jueves, 1 de agosto de 2013
POLOS DE DAIQUIRI DE MELÓN PARA LAS VACACIONES
Sí, por fin llegaron las tan ansiadas vacaciones. Unos días para desconectar, para no tener horarios y aunque sigamos cocinando los platos serán más sencillos. Antes de alejarme del blog por unos días quería dejaros algo con lo que refrescar las tardes y las noches de este caluroso verano. En vez de servir este daiquiri de melón en una copa lo vamos a presentar en polo aunque también lo podéis tomar en granizada.
Ingredientes:
125 gr de azúcar glas
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
6 cucharadas de ron
300 gr de melón en trozos
Como veis por el color la variedad de melón que he usado es la cantaloupe. Me encantan el color y el sabor y, como ya os he comentado en otra entrada, lo uso mucho en ensaladas. Pero, si no os gusta este tipo de melón o no podéis encontrarlo, cualquier otra variedad de melón irá igual de bien.
En un cazo llevamos a ebullición 250 ml de agua junto con el azúcar y dejamos que cueza a fuego lento durante 5 minutos. Añadimos la vainilla y el ron.
Con la ayuda de un robot vamos a triturar el melón. Añadimos a continuación el sirope que hemos preparado anteriormente y seguimos batiendo hasta que todo el melón esté bien triturado. Vertemos en nuestros moldes para polos y dejamos en el congelador.
jueves, 25 de julio de 2013
BAKED ALASKA Y UNA LECCIÓN
Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de julio nos invita a preparar Baked Alaska.
Oh, oh, pensé cuando vi la propuesta de este mes. Y la siguiente visión fue de todo lleno de helado y otro fracaso más para apuntar en mi lista. Pero no es tan tremenda la receta. Hay que tener paciencia sobre todo en verano porque con el calor lo he tenido que ir metiendo en el congelador cada vez que hacía un paso. ¿A quién se le ocurrió este postre? Pues como siempre suele haber un poco de controversia. Que si nació en Estados Unidos, que si fue en Francia por influencia de un cocinero chino. Lo que sí está claro es que el nombre se le dio para celebrar la incorporación del estado de Alaska a los Estados Unidos de America. Lo más llamativo del postre es la capa de merengue, que cubre un helado sobre algún tipo de bizcocho, y que simula la nieve que abunda en Alaska. Lo primero que piensas es que el helado se va a derretir pero las claras actúan como aislante preservándolo del calor del soplete. Vamos a empezar el postre por el helado.
Helado de fresa y chocolate
Ingredientes:
1 1/2 taza de nata 35% de grasa
1 taza de nata 18% de grasa
300 gr de fresas congeladas
1 1/4 taza de azúcar
1 taza de chips de chocolate derretidos
A pesar de no llevar azúcar invertido el helado es muy cremoso y prepararlo es tan fácil como con la ayuda de un robot (Thermomix en mi caso) triturar todos los ingredientes menos el chocolate y verter la mezcla en la heladera para que en 20 minutos tengamos un helado cremoso. Unos minutos antes iremos añadiendo poco a poco el chocolate fundido. Ya solo nos queda llevar al congelador. Bueno, y rebañar los restos que quedan en la heladera. No los vamos a tirar ¿no?
El helado no lo vamos a montar sobre bizcocho sino en unos bols de brownies. Quedan fenomenal y así se puede servir este postre en porciones individuales.
Ingredientes para 6 muffins:
95 gr de azúcar moreno
95 gr de mantequilla a temperatura ambiente
2 huevos
95 gr de harina
1/2 cucharilla de levadura
235 de chocolate
1 cucharada de cacao en polvo
Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que tengamos una crema esponjosa.
Aparte mezclamos ligeramente los dos huevos y los vamos incorporando poco a poco a la mantequilla batiendo continuamente. Va a parecer que se está cortando la masa. No pasa nada. Lo vamos a arreglar ahora porque añadimos la harina y la levadura. Ya tiene mejor pinta la masa ¿verdad? Lo último que vamos a hacer es incorporar el chocolate derretido y el cacao. Rellenamos unos moldes de muffins hasta la mitad más o menos y al horno ya precalentado a 170º durante 20-30 minutos o al pinchar con un palillo este salga limpio. Cuando ya estén hechos dejamos que se enfríen completamente antes de retirar el centro con la ayuda de una cuchara. Te quedarán así.
Y directos al congelador.
Ingredientes para el merengue:
250 gr de azúcar
60 ml de agua
clara de 4 huevos (125 gr aproximadamente)
sal
Mezclamos el agua con el azúcar y llevamos a ebullición hasta que alcanza 117º. Mientras montamos las claras con un pellizco de sal y vamos incorporando el sirope al mismo tiempo que batimos hasta que el merengue esté hecho.
Para montar el Baked Alaska sacamos los brownies del congelador, rellenamos con el helado y cubrimos con el merengue. Puedes usar una espátula o una manga pastelera para que tenga una decoración más espectacular. Como hacía muuucho calor, lo dejé en el congelador 2 horas antes de dorarlo con un soplete. Supongo que en invierno no será tan trabajoso y aún así veréis en la foto que el helado casi se me derrite pero hacer una foto en verano a medio día en un patio solo se nos ocurre al que asó la manteca y a mí.
Y la lección ¿dónde está? os preguntaréis. No la busquéis en este blog, nos la han dado a todos en Galicia todas aquellas personas que en medio del horror, la tragedia, el dolor y la desesperación salieron a ayudar a los que los necesitaban con lo que tenían: sus manos, palabras de consuelo, mantas, su sangre y todos aquellos que renunciaron a su tiempo de descanso, de vacaciones y a los que rompieron una huelga porque había que ayudar. En tiempos en los que se lleva meterle el ojo al vecino, la mezquindad y la educación desaparece a pasos agigantados, todas estas personas nos han dado una lección. Mi enhorabuena a todos ellos porque son un ejemplo.
lunes, 22 de julio de 2013
TARTA DE PIMIENTOS ASADOS, TOMATES Y MOZZARELLA
Ingredientes:
1 plancha de hojaldre
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
1 pimiento amarillo
mozzarella
125 gr de tomates cherry
orégano
1 huevo batido
albahaca
Vamos a empezar con uno de los protagonistas de este plato: los pimientos. Llegaron a España después del primer viaje de Colón a América y rápidamente su cultivo se extendió a Italia y de ahí pasó a Francia. Son una gran fuente de vitamina C, minerales y beta caroteno. Además es un antioxidante muy potente y, por consiguiente, un aliado contra el cáncer. Parece que Colón tuvo buen ojo a la hora de traerlos. Volvemos a la receta. Lavamos los pimientos, salamos y rociamos unas cucharadas de aceite de oliva antes de meterlos al horno durante 25-30 minutos a 190º. Una vez asados dejamos enfriar un poco antes de quitarles la piel. Esta es la parte peligrosa sin duda porque como te descuides te quedas sin huellas dactilares. No te asustes, no es tan terrible, solo hay que tener un poco de cuidado. Una vez que tenemos los pimientos pelados los cortamos en tiras y reservamos.
Extendemos ahora nuestra plancha de hojaldre y la cortamos en porciones o en el tamaño que más nos convenga a la hora de servir el plato. Sí que os digo que seáis generosos con las porciones porque como mencioné antes, la tarta se come sola. Una vez que tengamos las porciones cortadas con un cuchillo vamos a trazar una líneas alrededor del hojaldre dejando medio centímetro de margen. Esto no es un capricho. Luego cuando la masa esté en el horno subirá más el margen y la tarta quedará como enmarcada.
Sobre la masa de hojaldre vamos a extender una generosa capa de pesto rojo. Si ya los ingredientes son una delicia por sí mismos, además vamos a resaltar todos los sabores con este pesto.
Ingredientes:
tomates secos
ajo
piñones
albahaca
aceite
queso parmesano
La verdad es que nunca peso los ingredientes, lo hago a ojo y unas veces la cantidad de uno es superior a los otros dependiendo del momento. Con ayuda de un robot trituramos todos los ingredientes y ya tenemos un pesto que como te descuides te lo tomas a cucharadas.
Como iba diciendo extendemos una capa de pesto rojo sobre el hojaldre y encima colocamos los pimientos asados y cortados en tiras. Sobre los pimientos añadiremos la mozzarella en trozos y finalmente los tomates cherry cortados longitudinalmente. Yo he usado los clásicos tomates de color rojo pero para darle más colorido podéis añadir los tomates de color amarillo si no os pasa como a mí, que me topé con la Ley de Murphy: justo cuando busca algo, no aparece. Salamos un poco, vertemos un poco de aceite de aceite de oliva, orégano y pintamos todo el margen de la tarta con el huevo batido. Dejaremos en el horno unos 12 minutos a 190º o hasta que veamos que el hojaldre está dorado y los tomates empiezan a estar asados.
Una vez fuera del horno solo nos queda adornar la tarta con hojas de albahaca.
Una ensalada verde es el complemento ideal de los pimientos y tomates casi asados que explotan en la boca dejando el sabor a verano.
jueves, 18 de julio de 2013
PATATAS BRAVAS
Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de julio nos invita a preparar un clásico de la cocina española: Patatas a la Brava.
No sabemos el origen de esta tapa que podemos degustar en todos los bares de nuestro país. Se sospecha que nació en Madrid y posiblemente en los años 60. Desde entonces hasta ahora es una de las tapas más solicitadas y con tantas variaciones de ingredientes en la salsa como bares hay. Sí que parece que el ingrediente común es el picante (de ahí el nombre de bravas) y es que estas patatas pican y mucho.
Ingredientes:
1 cebolleta picada
1 pizca de pimentón picante
2 dientes de ajo
guindilla
0,5 litros de salsa de tomate
2 cucharadas de ketchup
vinagre de sidra
1/2 vaso de agua
sal
aceite
patatas
1. Empezamos preparando la salsa. Trituramos la cebolleta, pimentón, dientes de ajo, sal y un chorrito de aceite hasta que tengamos una pasta que rehogaremos unos cinco minutos. Pasado ese tiempo incorporamos el resto de ingredientes y dejamos cocer unos quince minutos más. La salsa es así de simple.
2. Vamos con las patatas. Parece que lo típico es freírlas hasta que están doradas. Ahora, con el calor que hace, no me apetece nada estar cerca de una sartén y opté por cortar las patatas en trozos y cocerlas entre cinco y diez minutos. No deben quedar cocidas del todo porque ahora las vamos a terminar en el horno. Rociamos un poco de aceite por encima de las patatas y dejamos que se doren.
Servimos las patatas con la salsa y una bebida bien fría.
martes, 9 de julio de 2013
AJO BLANCO CON FRAMBUESAS Y HIERBABUENA
A estas horas en Extremadura ya estamos a más de 30º con lo cual otro día más que pasaremos de los 40º y ya llevamos así más de una semana. Al principio estábamos deseosos de calor después del invierno y la primavera tan lluviosos que habíamos tenido pero ya empezamos a estar agotados sobre todo porque por las noches las temperaturas tampoco bajan de 20º. En estos momentos no dejo de acordarme del meteorólogo francés que anunció que no íbamos a tener verano. Así lo único que apetece tomar es una sopa fría, lo más fría posible, alternando gazpacho, salmorejo o ajo blanco. Lo bueno de estas sopas es que tampoco necesitan mucho tiempo de preparación y no hay que encender la cocina.
Ingredientes:
75 gr de almendras crudas
200 gr de miga de pan dura
1 diente de ajo
6 cucharadas de aceite
3 cucharadas de vinagre
1 1/2 litro de agua
frambuesas
hierbabuena
1. Ponemos en remojo la miga de pan en el agua durante unos minutos para que se ablande. Añadimos las almendras, el diente de ajo, aceite, vinagre y sal y trituramos con la ayuda de un robot. Ya tenemos el ajo blanco preparado.
Como veis en la lista de ingredientes he incluido frambuesas para darle un toque ácido al plato y la hierbabuena para que tenga un toque de frescor. Los acompañamientos pueden variar mucho y lo mismo se puede servir con uvas, melón o tacos de jamón.
10:10 de la mañana y ya oigo a las chicharras cantando.
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