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martes, 5 de abril de 2022

POLLO CAMPESINO

 


¿Existe la máquina del tiempo? Para nosotros, sí. Todos los meses hacemos un viaje al pasado para entender cómo nacieron las recetas que nos son tan familiares y conocer a las personas que las divulgaron.

¿Marcamos las coordenadas de nuestro viaje? Marchando, entonces. A ver, a ver. Nos vamos al siglo XIX,  a Italia y allí tenemos una cita con Pellegrini Artusi. ¿Con quién? Con el autor de La science in cocina e l'arte di mangiar bene publicado en 1891.

El señor Artusi es considerado el padre de la cocina italiana moderna. Escribió el libro después de haber viajado por toda la geografía italiana y con la esperanza de unificar el país a través de la cultura gastronómica. Durante sus viajes anotó las recetas y sus experiencias para, como hemos dicho, publicar su libro ayudado por Marietta Sabatini.




Aunque el reto hoy va dedicado a Pellegrini Artusi, me gustaría dedicarle unas líneas a Marietta porque sin ella, quizás, no se habría publicado este libro de cocina. Marietta trabajaba como su ama de llaves y aunque ella se consideraba como una "pequeña y humilde mujer" fue muy importante en la vida de Pellegrini no solo llevando su casa sino cocinando todas las recetas y asistiéndole en todo lo que nuestro protagonista necesitaba.

De las 790 recetas que podemos encontrar en el libro, he elegido este pollo campesino que está buenísimo. Vas a necesitar muy pocos ingredientes. 

Veamos la receta original de Pellegrini Artusi:




Coge un pollo y pégalo con unas ramitas de romero y un diente de ajo dividido en cuatro o cinco trozos. Ponerlo al fuego con un poco de manteca de cerdo y salpimentarlo por dentro y por fuera. Cuando esté dorado por todos los lados, añadir los tomates picados, quitar las semillas y, cuando se hayan desintegrado, mojar con caldo o agua. Dora unas patatas crudas cortadas en gajos en aceite, manteca o mantequilla, y dejar que tomen sabor al mojar el pollo y servir como guarnición. Sustitutya la manteca de cerdo por mantequilla si desea un sabor más delicado.




Como puedes ver en las fotos no he seguido la receta original y he hecho los siguientes cambios:
en vez de un pollo entero, cociné un pollo en trozos y sustituí la manteca por aceite.
¿Repetiré la receta? Sin duda. Es una de esas recetas que te hacen sentir y quedar bien porque ¿a quién no le gusta un guiso como este? Es sencilla, fácil y no tiene complicaciones ninguna. Además puedo imaginar a esa "pequeña y humilde mujer" preparándola en la cocina. 

sábado, 5 de marzo de 2022

BESUGO AL HORNO



 Hay que ver lo poco fotogénico que es el pescado. O quizás sea mi poca habilidad para fotografiarlo. Sí, quizás sea esto último. O que este besugo en concreto no queda bien en cámara, que todo puede ser. Pero bueno, te garantizo que lo está.

Como cada día 5, publicamos la receta de un chef y este mes en Cooking the Chef nos han asignado la tarea de revisar "El Practicón, tratado completo de cocina" de Ángel Muro, cocinero del siglo XIX.
Tal y como dice el autor " este libro consiste en ofrecer a todo el que de cocina se ocupe, el medio de comer bien, con un gasto módico, en relación con los recursos de cada cual". Y es verdad, hay recetas para todos con nombres tan peculiares como "huevos fritos mal fritos (estrellados), huevos high life (me encanta este nombre para una receta), ensalada higiénica, tortilla soplada o vanidosa... y así podríamos seguir.




Te aseguro que ha sido una lectura muy entretenida no solo por los nombres de la receta sino por los comentarios de las recetas en sí. 

La receta que he elegido es muy fácil, no tiene ninguna complicación en absoluto y está muy buena. 

Vamos con este besugo al horno respetando la receta y comentarios de Ángel Muro.

Yo preparo de un modo especial el besugo, que lo llamaremos, así nada más, pero que han de ensayarlo los lectores, pues creo que ha de gustar.




En una fuente ovalada, en la que el besugo esté bien colocado, se echan un par de cucharadas de aceite, ya frito, y encima se pone el besugo, añadiendo agua para bañarlo por el pie.
En un tazón se hace un amasijo con pan rallado, chalotas, un diente de ajo y perejil, muy recortado todo; se añaden dos cucharadas de aceite, también refrito, sal y pimienta y una chispa de clavo de especia y se alarga la pasta con una copia de vino blanco.
Se mete el pescado en el horno a fuego vivo. Se le deja cinco minutos y se saca para embadurnarlo bien con la pasta, que ha de estar un poco disgregada.
Se le hacen después tres o cuatro cortes transversales para clavar en  ellos medias rodajas de naranja, y se vuelve a meter en el horno.
A los veinte minutos se sirve, y es un excelente manjar.




sábado, 5 de febrero de 2022

SOPA DE CEBOLLA

 


No sé yo si esta sopa es muy fotogénica. De hecho tiene poco de glamurosa y sofisticada pero sus ingredientes tienen el maravilloso poder de hacerte entrar en calor y reconciliarte un poco con el mundo. Fíjate que vamos a usar ingredientes que solemos tener siempre en casa (cebolla, pan y queso) y que en veinte minutos tenemos sopa para comer o cenar. Desde luego no tiene la estética de la sopa de cebolla tal y como la conocemos actualmente, pero es que esta es una receta del siglo XIX.

En Cooking the Chef estamos haciendo un repaso fascinante a la historia de la gastronomía para conocer el origen de las recetas y a los primeros chefs. Este mes nos ha tocado ponernos al día en la cocina francesa del siglo XIX y conocer a Jules Gouffé, reconocido pastelero y chef francés, nacido en 1807.



Aparte de trabajar en uno de los restaurantes más famosos de la época, Jockey-Club de París, escribió cuatro libros de cocina con los que obtendría un gran reconocimiento. El primero de ellos estaba dedicado a un público que no tenía conocimientos de cocina y se trata de recetas básicas. En los otros tres las explicaciones de las recetas son más técnicas.

Siempre me cuesta descartar recetas y quedarme con una sola, pero esta vez me decidí rápido. Esta sopa me llamaba a gritos y me quedé con ella.

En la receta original se utiliza mantequilla en vez de aceite para rehogar la cebolla y se vuelve a añadir más mantequilla antes de servir la sopa, algo que yo he modificado como verás al leer la receta.

Vamos a preparar sopa de cebolla.




Ingredientes:

200 g de cebolla

30 g de harina

1 litro de agua

60 gr de pan cortado

queso Gruyere o parmesano rallado


1. Cortamos la cebolla en juliana fina. Llenamos un cazo con agua y lo llevamos al fuego. Cuando el agua esté hirviendo añadimos la cebolla picada y blanqueamos durante 10 minutos para que no tenga un sabor fuerte y no repita. Escurrimos.

2. Añadimos aceite a una cacerola y rehogamos las cebollas hasta que estén ligeramente doradas. Entonces incorporamos la harina y seguimos rehogando durante unos 2 minutos. Tenemos que asegurarnos de que la harina se tuesta para que no sepa la sopa a harina cruda.



3. Vertemos el litro de agua o caldo. Salpimentamos y removemos hasta que hierva. 

4. Después dejamos unos cinco minutos a fuego suave.

5. En una sopera o plato, ponemos el pan cortado. Servimos la sopa y terminamos el plato añadiendo el queso rallado.

Y a disfrutar.

miércoles, 5 de enero de 2022

MOJICONES

 


Os presento al señor mojicón, ese dulce de toda la vida que tiene el super poder de trasladarte a tu infancia solo con llevártelo a la boca. No son tan esponjosos como las magdalenas, pero esa miga prieta tiene su encanto, no te creas, porque para disfrutarlos bien, se recomienda mojarlos en una taza de chocolate caliente. 

En Cooking the Chef el reto este mes era de lo más dulce porque la chef elegida es Alma Obregón. ¿Quién no la conoce? Personalmente me encanta su estilo fresco y natural y sus aventuras en Instagram. Como no podía ser de otra forma, la receta elegida debía ser dulce, pero el problema era cuál. 




De todos los libros que ha publicado, me fui al último, Repostería tradicional: recetas para recuperar los sabores de siempre, y empecé a echarle un vistazo. No sé cuántas vueltas le habré dado al libro porque no era capaz de decidirme. Me gustaban todas: bambas de nata, suizos, bollos de mantequilla, el roscón de reyes, la tarta San Marcos... Pero me quedé al final con los mojicones.

Y aquí os dejo la receta, fácil y que no tiene pérdida. 



Ingredientes:

160 gr de azúcar blanco
230 gr de harina floja
70 gr de mantequilla fundida
4 huevos a temperatura ambiente
2,5 cucharaditas de levadura química
ralladura de medio limón

Precalentamos el horno a 180ºC.




1- Para que suban bien el secreto está en batir bien los huevos, el azúcar y la ralladura de limón. Batimos  unos cinco minutos hasta que la mezcla sea esponjosa y haya cambiado de color.

2- Incorporamos la harina y la levadura previamente tamizadas con cuidado porque no queremos que se nos baje la mezcla y  desaparezca el aire que le hemos metido al batirla tanto.

3- Finalmente añadimos la mantequilla. Al hacerlo te va a dar la sensación de que la mezcla  se corta, que no va a salir nada, pero sí. Solo hay que mezclar con cuidado y verás cómo se va integrando la mantequilla y la masa está lisa y sedosa, perfecta para nuestros mojicones.




4- Es el momento de rellenar nuestros moldes hasta dos tercios de su capacidad y horneamos hasta que estén dorados. Depende del horno de cada casa, pero unos 25 minutos serían suficientes. Disfruta del olor que sale del horno, el olor a infancia.

5- Los sacamos del horno y esperamos a que se enfríen para espolvorear azúcar glas por encima.

Ahora ya sí puedes devorarlos.

martes, 5 de enero de 2021

MADELEINE DE PROUST

 


En los últimos años parece una tradición que la primera receta del blog sea dulce. Como ya te he comentado en alguna ocasión, prefiero el salado al dulce, un bocata de chorizo al más delicioso pastel. Pero creo que algo dulce puede invocar a la parte amable y positiva del año que estamos comenzando. Y aunque solía incluir el chocolate como ingrediente, este año he decidido desterrarlo y decantarme por un dulce delicado, esponjoso y sofisticado como estas pequeñas madeleines. Quizás así, quién sabe, podamos pasarle esas cualidades al 2021😉





El reto de Cooking the Chef de este mes se centra en Julie Andrieu. A veces, al ver el chef asignado me entra un poco de preocupación porque o bien no lo conozco o simplemente no encuentro recetas suyas que me llenen y tardo mucho en decidirme, pero con Julie no fue así. ¿Has visto sus programas de televisión? Lo primero que te llama la atención es su elegancia y su sonrisa. Luego, por supuesto, sus recetas y finalmente sientes la necesidad de irte a la cocina y preparar algo para comer. Uno de sus programas estaba dedicado al escritor Marcel Proust y a sus platos preferidos. Por supuesto, una de las recetas que hicieron fue la de las madeleines. No necesitas muchos ingredientes, ni grandes conocimientos en cocina, ni mucho tiempo para disfrutar de estos pequeños bocados tan deliciosos, algo sofisticados y reconfortantes en los tiempos que corren.




Tengo que confesarte que esta no es la primera vez que hago madeleines. De hecho, en el blog tienes otra receta con fresas y pistachos que te recomiendo que pruebes. Pero me llamó mucho la atención la forma de prepararlas y especialmente uno de los ingredientes, la miel, algo que no me he encontrado en ninguna otra receta que haya visto. Y si hay algo diferente, bien, entonces, tengo que probarlo y te diré que la miel le da mucha personalidad. 




Ingredientes:

200 gr de mantequilla
150 gr de azúcar
60 ml de leche
3 huevos
30 gr de miel
vainilla
200 gr de harina
10 gr de levadura

1. En un bol batimos los huevos, azúcar, leche, miel y vainilla.

2. En otro bol aparte mezclamos la harina y levadura ya tamizadas y las añadimos a la mezcla anterior.




3. Fundimos la mantequilla en el microondas o en un cazo que llevaremos al fuego. luego la vamos añadiendo poco a la masa mientras seguimos batiendo. Al terminar de incorporar la mantequilla aumentamos la velocidad de batido.

4. Con la ayuda de una cuchara o una manga pastelera, vamos rellenando los moldes de las madeleines, pero sin llegar al borde y horneamos a 200º unos 15 minutos o hasta que veas que están doradas.

Ya solo nos queda esperar a que se enfríen y disfrutarlas de una taza de chocolate, té o café.

Nos vemos el sábado con una receta nada delicada ni sofisticada. Ahí lo dejo 😉

domingo, 5 de enero de 2020

MUFFINS DE ARÁNDANOS



   
   Me parece que decirte que en el fondo no soy golosa y que si me pones delante un bocadillo de chorizo, prefiero el bocata a cualquier dulce, cuando en los dos últimos años he empezado el año "blogueril" con una receta dulce, no tiene mucha credibilidad ¿verdad? Pero es así. Solo tomo algo dulce por la mañana y es en forma de un trozo de bizcocho, galleta, magdalena o muffin. El resto del día nada de nada. Y me parece que empezar el año con un poco de dulce no nos vienen mal, ya se encargarán los días y meses en traernos sabores más difícil de tragar.

 Esa pequeña delicia que tienes en la foto de presentación es una receta de la chef que nos sugerían para el reto de Cooking the Chef del mes de diciembre. Ya sabes que alternamos chefs nacionales con otros internacionales y que este mes nos toca hacer la maleta, coger el avión para cruzar el charco y conocer a Zoe Françoise.




 Esta chef criada en Vermont, ahora vive en Minneapolis,  y a la que te recomiendo que sigas en Instagram. Vas a disfrutar con sus fotos, recetas dulces y panes y, sobre todo, sus video recetas. Sube el volumen del móvil y podrás oír de fondo la música con la que trabaja.

Puedes pasarte los minutos viendo sus videos y babeando porque todas las recetas tienen una pinta tremenda. Elegir una no ha siso tan difícil este mes. Solo leer que estos muffins de arándanos llevan nuez moscada en el topping fue suficiente para decidirme. Simplemente tenía que probarlos y, oye, me han gustado mucho.

¿Quieres hacerlos conmigo?


Ingredientes para el topping:

56 gr de harina
110 gr de azúcar moreno
1/8 de cucharadita de nuez moscada en polvo
57 gr de mantequilla a temperatura ambiente





Ingredientes para la masa de muffins:

225 gr de harina
3/4 de cucharadita de levadura
1/4 de cucharadita de bicarbonato
3/4 de cucharadita de sal
86 gr de mantequilla a temperatura ambiente
150 gr de azúcar
ralladura de 1 limón
2 cucharaditas de extracto de vainilla
1 huevo + 1 yema 
135 gr de sour cream, buttermilk o yogur
175 gr de arándanos frescos o congelados

Para preparar el topping mezclamos todos los ingredientes con los dedos hasta que la mezcla tenga  la apariencia de migas. Llevamos a la nevera y reservamos hasta  que tengamos lista la masa.

Mezclamos la harina, levadura, bicarbonato y sal. Reservamos.

Batimos la mantequilla con el azúcar y la ralladura del limón durante unos 4 minutos hasta que tengamos una mezcla esponjosa y pálida. Añadimos el extracto de vainilla, el huevo y la yema, batiendo hasta que se hayan mezclado. Te va a parecer que algo está saliendo mal porque el resultado de la mezcla tiene el aspecto de haberse cortado. No pasa nada. 




Añadimos la mezcla de los ingredientes secos y sour cream de forma alterna y cuando ya tengamos todos los ingredientes mezclados, incorporamos los arándanos que habremos rebozado ligeramente en un poco de harina. ¿Por qué hacemos esto? Para que no se vayan al fondo de la cápsula.

Repartimos la masa en las cápsulas con la ayuda de una cuchara de servir helados y finalmente repartimos el topping antes de llevarlos al horno entre 20 y 40 minutos dependiendo del tamaño de las cápsulas y del horno.

Y ya están listos para devorar una vez que se enfríen. 



jueves, 5 de diciembre de 2019

CURRY VERDE CON CALABAZA Y ESPINACAS



¿Dos recetas en la misma semana y con tan poco tiempo entre una y otra? ¿Qué me pasa, doctor? Pasa que hoy es 5 de diciembre y el día 5 de cada mes tenemos una cita con Cooking the Chef. Cada mes nos proponen un cociner@ para que hagamos una receta suya y este mes el chef propuesto es el cocinero español José Andrés.

¿Quién no conoce a José Andrés? Este español nacido en Asturias y que vive en Estados Unidos ha recibido numerosos premios, presenta programas de televisión, cocinero-dueño del ThinkFoodGroup, defensor de la reforma de la inmigración, creador de una ONG (World Central Kitchen), medalla Nacional de Humanidad en 2015 y que dio de comer a 3,6 millones de personas en Puerto Rico tras el paso del huracán María.




Yo lo conocí a través del programa "Vamos  cocinar con José Andrés" y me encantó su forma sencilla  y directa de explicar las recetas. Tanto que al terminar el programa sentía una gran necesidad de ir a la cocina y cocinar algo, lo que fuera. Desde luego un gran estímulo.

Cuando llega el correo con el chef propuesto para ese mes, siempre tengo dudas sobre qué receta hacer y a veces acabo con dos o tres para elegir. Este mes ha sido mucho más difícil decidirme porque si echas un vistazo a su último libro Verduras sin límite, verás que toooooodas las recetas te llaman la atención. Son recetas de verduras y desde luego este libro acaba con el mito de que comer verduras es aburrido. Tienes donde elegir y todas ellas merecen la pena. Después de darle la vuelta al libro varias veces marcando a veces unas, luego otras, me decidí por este curry, que no te va a dejar indiferente.
Es una receta que se queda en casa por aclamación popular y te digo que las espinacas... bueno, las espinacas cuanto más lejos, mejor.





Ingredientes:

900 gr de calabaza
1 cucharadita de jengibre picado
2 cucharaditas de ajo picado
1 cebolla cortada en rodajas finas
60 gr de pasta de curry verde tailandés
240 ml de agua de coco
240 ml de caldo de verduras
1 lata de leche de coco
140 gr de espinacas baby
zumo de 1 lima
cacahuetes
pipas de calabaza
cilantro
lima
arroz basmati
albahaca

No te asuste la lista de ingredientes, un poco más larga de lo que suele habitual en Cook and Spoon, porque es una receta muy fácil de hacer y más de comer.

1. Pelamos y cortamos la calabaza en trozos no muy grandes.

2. Calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva en una cazuela y en ella rehogamos el jengibre y ajo durante unos segundos. Añadimos la cebolla y la pasta de curry. Removemos bien hasta que la cebolla esté blanda. Incorporamos el agua de coco y dejamos que reduzca el líquido a la mitad.





3. Añadimos entonces el caldo, la leche de coco, calabaza y salamos. Cocinamos hasta que la calabaza esté tierna. Incorporamos las espinacas y el zumo de lima. Dejamos que se hagan las espinacas y añadimos un poco más de sal.

4. Terminamos la receta sirviendo el curry en los platos y decorando con los cacahuetes, pipas de calabaza, cilantro y albahaca (una licencia mía y que le sienta de maravilla). Servimos arroz basmati y unas cuñas de lima.

Prepárate para disfrutar de una bomba de sabores en la boca. ¿Quién dijo que las verduras son aburridas?

viernes, 5 de abril de 2019

PANECILLOS DE CERVEZA NEGRA



¿Te ha pasado alguna vez que te han regalado o te has comprado un libro de cocina con mucha ilusión, le has echado un vistazo, los ha llenado de post-it, lo has dejado en la estantería y luego te has olvidado de él? ¿Te ha pasado? A mí me pasó con Panes Creativos de Daniel Jordana y Álvaro Castro. Pobre libro, ahí esperando su turno pacientemente, lleno de recetas de pan y pidiendo un poco de guerra. Las recetas que encuentras en el libro son bastante sorprendentes porque combinan ingredientes como trufa negra, manzana y butifarra negra (aquí debería haber un emoticono babeando tal cual) o té verde matcha con castañas. Es perfecto para experimentar y probar panes diferentes.




Cuando recibí el correo de Cooking the Chef contándonos quién era el chef sobre el que íbamos a trabajar, me acordé del libro y supe qué receta iba a hacer. Este mes no tenía duda ninguna. Sigo buscando el pan de molde perfecto, aunque ya he hecho varios,  pero todavía no había ni siquiera empezado a probar recetas para que no entraran en casa panecillos industriales. Este es el primer intento y qué quieres que te diga, será difícil desbancar esta receta. Te vas a encontrar un panecillo suave, blandito y perfecto para hamburguesas o perritos calientes. Si te gusta meter las manos en la masa, es perfecto para ti.




Ingredientes:

500 gr de harina de fuerza
100 gr de huevo ligeramente batido (en mi caso 2)
125 gr de cerveza negra
75 gr de azúcar
80 gr de mantequilla
12 gr de sal
40 gr de levadura de panadero
semillas de sésamo

1. Mezclamos la harina, cerveza, huevo, azúcar y sal. Luego añadimos la levadura y empezamos a amasar unos dos o tres minutos y dejamos reposar 5 minutos y así hasta que tengamos una masa uniforme. Entonces tratamos de incorporar la mantequilla cortada en cubos. Ahora hay que tener un poco de paciencia porque va a costar  pero con el proceso de amasado conseguiremos tener una masa fina.




2. La vamos a dejar que repose durante 45 minutos y haga un primer levado.

3. Cortamos la masa en piezas de 50, 80 0 100 gr. Hacemos bolas y las pincelamos con engrudo.
¿Qué es eso? Bueno, es la cola que vamos a usar para que las semillas de sésamo se queden donde deben estar y no las vayamos perdiendo por el horno, la cocina y platos.
Para ello disolvemos medio vaso de agua y media cucharada de harina en un cazo. Lo llevamos al fuego y sin dejar de remover dejamos que cueza un par de minutos. Añadimos dos gotas de aceite literalmente, dejamos que enfríe antes de pincelar los bollos y añadir las semillas de sésamo.

4. Dejamos que nuestros panecillos doblen su tamaño.




5. Cocemos en el horno a 200º durante 10 minutos aproximadamente o hasta que estén dorados.

Una vez salgan del horno vas a tener que emplearte a fondo para protegerlos de los devoradores que van a aparecer en tu cocina. No los vas a ver venir, no los vas a sentir, solo te vas a dar cuenta de que los panecillos no están. Simplemente se los han zampado. Así que si quieres probar los panecillos más suaves y blandos que te puedas imaginar, lánzate a ellos o te quedas sin probarlos.
Te lo digo por experiencia.

martes, 5 de marzo de 2019

TACOS DE CORDERO



Para empezar quiero empezar dando las gracias a las chicas de Cooking the Chef por haber elegido a Cristina Martínez como chef invitada de este mes. No conozco a todos los chefs que nos proponen aunque sean mediáticos o tengan una gran actividad en redes sociales. Aunque sea la primera vez que oiga hablar de ellos, es fácil encontrar recetas suyas en la web, youtube, instagram ... y lo difícil, al menos para mí, es decidirme por una receta. Suelo tardar mucho en elegir una receta y dudo mucho. Este mes la cosa estaba complicada porque la única receta que he encontrado de esta cocinera es esta: tacos de cordero a la barbacoa. Pero no a la barbacoa como la conocemos aquí, no. En México el término barbacoa se usa para referirse a carne cocinada en su jugo, al vapor. Se trata de un horno excavado en el suelo cuyo fondo se cubre con piedras que se calientan el día antes de hacer la barbacoa. Se recubre de hojas de maguey, más piedras, arena y sobre todo ello se enciende un fuego que se deja encendido unas 12 horas.



Creo que me estoy anticipando y no te estoy contando quién es Cristina Martínez. Si tienes Netflix puedes ver el capítulo que el programa A Chef's Table le dedica y que pone los pelos de punta. Mujer que desde pequeña sufre abusos por parte de su padre, deja su casa para casarse pensando que su vida iba a mejorar y no lo hace. Es explotada laboralmente por parte de la familia de su marido y sufre abusos por parte de este. Pero Cristina no se rinde y decide intentar el sueño americano. Es tremenda la forma de contar cómo se preparó físicamente para cruzar la frontera entre México y Estados Unidos y te das cuenta de lo desesperada que debe estar una persona para pasar por ese sufrimiento. Cristina vive como indocumentada en Estados Unidos, tiene un restaurante, paga impuestos, no puede conseguir la ciudadanía americana porque fue fichada por la policía en su entrada ilegal en el país, pero no se esconde. Hay que ser muy valiente para construir una vida nueva, un negocio sabiendo que en cualquier momento lo puedes perder todo.




Y volviendo a la receta,  te diré que estos tacos son una adaptación muy libre de los suyos porque no hay receta oficial y esto es lo que saqué después de ver el programa. Seguro que no son como los suyos, pero también te digo que están buenísimos.
La primera cuestión era cómo iba a hacer para que la carne de cordero quedara tan blanda como la suya. Tan blanda y suave que se deshilachara fácilmente sin tener la barbacoa que ella usaba. Y aquí me acordé de la Crock-Pot. La compré hace unos meses y no la he usado mucho que se diga.
¿Nos ponemos manos a la obra?




Ingredientes:

Tortillas para tacos
Paleta de cordero pequeña
2 naranjas
1 cebolla
cebolleta
pimiento rojo asado
chile
vinagre
comino
tomillo

Como te decía, conseguí que la carne quedara suave y tierna cocinándola en la olla de cocción lenta.
Aunque el cordero sea lechal y en la carnicería me digan que no va a tener ese sabor fuerte, siempre me gusta añadirle un chorrito de vinagre. Luego salamos, añadimos comino y el zumo de las dos naranjas. Masajeamos el cordero bien para que la carne se impregne de los sabores y dejamos macerando unas horas.
Ponemos el cordero junto con el líquido de la maceración, cebolla en juliana fina y tomillo en la olla y dejamos unas 4-5 horas en alta.
Una vez tengamos la carne hecha, es cuestión de separarla del hueso y picarla bien para que no queden trozos grandes.


Me dio pena dejar el jugo que había soltado la pierna al cocerse y lo pasé por la batidora para hacer una salsa con la que bañar los tacos.
Para preparar los tacos cogemos las tortillas y ponemos una generosa cantidad de carne y un poco de salsa para que no se reseque demasiado. Lo puedes tomar así o aderezar con cebolleta, pimiento asado y un poco de chile para darle un poco de gracia al taco.
Espero que si los haces, te gusten.

sábado, 5 de enero de 2019

CHOCOLATE CHIP COOKIES



No sé si aún te apetece ver recetas dulces o si ya has llegado al tope y tu cuerpo pide verduras, ensaladas y platos más ligeros después del atracón de calorías que nos damos durante dos semanas. Si este es tu caso, aguanta un poco más porque las ensaladas están al caer, el miércoles que viene sin más tardar. Mientras llegan y no podemos meternos en la cocina, encender el horno y preparar unas deliciosas galletas con chips de chocolate.
Ya sabes que el 5 de cada mes tenemos una cita con un chef nacional o internacional en Cooking the Chef. Empezamos el año haciendo las maletas y cogiendo el avión a Irlanda porque el chef invitado de este mes es Donal Skehan, autor de libros de cocina, fotógrafo culinario y  presentador de programas de cocina.




Nacido en 1986 en una familia dedicada a la industria de la alimentación, parece que tenía muy claro desde bien temprano que lo que le gustaba era la cocina aunque la música se cruzó en su camino en algún momento, fue miembro de dos grupos musicales e incluso se presentó a la preselección para representar a su país en el festival de Eurovisión. Pero como se suele decir la cabra siempre tira al monte, y la cocina resultó ganadora en ese duelo entre música y fogones. En 2007 abrió su blog  Good Mood Food y a partir de ese momento llegaron libros, premios, programas de cocina y su web. Si te asomas a su página te encontrarás recetas sencillas de estilo oriental e italiano y que a mí, personalmente, me recuerdan a algunas de Jamie Oliver.
Como siempre me pasa cuando nos proponen un chef, dudé entre muchas recetas: platos de pasta (nuestros preferidos en casa), postres como el Lemon Curd Pudding que no tendré más remedio que hacer otro día, ensaladas... Pero elegí estas galletas y no me arrepiento. Están buenísimas. La única pega que le he visto a la receta es que originalmente lleva medio kilo de azúcar y, sinceramente, me parece excesivo. He recortado la cantidad y aún me parece que podría reducirse más.




Ingredientes:

275 gr de mantequilla a temperatura ambiente
175 gr de azúcar moreno
150 gr de azúcar
2 huevos
1 cucharadita de extracto de vainilla
475 gr de harina
2 cucharaditas de levadura
300 gr de chips de chocolate
sal

Hacer galletas es muy fácil y muy entretenido para los niños.

Como siempre que hacemos una receta dulce, empezamos precalentando el horno a 180º.

1. Batimos la mantequilla con los dos tipos de azúcar hasta que tengamos una crema suave y sedosa.

2. Añadimos los huevos uno a uno esperando a que se incorpore el primero a la crema antes de añadir el segundo. Agregamos el extracto de vainilla.

3. Ahora es el momento de añadir la harina y levadura e incorporarlas a la masa con la ayuda de una cuchara de madera. Por último añadimos los chips de chocolate. Mezclamos todo bien y dividimos la masa en dos.





4. Envolvemos cada porción de masa en papel film y hacemos un rulo que llevaremos a la nevera durante 30 minutos o congelaremos.

5. Una vez pasados los 30 minutos como mínimo, cortamos la masa en discos del grosor de un dedo y los ponemos en la bandeja que vayamos a llevar al horno. Separamos los discos ligeramente porque luego las galletas se expanden.

6. Antes de meterlas en el horno, añadimos unas escamas de sal a cada galleta. Una vez hayan pasado 15 minutos o estén doradas, las sacamos y esperamos unos minutos a que se enfríen ligeramente antes de pasarlas a una rejilla.

Y ya estarán listas para devorar.

jueves, 5 de julio de 2018

RISOTTO CAPRESE





¡Hola! ¿Hay alguien ahí? Volver al blog después de tantos meses no es fácil, no señor. No sé si hay alguien al otro lado de la pantalla del ordenador o si alguna vez recuperaré la audiencia que tenía. Mi ausencia al principio no fue voluntaria, había cuestiones importantes que atender, y, resultó que con el paso del tiempo, el blog quedó relegado al último rincón de mi voluntad porque hay que tener fuerza de voluntad para volver a pensar las recetas, montar el chiringuito de las fotos y sentarse delante del ordenador sin saber si alguien te leerá. Ahora que lo pienso, me siento como aquel día que subí la primera receta. Tanto ha pasado y tanto ha llovido desde aquella vez.

Pero vamos con algo menos nostálgico y más alegre. Las chicas de Cooking the Chef me han dado la excusa perfecta y el empujoncito definitivo para volver ya que en los retos mensuales que nos lanzan este mes nos proponen a Gennaro Contaldo.




Así, por el nombre puede que no te suene pero si te digo que es ese señor tan simpático que aparece con Jamie Oliver en algunos de sus programas, puede que caigas ¿a qué sí? Disfruta tanto con la comida ¿verdad? Pues esa es nuestra propuesta, hacer una receta de Gennaro. No te creas que es fácil elegir una, no. Te pones a ver el recetario y son todas tan apetecibles que no sabes con cuál quedarte: ¿pasta, pizza, verdura, pollo, carne?  ¿Un postre, quizás? Vale. Ninguna de ellas. He elegido un risotto porque nos encanta el arroz y porque por alguna extraña razón me he juntado con muchos tomates cherry a los que tenía que dar alguna salida que no fuera la consabida ensalada. A veces detrás de una receta hay algo tan poco glamuroso como que no se te estropee algún alimento.


Ingredientes:

40 gr de mantequilla
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla pequeña muy picada
albahaca
260 gr de tomates cherry en cuartos
320 gr de arroz arborio
100 ml de vino blanco
1.5 litro de caldo de verduras
200 gr de mozzarella cortada en dados
30 gr de parmesano rallado




1. En una cazuela calentamos el aceite y la mitad de la mantequilla. Añadimos la cebolla, salamos,  e incorporamos un par de hojas de albahaca. Rehogamos durante un par de minutos hasta que la cebolla esté transparente. Agregamos los tomates y seguimos rehogando durante un minuto antes de añadir el arroz. Removemos bien el arroz para que se impregne del aceite.

2. Seguidamente vertemos el vino blanco y dejamos que se evapore antes de añadir el caldo poco a poco, cucharada a cucharada sin dejar de remover. Y así entre 17 y 20 minutos. La verdad es que hacer un risotto requiere su pelín de paciencia así que si tienes prisa, entonces quizás debas hacer este risotto otro día.



3. Cuando el arroz esté al dente lo retiramos del fuego y añadimos el resto de la mantequilla, la mozzarella y el parmesano removiendo bien hasta que todo se haya mezclado.

Nos falta el toque final. Unas hojas de albahaca en cada plato antes de disfrutar del verano en tu plato.

viernes, 5 de enero de 2018

PASTA CON SARDINITAS, TOMATES CHERRY Y CRUMBLE DE ORÉGANO



Aquí estamos un mes más homenajeando a un chef, en este caso extranjero. Como ya sabes en Cooking the Chef nos proponen elaborar recetas de chefs y publicarlas el día 5 de cada mes. Este mes la propuesta no me ha podido gustar más: Donna Hay. Esta australiana empezó muy joven a escribir recetas y a hacer fotografías a alimentos llegando a convertirse en editora de las secciones gastronómicas y de estilo de vida de la revista MarieClaire. De ahí pasó a publicar su propia revista, a escribir libros de cocina y a grabar  sus propios  programas de televisión, a los que me declaro adicta.
Me encantaría tener esa cocina grande siempre limpia y con esa supernevera en la que debe caber medio mercado. La ves cocinando y todo parece tan fácil y rápido que te entran ganas de ir a preparar algo, lo que sea. No solo me gustan sus programas sino que sus libros son espectaculares con una fotografía muy cuidada y limpia.




Debo tener seis o siete libros y en el blog puedes encontrar recetas suyas como el trifle de fresas o los muffins de frambuesa y chocolate blanco.
Ha sido muy difícil elegir una receta para este reto porque me gustaban muchas pero me decidí por esta pasta porque con pocos ingredientes, con poco tiempo se puede conseguir un plato sobresaliente. No siempre tenemos todo el tiempo del mundo para meternos en la cocina y pasar horas delante de los fogones, o no siempre tenemos tiempo para ir al supermercado y más de una vez nos hemos quedado un buen rato mirando la despensa y/o la nevera porque no había casi nada y la inspiración no llegaba ¿verdad? O no tenemos ni pizca de ganas de cocinar porque llegamos muy cansadas a casa y lo que queremos es algo rápido y bueno para comer. Al menos eso me ha sucedido más de un millón de veces durante 2017 y la tentación de pasarte a por comida basura es grande, muy grande. Por eso mi propósito para este año es traerte recetas que no supongan mucho esfuerzo, que se te saquen de algún que otro apuro y que puedas dejar medio preparadas de un día para otro porque los imprevistos existen y no avisan, simplemente se presentan.




Esta receta hace honor a mi propósito porque solo necesitas pasta, una lata de sardinas, tomates cherry, orégano y pan duro. Si miras en tu despensa seguro que encuentras esa lata de sardinas que tenemos ahí "de guardia" por un por si acaso y que le va a sentar de fábula a esta pasta.
Venga, nos vamos a la cocina.

Ingredientes para 4 personas:

400 gr de pasta
100 gr de sardinas en lata
60 ml de aceite de oliva
210 gr de pan rallado
orégano
2 dientes de ajo picados
700 gr de tomates cherry
1 cucharada de vinagre balsámico

En una cazuela ponemos a hervir  abundante agua para cocer la pasta.




En una sartén calentamos dos cucharadas de aceite de oliva y añadimos un ajo picado, el pan rallado y el orégano. Rehogamos unos 5 minutos  hasta que el pan esté dorado. Retiramos de la sartén y reservamos.
En la misma sartén rehogamos en aceite el otro diente de ajo picado. Agregamos las sardinas y los tomates. Cocinamos unos 5 minutos más antes de añadir un poco de agua de cocción de la pasta (125 ml) y el vinagre balsámico. Dejamos que la salsa cueza otros 5 minutos más antes de incorporar la pasta ya cocida y mezclarla con la salsa para que se tome.




Servimos la pasta en los platos y terminamos espolvoreando el crumble de orégano.
Finalmente puedes añadir un poco de perejil.
¿Cuántos hemos tardado? ¿Quince minutos?