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miércoles, 14 de febrero de 2024

COOKIES DE NUECES Y CHOCOLATE

 



Probando, probando. A ver cómo se hacía esto.

Pues sí, he tenido que repasar cómo se subía una entrada al blog porque, después de casi dos años, no me acordaba de cómo funcionaba blogger. ¿Aún sigues ahí? Gracias por conectarte de nuevo y pasarte un momento a ver qué se cuece, hornea, asa y amasa por aquí.

A veces es necesario parar, reposar y dejar que salga lo que hay dentro para que se vuelva a llenar el recipiente, en este caso yo, de nuevas y frescas ideas. 



Empiezo con una receta dulce, que para amarguras ya está la vida, y un libro Club de lectura para corazones despistados de Mónica Gutiérrez. ¿Lo has leído? Yo me lo encontré por casualidad en una de mis librerías favoritas. Llevaba ya un tiempo sin leer por placer y quería volver a engancharme a este maravilloso hábito de la lectura. Como te decía, lo encontré por casualidad en una estantería baja rodeado de otros libros y los estuve examinando todos. Al final este se me quedó pegado a las manos y se vino conmigo. Al pagar la dependienta me comentó que le encantaba ver que los lectores nos parábamos en la sección de libros de amables, esos libros que se leen solos, calientan el alma y te dejan una sensación de "todo va a estar bien". Porque, a veces, necesitamos saber que todo va a estar bien y nadie, absolutamente nadie, se salva solo.

El libro tiene un plus y es que es un club de lectura en sí mismo porque hilvanados en la historia aparecen numerosos títulos. Tengo un listado de 34 libros para leer. ¡Creo que no me voy a aburrir en una temporada!

Leyendo podemos tomar unas cookies de nueces y chocolate ¿Te parece?




Ingredientes:

100 g de mantequilla a temperatura ambiente

100 g de azúcar moreno

40 g de azúcar glas

1 huevo pequeño

150 g de harina

una pizca de sal

una pizca de levadura química

100 g de nueces picadas

100 g de pepitas de chocolate



1- En un bol mezclamos la mantequilla con el azúcar moreno. Nos ayudamos de una espátula y trabajamos la masa hasta que el azúcar se haya integrado. Añadimos el azúcar las y repetimos la operación.

2- Añadimos el huevo y removemos.

3- Incorporamos la harina, sal y la levadura. Integramos todos los ingredientes bien hasta que tengamos una masa homogénea.

4- Añadimos las nueces y las pepitas de chocolate.

5- Enrollamos la masa de las cookies en film transparente hasta tener un rulo y lo llevamos al congelador.



6- Precalentamos el horno a 190º. Retiramos el film y cortamos rodajas de unos 7mm de grosor. Mejor lo hacemos con un cuchillo de sierra. Llevamos al horno y horneamos unos 7 minutos o hasta que veamos que nuestras cookies están doradas.

Entonces ya podrás disfrutarlas con una taza de café o te y un buen libro.





domingo, 5 de febrero de 2017

SANFAINA DE BACALAO





Ya sabía yo que este momento tenía que llegar antes o después porque participar en Cooking the Chef y no hacer una receta de Ferrán Adriá era casi imposible. Si cada mes homenajeamos a un chef español o extranjero con alguna de sus recetas ¿cómo no íbamos a dedicar un mes a uno de los cocineros más famosos del mundo? No te creas, que aunque sabía que esto pasaría, yo abría el correo el 6 de cada mes con cierto respeto. Porque Ferrán Adriá da su respeto se mire por dónde se mire. Ya me veía yo de los nervios intentando hacer cocina experimental pero qué va. No es para tanto y tiene muchas recetas fáciles. Por ejemplo, esta sanfaina de bacalao la puedes encontrar en su libro La comida de la familia. Ser original contando algo de Adriá es casi imposible porque su biografía, con los mismos datos, se repite en infinidad de páginas web: su lugar de nacimiento, cómo empezó en la cocina, cómo ganó sus primeras estrellas Michelín... Sí me ha llamado la atención la síntesis de la cocina del Bulli: se usan preferentemente productos del mundo vegetal y del mar junto con productos lácteos, frutos secos y algunos otros que configuran una cocina ligera. Justo lo que a mí me gusta y creo que la receta que he elegido encaja en esa descripción: verdura y pescado.




Ingredientes:

150 gr de bacalao desalado en tiras
50 gr de pimiento rojo
50 gr de pimiento verde
120 gr de calabacín
120 gr de berenjena
5 cucharadas de salsa de tomate
70 gr de cebolla
1 diente de ajo

Te diré que en realidad la receta original lleva 100 gr de tomate maduro rallado. Ahora mismo es casi misión imposible encontrar unos tomates decentes así que decidí sustituirlos por unas cucharadas de una buena salsa de tomate. Primera herejía pero no la única, no. No he frito los dados de calabacín ni  los de la berenjena. Solo los he sofrito con el resto de las verduras. En casa procuro evitar los fritos todo lo que puedo aunque a veces hacemos excepciones. Pero es que además prefiero la verdura rehogada, poco rehogada. Pero es cuestión de gustos ¿verdad?




Cortamos la cebolla, el pimiento rojo, el verde, calabacín y berenjena en dados de un tamaño parecido más o menos. Picamos el ajo.

En una cazuela sofreímos la cebolla y el ajo primero. Pasados unos tres minutos añadimos el resto de las verduras y rehogamos hasta que empiecen a estar blandas. Añadimos la salsa de tomate y seguimos cocinando hasta que alcancen el punto de cocción deseado. Salamos y añadimos un poco de tomillo (licencia mía, otra más).

Justo antes de apagar el fuego incorporamos el bacalao y dejamos que se haga unos 2 minutos. No va a necesitar más tiempo.
Si por casualidad sobrara algo, sobre una rebanada de pan está ...

Si quieres seguir disfrutando con las recetas de Ferran Adriá, pincha aquí.


martes, 24 de enero de 2017

SANDWICH DE ROAST BEEF



La última entrada en la que uní la lectura con la cocina fue hace ya casi un año. ¡Casi un año! No pienso esperar otro año desde luego. El  año pasado leí muy poco pero estoy intentando retomar una afición que lleva conmigo casi toda la vida. Me encanta leer desde que era una enana y he perdido la cuenta de los libros que tengo. De hecho, me temo que  la cifra debe ser bastante "indecente" si sumamos los libros de cocina. El único problema que le veo a la lectura es que no tengo sitio para guardar tanto libro. Las estanterías ya están a tope y aunque sé que no debo comprar tantos libros para mí es casi imposible entrar en una librería y no salir con algo debajo del brazo. Lo mismo que en una zapatería. No lo puedo remediar.

Hace dos años me compré un libro electrónico y me costó muchísimo adaptarme a él. Comprendo que es más práctico pero la sensación de tener el papel en la mano y pasar las hojas no te la da el libro electrónico, que es más frío. El libro que me ha enganchado estas Navidades ha sido La verdad sobre el caso Harry Quebert de Joël Dicker. Al principio me costó un poco entrar en la historia pero pronto me encontré devorando el libro, pasando hojas y deseando llegar al final. 



¿Por qué he elegido un sandwich de roast beef para acompañar el libro? Uno de los protagonistas del libro, Marcus Goldman, escritor, se encuentra inmerso en la escritura de su segundo libro cuando sufre un bloqueo bastante importante que le impide escribir lo que sería su segundo bombazo editorial. Para animarle, su secretaria le ofrece llevarle a a oficina su sandwich preferido, el sandwich de roast beef. 

No sé cómo será el sandwich que le gusta a Marcus Goldman. Sí sé cómo nos gusta en casa: un buen pan de molde untado con una mezcla de mostaza y mayonesa, algo de rúcula y espinacas, manzana, roast beef y cebolla caramelizada. Creo que Marcus aprobaría nuestro sandwich.

Cuando digo un buen pan de molde, me refiero a que vamos a hacer el pan en casa. No se tarda mucho y en nada de tiempo puedes tener una delicia muy muy peligrosa porque no hay manera de parar. Las rebanadas vuelan sin que te des cuenta.




Ingredientes para el pan de sandwich:
The Best of Home Baking, Dan Leppard

150 ml de agua fría
100 ml de agua hirviendo
125 de sour cream
2 cucharaditas de sal
2 cucharaditas de azúcar
1 sobre de levadura de panadero
550 gr de harina de fuerza

En un bol grande mezclamos todos los ingredientes y hacemos una bola de masa que dejamos reposar tapada durante 10 minutos.

Pasado este tiempo engrasamos la superficie sobre la que vamos a amasar el pan y nuestras manos con un poco de aceite para evitar que se nos pegue. Amasamos durante unos cinco minutos y dejamos que repose otros cinco y así repetiremos la secuencia hasta que la masa ya no esté pegajosa y su superficie esté lisa. Engrasamos un bol amplio y dejamos que la masa duplique su tamaño. ¿Cuánto tiempo? Dependerá de la temperatura ambiente pero te diré que el sábado la mía tardó una hora y media. En la cocina estaba calentita, era el mediodía y estaba haciendo la comida.




Una vez ha crecido la masa, al sacarla del bol comprobarás que está llena de aire y es esponjosa. La vamos a extender sobre nuestra superficie de trabajo con la ayuda de las manos hasta que tengamos un rectángulo de 2 cm de grosor y la enrollamos como si fuera un pergamino para dejarla en un molde de 19 cm de longitud. Hay que engrasar el molde previamente. Cubrimos con un paño y dejamos que vuelva a crecer. La mía tardó cerca de dos horas. 
Cuando veas que la masa ya ha doblado su tamaño, entonces es el momento de llevarla al horno a 200º durante 40-45 minutos. El olor que queda en la cocina es absolutamente sensacional e invita a lanzarse a pellizcar el pan aún caliente.
El pan tiene una miga suave, esponjosa y muy peligrosa. Ya te digo, las rebanadas vuelan y casi, casi hay que ponerle protección para evitar que desaparezca.

Ya tenemos el pan y tenemos sobras de roast beef así que no nos queda más remedio que montar el sandwich.




Untamos una rebanada de pan con una mezcla de una cucharadita de mostaza y dos de  mayonesa. Cubrimos con rúcula, manzana cortada en láminas, roast beef, cebolla caramelizada y cubrimos con otra rebanada de pan untada con la misma mezcla de mostaza y mayonesa.
No me olvido de la cebolla caramelizada. Para hacerla yo corté dos cebollas en juliana fina y las rehogué en aceite de oliva. Cuando ya empezaron a estar transparentes, les añadí un par de cucharaditas de azúcar moreno y dejé que siguieran haciéndose hasta que tuvieron un bonito color tostado.
Ya tienes tu sandwich listo para ser devorado leyendo el libro.

viernes, 5 de febrero de 2016

WOK DE VERDURAS CON SALSA DE SOJA





Como cada 5 de mes aquí estamos conociendo a un chef, en este caso nacional, como es Joan roca. Siempre espero con impaciencia la nueva misión que nos asignan en Cooking the Chef. Un mes se trata de un cocinero internacional y al siguiente uno nacional. Si el mes pasado nos fuimos a Estados Unidos a fisgonear en la vida de Julia Child, este mes nos toca bucear en la cocina de Joan Roca. Y te diré que me temblaron un poco las piernas porque meterse en la cocina a preparar un plato de un chef con tres estrellas Michelín y con el mejor restaurante en el 2015 tiene que su aquel. O a mí me lo parece. Aparte del respeto que me impuso este reto, también fue la excusa perfecta para pedir un libro nuevo, Cocina con Joan Roca.

No sabía qué me iba a encontrar en el libro. Pensé que no podría cocinar nada por la complejidad de sus recetas y que sí, al menos, pasaría unos ratos agradables viendo fotos de platos que espero algún día disfrutar. Y mi sorpresa fue enorme al ver que en el libro puedes encontrar recetas para cocineros más expertos y otras, muchas, que no tienen tanta complicación. Fíjate que he elegido un wok de verduras pero hay unas ensaladas de lo más refrescantes, guisos que calientan el estómago con solo ver la foto, pastas de los mas apetecibles, salsas básicas y un largo etcétera.




Pero lo mejor es que nos da consejos sobre cómo organizar la cocina, planificar los menús, ordenar la nevera, el congelador y la despensa, normas de conservación, utensilios que debemos tener en la cocina (este apartado crea verdaderas necesidades porque de repente necesito algunos que ni siquiera sabía que existían), cómo limpiar los alimentos y distintas técnicas para preparar los alimentos. Una auténtica joya y muy útil. Me alegro de haberlo pedido.

El dilema fue qué receta preparar y creo que cambié de opinión como unas cuatro o cinco veces y al final me decanté por este wok de verduras por lo rápido (estaba fatal de tiempo) y además así podía estrenar mi nuevo wok. He tenido varios y todos se me han echado a perder sin que supiera qué había hecho mal. Espero que este nuevo me dure mucho. En una semana ya lo he usado tres veces.

Venga, sacamos el wok o una sartén amplia y nos ponemos a preparar esta receta de Joan Roca.

Ingredientes para 4 personas:

100 gr de aceite de girasol
75 gr de espárragos
75 gr de calabacín
75 gr de zanahorias
75 gr de repollo
75 gr de pimiento rojo y verde
75 gr de cebolla morada
50 gr de judías verdes




Cortamos todas las verduras en juliana procurando que todas tengan el mismo tamaño.

Calentamos el aceite en un wok o en una sartén amplia y añadimos todas las verduras. Salteamos durante unos minutos hasta que pierdan su dureza. Salseamos con la salsa de soja y cocemos unos segundos más.

Servimos.

La receta original no lleva salsa de soja sino salsa jang.


lunes, 13 de abril de 2015

ESPÁRRAGOS AL HORNO CON JAMÓN, PARMESANO Y PEREJIL



Tengo muchos libros. Vaaaaale, no es verdad. Acierto más si digo que tengo muchos, muchos, muchos libros. Son mi vicio junto con los zapatos. Tan es así que creo que he salido muy pocas veces sin un libro de una librería igual que no salgo sin zapatos de una zapatería a no ser que no tengan mi número. En Instagram podéis ver mi última adquisición, que no me podré poner hasta que no haga calor como Dios manda. ¡Qué ganas!

Sí, perdón, hablábamos de libros y no de zapatos. Como el volumen de libros crecía, y crecía y el espacio para guardarlos, no, decidí pasarme al libro electrónico y qué quieres que te diga. Sí, es más práctico y quizás no tenga que salirme de casa para entrar los libros, pero no es lo mismo que diría Alejandro Sanz. Eso de tener el papel en la mano, pasar las hojas, volver atrás si crees que te has perdido algo y ¿por qué no? echarle un vistazo al final del capítulo para ver qué pasa, así como quien no quiere la cosa, es una sensación que no tienes con el libro electrónico. Pero, ya me voy acostumbrando.

¿Eso quiere decir que no van a entrar más libros en papel en esta casa? Vaya si entrarán y sobre todo si se trata de libros de cocina. Porque este mes quiero hablarte de un libro de cocina que no tiene desperdicio y del que entran ganas de cocinar todas y cada una de sus recetas. Se trata de A Kitchen in France de Mimi Thorisson.





 Está en inglés así que si medio te defiendes con ese idioma te lo recomiendo. Mimi tiene un blog, Manger, con unas fotos, historias y recetas increíbles. No recuerdo cómo llegué a él pero sí te puedo decir que me he convertido en una gran fan suya y espero sus entradas, en las que cuenta cómo van los trabajos de rehabilitación de la casa (o más bien casona antigua, preciosa) en la que ahora vive con su familia, con verdadero interés. Y las fotos, bueno, son esas fotos que me gustaría llegar a hacer algún día.

Seguro que traeré muchas recetas de este libro pero para empezar he elegido una muy, muy fácil. De esas con las que una se luce sin apenas haber trabajado nada de nada y con el espárrago, ya que está de temporada, como ingrediente principal.

Ingredientes para 6 personas:

450 gr de espárragos
6 lonchas de jamón serrano
sal
aceite de oliva
perejil
queso parmesano en lascas





Limpiamos los espárragos sumergiéndolos en agua fría y teniendo cuidado de no dañar la yema, la parte más delicada. Los secamos bien y cortamos el extremo más leñoso.

Envolvemos cuatro o cinco por persona en una loncha de jamón serrano. Aseguramos con un palillo y ponemos sobre la bandeja del horno. Salpimentamos y rocíamos un poco de aceite de oliva antes de entrarlos en el horno a 200º durante 30 minutos o hasta que veas que estén a tu gusto.

Una vez hechos, los sacamos del horno y ponemos en el plato o fuente que vayamos a llevar a la mesa con un poco de perejil picado, unas lascas de queso parmesano y un poquito de aceite de oliva.

Tan simple y tan bueno.

lunes, 16 de marzo de 2015

PALETS DES DAMES




Recuerdo que cuando abrí Cook and Spoon mi idea era que el tema principal fueran las recetas de cocina pero que también desfilaran por aquí otros temas. Era verano, mi estación preferida para leer porque es cuando más tiempo libre tengo, y me pareció una buena idea compartir con vosotros mi otra gran afición, la lectura, y aquellos libros que más me han gustado. Y llegó el otoño y aquel primer impulso desapareció... hasta hoy porque me gustaría volver a comentar, si no mensualmente, cada dos meses lo que voy leyendo o he leído y me ha gustado, o no. Y de paso dejaros una receta para acompañar la lectura.

Retomo la sección con Se prohíbe mantener afectos desmedidos en la puerta de la pensión de Mamen Sánchez. No conocía esta escritora, ni siquiera sabía que era la subdirectora de la revista Hola pero después de ver el libro en los escaparates de muchas librerías y en grandes superficies, decidí las pasadas Navidades darle una oportunidad. Y me alegré mucho porque se lee muy bien, es fácil, positivo y me di cuenta de que sonreía mientras lo leía. Te puedo contar algo, muy poco, que no quiero destriparte la historia. Bien, allá vamos. La protagonista se encuentra en un momento delicado después de un divorcio doloroso, decide reconstruir la casa de sus abuelos para mudarse allí y buscar inquilinos que le ayuden a pagar la reconstrucción y entonces ... No digo nada más. Lo he recomendado a varias personas y a todas les ha gustado así que ¿puede que tú seas el/la siguiente en disfrutar de un momento mágico con esta novela?




Y porque a veces nos apetece tomar algo mientras leemos, os dejo unas galletas abizcochadas que harán la delicia de vuestra lectura.


Ingredientes:

128 gr de mantequilla a temperatura ambiente
132 gr de azúcar
pizca de sal
2 huevos a temperatura ambiente
extracto de vainilla
170 gr de harina

Con la ayuda de un robot batimos la mantequilla hasta que se haya convertido en una crema sedosa. Incorporamos el azúcar y la sal para seguir batiendo otros dos o tres minutos.

Añadimos los huevos uno a uno y esperando a que se incorporen a la masa. Bueno, ahora lo mismo te entra pánico y piensas que has hecho algo mal porque lo que tienes en el bol es algo que se ha cortado. No pasa nada, vas bien, se arregla cuando le añadamos la harina.

Ahora es el turno de añadir el extracto de vainilla y la harina. Y llegarás a este paso pensando que tendrás una masa dura como la de hacer cookies. No, es una masa blanda más parecida a la de un bizcocho que a la de galletas. La metemos en la nevera cubierta con papel film hasta que se endurezca para poder trabajarla. Yo la tuve toda una noche pero fue porque empecé a hacer estas pequeñas delicias a las tantas y ya no tenía ganas de encender el horno.




Ya tenemos el horno precalentado a 200º, sacamos la masa de la nevera y hacemos bolas del tamaño que prefieras y las ponemos en la bandeja del horno separadas porque con el calor se van a "desparramar". Horneamos entre 7 y 9 minutos. Sacamos y dejamos enfriar.

Una vez frías mezclamos en un cuenco 120 gr de azúcar glas, 1 cucharada y media de leche y unas gotas de zumo de limón. Mezclamos bien hasta que tengamos una cobertura sedosa y sin grumos. Con cuidado sumergimos la parte superior de la galleta y dejamos que se seque. Yo añadí unas hojas de lavanda comestible para darles un toque más primaveral.

Fuente: Baking Chez Moi, Dorie Greenspan.



lunes, 19 de mayo de 2014

EL MEJOR PASTEL DEL MUNDO




Los noruegos llaman a esta maravilla "el mejor pastel del mundo" y yo no voy a llevarles la contraria. Seguro que cada uno de nosotros tenemos en mente la mejor tarta que hemos comido y que asociamos con un hecho en particular o con unos sabores muy concretos. Lo que sí es seguro es que nadie puede negarse a probar un bizcocho esponjoso con nata montada y vainilla en medio y cubriéndolo toda una generosa capa de merengue y almendras laminadas. Yo no lo conocía hasta que no lo vi en el primer libro Sweet Paul, Eat and Make.  Y me alegro de haberlo conocido, sí señores.

Ingredientes:

120 gr de mantequilla
315 gr de azúcar
180 gr de harina
1/2 sobre de levadura
5 huevos
75 ml de leche
1 taza de nata
1/2 vaina de vainilla

Como siempre que vamos a preparar un bizcocho precalentamos el horno a 180º y engrasamos el molde que vamos a usar. En este caso yo usé uno de 24 centímetros.

Una vez que tenemos el horno y el molde listos, empezamos a preparar el bizcocho. Para ello batimos la mantequilla y 125 gr de azúcar hasta que tengamos una crema ligera. Más o menos tardaréis unos tres minutos.

Añadimos la harina y la levadura. Os va a parecer que es demasiada harina y que de ahí no va a salir nada de nada. Un poco de paciencia porque en cuanto añadamos las yemas de los huevos y la leche, empezará a parecerse a una masa de bizcocho de un bonito color amarillento por las yemas. Vertemos esta masa en el molde.




¿Qué pasa con las claras? te estarás preguntando. Las vamos a utilizar para hacer el merengue que cubre el bizcocho. Empezamos a batir las claras con una pizca de sal hasta que las tenemos a punto de nieve. Entonces echamos los 190 gr de azúcar restantes mientras seguimos batiendo hasta que consigamos una mezcla brillante. Extendemos una generosa capa de merengue sobre la masa del bizcocho y espolvoreamos las almendras laminadas. Me pareció tanto merengue que no utilicé todo por miedo a que se desbordara al suflar en el horno.

Dejamos que se hornee todo durante 30 minutos. Bien, tuve que cubrir el molde con papel de cocina porque el merengue empezaba a "dorarse" demasiado y al pinchar con un palillo salía todavía un poco húmedo porque el bizcocho no estaba todavía hecho. Lo tuve que dejar unos cinco minutos más.

Una vez fuera del horno, lo dejamos enfriar antes de cortarlo en dos capas con muchísimo cuidado para que la capa de merengue no se rompa. Mientras el bizcocho se enfría, montamos la nata con las semillas de vainilla.




Ya tenemos todo listo para montar el pastel. Extendemos una generosa capa de nata sobre una de las dos mitades del bizcocho. Pero generosa, así, que caiga y se derrame. Cubrimos con la otra mitad que lleva el merengue y listo para devorar.

Ya me diréis si os parece el mejor pastel del mundo. Yo no lo tengo muy claro, pero lo que sí sé es que pienso hacerlo más veces.

martes, 7 de enero de 2014

TALLARINES CON SALMÓN AL VAPOR Y LIMÓN




Una vez quitado el árbol, la decoración navideña y acabadas las comilonas de estos días, volvemos a la normalidad más o menos. La verdad es que ayer estuve sentada en frente de la pantalla del ordenador lista para subir esta receta pero, la verdad, es que no podía ni mirar la foto. Estaba empachada de comidas más o menos pesadas y de dulces. Es que no podía pensar en más comida y mucho menos escribir una receta. Un día después, con el estómago volviendo a su ser y desterrados los turrones, polvorones y roscones varios de la mesa volvemos a cocinar platos sencillos y rápidos de preparar, sobre todo, si como yo te has pasado cocinando toditas las Navidades más cumpleaños incluido. Ya me apetecía hacer algo que no requiriera estar dos horas mirando la cazuela, sartén, horno o lo que sea. Y vosotros ¿habéis cocinado mucho o habéis ido de mantel prendido (frase de madre)?


Ingredientes:

200 gr de tallarines
60 ml de nata
zumo de medio limón
2 cucharaditas de mostaza de Dijon
eneldo picado
1 cucharada de alcaparras
175 gr de salmón

Esta receta es del libro de Donna Hay, No Time to Cook. No es que sea fácil, no, es lo siguiente. Yo he introducido algunas modificaciones como hacer al vapor el salmón porque así no tiene nada de grasa ni repite. La otra modificación ha sido aumentar de dos cucharadas de zumo de limón al zumo de medio limón. Me encanta el limón y además me han regalado unos limones sin productos químicos fenomenales que tengo que aprovechar al máximo. Aviso que el lunes viene otra receta con limón.




La verdad es que no cronometré cuánto se tardaba en preparar la receta pero fue poco porque mientras hierve el agua para los tallarines, hacemos el salmón al vapor. Una vez que hayamos cocido los tallarines y los hayamos escurrido, los penemos en una cazuela a la que vamos a añadir la nata, el zumo de limón y la mostaza. Removemos todo para que la pasta se impregne bien de esta salsa. Añadimos el eneldo picado, salmón en trozos y alcaparras.
Ya está, ya podemos tomar un plato de pasta que con una ensalada ligera hace una comida estupenda.

jueves, 2 de mayo de 2013

UN TÉ CON JANE AUSTEN





Hoy nos montamos en la máquina del tiempo y nos trasladamos a la época de la regencia en Inglaterra para rendir tributo a una de las más grandes escritoras de la literatura inglesa, Jane Austen. Y ¿por qué? Porque este año se cumplen 200 años de la publicación de una de sus novelas, Pride and Prejudice, que probablemente hayáis visto en el cine porque muchas de sus obras han sido llevadas a la gran pantalla. Pero estamos en 1811-1820, un momento de cambios en la sociedad inglesa porque el rey Jorge III no puede reinar por una supuesta enfermedad mental y es su hijo Jorge IV el que se encarga del reino. Fue la época de los grandes escritores ingleses Austen, Lord Byron, Shelley; las colonias americanas se acaban de independizar; las Guerras Napoleónicas están en su apogeo y en Waterloo vencen a los franceses; se empiezan a llevar a cabo los primeros experimentos con la electricidad y Mary Shelley escribe su Frankenstein; la Compañía del Gas británica se funda y se lleva el gas a las calles de Londres para iluminarlas; el primer barco de vapor cruza el Atlántico; las jóvenes casaderas hacen sus presentaciones oficiales en sociedad; el hacerse visitas se pone de moda y las tarjetas de visita también. Una curiosidad eran más grandes las tarjetas de señoras que las de caballeros.
Bien, estas últimas curiosidades os sonarán si habéis leído o visto algunas de las películas basadas en las obras de Jane Austen. El ser mujer en aquella época se reducía a estar bajo la tutela de un padre, un marido y si no de algún familiar. Ella misma no se casó porque la proposición de matrimonio que recibió no iba acompañada de pasión, se quedó soltera y a la muerte de su padre tanto ella como su madre y hermana fueron apoyadas económicamente por uno de sus hermanos. Este era el mundo en el que vivió Jane.
Hoy he decidido invitar a Miss Austen a un té con pastas, pero no una pastas cualquiera, no. Estas llevan agua de rosas para hacerlas un poco más sofisticadas y especiales. Felicidades, Miss Jane Austen.




Ingredientes:

250 gr de mantequilla a temperatura ambiente
140 gr de azúcar glas
yema de 1 huevo
esencia de vainilla
300 gr de harina
1 cucharadita de agua de rosas

1. Encendemos el horno a 170 º. Con la ayuda de un robot de cocina batimos la mantequilla y el azúcar hasta que tengamos una crema esponjosa y haya cambiado de color.
Añadimos la yema de huevo, la esencia de vainilla y el agua de rosas.

2. Incorporamos la harina y mezclamos con la ayuda de una espátula. Ahora vamos a necesitar una manga pastelera para hacer nuestras pastas. Yo las hice de dos tamaños: unas pequeñas con forma redonda que desaparecieron volando y estas con forma de yo qué sé sobrevivieron un poco más de tiempo, pero poco. En fin, jugad con los tamaños y las formas para personalizarlas.

3. Las llevamos al horno y dejamos entre 10-12 minutos o veamos que están doradas.

Si como a mí te gustan sus novelas, te fascina la época en la que vivió y puedes ir al Reino Unido, no te pierdas todos los actos que se celebrarán en Bath en el mes de septiembre.


jueves, 10 de enero de 2013

POLLO CREMOSO CON CHAMPIÑONES Y PATATAS CRUJIENTES



Semejante delicia la podéis encontrar en el libro Small Plates and Sweet Treats de Aran Goyoaga. Soy una fiel seguidora de su blog, Cannelle et Vanille, por las recetas tan diferentes y frescas y por las fotografías que las ilustran. Son fantásticas y ya dejo claro que yo de mayor quiero hacer fotos como ella. Sus recetas están pensadas y dedicadas para aquellas personas que tienen intolerancia al gluten y, por supuesto, para todos los que no somos celiacos y queremos probar ingredientes nuevos o aligerar nuestra dieta de gluten. Sí que es verdad que algunos ingredientes son un pelín difíciles de conseguir pero se pueden sustituir por otros. De momento tenemos a mano la edición en inglés y espero que lo traduzcan pronto al español para que todos podáis disfrutarlo. Yo he elegido una receta salada por aquello de que en estos momentos tenemos una cierta sobredosis de dulce pero más adelante traeré recetas de postres y bizcochos, que también los hay. He tenido mis dudas a la hora de subir las fotos porque las patatas pasaron de estar doraditas a "ir camino de estar churruscadas" en el minuto que me despisté pero, bueno, mi cocina no es perfecta y esto es lo que pasó. En fin, no se puede estar en todo.

Ingredientes para 6 personas:

4 cucharadas de aceite de oliva
4 lonchas de panceta picadas
1 cebolla mediana
2 dientes de ajo picados
1 rama de apio picada
450 gr de pechuga de pollo cortada en trozos
sal
pimienta
110 gr de champiñones cortados en láminas
60 ml de vino blanco
125 de leche de coco
2 patatas peladas y cortadas en rodajas muy finas
1 cucharadas de vinagre de malta
15 gr de queso parmesano rallado

Primero y principal, que no cunda el pánico ante la lista tan larga de ingredientes. Sí, es larga pero el plato se prepara en nada de tiempo. Ya verás.

1. En una cazuela calentamos el aceite y cocinamos la panceta en él hasta que esté dorada y crujiente. Añadimos la cebolla picada, el ajo, el apio y rehogamos durante cinco minutos.




2. Salpimentamos los trozos de pechuga y lo incorporamos a las verduras para que se cocinen durante 5 minutos. Pasado este tiempo añadimos los champiñones y dejamos unos 2 minutos más. Vertemos el vino, la leche de coco y salpimentamos. Dejamos otro minuto más.

3. Bien, ahora llega el momento horno. ¿Dónde prefieres servir el plato? ¿En una fuente como yo o en cuencos individuales? Es el momento de  decidirlo porque es en esos recipientes en los que vamos a terminar la receta. Una vez te haya decidido los dejaremos en el horno durante 20 minutos a 180º.

4. Mientras aprovechamos para recoger lo que hayamos ensuciado y para preparar nuestras patatas. Ya las tenemos cortadas en rodajas finas, lo más finas que podamos para freírlas en abundante aceite caliente. ¿Hasta cuándo? Hasta que empiecen a estar doradas. Ten en cuenta que se van a terminar en el horno. Las secamos sobre papel de cocina, cubrimos la fuente o cuencos individuales con ellas y terminamos con el queso parmesano. Nos quedan cinco minutos para disfrutar un plato de pollo diferente. ¡Ah, cuidado con las patatas! Ya te digo que pasan de un color precioso y dorado a "ir camino de churruscaditas" en nada de tiempo. No te vaya a pasar como a mí.

lunes, 26 de noviembre de 2012

CREMA DE PERA Y CASTAÑA





Pobres peras. En contadas ocasiones se pueden ver en mi cocina porque no sé, me parecen aburridas. No puedo dar una razón lógica pero es así. Al ver esta receta en el libro de Dorie Greenspan, Around my French Table, me llamó la atención no por esta fruta sino por las castañas. Estoy acotumbrada a tomarlas o bien crudas o asadas. Es una gozada caminar por la calle con un cartucho de castañas calentitas cuando hace un frío horroroso (por cierto, ¿cuándo será?). Nunca las había tomado en crema ni tampoco las había usado como espesante (no sé por qué me sorprendo si, hasta que la patata se introdujo en la alimentación occidental, las castañas eran el ingrediente estrella). Sí que le añado una manzana a distintas cremas y salsas, pero ¿pera? nunca. Puedo decir que me ha encantado.

Ingredientes para 6 personas:

1 cebolla muy picada
2 puerros bien lavados y muy picados
2 ramas de apio
2 peras maduras cortadas en cubos
tomillo o romero
caldo de pollo
300 gr de castañas
jengibre
queso feta
granada

He modificado algunas cantidades porque 5 ramas de apio me parecían excesivas y he reducido la cantidad de castañas. El apio tiene un sabor fuerte y no le gusta a todo el mundo así que es mejor andarse con cuidado. En la receta original la cantidad de castañas se aproxima al medio kilo. También he introducido nuevos ingredientes como el jengibre, el queso feta y la granada para terminar el plato.




1. Pelar las castañas así sin anestesia como que puede acabar con la paciencia y las uñas del más pintado. Por ello les vamos a hacer un corte y las vamos a cocer unos minutos para que la piel se pueda desprender más fácilmente. Las reservamos.

2. En una cazuela con aceite rehogamos la cebolla, el apio, los puerros y el jengibre. Salamos y rehogamos hasta que tengan un color transparente. Añadimos el tomillo, la pera, las castañas y lo removemos todo antes de añadir el caldo hasta cubrir todos los ingredientes. Volvemos a salar y dejamos que cueza hasta que las castañas estén blandas y se puedan triturar.

3. Trituramos y servimos inmediatamente. En la receta se aconseja servirla con crème fraiche o nata pero me arriesgué con el queso feta y la granada. Y acerté porque el queso le aporta un punto ácido a una crema ligeramente dulce.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

BLONDIES DE MANZANAS Y CHOCOLATE



Blondies que desde el principio tenían vocación de burnies. Ya os comenté en una ocasión que el temporizador de mi horno no funciona y que ya me ha jugado alguna que otra mala pasada. Pues esta vez estuvo a punto de suceder porque mientras horneaba el blondie me enfrasqué en la lectura de La Caída de los Gigantes de Ken Follet. Menos mal que me dí cuenta pronto de que algo se empezaba a chamuscar. ¿Lo habéis leído? No lo he terminado aún pero te absorbe con la prosa fácil y entretenida de un escritor de best sellers como es Follet. Es un tochazo, vamos que tiene muchas páginas, pero merece la pena. La acción se desarrolla en la I Guerra Mundial y... ya no os cuento nada más. Volviendo al blondie, es una variación de una receta de Marta Stewart.



Ingredientes:
190 gr de mantequilla
100 gr de azúcar moreno
100 gr de azúcar blanca
2 huevos
esencia de vainilla
175 gr de harina
1 cucharadita de levadura
1 cucharadita de sal
jengibre, canela y nuez moscada
100 gr de perlitas de chocolate
1 manzana

1. Batimos la mantequilla a temperatura ambiente con los dos tipos de azúcar. A mí siempre me parece excesiva cualquier cantidad de mantequilla y recorto la cantidad de la receta original.
2. Añadimos los huevos y la esencia de vainilla hasta que doblen su tamaño.
3. Incorporamos la harina, levadura, sal y especias. Mezclamos.


4. Finalmente agregamos la manzana  partida en trozos y las perlas de chcocolate negro.
5. Dejamos en el horno, ya precalentado, durante 35 minutos o hasta que al pincharlo con un palillo este salga limpio a 180º.

miércoles, 3 de agosto de 2011

RECETAS Y CONFIDENCIAS


Este libro auna la literatura y el mundo de la cocina. Doce amigas se reunen antes de Navidad cada año y cada una de ellas lleva las galletas que ha hecho en casa. En cada uno de los doce capítulos se narra la historia de estas amigas, se da la receta de las galletas que regala y se hace un repaso al ingrediente principal de cada receta. Es curioso.

jueves, 14 de julio de 2011

AMIGAS ENTRE FOGONES.


Los fines de semana se prestan a hacer cosas diferentes, a descansar, a cambiar rutinas y ¿por qué no? a coger un libro y leer. En verano cambiamos el sillón, o sofá, por la piscina, la playa, el campo o la terraza. Y es allí donde podemos sumergirnos en otro mundo, ser otra persona y vivir distintas experiencias. Ese es el poder de los libros. No sé ni cuántos tengo en casa, probablemente más de quinientos, y la colección seguirá creciendo hasta que se adueñen de la casa y nos tengamos que marchar.
Para este fin de semana os traigo Amigas entre fogones de Kate Jacobs.Cuenta la historia de Gus, una estrella de los programas de cocina, cuya vida cambiará de la noche a la mañana. Un día..........