lunes, 15 de enero de 2018

MAGDALENAS DE MIEL Y YOGUR



Esa es la magdalena que se salvó del pillaje al que fueron sometidas casi nada más salir del horno. Fueron cayendo una a una en acto de servicio y es que  apenas tuve tiempo de hacer las fotos. Suponía que estarían buenas porque el alma caritativa que se dedica a dejarme el bol de la Kitchen Aid limpio como la patena cada vez que hago bizcochos,  ya adelantó con la boca llena de masa cruda que estaban buenísimas. Sospecho que las vamos a hacer muchas muchas veces y te invito a que tú también te metas en la cocina  para preparar unas magdalenas suaves, blandas que harán las delicias de tu desayuno o merienda.
Es verdad que puedes ir al supermercado más cercano y comprarlas pero no sabrás exactamente qué tienen mientras que si las haces tú, sabes cuáles son los ingredientes y sabes qué estás comiendo. Hace unos meses el blog Cocinando Sabores lanzó un reto en Instagram al que nos hemos sumado muchos blogs.




El objetivo es preparar en casa aquellos productos que podemos llegar a comprar en el súper (todos lo hacemos por diversas razones) y convencernos de que es más sano si los cocinamos en casa. El reto de este mes era hacer magdalenas y si te paseas por Instagram perderás la cabeza con tantas propuestas y no sabrás cuál elegir.
Si miras el índice de recetas dulces, verás que ya tengo unas magdalenas de leche rellenas de crema de cacao y avellanas y otras de albaricoque y nueces que están buenísimas. Las primeras son para golosos totales y las segundas son para los que les gusta encontrar fruta en masas dulces. Estuve dudando entre varias recetas hasta que di con esta de Xavier Barriga.
Si nunca te has metido entre harinas, esta es tu oportunidad y te sorprenderás de lo que puedes llegar a conseguir.
Te aviso de que lo único que vas a necesitar es un poco de paciencia porque es recomendable dejar que la masa repose en la nevera al menos una hora. ¿Puedes esperar? El tiempo se te pasará volando mientras recoge la cocina y lo dejas todo limpio.




Ingredientes para unas 12 magdalenas:

125 gr de huevo
150 gr de azúcar moreno
50 ml de leche
190 ml de aceite de oliva suave
230 gr de harina
7 gr de levadura
50 gr de miel
60 gr de yogur natural
zumo de 1/2 limón
un pellizco de sal

¿125 gr de huevo? ¿Eso qué es en realidad? Bueno, te podría decir que son unos 3 huevos o 2 y medio dependiendo del tamaño. Yo lo que hago es que los bato ligeramente y así es más fácil pesarlos. Si te sobra algo, lo puedes utilizar para rebozar o para hacer un revuelto.

1. Bien, entonces empezamos batiendo los huevos, el azúcar moreno y la miel hasta que la mezcla haya duplicado su volumen. Hay que batir y batir mucho unos diez minutos para que la masa coja aire y así luego la magdalena salga con ese copete tan espectacular, que tanto nos gusta, y con esa miga blanda.

2. Sin dejar de batir, incorporamos la leche, el aceite, el yogur y el zumo de medio limón.

3. Aparte mezclamos la harina, levadura y sal para añadir esta mezcla a la masa. Te recomiendo que bajes la velocidad de la batidora o tendrás toda la cocina llena de harina.




4. Finalmente batimos a velocidad muy alta unos 2 o 3 minutos antes de llevar la masa a la nevera al menos durante una hora. Puedes hacer la masa la noche antes y hornear las magdalenas a la mañana siguiente para despertar a todos en casa con un delicioso olor a magdalenas recién hechas. ¿No te parece la mejor manera de empezar el fin de semana?

5. Precalentamos el horno a 250º.

6. Antes de rellenar las cápsulas de magdalenas removemos la masa enérgicamente. Con una cuchara de servir helados vamos llenando las cápsulas hasta un poco más de las tres cuartas partes de su capacidad.




7. Bajamos la temperatura del horno a 200º y horneamos entre 15 y 20 minutos o hasta que veas que toman ese bonito color dorado.

Y ya tienes tu desayuno o merienda listo. Te animo a que las pruebes y me cuentes si te han gustado.

viernes, 5 de enero de 2018

PASTA CON SARDINITAS, TOMATES CHERRY Y CRUMBLE DE ORÉGANO



Aquí estamos un mes más homenajeando a un chef, en este caso extranjero. Como ya sabes en Cooking the Chef nos proponen elaborar recetas de chefs y publicarlas el día 5 de cada mes. Este mes la propuesta no me ha podido gustar más: Donna Hay. Esta australiana empezó muy joven a escribir recetas y a hacer fotografías a alimentos llegando a convertirse en editora de las secciones gastronómicas y de estilo de vida de la revista MarieClaire. De ahí pasó a publicar su propia revista, a escribir libros de cocina y a grabar  sus propios  programas de televisión, a los que me declaro adicta.
Me encantaría tener esa cocina grande siempre limpia y con esa supernevera en la que debe caber medio mercado. La ves cocinando y todo parece tan fácil y rápido que te entran ganas de ir a preparar algo, lo que sea. No solo me gustan sus programas sino que sus libros son espectaculares con una fotografía muy cuidada y limpia.




Debo tener seis o siete libros y en el blog puedes encontrar recetas suyas como el trifle de fresas o los muffins de frambuesa y chocolate blanco.
Ha sido muy difícil elegir una receta para este reto porque me gustaban muchas pero me decidí por esta pasta porque con pocos ingredientes, con poco tiempo se puede conseguir un plato sobresaliente. No siempre tenemos todo el tiempo del mundo para meternos en la cocina y pasar horas delante de los fogones, o no siempre tenemos tiempo para ir al supermercado y más de una vez nos hemos quedado un buen rato mirando la despensa y/o la nevera porque no había casi nada y la inspiración no llegaba ¿verdad? O no tenemos ni pizca de ganas de cocinar porque llegamos muy cansadas a casa y lo que queremos es algo rápido y bueno para comer. Al menos eso me ha sucedido más de un millón de veces durante 2017 y la tentación de pasarte a por comida basura es grande, muy grande. Por eso mi propósito para este año es traerte recetas que no supongan mucho esfuerzo, que se te saquen de algún que otro apuro y que puedas dejar medio preparadas de un día para otro porque los imprevistos existen y no avisan, simplemente se presentan.




Esta receta hace honor a mi propósito porque solo necesitas pasta, una lata de sardinas, tomates cherry, orégano y pan duro. Si miras en tu despensa seguro que encuentras esa lata de sardinas que tenemos ahí "de guardia" por un por si acaso y que le va a sentar de fábula a esta pasta.
Venga, nos vamos a la cocina.

Ingredientes para 4 personas:

400 gr de pasta
100 gr de sardinas en lata
60 ml de aceite de oliva
210 gr de pan rallado
orégano
2 dientes de ajo picados
700 gr de tomates cherry
1 cucharada de vinagre balsámico

En una cazuela ponemos a hervir  abundante agua para cocer la pasta.




En una sartén calentamos dos cucharadas de aceite de oliva y añadimos un ajo picado, el pan rallado y el orégano. Rehogamos unos 5 minutos  hasta que el pan esté dorado. Retiramos de la sartén y reservamos.
En la misma sartén rehogamos en aceite el otro diente de ajo picado. Agregamos las sardinas y los tomates. Cocinamos unos 5 minutos más antes de añadir un poco de agua de cocción de la pasta (125 ml) y el vinagre balsámico. Dejamos que la salsa cueza otros 5 minutos más antes de incorporar la pasta ya cocida y mezclarla con la salsa para que se tome.




Servimos la pasta en los platos y terminamos espolvoreando el crumble de orégano.
Finalmente puedes añadir un poco de perejil.
¿Cuántos hemos tardado? ¿Quince minutos?

lunes, 13 de noviembre de 2017

MOUSSE DE CHOCOLATE CON LECHE Y CARAMELO SALADO




¡Golosos del mundo, tengo el postre perfecto para vosotros! Pasad, pasad con papel y lápiz para anotar la receta que os va a hacer disfrutar tanto, tanto que vais a querer hacerla más de una vez. Los no tan golosos del mundo nos quedaremos muy contentos viendo cómo disfrutáis de un postre que une  chocolate y caramelo salado.

Los postres dulces no me entusiasman demasiado y no los hago con mucha frecuencia. Me empachan mucho. Prefiero postres ácidos como la tarta de limón o aquellos que llevan frutos rojos. Pero en casa hay golosos y de vez en cuando también hay que darles gusto. Yo sabía que con esta receta iba a acertar porque si hay chocolate, como sea, gusta. Y así fue.
Te lo recomiendo si tienes chocoadictos en casa.





Ingredientes para 6 personas:

100 gr de azúcar
3 huevos
200 gr de chocolate con leche
50 gr de mantequilla con sal
20 cl de nata
3 cucharaditas de cacao crudo

1. Vertemos la nata en un cazo y la llevamos a ebullición.

2. En otro cazo ponemos el azúcar y una cucharada de agua para que se haga el caramelo. Una vez tengamos el caramelo, y con cuidado, vertemos la nata. Mezclamos bien y dejamos que enfríe un poco antes de volver a llevar a fuego suave y  de añadir la mantequilla. Retiramos del fuego e incorporamos el chocolate. Dejamos que el chocolate se derrita y se mezcle bien con el caramelo.




3. Separamos las claras de las yemas. Batimos ligeramente las yemas y las agregamos al chocolate removiendo bien para que no se cuajen. El chocolate ya habrá perdido temperatura pero aún así es mejor remover bien para que no haya  grumos.

4. Ponemos  las claras en un bol, añadimos una pizca de sal, y las montamos  a punto de nieve. Vamos incorporando poco a poco las claras a la mezcla del chocolate y el caramelo salado con la ayuda de una espátula.

5. Finalmente vertemos la mousse en los vasos o copas en las que vayamos a presentarla. Este es un momento muy muy delicado. Hasta ahora puede que hayas resistido la tentación de probar la mousse pero ahora, bien, ahora vas a necesitar toda tu fuerza de voluntad para no comértela a cucharadas. El proceso de verterla en los vasos  no es muy limpio que digamos y los dedos se van peligrosamente a rebañar los restos de la mousse que resbalan por las paredes. Y luego está el tema de rechupetear la cuchara, claro.


Una vez superado el paso más complicado, dejamos la mousse como mínimo tres horas aunque recomendaría toda la noche para que la mousse esté bien firme. Ya solo nos faltaría añadir el cacao crudo para decorar los vasos o copas.

domingo, 5 de noviembre de 2017

SALMÓN A BAJA TEMPERATURA





Quizás el nombre de esta receta no te resulte atractivo y no mueva tu curiosidad por saber en qué consiste realmente este plato.  No te creas, yo hice lo mismo cuando hojeé el libro de Nobu Matsuhisa, Go West. Digamos que no suena apetitoso y lo de baja temperatura sugiere que vas a pasar muuuuuucho tiempo pendiente del salmón, un tiempo del que apenas disponemos. Bien, son solo 12 minutos, sí como lo lees 12 minutos, los que tienes que estar controlando la temperatura para disfrutar del salmón más suave y jugoso que hayas probado en la vida.
Desde que descubrí que el salmón no me empachaba cocinándolo al vapor, en casa no lo comía de otra manera pero creo que voy a arrasar con las existencias de bolsas para cocinar al horno para repetir la receta una y otra vez.




Jamás se me hubiera ocurrido consultar recetas de Nobu Matsuhisa hasta que recibí el correo de Cooking the Chef invitándonos a conocer a este cocinero de origen japonés. Sí que había oído hablar del restaurante que tiene en Londres pero no me había parado a investigar sobre su cocina. era uno de esos lugares que tengo en mi lista imaginaria para visitar cuando vuelva a Londres (la lista va creciendo peligrosamente). El caso es que la cara me sonaba de algo y es que aparte de cocinar también ha sido actor apareciendo en las películas Casino y Memorias de un Geisha.

El dueño de 22 restaurantes por todo el mundo, se dice pronto, define su cocina como básica y sencilla y así es la receta que te presento.

Ingredientes para 2 personas:

2 lomos de salmón de 100 gr cada uno
1 cucharada de sake
1 cucharada de salsa de soja
1 cucharada de dashi
jengibre rallado
1 diente de ajo picado
100 gr de tirabeques
aceite de oliva
germinados




1. En un cazo amplio vertemos agua y la llevamos a 65º y la mantenemos a esta temperatura durante toda la cocción.

2. En una bolsa apta para cocinar al horno y microondas, introducimos los dos lomos de salmón sin espinas ni piel, sake, soja, jengibre, ajo y dashi. Te recomiendo que piques muy bien el ajo y ralles el jengibre muy fino porque no les da tiempo a cocinarse y te los encontrarás  crudo arruinando así la receta.

3. Sumergimos la bolsa bien cerrada para que no entre agua y vigilamos para que la temperatura del agua no suba de los 65º que te comenté antes. Necesitaremos un termómetro y tener que estar separando el cazo del fuego de vez en cuando. Si te gusta el pescado hecho, no demasiado, con 12 minutos tendrás bastante. Sin embargo, si eres como yo y te gusta el pescado poco hecho, entonces con un par de minutos menos estaría perfecto.




4. Para la guarnición salteamos los tirabeques cortados en tiras finas en aceite de oliva hasta que estén hechos pero aún crujientes. Ponemos los tirabeques en el centro del plato en el que vayamos a servir el pescado.

5. Con cuidado sacamos los lomos de salmón de la bolsa y o bien separamos el pescado en lascas, como yo hice, o dejamos los lomos enteros. Acabamos con unos terminados y un poco de la salsa que  se habrá formado en la bolsa.

De verdad que nunca habrás probado un salmón más suave y jugoso en toda tu vida.

jueves, 5 de octubre de 2017

ENSALADA DE BACALAO CON MANDARINAS



Aquí volvemos después de ..., espera , déjame ver, ... unos ocho meses de desconexión involuntaria al principio y voluntaria durante las vacaciones de verano,  que se extendieron también a septiembre. En algún momento hay que volver, o no.., pero yo he decidido volver a la cocina, a embadurnarme de harina, elegir recetas, probar platos nuevos, poner la cocina perdida, hacer perder la paciencia al personal mientras esperan a que haga las fotos reglamentarias y sobre todo, disfrutar de lo que empezó como una afición y que en los últimos meses de publicación se había convertido en una obligación. Y cuando eso pasa, es mejor retirarse, coger aire, oxigenar el cerebro y plantearte qué quieres conseguir con el blog que no es otra cosa que pasármelo bien sin agobios.

Es curioso que la última receta publicada fue con bacalao y que la elegida para homenajear a Dani García sea también con bacalao. Ya sabes que el día 5 de cada mes Cooking the Chef nos anima a preparar recetas de un cocinero famoso ya sea español o extranjero. Recibir el correo con la propuesta del mes es como abrir una caja de bombones, que diría Forrest Gump, no sabes a quién te vas a encontrar ni si vas a poder cumplir la misión propuesta.





Cuando empecé a buscar recetas de este cocinero malagueño me temblaron un poco las piernas ya que todas las recetas que encontraba me parecían un poco complicadas para hacerlas en mi cocina. Y luego estaba el tema del tiempo, claro. Pero el que halla, encuentra y, a pesar de que Dani García es muy conocido por su cocina innovadora, tiene unas recetas tradicionales maravillosas que puedes consultar en su libro En la cocina de mi madre.
Como me suele suceder cada vez que le echo un vistazo a un libro nuevo, la impaciencia me puede y quiero hacer todas las recetas de una vez. Luego voy desechando y dejo a un lado las que sé que no van a gustar mucho y finalmente me quedo con medio libro para probar.
Me llamaban mucho la atención las recetas otoñales de platos de cuchara pero los más de 30 grados que seguimos teniendo me echaban un poco para atrás. Al final me quedé con esta ensalada de bacalao, mandarinas y aceitunas negras que está buenísima, es sana y se prepara en nada de tiempo.
Bueno, lo de las mandarina es una licencia mía porque la receta original lleva naranjas y no sé tú, pero yo todavía no he encontrado naranjas decentes. La semana pasada me tomé un zumo que sabía a potingue. No hay naranjas decentes pero si unas mandarinas ácidas que merecen la pena.




Ingredientes 4 personas:

300 gr de bacalao en lomo
1 patata
4 mandarinas (eran pequeñas)
1 cebolleta
1 cucharada de pasta de aceitunas
1 cucharada de aceite de oliva
endibia


Cocemos el lomo de bacalao en agua y cuando esté listo, lo dejamos enfriar antes de separar el lomo en lascas. Cubrimos de aceite. Este paso lo puedes hacer la noche antes si quieres preparar la ensalada el día siguiente.
Lavamos las patatas bien y las cocemos enteras, con su piel, hasta que estén tiernas. Las enfríanos y las cortamos como más nos guste en rodajas o en cascos.
Pelamos las mandarinas y las cortamos en rodajas o en gajos, como prefieras. Picamos muy fina la cebolleta.
En un cuenco mezclamos la pasta de aceitunas con el aceite de oliva y reservamos.




Vale. Ya tenemos todos los ingredientes de la ensalada listos para montar nuestro plato.
En un plato o fuente ponemos las hojas de endibia, la patata, rodajas de mandarina, bacalao y cebolleta. Terminamos añadiendo la mezcla de aceite y pasta de aceitunas.

Nos vemos la semana que viene con algo que de ligero tiene muy muy poco.