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domingo, 20 de noviembre de 2016
GNOCCHI
Hace un par de años más o menos, un domingo por la mañana, intenté hacer gnocchi. Esto está chupado, me dije, pero no me pareció tan fácil después de haber estado un buen rato haciendo que aquella masa de varios colores no se pegara a las manos. He de confesar que ya llevaba una cantidad indecente de harina y no conseguía "domar" aquella masa. Fue un fracaso que acabó donde van todos a parar: al cubo de la basura. Gnocchi 1- Pilar 0. Y así ha seguido el marcador hasta que en Desafío en la Cocina nos han propuesto hacer estas pequeñas bolitas de patata y harina. Esta es la mía, me dije. Preparaos que voy a por vosotros. Y empecé a buscar recetas, a coleccionarlas, desecharlas y quedarme con una muy compleja, que ya sabía que iba a ir al mismo sitio que el anterior fracaso, y otra muy sencilla y que me pareció asequible para el poco tiempo que tengo para cocinar. No muy segura de que fuera a salir bien, cocí bastantes patatas por si había que intentarlo varias veces. Tampoco ha sido tan terrible, se preparan rápidamente, son ligeros y están buenísimos.
¿Qué necesitamos parar preparar estos gnocchi? Harina y patatas. Sí, no llevan huevos por lo que son perfectos para veganos. Luego le añadimos la salsa que más nos guste y listos para comer.
Ingredientes:
650 gr de patatas
150 gr de harina
nuez moscada
600 gr de tomates en lata
aceite de oliva
1/2 cebolla
2 dientes de ajo
60 ml de vino
guindilla
nata
Empezaremos preparando la salsa. Para ello trituramos los tomates. En una cazuela vertemos un par de cucharadas de aceite de oliva y rehogamos la cebolla muy picada hasta que esté dorada. Añadimos el ajo y seguidamente vertemos el vino. Dejamos que cueza y se evapore todo el alcohol, incorporamos los tomates, sal y un poco de guindilla. Dejamos que la salsa espese ligeramente antes de añadir la nata. Removemos bien para que la nata se integre y reservamos. Ya, así, tienes una salsa buenísima y no necesitaría nada más. Escondidas entre los gnocchi quizás puedes ver unas gambas que tenía que usar urgentemente.
Para hacer los gnocchi hervimos las patatas sin pelar en abundante agua con sal. Cuando estén cocidas las retiramos y dejamos que enfríen ligeramente. Luego las pelamos y pasamos por un pasapurés o trituramos bien con la ayuda de un tenedor. Añadimos sal y un poco de nuez moscada. Vamos incorporando la harina poco a poco hasta que tengamos una masa suave, ligeramente pegajosa que parece plastilina. No es necesario que le añadas toda la harina. De hecho cuanta menos harina tengan, más suaves y ligeros saldrán.
Una vez tenemos la masa preparada, la cortamos en porciones que hacemos rodar en la encimera hasta que tengamos unos rollos de unos 2 cm de grosor. Entonces cortamos pequeñas porciones que aplastaremos ligeramente con un tenedor. Solo queremos que se queden las famosas estrías de los gnocchi. Los cocemos en abundante agua con sal.
Los retiramos según vayan saliendo a la superficie y los echamos a la cazuela en la que tenemos la salsa lista. Dejamos que se impregnen de la salsa y listos para la mesa.
Ahora el marcador está en empate.
Si te gustan los gnocchi prepárate para disfrutar con las recetas de este Desafío.
sábado, 20 de agosto de 2016
STREUSELKUCHEN DE CIRUELAS
En verano el horno, como yo, se toma unas merecidas vacaciones. El pobre se pasa todo el año trabajando a destajo y apenas descansa pero en cuanto llega el verano, cuelga el cartel de cerrado por vacaciones. Es verdad que lo uso mucho, muchísimo, una y hasta dos o tres veces en el mismo día. Si no es para asar verduras, es un pescado que entra en el horno o una carne o pollo por no hablar de los bizcochos que hacemos. Y aguanta porque tiene muchos años y es verdad que de vez en cuando hace cosas raras, el termostato decide cuál es la mejor temperatura sin consultarlo conmigo y el temporizador medio no funciona. Sí, está muy trabajado pero nosotros nos entendemos y mantenemos una relación estrecha.
En todos estos años solo se ha estropeado una vez. Era verano, cómo no, y tenía invitados a comer. Decidí preparar una pierna de cordero y cuando yo suponía que debía estar casi hecha, casi me dio un soponcio al comprobar que seguía tan cruda como cuando la metí en el horno. Esa ha sido la única vez que me ha fallado así que sí, en verano le doy vacaciones.
Pero este año hemos tenido que hacer un parón, un pequeñito parón para hornear este delicioso bizcocho recubierto de un streusel. En Desafío en la Cocina, en la versión dulce, nos propusieron recuperar alguna receta que no hubiésemos hecho y yo elegí este streusel cake de ciruelas.
Me encanta añadir fruta a los bizcochos, el contraste del dulzor de la masa con lo ácido de las ciruelas es una auténtica delicia. A ello le tenemos que sumar la capa crujiente formada por azúcar, harina y mantequilla (los tradicionales ingredientes de un streusel) a los que he añadido cardamomo y almendra molida. De verdad que merece la pena encender el horno para disfrutar de este cake.
Ingredientes:
125 gr de mantequilla
125 gr de azúcar
2 huevos
extracto de vainilla
125 gr de harina bizcochona
5-8 ciruelas cortadas en trozos
Para el streusel:
30 gr de mantequilla muy fría
30 gr de harina bizcochona
30 gr de almendra molida
60 gr de azúcar moreno
cardamomo
Empezamos engrasando un molde de 20 cm y precalentando el horno.
Batimos la mantequilla, que debe estar en pomada, con el azúcar hasta que tengamos una crema sedosa, blanquecina y esponjosa.
Añadimos los huevos de uno en uno, unas gotas de extracto de vainilla y finalmente la harina.
Vertemos la mezcla en el molde y cubrimos la masa con las ciruelas cortadas en trozos.
Para hacer el streusel pondremos la mantequilla en una fuente junto con la harina, la almendra molida y un pellizco de sal. Iremos mezclando todos los ingredientes con los dedos hasta que tengamos una mezcla parecida a migas de pan. Incorporamos entonces el azúcar y el cardamomo.
Lo distribuimos encima de las ciruelas cubriéndolas todas y horneamos unos 45-50 minutos o hasta que al pinchar el bizcocho con un palillo, este salga limpio.
Si ves que esta capa crujiente se dora en exceso, puedes cubrirlo con papel de horno para que no se queme.
Esperamos a que se enfríe antes de disfrutar solo o con helado.
miércoles, 20 de abril de 2016
TARTA ÓPERA
No sé cuánto tiempo llevo huyendo de esta tarta. Me he cruzado esta receta infinidad de veces ya sea en libros o en la red y siempre me he dado la vuelta y no he querido saber nada de ella. Primero porque no me gusta nada el café y luego porque con solo ver los pasos que hay que seguir para hacerla, me ponía nerviosa. Pero la tarta ópera y yo estábamos destinadas a conocernos y a desmitificarnos porque no es para tanto. Sí, son muchos ingredientes y cinco preparaciones distintas que se necesitan antes de tener la tarta montada pero con un poco de organización es facilísima. Con lo del café todavía no puedo pero por aquí la están disfrutando incluso rebañando las espátulas y varillas que he usado.
¿Por qué ahora? ¿Por qué si no te interesaba la has hecho? te estarás preguntando. Pues porque Carolina de Tomillo, laurel y otras cosas de comer nos propuso en Desafío en mi cocina preparar esta delicia para los amantes del café y del chocolate. Este pastel nació en Francia aunque no se sabe a ciencia cierta en qué momento del siglo XX nació. Louis Clichy y Cyriaque Gavillon se disputan el honor de haber creado esta tarta que consta de un bizcocho de almendras (Joconda), almíbar de café, crema de mantequilla, ganache de chocolate y una cobertura espejo de chocolate.
Yo te recomiendo que prepares el bizcocho, sirope y crema de mantequilla y café el día antes así no te agobiarás al montarla y te será mucho más fácil. Esta receta es de My European Cakes.
Ingredientes para el bizcocho de almendras:
4 huevos
4 claras
150 gr de almendras molidas
150 gr de azúcar +20 gr para las claras
40 gr de harina
30 gr de mantequilla
sal
Precalentamos el horno a 170º.
Derretimos la mantequilla y dejamos que enfríe.
Batimos los huevos, almendras molidas, azúcar y harina hasta cremar. Vertemos la mantequilla mientras seguimos batiendo.
Montamos las claras a punto de nieve con un pellizco de sal. Añadimos los 20 gr de azúcar y seguimos batiendo hasta tener un merengue.
Mezclamos las claras con la crema con cuidado para que no bajen las claras. Extendemos la mezcla sobre la placa del horno y horneamos durante 10-15 minutos o hasta que esté hecho.
Sacamos del horno y dejamos enfriar.
Ingredientes para el sirope de café:
200 gr de azúcar
160 gr de agua
2 sobres de café soluble
Llevamos un cazo al fuego con el agua y el azúcar hasta que hierva. Mezclamos el café soluble y dejamos enfriar.
Ingredientes para la crema de mantequilla y café:
300 gr de mantequilla en pomada
60 gr de azúcar
4 yemas grandes
75 gr de leche
2 sobres de café soluble
Calentamos la leche con la mitad de azúcar hasta disolver. Mezclamos el café soluble.
Batimos las yemas con el resto de azúcar y vamos añadiendo la leche caliente. Seguimos batiendo hasta que la mezcla se enfríe. Incorporamos la mantequilla poco a poco y seguimos batiendo hasta tener una crema sedosa y homogénea. Yo reservé en la nevera. Es mucho más fácil trabajar con ella así.
Ánimo, ya solo tenemos que preparar el ganache y la cobertura (glasache)
Ingredientes para el ganache:
100 gr de nata 35%
125 gr de chocolate
20 gr de mantequilla en pomada
Calentamos la nata y cuando empiece a hervir la retiramos del fuego. Añadimos el chocolate e integramos. Después agregamos la mantequilla. Reservamos.
Ingredientes para la cobertura espejo:
100 gr de azúcar
35 gr de agua
35 gr de cacao
70 gr de nata 35%
2 hojas de gelatina
Hidratamos la gelatina en agua fría.
Llevamos el agua a ebullición junto con el azúcar. Retiramos y añadimos el cacao en polvo. Mezclamos bien. Incorporamos la nata y finalmente la gelatina bien escurrida. Mezclamos bien y si lo hacemos con tiempo, cubrimos con film.
¿Montamos la tarta? Ya estamos a punto de terminar. Como te habrás dado cuenta más que difícil, lo que se difícil, no es pero sí pone aprueba la paciencia de cualquiera.
Nuestro bizcocho alargado va a convertirse en tres planchas de igual tamaño. Ponemos la primera plancha sobre una fuente y lo calamos con el sirope de café. Encima extendemos una capa de crema de mantequilla y café. Llevamos a la nevera durante 10 minutos.
Una vez pasados los 10 minutos, ponemos encima la segunda placa de bizcocho. Calamos de nuevo y extendemos una capa del ganache de chocolate. Volvemos a llevar a la nevera hasta que se endurezca.
Ponemos encima la tercera capa de bizcocho. Calamos y extendemos una nueva capa de crema de mantequilla y café. Dejamos otra vez en la nevera otros 10 minutos antes de terminar extendiendo una capa de cobertura espejo.
Yo la metí en el congelador unos 15 minutos para poder cortar todos los bordes de la tarta antes de servirla. De esta manera se podrán ver las siete capas que tiene la tarta. O puedes cortarla en porciones individuales.
Bien, si has llegado hasta aquí, te diré que no es para tanto, de verdad. Merece la pena y si quieres lucirte en alguna reunión, puedes hacerla con tiempo y tenerla en el congelador esperando a que llegue el momento. Vas a dejar a todos los invitados más que sorprendidos. Y es que una buena comida se merece un postre aún mejor.
Si quieres ver las tartas preparadas por mis compañeras de reto puedes ir a Desafío en la Cocina.
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