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miércoles, 14 de febrero de 2024

COOKIES DE NUECES Y CHOCOLATE

 



Probando, probando. A ver cómo se hacía esto.

Pues sí, he tenido que repasar cómo se subía una entrada al blog porque, después de casi dos años, no me acordaba de cómo funcionaba blogger. ¿Aún sigues ahí? Gracias por conectarte de nuevo y pasarte un momento a ver qué se cuece, hornea, asa y amasa por aquí.

A veces es necesario parar, reposar y dejar que salga lo que hay dentro para que se vuelva a llenar el recipiente, en este caso yo, de nuevas y frescas ideas. 



Empiezo con una receta dulce, que para amarguras ya está la vida, y un libro Club de lectura para corazones despistados de Mónica Gutiérrez. ¿Lo has leído? Yo me lo encontré por casualidad en una de mis librerías favoritas. Llevaba ya un tiempo sin leer por placer y quería volver a engancharme a este maravilloso hábito de la lectura. Como te decía, lo encontré por casualidad en una estantería baja rodeado de otros libros y los estuve examinando todos. Al final este se me quedó pegado a las manos y se vino conmigo. Al pagar la dependienta me comentó que le encantaba ver que los lectores nos parábamos en la sección de libros de amables, esos libros que se leen solos, calientan el alma y te dejan una sensación de "todo va a estar bien". Porque, a veces, necesitamos saber que todo va a estar bien y nadie, absolutamente nadie, se salva solo.

El libro tiene un plus y es que es un club de lectura en sí mismo porque hilvanados en la historia aparecen numerosos títulos. Tengo un listado de 34 libros para leer. ¡Creo que no me voy a aburrir en una temporada!

Leyendo podemos tomar unas cookies de nueces y chocolate ¿Te parece?




Ingredientes:

100 g de mantequilla a temperatura ambiente

100 g de azúcar moreno

40 g de azúcar glas

1 huevo pequeño

150 g de harina

una pizca de sal

una pizca de levadura química

100 g de nueces picadas

100 g de pepitas de chocolate



1- En un bol mezclamos la mantequilla con el azúcar moreno. Nos ayudamos de una espátula y trabajamos la masa hasta que el azúcar se haya integrado. Añadimos el azúcar las y repetimos la operación.

2- Añadimos el huevo y removemos.

3- Incorporamos la harina, sal y la levadura. Integramos todos los ingredientes bien hasta que tengamos una masa homogénea.

4- Añadimos las nueces y las pepitas de chocolate.

5- Enrollamos la masa de las cookies en film transparente hasta tener un rulo y lo llevamos al congelador.



6- Precalentamos el horno a 190º. Retiramos el film y cortamos rodajas de unos 7mm de grosor. Mejor lo hacemos con un cuchillo de sierra. Llevamos al horno y horneamos unos 7 minutos o hasta que veamos que nuestras cookies están doradas.

Entonces ya podrás disfrutarlas con una taza de café o te y un buen libro.





jueves, 5 de diciembre de 2019

CURRY VERDE CON CALABAZA Y ESPINACAS



¿Dos recetas en la misma semana y con tan poco tiempo entre una y otra? ¿Qué me pasa, doctor? Pasa que hoy es 5 de diciembre y el día 5 de cada mes tenemos una cita con Cooking the Chef. Cada mes nos proponen un cociner@ para que hagamos una receta suya y este mes el chef propuesto es el cocinero español José Andrés.

¿Quién no conoce a José Andrés? Este español nacido en Asturias y que vive en Estados Unidos ha recibido numerosos premios, presenta programas de televisión, cocinero-dueño del ThinkFoodGroup, defensor de la reforma de la inmigración, creador de una ONG (World Central Kitchen), medalla Nacional de Humanidad en 2015 y que dio de comer a 3,6 millones de personas en Puerto Rico tras el paso del huracán María.




Yo lo conocí a través del programa "Vamos  cocinar con José Andrés" y me encantó su forma sencilla  y directa de explicar las recetas. Tanto que al terminar el programa sentía una gran necesidad de ir a la cocina y cocinar algo, lo que fuera. Desde luego un gran estímulo.

Cuando llega el correo con el chef propuesto para ese mes, siempre tengo dudas sobre qué receta hacer y a veces acabo con dos o tres para elegir. Este mes ha sido mucho más difícil decidirme porque si echas un vistazo a su último libro Verduras sin límite, verás que toooooodas las recetas te llaman la atención. Son recetas de verduras y desde luego este libro acaba con el mito de que comer verduras es aburrido. Tienes donde elegir y todas ellas merecen la pena. Después de darle la vuelta al libro varias veces marcando a veces unas, luego otras, me decidí por este curry, que no te va a dejar indiferente.
Es una receta que se queda en casa por aclamación popular y te digo que las espinacas... bueno, las espinacas cuanto más lejos, mejor.





Ingredientes:

900 gr de calabaza
1 cucharadita de jengibre picado
2 cucharaditas de ajo picado
1 cebolla cortada en rodajas finas
60 gr de pasta de curry verde tailandés
240 ml de agua de coco
240 ml de caldo de verduras
1 lata de leche de coco
140 gr de espinacas baby
zumo de 1 lima
cacahuetes
pipas de calabaza
cilantro
lima
arroz basmati
albahaca

No te asuste la lista de ingredientes, un poco más larga de lo que suele habitual en Cook and Spoon, porque es una receta muy fácil de hacer y más de comer.

1. Pelamos y cortamos la calabaza en trozos no muy grandes.

2. Calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva en una cazuela y en ella rehogamos el jengibre y ajo durante unos segundos. Añadimos la cebolla y la pasta de curry. Removemos bien hasta que la cebolla esté blanda. Incorporamos el agua de coco y dejamos que reduzca el líquido a la mitad.





3. Añadimos entonces el caldo, la leche de coco, calabaza y salamos. Cocinamos hasta que la calabaza esté tierna. Incorporamos las espinacas y el zumo de lima. Dejamos que se hagan las espinacas y añadimos un poco más de sal.

4. Terminamos la receta sirviendo el curry en los platos y decorando con los cacahuetes, pipas de calabaza, cilantro y albahaca (una licencia mía y que le sienta de maravilla). Servimos arroz basmati y unas cuñas de lima.

Prepárate para disfrutar de una bomba de sabores en la boca. ¿Quién dijo que las verduras son aburridas?

miércoles, 16 de enero de 2019

SOPA DE BATATA Y GARBANZOS





Como cada miércoles te dejo una receta y, en este caso, la que traigo nos viene fenomenal para entrar en calor. No se trata realmente de una sopa sino que está entre una sopa y una crema con la textura perfecta para saciarte. Si estás en plena operación detox o simplemente quieres comer de una forma sana, te la recomiendo totalmente. Como ves, entre los ingredientes nos encontramos a la batata, esa desconocida aún en algunas cocinas. De hecho, a veces a mí me resulta difícil encontrarla en las fruterías pequeñas porque la gente no la compra y se le estropea a los pobres fruteros. Bueno, la batata y las naranjas sanguinas. El año pasado las encontré en una gran superficie comercial y creí que era un espejismo. Las tenían en una cesta pequeña, como si fueran de exposición. Agarré una bolsa y vacié la cesta. Tampoco eran muchas pero durante dos días fui feliz tomando zumo de naranja de sanguina. Luego ya nunca más las volví a ver pero no pierdo la esperanza de que este año, en algún momento, les vuelva a echar el guante je, je.

Aparte de la batata, tan rica ella en vitamina E, tenemos más verduras, las que tú quieras y sean de temporada, y garbanzos. Pruébala y verás como te reconcilias con el mundo después de un duro día de trabajo.




Ingredientes:

1 cebolla cortada en dados
1 puerro lavado y cortado en rodajas
1 nabo pelado y cortado en cubos
3 batatas peladas y cortadas en cubos
2 dientes de ajo picados
1 vaso de vino blanco
1 litro de caldo de verduras
pimentón sin gluten
400 gr de garbanzos cocidos
anacardos
cebolleta

1. En una cazuela vertemos un par de cucharadas de aceite de oliva y salteamos la cebolla, puerro, nabo, batatas y ajo. Añadimos el pimentón y una vez que hayamos dado un par de vueltas a la verdura para que se mezcle bien. Vertemos el vino y el caldo y dejamos que cueza unos 25 minutos. Hay que tener mucho cuidado con el pimentón porque se quema enseguida y entonces nos arruinará el guiso porque amarga. ¿Cuánto pimentón? El que estoy usando actualmente es picante y con la punta de una cuchara de café es suficiente. Si es dulce, puedes ser más generoso.




2. Retiramos la mitad de las verduras y las trituramos. Una vez hechas puré, las devolvemos a la cazuela y añadimos los garbanzos.
Ahora puedes dejar que se enfríe antes de meter en la nevera o servir inmediatamente.

3. Terminaremos el plato con unos anacardos y cebolleta picada.

Es perfecta para llevar en un tupper a la oficina.

miércoles, 9 de enero de 2019

ENSALADA DE NARANJAS, GRANADA, KALE Y BURRATA



Bueno, ya es oficial. Sí, ya se acabaron las comilonas y los atracones de comida para dar la bienvenida a platos más ligeritos que nos devuelvan a la normalidad. No sé tú , pero yo ya tenía ganas de volver a la rutina en cuanto a la comida se refiere. Echaba de menos mis platos de verduras, legumbres y pescados a la plancha. Por ello te adelanto que durante este mes las recetas que te voy a dejar aquí cada miércoles van a ser ligeras para desintoxicar un poco nuestro cuerpo.
Como ya te dije en mi anterior entrada, hoy nos tocaba ensalada. Generalmente cuando hablamos de ensalada se nos viene a la cabeza un plato soso y aburrido pero te aseguro que pueden ser lo más rico que hayas comido nunca si dejas volar la imaginación. Particularmente me encanta añadir fruta y si miras el índice de recetas, encontrarás alguna que otra de naranjas combinadas con distintas verduras. En este caso le acompañan una bolsa de kale que andaba por la nevera pidiendo guerra y una burrata a la que le quedaban pocos días de vida. Eso es lo bueno de las ensaladas, que admiten casi de todo.

Me estoy enrollando con el tema ensalada y se me está olvidando comentarte que hoy es 9 y que como cada 9, María de CocinArte nos invita a preparar un plato y a relacionarlo con la obra de arte que ella nos sugiere.





Es un reto muy ingenioso y que pone a prueba nuestra imaginación ya que hasta el mes pasado se trataba de cuadros. Ahora la cosa se complica porque puede ser cualquier forma de arte, no solo pictórica. Y aquí estamos, haciendo un homenaje a la Casa Batlló de Gaudí, uno de los arquitectos más importantes y conocidos  de nuestro país.

Gaudí levantó la Casa Batlló en un año y medio (1904-1906) y se trata de la reconstrucción de un edificio ya existente. El rasgo más característico es su fachada llena de color y de fantasía: algunos creen que cuenta con elementos relativos al carnaval, el lomo de un dragón, setas, formas naturales y geométricas. Me he decantado por la Naturaleza sabiendo que Gaudí era vegetariano.


Ingredientes:

350 gr de kale
1 burrata
2 naranjas
60 gr de granadas
25 gr de pistachos
comino
pimentón
aceite de oliva
guindilla



No vas a tardar nada en preparar esta ensalada y te aseguro que vas a dejar a tus comensales con la boca abierta porque como ves en la foto está llena de color.

1. Lavamos las hojas de kale y escurrimos bien. En una sartén vertemos unas dos cucharadas de aceite de oliva, salamos y rehogamos hasta que la verdura esté hecha. Reservamos.

2. Pelamos las dos naranjas con un cuchillo afilado asegurándonos de retirar toda la piel blanca que podamos y las cortamos en gajos.




3. Ponemos la burrata, a la que le añadiremos un poquito de guindilla, en el centro de un plato o fuente. Alrededor colocamos los gajos de naranja que condimentaremos con un poco de comino en polvo y pimentón. El comino y el pimentón le sientan fenomenal a la naranja. Pruébalo y me cuentas.

4. Encima de los gajos de naranja, añadimos las hojas de kale cocinadas. Terminamos con unos granos de granada y unos pistachos picados. ¡Ah! y un chorrito de aceite de oliva antes de irnos a la mesa.


domingo, 9 de septiembre de 2018

SARDINAS RELLENAS DE ESPINACAS Y PISTACHOS




El mes de septiembre significa la vuelta a la rutina, retomar las actividades donde las habíamos dejado antes de las vacaciones, nuevos propósitos, nuevos retos y encorsetarnos en los horarios que nos marcan el día a día. Creo que esto último es lo más difícil después de haber tenido el reloj escondido en lo más profundo de un cajón y de habernos guiado por los que no aparecía en cada momento.

Hablando de nuevos retos, os presento Cocinarte, un nuevo reto en el que cada mes María de In my Little Kitchen nos presenta un cuadro y nos invita a preparar un plato relacionado o inspirado en la obra propuesta. Me llamó la atención porque a mí el arte me encanta y me parece ingenioso. He de reconocer que en principio no me pareció difícil pero puesta a la tarea, bueno, es difícil decidirse, la verdad.



El cuadro elegido para este mes Autorretrato y Bonito de Frida Kahlo. No conocía esta obra y al ver el nombre de la autora se vinieron a la cabeza platos llenos de color como ensaladas. Pero este cuadro en concreto no tiene colores alegres sino verdes y negro. Poco tiempo después de casarse con Rivera por segunda vez, recibió la noticia de que su padre había muerto. Volvió a su casa familiar de Coyoacán y allí pintó este cuadro. Te preguntarás quién es Bonito. Bonito, su loro fallecido anteriormente, aparece en su hombro.




Como veis nada de alegría y sí tristeza.

El verde es el color predominante en el cuadro y en la receta que he elegido ya que dos de los ingredientes son de color verde: espinacas y pistachos.


Ingredientes para 4 personas:

12 sardinas abiertas sin cabeza, tripas ni espina central
250 gr de espinacas
3 dientes ajo picados
1 cebolla pequeña muy picada
tomillo
aceite de oliva
50 gr de pan rallado
50 gr de pistachos picados
2 limones

En una sartén rehogamos la cebolla muy picada con el ajo. Cuando la cebolla empiece a estar dorada añadimos las espinacas lavadas muy picadas. Seguimos rehogando unos cinco minutos hasta que las espinacas estén hechas.



Retiramos del fuego y añadimos el pan rallado y los pistachos. Mezclamos bien y reservamos.





Ponemos las sardinas abiertas en una placa para el horno y con una cuchara pequeña dejamos un poco de relleno en la parte más ancha de la sardina para después doblarlas.



Les echamos por encima el zumo de un limón antes de llevarlas al horno a 200º. Pasados unos cinco minutos las volvemos a regar con la mezcla del zumo del otro limón y un poco de aceite de oliva.

Otra forma diferente de preparar sardinas. Si te preocupa el olor que pueden dejar las sardinas en la cocina, quédate tranquil@ porque no huele nada.


lunes, 9 de abril de 2018

GRANOLA





Comer sano está de moda y es todo un reto. En los lineales de los supermercados abundan los productos que llevan etiquetas como "beneficiosos para la salud", "todo natural", "bajo en ...". ¿Pero de verdad nos cuidan y protegen? Si echamos un vistazo a la composición de la granola, veremos que tiene grasas varias y una cantidad indecente de azúcar que nuestro cuerpo seguramente no necesita. Sin embargo, la compramos, como otros tanto productos, sin darnos cuenta  de que la podemos hacer en casa con menos azúcar y menos grasa, cosa que nuestro cuerpo seguro nos agradecerá. Es verdad que con el ritmo de vida endiablado que llevamos, se hace difícil dedicarle unos minutos a la cocina sobre todo si lo podemos encontrar en el supermercado ya hecho y bajo la etiqueta de saludable. Ojo, yo soy la primera que tengo el detector puesto y esos productos me atraen como un imán pero los 45 minutos que podemos llegar a tardar en hacer granola, bien merecen la pena.




Si buceas en el índice de recetas, verás que ya tengo otra receta de granola. Entonces ¿qué hace que esta sea diferente? La primera es de chocolate y la hice en los primeros años del blog así que es sencilla y podríamos decir que es la receta base, el pistoletazo de salida para experimentar. La que hoy te traigo, por el contrario, es la continuación del experimento. He incorporado fruta fresca, espelta y zumo a los ingredientes base. Sigue siendo sencilla, porque no hay nada más fácil que hacer granola, pero es más completa.

Vámonos a la cocina a preparar el desayuno de mañana.

Ingredientes:

250 gr de avena
250 gr de copos de espelta
150 gr de frutos secos picados (nueces, pistachos, anacardos, nueces de macadamia, almendras)
150 gr de semillas (sésamo crudo, pipas de girasol)
1/2 cucharadita de sal
2 manzanas ralladas
1 cucharadita de esencia de vainilla
4 cucharadas de aceite de girasol
5 cucharadas de miel
zumo de una mandarina

Precalentamos el horno a 175º.



En un bol grande mezclamos los ingredientes secos.

Ponemos el aceite y la miel en un cazo y lo llevamos al fuego hasta que se mezclen los ingredientes. Después incorporamos la vainilla y el zumo de mandarina. Removemos bien para que se mezclen y lo vertemos sobre los ingredientes secos.

Te pedí que usaras un bol grande porque ahora tenemos que remover bien la avena, espelta, frutos secos y semillas para que se empapen de los ingredientes líquidos. Una vez bien mezclado todo, lo extendemos sobre la bandeja del horno y lo dejamos unos 45 minutos o hasta que veamos que tenemos la granola dorada. Debemos vigilar y remover de vez en cuando para evitar que se nos queme.




Una vez sacada del horno, dejamos que se enfríe antes de guardarla en botes herméticos.
Deliciosa con yogur y frutos rojos o cualquier otra fruta.
De verdad que te alegrarás de prepararla en casa y no volverás a comprarla en el supermercado.

lunes, 31 de octubre de 2016

PEPERONATA CON MOZZARELLA Y CROUTONS DE ORÉGANO



Oooops! Se ha colado en el blog algo tan veraniego como la peperonata justo cuando debería venir con alguna receta de buñuelos o algo relacionado con Halloween bajo el brazo. En realidad no hay manera de saber en qué estación estamos así que, después de todo, puede que no sea tan "inapropiada". Generalmente hago el cambio de armario a mediados de octubre pero este año lo hice ayer y no porque haga fresco sino porque sospecho que el frío y la lluvia llegarán sin avisar,  de sopetón, y me pillarán con la camiseta de manga corta y casi con sandalias. Lo que no tengo preparado es el congelador porque a estas alturas mis cazuelas echaban humo preparando caldos y aún no me he puesto a la tarea. De hecho, solo he tomado sopa una sola vez y fue porque mi madre la hizo. Para una sopera recalcitrante como yo esto no es normal.

Como tampoco me parece normal que a las 7:30 de la tarde ya sea de noche y en la calle haga calor. No, parece que después de todo esta ensalada típica de Italia no desentona con el tiempo. ¿Qué será lo próximo que verá este blog? ¿Una receta invernal en pleno verano? No lo descartaría en absoluto.



Ingredientes:

2 pimientos rojos
2 pimientos amarillos
2 tomates pelados, cortados en trozos y sin pepitas
3 dientes de ajo
1 cebolla morada
2 hojas de laurel
1 cucharada de vinagre de vino tinto
1/2 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de azúcar
1 cucharada de alcaparras
tomates cherry
albahaca
pan
romero
mozzarella
brotes de lechuga
piñones

En una sartén rehogamos los dientes de ajo picados hasta que estén dorados. Entonces los retiramos y reservamos. Añadimos la cebolla cortada en juliana fina y rehogamos justo  hasta que empiece a dorarse. Es el momento de añadir los pimientos cortados en tiras, los dientes de ajo ya dorados y las hojas de laurel.

Tapamos la sartén y dejamos que la verdura se vaya haciendo unos 15 minutos justo hasta que los pimientos estén hechos. Añadimos los tomates, vinagres, sal y azúcar. Dejamos que se cocine todo durante otros 10 minutos antes de retirar la sartén del fuego.




Agregamos las alcaparras y los tomates cherry. El calor de la verdura hará que los tomates cherry se ablanden pero no se deshagan. Queremos que estén lo más enteros posibles. Añadimos albahaca y salpimentamos.

Mientras los pimientos se hacen, nos ponemos manos a la obra para tener nuestros croutons de orégano listos. Hacer croutons es muy fácil y no tan laborioso como pudiera parecer. Precalentamos el horno a 200º. Cortamos el pan bien en rebanadas o bien en trozos (así parecerá más rústico) del tamaño que más te guste o se adecúe a la receta. Hemos elegido el orégano para darle un toque diferente pero puede ser el tomillo o el romero o simplemente alguna especia que te guste.




En este caso ha sido el orégano, así que lo mezclamos con aceite de oliva y pincelamos los trozos de pan con este aceite. Salamos ligeramente y horneamos unos 8 minutos o hasta que veas que están dorados.

En la fuente o plato que vayas a llevar a la mesa, ponemos unos brote de lechuga y encima la peperonata con los piñones, croutons y mozzarella.

Te va a dar igual que sea invierno o verano porque la vas a hacer más de una vez. Ya verás.

sábado, 20 de agosto de 2016

STREUSELKUCHEN DE CIRUELAS



En verano el horno, como yo, se toma unas merecidas vacaciones. El pobre se pasa todo el año trabajando a destajo y apenas descansa pero en cuanto llega el verano, cuelga el cartel de cerrado por vacaciones. Es verdad que lo uso mucho, muchísimo, una y hasta dos o tres veces en el mismo día. Si no es para asar verduras, es un pescado que entra en el horno o una carne o  pollo por no hablar de los bizcochos que hacemos. Y aguanta porque tiene muchos años y es verdad que de vez en cuando hace cosas raras, el termostato decide cuál es la mejor temperatura sin consultarlo conmigo y el temporizador medio no funciona. Sí, está muy trabajado pero nosotros nos entendemos y mantenemos una relación estrecha.




En todos estos años solo se ha estropeado una vez. Era verano, cómo no, y tenía invitados a comer. Decidí preparar una pierna de cordero y cuando yo suponía que debía estar casi hecha, casi me dio un soponcio al comprobar que seguía tan cruda como cuando la metí en el horno. Esa ha sido la única vez que me ha fallado así que sí, en verano le doy vacaciones.
Pero este año hemos tenido que hacer un parón, un pequeñito parón para hornear este delicioso bizcocho recubierto de un streusel. En Desafío en la Cocina, en la versión dulce,  nos propusieron recuperar alguna receta que no hubiésemos hecho y yo elegí este streusel cake de ciruelas.

Me encanta añadir fruta a los bizcochos, el contraste del dulzor de la masa con lo ácido de las ciruelas es una auténtica delicia. A ello le tenemos que sumar la capa crujiente formada por azúcar, harina y mantequilla (los tradicionales ingredientes de un streusel) a los que he añadido cardamomo y almendra molida. De verdad que merece la pena encender el horno para disfrutar de este cake.


Ingredientes:

125 gr de mantequilla
125 gr de azúcar
2 huevos
extracto de vainilla
125 gr de harina bizcochona
5-8 ciruelas cortadas en trozos




Para el streusel:

30 gr de mantequilla muy fría
30 gr de harina bizcochona
30 gr de almendra molida
60 gr de azúcar moreno
cardamomo

Empezamos engrasando un molde de 20 cm y precalentando el horno.

Batimos la mantequilla, que debe estar en pomada, con el azúcar hasta que tengamos una crema sedosa, blanquecina y esponjosa.
Añadimos los huevos de uno en uno, unas gotas de extracto de vainilla y finalmente la harina.
Vertemos la mezcla en el molde y cubrimos la masa con las ciruelas cortadas en trozos.




Para hacer el streusel pondremos la mantequilla en una fuente junto con la harina, la almendra molida y un pellizco de sal. Iremos mezclando todos los ingredientes con los dedos hasta que tengamos una mezcla parecida a migas de pan. Incorporamos entonces el azúcar y el cardamomo.

Lo distribuimos encima de las ciruelas cubriéndolas todas y horneamos unos 45-50 minutos o hasta que al pinchar el bizcocho con un palillo, este salga limpio.

Si ves que esta capa crujiente se dora en exceso, puedes cubrirlo con papel de horno para que no se queme.




Esperamos a que se enfríe antes de disfrutar solo o con helado.

lunes, 11 de abril de 2016

RISOTTO CON PESTO SICILIANO



Si tuvieras que elegir dos de los ingredientes más usado en tu día a día en la cocina, aquellos a los que recurres cuando las ideas se acaban o no tienes ganas de preparar algo complicado ¿cuáles serían? Y no valen especias. Yo lo tengo claro. Elegiría la pasta y el arroz sin dudarlo. Fíjate que en casa tienen el día asignado (bueno, casi) y ya sabemos que los miércoles o jueves hay pasta y arroz los lunes. O sea hoy comemos arroz. Y a pesar de que son mis dos ingredientes preferidos no se me ocurriría preparar ninguna receta con ellos cuando alguien viene a comer a casa. Los evito completamente porque a mí me gustan más bien duros y sé que muchas personas los prefieren más cocidos. En casa ya se han acostumbrado a esta rareza mía pero aún así no me suelo guiar de mi criterio y pido a quien aparezca por la cocina que pruebe y de su opinión sobre el punto de cocción. Para mí no hay nada peor que la pasta blanda, blanda y el arroz hecho puré.




En el blog puedes encontrar recetas en las que el arroz es el rey del plato,  nueve risottos diferentes, arancinis,  arroz con carabineros o con patatas y bacalao. Pero ¿con pesto? Ninguna y tengo que decirte que le sienta muy bien.

Te estarás preguntando que es eso del pesto siciliano. Es simplemente una salsa espesa típica de la cocina de Trapani, en Sicilia, y cuyos ingredientes principales son los tomates, albahaca y almendras. Muy veraniego ¿verdad?  Seguro que te va a encantar y le vas a sacar mucho partido en infinidad de platos.


Ingredientes para el pesto siciliano:

75 gr de almendras en láminas
50 gr de albahaca
1 diente de ajo y si eres valiente 2
400 gr de tomates pelados, sin semillas y picados
80 ml de aceite
75 gr de queso pecorino

Empezamos preparando el pesto y para ello molemos las almendras con un pellizco de sal.
Con la ayuda de un robot hacemos una pasta con los tomates, albahaca y diente de ajo. Añadimos las almendras, aceite, queso y salpimentamos. Mezclamos bien y dejamos que repose al menos dos horas.



Para el risotto necesitaremos:

1 cebolla pequeña
500 gr de arroz para risotto
60 ml de vino
1 litro de caldo de verduras

En una cazuela calentamos aceite de oliva y rehogamos la cebolla muy picada hasta que esté transparente. Entonces añadimos el arroz, removemos para que se mezcle bien con la cebolla y vertemos el vino. No dejamos de remover hasta que se evapore el alcohol.




Vamos añadiendo el caldo muy caliente poco a poco y removiendo de vez en cuando. Tardaremos unos 18 minutos en  tener el risotto listo así que cuando llevemos unos 15 minutos, añadiremos el pesto. Removemos para que se integre bien en el risotto.

Cuando lo sirvamos en los platos, añadiremos más almendras fileteadas, algo más de queso y un poquito de albahaca.



lunes, 14 de marzo de 2016

ESPIRALES DE HOJALDRE RELLENAS DE CORDERO, ESPINACAS Y PISTACHOS



El sábado cuando fui al mercado y le dije al carnicero que necesitaba carne de cordero picada me miró, dejó de sonreír, miró a la máquina picadora y movió la cabeza negativamente. Yo dejé de sonreír también y me quedé con la boca abierta esperando una explicación a esa negativa. Tardó en llegar. El buen hombre, muy compungido, me explicó que si picaba carne de cordero luego los siguientes clientes se podrían quejar por el extraño sabor que pudiera tener la carne de ternera que tuviese que picar después. Como yo no parecía muy convencida con la explicación que me había dado, me ofreció picar, después de la de cordero, un poco de ternera y así él limpiaba la máquina y yo me llevaba, más o menos, lo que había ido a buscar.

Sé que hay gente que no soporta el cordero, que le parece demasiado fuerte y que solo el olor ya le pone enfermo. Lo sé porque conozco a personas con esta aversión. Por eso, si tú eres uno de ellos no te vayas, quédate y si te convence la receta, llévatela. Solo tienes que sustituir la carne de cordero por ternera o cerdo.



Esta receta está inspirada en el libro The Baking Book de Honey & Co. Yo he hecho varios cambios en el relleno: especias diferentes, frutos secos distintos, he añadido queso feta y no solo hay espinacas sino que también incorporé rúcula. Bueno, esto no ha sido idea mía, sino que buscando una bolsa de espinacas encontré una con mezcla de espinacas y rúcula, que se vino derechita a casa.


Ingredientes para 4 personas:

300 gr de cebolla muy picada
750 gr de carne de cordero picada u otra de tu elección
4 cucharadas de pistachos picados
1 cucharada de comino
1/2 cucharadita de cúrcuma
1 cucharadita de semillas de hinojo
1/2 cucharadita de cardamomo en polvo
200 gr de espinacas y rúcula
2 planchas de hojaldre
1 huevo batido
queso feta

En una sartén calentamos aceite de oliva y rehogamos la cebolla hasta que esté blanda. Entonces añadimos la carne salpimentada y seguimos rehogando hasta que esté dorada. Incorporamos los pistachos y las especias (menos la cúrcuma). Cuidado con la sal porque el queso feta ya es bastante sabroso. Por eso te recomiendo que pruebes todo cuando ya tengamos todos los ingredientes y estén fríos. Entonces rectificaremos la sal.



Añadimos las espinacas y rúcula. Dejamos que se hagan con la carne y justo unos minutos antes de apagar el fuego, agregamos la cúrcuma. ¿Por qué ahora y no antes? Porque la cúrcuma pierde sus propiedades si la sometemos a altas temperaturas durante mucho tiempo. Ya solo falta el queso feta desmenuzado. Enfriamos antes de rellenar el hojaldre así que este paso lo podemos hacer un día o dos antes. O hacer una gran cantidad y tener en el congelador esperando, como yo, un tupper pequeño  que servirá para rellenar unas berenjenas asadas. ¿Te gusta la idea?

Vamos con el hojaldre. Buff! ¡Qué difícil es encontrar un buen hojaldre! Lo podemos hacer nosotros, que es el mejor de todos y algún día nos tendremos que meter en harinas, pero si tenemos prisa y poco tiempo lo compraremos. El último que compré no me pareció demasiado malo, a ver la próxima vez que repita.

Bien, el hojaldre, sí. Queremos dos planchas rectangulares que cortaremos por la mitad de manera que tengamos dos planchas más estrechas. Pondremos el relleno en uno de los extremos más largos (longitudinales) y enrollaremos para acabar con un rollo alargado.




 Partiendo de un extremo lo enrollamos haciendo una espiral. Pincelamos con el huevo batido y llevamos al horno a 200º unos 20-25 minutos o veamos que ya el hojaldre está dorado.

Las espirales se pueden congelar recién rellenas antes de pasar por el horno. Luego las dejamos descongelar y al horno.

Solo necesitan una ensalada, la que quieras, para acompañar.



jueves, 10 de diciembre de 2015

ENSALADA DE JAMÓN DE PATO, MANZANA CARAMELIZADA Y MOZZARELLA CRUJIENTE




Supongo que ya tienes las neuronas echando humo y la cabeza te da vueltas pensando el menú de los días que se nos avecinan. Como ya te he contado en alguna otra ocasión para mí lo más difícil no es decidir qué carne o pescado preparar. Lo complicado es decantarme por poner aperitivos, qué cantidad, cuáles o saltarme a la torera esta parte y pasar al consomé directamente, que sirvo de oficio sin que nadie me dé opción a rechistar. Yo no soy nadie sin una taza de consomé en  la mesa. Y si no lo tomamos en Nochebuena, será en Navidad.

Una opción a los aperitivos, tema del que hablaremos la semana que viene, sería una ensalada. Es fácil, rápida de preparar y según la presentemos puede quedar muy lucida en la mesa. Hace años te dejé como sugerencia esta ensalada de salmón ahumado que ha tenido mucho éxito y es una de las recetas más consultadas cada Navidad. En esa ocasión la serví en unas tulipas que hice con masa brisa. Las puedes hacer del tamaño que prefieras, más grandes para servir en un plato individual o más pequeñas para presentarlas en una fuente a modo de aperitivo.

Vamos con la receta.





Ingredientes:

2 manzanas
mantequilla
azúcar moreno
1 paquete de jamón de pato
mozzarella en bolas
harina
 huevo
pan rallado
1/2 granada
pistachos
selección de brotes verdes
tomillo
vinagreta de limón y miel

Empezamos con las manzanas. Las lavamos bien porque vamos a conservar la piel. Las cortamos en gajos y retiramos el corazón. En un sartén ponemos mantequilla y cuando empiece a derretirse añadimos las manzanas para dorarlas. Una vez empiecen a tomar un poco de color, añadimos un par de cucharaditas de azúcar moreno y dejamos que se caramelicen. Las podemos remover con cuidado para que no se nos rompan. Retiramos de la sartén y reservamos en un plato cubierto con papel absorbente.

Vamos ahora con el jamón de pato. Lo queremos crujiente y para ello lo pondremos entre papel absorbente y lo llevaremos al microondas. Aquí hay que estar muy pendiente porque se nos puede chamuscar en nada de tiempo. Yo lo voy poniendo de minuto en minuto y así voy viendo cómo va. Una vez que lo tengamos crujiente, lo reservamos.




En una fuente ponemos la lechuga, añadimos la granada, pistachos picados, manzana caramelizada, jamón de pato y tomillo fresco. ¿Y la mozzarella? Pues te recomiendo que la mozzarella la hagas justo antes de servir la ensalada porque fría no tiene nada de gracia. Lo digo por experiencia. Generalmente la comida suele estar fría cuando la llevo a la mesa después de pasar por el photocall.
Pero tú no vas a tener ese problema.

Así que pasamos las bolitas de mozzarella, una vez bien escurridas y secas, por harina, huevo batido y pan rallado. Las freímos en abundante aceite bien caliente hasta que empiecen a dorarse. Las sacamos, dejamos que pierdan el exceso de aceite y a la ensalada.

Aliñamos y a la mesa a disfrutar.

viernes, 25 de septiembre de 2015

HELADO DE DULCE DE LECHE Y NUECES PECANAS




Ha llegado el otoño pero yo sigo en modo verano. No quiero que se acabe, que se vaya y se lleve los días largos y llenos de luz. No es que me disguste el otoño, no. Me encantan los colores ocres que pronto van a vestir los árboles, los frutos secos, setas, calabazas y demás ricuras que podremos ver en los mercados. Pero para mí sería sería perfecto si siguiera anocheciendo a las diez de la noche y a las siete de la mañana el sol estuviera ya en la calle.




Y aunque sea otoño, aquí vengo con un helado porque para mí no tienen ninguna estación. En mi ciudad había una sucursal de Häagen Dasz a la que era obligatorio visitar ya estuvieran cayendo chuzos de punta, el sol abrasara (entonces con más motivo) o helara. Más de una vez me miraron con cara de "esta no está bien" pero el helado de Baileys no podía perdonarlo. Un día de estos tengo que hacerlo en casa y atracarme como Dios manda.

 El helado de dulce de leche y nueces pecanas me recuerda al otoño por el color y las nueces. Si eres goloso y te gusta el dulce de leche, entonces vas a tener un serio problema. No vas a poder parar de comerlo.




Me ha pasado una cosa curiosa al preparar el helado. Bueno, curiosa, no sé. me he quedado con la extraña sensación de que o bien el peso no está bien (sería la primera vez aunque todo puede suceder) o que la cantidad de dulce de leche que contenía el bote no se correspondía con la realidad. Había 40gr de diferencia. ¿Quién me está engañando?



Ingredientes:

390 gr de dulce de leche
150 gr de leche
225 gr de nata
1 cucharada de ron
40 gr de nueces pecanas




Solo cinco ingredientes para hacer un helado de lo más tentador y arrobero que puedas imaginar.


Mezclamos en un bol el dulce de leche, nata, leche y ron.
Llevamos a la nevera para que enfrie y una vez frío, lo vertemos en la heladera.
Justo antes de que ya esté listo, añadimos las nueces picadas.
Llevamos al congelador y ya tienes la tentación ahí esperándote.
No te resista.

Fuente: Lomelino's Ice Cream, Linda Lomelino.