaboradas y que precisan ingredientes difíciles de encontrar en algunas ocasiones aunque no es el caso de esta receta, que más fácil no puede ser, y que puedes dejar medio hecha con antelación. Vamos con ella.

Ingredientes para 4 personas:

4 pimientos rojos cortados en tiras o en trozos
3 cebollas pequeñas cortadas en juliana
tomillo o romero
1 cucharadita de cilantro picado
1/2 cucharadita de comino
6 cucharadas de aceite de oliva
250 gr de hojaldre
30 gr de sour cream
4 huevos
sal pimienta negra

1. En primer lugar encendemos el horno a 190º y dejamos que vaya tomando temperatura. En una fuente mezclamos los pimientos, cebolla y tomillo o romero, el comino, cilantro picado, aceite de oliva y sal. Asamos durante 35 minutos removiendo de vez en cuando. No pretendemos que se asen las verduras porque van a volver al horno en dos ocasiones más.
2. Sacamos la plancha de hojaldre de la nevera y extendemos sobre una superficie que habremos enharinado previamente. Cortamos unas porciones de forma cuadrangular, rectangular o como prefiramos. Pinchamos la superficie con un tenedor y dejamos que repose 30 minutos en la nevera.


3. Pasado este tiempo pincelamos las galettes con un huevo batido y extendemos una ligera capa de sour cream encima sin llegar hasta los bordes del hojaldre. Añadimos las verduras intentando dejar un hueco en el medio de la galette. Horneamos durante 14 minutos o veamos que el hojaldre se va dorando.
4. Finalmente depositamos un huevo en el hueco que habíamos dejado en el centro y llevamos al horno otra vez unos 7 minutos o el huevo esté como a nosotros nos gusta. Ya solo nos queda añadir un poco de pimienta y de aceite.
Hay que tomarla caliente así que ve pidiendo a todos que se sienten, que la cena está preparada.

viernes, 15 de junio de 2012

TARTA DE ESPINACAS, TOMATES CHERRY, QUESO FETA Y...




...y un ingrediente sorpresa que pasará desapercibido entre los huevos cuajados. Este tipo de tartas saladas son muy socorridas ahora en verano porque no invertimos mucho tiempo en su preparación y quedan muy bien con cualquier cosa que le queramos añadir. Vaaaale, os digo el ingrediente sorpresa: el mango. Sí, sí, medio mango que nadie se enterará que está ahí si lo picas en trozos pequeños pero que notarán el sabor a ..."¿qué tiene ?" dirán, "¿es naranja?, ¿qué es?" Y nadie jamás lo averiguará. Será tu secreto para una tarta diferente. El hecho de que le añadiera esta fruta es que tenía un trozo medio moribundo en la nevera y ¿qué haces en esta situación? Pues, aprovecharlo y en la tarta acabó.

Ingredientes:

1 placa de masa brisa
espinacas
tomates cherry
queso feta
huevos
leche
mango
hojas de albahaca para decorar

1. Procedemos a forrar el molde que vayamos a usar para hacer la tarta y seguimos las instrucciones del fabricante. Probablemente haya que hornear la masa  unos minutos antes de rellenarla.
2. Una vez cocida añadimos las hojas de espinacas limpias, secas y cortadas en trozos y los tomates cortados en mitades.


3. En un bol aparte batimos los huevos y añadimos leche. Si prefieres la nata para que quede más cremosa la tarta, adelante. Si puedo rebajar grasas, lo hago. Salpimentamos y añadimos a las verduras.
4. Terminamos añadiendo los trozos de mango y el queso feta en trozos. Horneamos y cuando veamos que el huevo ya está cuajado sacamos del horno. Adornamos con unas hojas de albahaca.
Perfecta para disfrutar con una ensalada.
Buen fin de semana.

miércoles, 25 de abril de 2012

TARTA SACHER CWK




Whole Kitchen en su Propuesta Dulce del mes de abril nos invita a preparar una tarta clásica austriaca: la Tarta Sacher.

No es la primera vez que preparo esta tarta pero sí es la primera vez que la hago tan compleja y completa a la vez. Cuando vi la lista de ingredientes me quedé pasmada porque me pareció muy laboriosa y eso de tardar varios días en prepararla como que me asustó. Ahora entiendo por qué algunas platos son tan caros cuando los tomas en según qué restaurantes. Nunca piensas en el tiempo que se tarda en la preparación y montaje de los platos que tomamos y especialmente los de repostería. Desde luego no pensé en ello cuando no tuve  que esperar demasiado para sentarme en una mesa del famoso Hotel Sacher y degustar una porción de la famosísima tarta en una estupenda tarde de verano. Ni esa, ni las otras dos veces que fuimos a por nuestra dosis en la semana que estuvimos allí. Pero no solo era la tarta Sacher la protagonista en el Hotel, sino la mesa que estaba en el centro del salón con bandejas de pasteles cada cual más apetitoso e incitante. En fin, que esta receta es larga, laboriosa y a veces desespera pero merece la pena porque está buenísima.

Vamos a empezar por el glaseado brillante que hay que prepararlo el día antes.
Ingredientes:
12 gr de gelatina
100 gr de agua
170 gr de azúcar
75 gr de cacao en polvo
90 gr de nata
Vamos a hidratar la gelatina en agua fría siguiendo las recomendaciones del fabricante. En una cacerola mezclamos el agua, azúcar, cacao y nata. Hervimos un minuto y añadimos la gelatina. Dejamos que se funda con la mezcla fuera del fuego y reservamos en la nevera.


Ahora vamos con la preparación del bizcocho.
Ingredientes:
140 gr de chocolate (mezclé la mitad de fondant y la otra mitad de 70%)
140  gr de mantequilla
115 gr de azúcar
extracto de vainilla
5 huevos separadas las yemas de las claras
85 gr de almendra molida
55 gr de harina

Vamos a empezar el bizcocho derritiendo el chocolate al Baño María. En nuestro robot cremamos la mantequilla y el azúcar hasta que tengamos una masa ligera. Añadimos el chocolate derretido y el unas gotas del extracto de vainilla y batimos. Incorporamos las yemas, harina y almendras molidas. Por otra parte montamos las claras a punto de nieve y las mezclamos con cuidado a la masa de chocolate hasta que estén integradas. Vertemos en nuestro molde y dejamos en el horno, ya precalentado, unos 30 minutos o hasta que al pincharlo con un palillo este salga limpio. Hay que dejar que se enfríe completamente para seguir con el proceso.

¿Estáis cansad@s? Ánimo que solo nos quedan dos preparaciones y el reposo de la tarta y podemos darnos un premio por el esfuerzo.



Vamos a preparar el relleno con 200 gr de orejones y 35 gr de licor de albaricoques. Bueno, yo no tenía este último ingrediente y lo sustituí por brandy. Vamos a hacer un puré de la siguiente manera. Cocemos los orejones en agua durante 15 minutos, los escurrimos y los trituramos junto con el brandy o licor. Fácil ¿no?
Ahora le toca el turno al ganache de chocolate con 150 gr de chocolate 70%, 235 gr de nata espesa, 25 gr de miel y 50 gr de mantequilla. Picamos el chocolate y lo derretimos al Baño María. Por otra parte llevamos a ebullición la nata y la miel y la vamos añadiendo poco a poco al chocolate removiendo sin parar. Añadimos la mantequilla en trocitos y ya estamos preparados para el montaje.

Cortamos nuestro bizcocho en dos en sentido longitudinal para tener dos planchas de un hermoso bizcocho. Vamos a poner una generosa capa de nuestro puré de albaricoque y después una de ganache. Colocamos la otra plancha del bizcocho y recubrimos con el ganache bien. Ahora tenemos que dejarlo en el congelador unas 12 horas.
Lo sé, lo sé, esto es interminable. Yo también pensé lo mismo.
Ya casi acabamos. Venga, que no queda nada.


Cuando ya hayan pasado las 12 horas, sacamos nuestra tarta del congelador y recubrimos con el glaseado brillante que habremos calentado a unos 37º. Te vas a encontrar con un mazacote de chocolate que se va a derretir y que le va a dar ese aspecto brillante. Unas horas más en la nevera y ya puedes darte tu premio, una porción de una maravillosa Tarta Sacher.
Bueno, si has llegado hasta aquí te hago una última sugerencia. Prepara una crema chatilly montando nata bien fría y cuando ya haya empezado a espesar añade azúcar glas y vainilla hasta que adquiera la consistencia deseada. Así es como la sirven en Viena.
En realidad solo se necesita un poco de planificación y ya está.

miércoles, 12 de octubre de 2011

RED VELVET CAKES



Desde aquí aprovecho para felicitar a todas las Pilares  y os presento estos pequeños cakes que he hecho para celebrar este día. Es un bizcocho esponjoso y muy jugoso. He hecho algunas modificaciones en la receta original, que es de Martha Stewart, sobre todo en el frosting. No me ha quedado muy red velvet porque he estado un poco demasiado prudente con el colorante. La próxima vez quedará red completamente. He hecho pequeñas tartas pequeñas en vez de una grande.

Ingredientes para 3 tartas:

150 gr de harina
1 cucharadita de sal
50 gr de cacao
150 gr de azúcar
120 gr de aceite de girasol
1 huevo
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 yogur
1 cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de vinagre blanco.

Para el frosting:
2 claras de huevo
100 gr de azúcar
una pizca de sal
75 gr de agua
2 cucharadas de agua de rosas (modificación mía)


1. Mezclamos la harina, cacao y sal. Reservamos.
2. Batimos el azúcar y el aceite durante unos minutos hasta que estén bien mezclados.
3. Añadimos el huevo y seguidamente la vainilla y el colorante.
4. Agregamos la mezcla de harina, cacao y sal junto con el yogur y batimos.
5. En un bol aparte mezclamos el bicarbonato y el vinagre y lo incorporamos a la masa. Supuestamente el cacao reacciona ante el ácido del vinagre tomando una tonalidad rojiza.
6. Repartimos en los moldes y horneamos hasta que al pincharlos con una aguja esta salga limpia. Dejamos enfriar completamente.
7. Para hacer el frosting mezclamos todos los ingredientes, en un bol que habremos colocado encima de una cazuela con agua caliente, hasta que estén todos integrados. Seguidamente procederemos a montar la mezcla a punto de nieve. Yo pensé que no iba montar, que iba a tener que salir a comprar pasteles, pero sí que lo hizo. Hay que utilizarlo con rapidez.


Para montar la tarta cortaremos los bizcocho con un cuchillo de sierra una vez que estén fríos y rellenaremos con una capa generosa de frosting. Colocaremos la otra mitad del bizcocho y procederemos a cubrirlo con más frosting. Adornaremos con chocolate rallado.
No es nada empalagoso ni pesado, al contrario es suave, ligero y con un cierto sabor a rosas.

jueves, 23 de junio de 2011

TARTA SACHER

La tarta Sacher es una de las tartas más famosas del mundo. Fue creada en 1832 por Franz Sacher para una de las fiestas del príncipe Klemens Wente von Metternich. Desde entonces ha habido numerosas versiones de la tarta pero la original solo puede degustarse en el Hotel Sacher de Viena acompañada de nata montada y sentada en una mesa en frente de la Ópera , si tienes suerte.



Ingredientes:

Para el bizcocho
6 claras
40 gr de azúcar
una pizca de sal
200 gr de chocolate fondant
120 gr de mantequilla
150 gr de azúcar
6 yemas
120 gr de harina
1/2 cucharadita de levadura
50 gr de coñac
Para el relleno
400 gr de mermelada de albaricoque
Para la cobertura
150 gr de chocolate
50 gr de mantequilla
50 gr de agua

- Precalentar el horno a 200º
- En un bol montamos las claras junto con el azúcar y la pizca de sal a punto de nieve. Reservamos.
- En un cazo al baño maría derretimos el chocolate con la mantequilla.
- En un bol aparte batimos las yemas y el azúcar hasta que la mezcla tenga un color más claro. Añadimos entonces el coñac y el chocolate derretido. Mezclamos bien.
- Añadimos la harina y la levadura y finalmente mezclamos con mucho cuidado con las claras para que no se bajen.
- Metemos al horno a 180º durante 40-45 minutos ( depende de los hornos) o hasta que al pinchar con un palillo este salga limpio.
- Dejamos enfriar el bizcocho y mientras preparamos la cobertura.
- En un cazo  derretimos el chocolate, la mantequilla y el agua y dejamos hervir un minuto .
- Una vez frío el bizcocho lo cortamos en dos y untamos las dos mitades con la mermelada de albaricoque. Finalmente vertemos  el chocolate y cubrimos bien la tarta.

Con Termomix
- Poner la mariposa , las claras, el azúcar y la pizca de sal y programar 4 minutos , velocidad 4.Reservar.
- Sin lavar el vaso añadir el chocolate y trcear 5 segundos a velocidad 5-10.
- Añadir la mantequilla y el azúcar. Programar 4 minutos, 37º, velocidad 2.
- A velocidad 4 sin temperatura ni tiempo,  añadir las yemas una a una y el coñac.
- Finalmente la harina y la levadura 10 segundos a velocidad 2 1/2.
Para la cobertura
- Troceamos el chocolate 15 segundos velocidad progresiva 5-10
- Añadimos el agua y programamos 4 minutos , 37º, velocidad 2 y finalmente la mantequilla el mismo tiempo, grados y velocidad.

Esta receta es del blog velocidad cuchara y fue para celebrar los 10.000 amigos del blog.