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sábado, 19 de febrero de 2022

BUCHTY



Ya tenía ganas de sacar la maleta, que estaba olvidada en el altillo de un armario, meter algunas cosillas, subirme a un avión y visitar nuevos lugares, oír otros acentos, pasear por calles que no conozco y descubrir nuevos rincones. Pero antes de hacer la maleta, hay que elegir el destino y esta vez es la República Checa porque las chicas de Cocinas del Mundo nos invitan a visitar este país y a cocinar algún plato típico del lugar.

Creo que después de recorrer la Ciudad Vieja de Praga, capital de la República Checa, sus museos, parques y jardines, lo que toca es sentarse en algún buen café y disfrutar de un bollito suave y esponjoso relleno de dulce de fruta, un buchty.

Ingredientes para el prefermento:

200 g de leche 

23 g de levadura fresca

80 g de harina de fuerza

15 g de azúcar



1. En un cazo vertemos la leche y la calentamos hasta que empiece a hervir. Entonces bajamos el fuego y dejamos que hierva un par de minutos. Después apartamos del fuego y reservamos hasta que temple y alcance 35º.

2. En un bol mezclamos los ingredientes muy bien y dejamos que el fermento suba. Tiene que crecer bastante hasta que casi cuadruplique su volumen, lo que puede tardar entre 15 y 25 minutos. 

Ingredientes para la masa:

Prefermento

4  yemas de huevo

65 g de azúcar

5 g de sal

ralladura de limón

300 g de harina de fuerza

75 g de mantequilla

225 g de dulce de fruta


1. En la amasadora o en un bol grande ponemos el prefermento, las yemas, azúcar, sal y ralladura de limón. Removemos bien y añadimos la harina. La mezcla es bastante pegajosa, pero no le añadas más harina. Sigue amasando y tendrás una masa lisa.



2. Una vez tengamos la masa lisa, añadimos la mantequilla y seguimos amasando hasta que la mantequilla esté integrada y la masa empiece a tener ampollas. Entonces la ponemos en un recipiente que cubrimos con un lienzo o con papel film. La dejamos tranquila que suba hasta que doble su tamaño.

3. Una vez haya crecido, la volcamos sobre la mesa y hacemos bollos del mismo peso aproximadamante. Aplastamos los bollos con cuidado y en el centro ponemos una cucharadita del dulce de fruta que hayas elegido. Cerramos haciendo una bola que colocaremos en un molde previamente engrasado. 

Cuidado con el molde porque yo elegí uno un poco grande y los bollos se han desparramado en vez de crecer en altura. Error que corregiré la próxima vez, porque va a haber muchas próximas veces. Están tan bueeeeenos.



4. Seguimos, que me pierdo. Dejamos que los buchty leven de nuevo hasta que doblen su tamaño. Antes de meterlos en el horno, los pincelamos con clara de huevo.

5. Los horneamos 20 minutos o hasta que estén dorados. Cuando ya estén hechos, los sacamos del horno y esperamos un poco a que se enfríen antes de desmoldarlos.

Solo nos falta espolvorear azúcar glass por encima.

¡Qué bollito más esponjoso!

Fuente: Recetas de Esbieta.



miércoles, 5 de enero de 2022

MOJICONES

 


Os presento al señor mojicón, ese dulce de toda la vida que tiene el super poder de trasladarte a tu infancia solo con llevártelo a la boca. No son tan esponjosos como las magdalenas, pero esa miga prieta tiene su encanto, no te creas, porque para disfrutarlos bien, se recomienda mojarlos en una taza de chocolate caliente. 

En Cooking the Chef el reto este mes era de lo más dulce porque la chef elegida es Alma Obregón. ¿Quién no la conoce? Personalmente me encanta su estilo fresco y natural y sus aventuras en Instagram. Como no podía ser de otra forma, la receta elegida debía ser dulce, pero el problema era cuál. 




De todos los libros que ha publicado, me fui al último, Repostería tradicional: recetas para recuperar los sabores de siempre, y empecé a echarle un vistazo. No sé cuántas vueltas le habré dado al libro porque no era capaz de decidirme. Me gustaban todas: bambas de nata, suizos, bollos de mantequilla, el roscón de reyes, la tarta San Marcos... Pero me quedé al final con los mojicones.

Y aquí os dejo la receta, fácil y que no tiene pérdida. 



Ingredientes:

160 gr de azúcar blanco
230 gr de harina floja
70 gr de mantequilla fundida
4 huevos a temperatura ambiente
2,5 cucharaditas de levadura química
ralladura de medio limón

Precalentamos el horno a 180ºC.




1- Para que suban bien el secreto está en batir bien los huevos, el azúcar y la ralladura de limón. Batimos  unos cinco minutos hasta que la mezcla sea esponjosa y haya cambiado de color.

2- Incorporamos la harina y la levadura previamente tamizadas con cuidado porque no queremos que se nos baje la mezcla y  desaparezca el aire que le hemos metido al batirla tanto.

3- Finalmente añadimos la mantequilla. Al hacerlo te va a dar la sensación de que la mezcla  se corta, que no va a salir nada, pero sí. Solo hay que mezclar con cuidado y verás cómo se va integrando la mantequilla y la masa está lisa y sedosa, perfecta para nuestros mojicones.




4- Es el momento de rellenar nuestros moldes hasta dos tercios de su capacidad y horneamos hasta que estén dorados. Depende del horno de cada casa, pero unos 25 minutos serían suficientes. Disfruta del olor que sale del horno, el olor a infancia.

5- Los sacamos del horno y esperamos a que se enfríen para espolvorear azúcar glas por encima.

Ahora ya sí puedes devorarlos.

lunes, 15 de enero de 2018

MAGDALENAS DE MIEL Y YOGUR



Esa es la magdalena que se salvó del pillaje al que fueron sometidas casi nada más salir del horno. Fueron cayendo una a una en acto de servicio y es que  apenas tuve tiempo de hacer las fotos. Suponía que estarían buenas porque el alma caritativa que se dedica a dejarme el bol de la Kitchen Aid limpio como la patena cada vez que hago bizcochos,  ya adelantó con la boca llena de masa cruda que estaban buenísimas. Sospecho que las vamos a hacer muchas muchas veces y te invito a que tú también te metas en la cocina  para preparar unas magdalenas suaves, blandas que harán las delicias de tu desayuno o merienda.
Es verdad que puedes ir al supermercado más cercano y comprarlas pero no sabrás exactamente qué tienen mientras que si las haces tú, sabes cuáles son los ingredientes y sabes qué estás comiendo. Hace unos meses el blog Cocinando Sabores lanzó un reto en Instagram al que nos hemos sumado muchos blogs.




El objetivo es preparar en casa aquellos productos que podemos llegar a comprar en el súper (todos lo hacemos por diversas razones) y convencernos de que es más sano si los cocinamos en casa. El reto de este mes era hacer magdalenas y si te paseas por Instagram perderás la cabeza con tantas propuestas y no sabrás cuál elegir.
Si miras el índice de recetas dulces, verás que ya tengo unas magdalenas de leche rellenas de crema de cacao y avellanas y otras de albaricoque y nueces que están buenísimas. Las primeras son para golosos totales y las segundas son para los que les gusta encontrar fruta en masas dulces. Estuve dudando entre varias recetas hasta que di con esta de Xavier Barriga.
Si nunca te has metido entre harinas, esta es tu oportunidad y te sorprenderás de lo que puedes llegar a conseguir.
Te aviso de que lo único que vas a necesitar es un poco de paciencia porque es recomendable dejar que la masa repose en la nevera al menos una hora. ¿Puedes esperar? El tiempo se te pasará volando mientras recoge la cocina y lo dejas todo limpio.




Ingredientes para unas 12 magdalenas:

125 gr de huevo
150 gr de azúcar moreno
50 ml de leche
190 ml de aceite de oliva suave
230 gr de harina
7 gr de levadura
50 gr de miel
60 gr de yogur natural
zumo de 1/2 limón
un pellizco de sal

¿125 gr de huevo? ¿Eso qué es en realidad? Bueno, te podría decir que son unos 3 huevos o 2 y medio dependiendo del tamaño. Yo lo que hago es que los bato ligeramente y así es más fácil pesarlos. Si te sobra algo, lo puedes utilizar para rebozar o para hacer un revuelto.

1. Bien, entonces empezamos batiendo los huevos, el azúcar moreno y la miel hasta que la mezcla haya duplicado su volumen. Hay que batir y batir mucho unos diez minutos para que la masa coja aire y así luego la magdalena salga con ese copete tan espectacular, que tanto nos gusta, y con esa miga blanda.

2. Sin dejar de batir, incorporamos la leche, el aceite, el yogur y el zumo de medio limón.

3. Aparte mezclamos la harina, levadura y sal para añadir esta mezcla a la masa. Te recomiendo que bajes la velocidad de la batidora o tendrás toda la cocina llena de harina.




4. Finalmente batimos a velocidad muy alta unos 2 o 3 minutos antes de llevar la masa a la nevera al menos durante una hora. Puedes hacer la masa la noche antes y hornear las magdalenas a la mañana siguiente para despertar a todos en casa con un delicioso olor a magdalenas recién hechas. ¿No te parece la mejor manera de empezar el fin de semana?

5. Precalentamos el horno a 250º.

6. Antes de rellenar las cápsulas de magdalenas removemos la masa enérgicamente. Con una cuchara de servir helados vamos llenando las cápsulas hasta un poco más de las tres cuartas partes de su capacidad.




7. Bajamos la temperatura del horno a 200º y horneamos entre 15 y 20 minutos o hasta que veas que toman ese bonito color dorado.

Y ya tienes tu desayuno o merienda listo. Te animo a que las pruebes y me cuentes si te han gustado.

miércoles, 26 de marzo de 2014

SEMLOR



Últimamente estamos muy viajeros en Cook and Spoon y lo mismo nos da meter en la maleta ropa para irnos a la India, que marcharnos a comer cuscús al Norte de África o tomar el avión y plantarnos en cualquier país escandinavo para saborear estos deliciosos bollitos porque en Bake the World así nos lo piden. Y es haciendo estos bollos cuando me he dado cuenta de que mi peso hace lo que le da la gana con los ingredientes, ni que estuviera trucado. Y para hacer bollería es importante que el peso pese bien y se deje de poner y quitar gramos a su antojo. O sea que este fin de semana toca comprar un peso decente. ¿Cuál me recomendáis? Sospeché que los semlor iban a ser un fiasco bien grande y cualquier cosa menos unos bollos decentes. Parece que he superado la prueba aunque seguro que algún entendido les encuentra millones de fallos y no es porque la receta no sea buena, no, porque es de Ibán Yarza, es por el traidor del peso. Esta maravilla era típica tomarla el martes antes de Cuaresma y cada martes hasta llegar a la Semana Santa y digo que era típica porque actualmente es fácil encontrarlos desde Navidades en las pastelerías. Pero es normal, ¿quién puede resistirse a un bollo de mantequilla, leche, cardamomo, pasta de almendras y nata? Yo creo que estaría tomándolos todo el año si fuera necesario.




Ingredientes:

450 gr de harina de fuerza
180-200 ml de leche
70 gr de azúcar
1 huevo
50 gr de mantequilla
12 gr de levadura de panadero
5 gr de sal
1 cucharada de postre de cardamomo molido

1. Calentamos la leche y derretimos la mantequilla. Dejamos que entibie un poco antes de añadirle el resto de los ingredientes. Yo usé la KA para amasar así que la tuve entre 5 y 10 minutos trabajando la masa hasta que quedó lisa y no se pegaba a las paredes del vaso.
2. En este punto la receta recomienda dejar la masa reposando dos horas hasta que doble su volumen. El problema es que hice la masa por la noche y no iba a estar esperando las casi cuatro horas que tardan en levar los semlor en total así que la llevé al frigorífico toda la noche. A la mañana siguiente la saqué y dejé que se atemperara un poco antes de dividir la masa en porciones. Deberían ser todos los bollos del mismo peso y de las mismas dimensiones pero me han salido unos grandes, otros más pequeños y otros que son verdaderas bolitas. Lo hice a propósito porque así se cubren las preferencias de todos.




3. Hacemos bolas haciendo girar la masa con rapidez sobre la superficie de trabajo. Las ponemos sobre la bandeja de horno, tapamos y dejamos que fermenten otra vez hasta que hayan duplicado su volumen, unas dos horas más o menos.
4. Cuando ya estén listos nuestros semlor, los pincelamos con huevo batido antes de meterlos al horno a 230º durante 10 minutos o 200º si ves que empiezan a dorarse en exceso.
5. Ahora es cuando los impacientes querrán probarlos porque la cocina olerá a gloria bendita y alguno que otro desaparecerá, te aviso. A los que hayas podido salvar, les cortamos la tapa y retiramos un poco de miga para rellenarlos con la pasta de almendras.

Para hacerla necesitaremos:

125 gr de almendra molida
100 gr de azúcar
50-65 ml de leche
extracto de vainilla




 Disolvemos el azúcar en la leche y lo mezclamos con la almendra molida hasta obtener una pasta. También le añadí la miga que había retirado y unas gotas de extracto de vainilla.

Una vez rellenos con esta pasta solo nos queda añadir nata montada, colocar la tapa de los semlor otra vez y espolvorear con azúcar glas.
¡Ah! Y comerlos bien solos o acompañados de un tazón de leche, como es típico.