viernes, 5 de enero de 2018

PASTA CON SARDINITAS, TOMATES CHERRY Y CRUMBLE DE ORÉGANO



Aquí estamos un mes más homenajeando a un chef, en este caso extranjero. Como ya sabes en Cooking the Chef nos proponen elaborar recetas de chefs y publicarlas el día 5 de cada mes. Este mes la propuesta no me ha podido gustar más: Donna Hay. Esta australiana empezó muy joven a escribir recetas y a hacer fotografías a alimentos llegando a convertirse en editora de las secciones gastronómicas y de estilo de vida de la revista MarieClaire. De ahí pasó a publicar su propia revista, a escribir libros de cocina y a grabar  sus propios  programas de televisión, a los que me declaro adicta.
Me encantaría tener esa cocina grande siempre limpia y con esa supernevera en la que debe caber medio mercado. La ves cocinando y todo parece tan fácil y rápido que te entran ganas de ir a preparar algo, lo que sea. No solo me gustan sus programas sino que sus libros son espectaculares con una fotografía muy cuidada y limpia.




Debo tener seis o siete libros y en el blog puedes encontrar recetas suyas como el trifle de fresas o los muffins de frambuesa y chocolate blanco.
Ha sido muy difícil elegir una receta para este reto porque me gustaban muchas pero me decidí por esta pasta porque con pocos ingredientes, con poco tiempo se puede conseguir un plato sobresaliente. No siempre tenemos todo el tiempo del mundo para meternos en la cocina y pasar horas delante de los fogones, o no siempre tenemos tiempo para ir al supermercado y más de una vez nos hemos quedado un buen rato mirando la despensa y/o la nevera porque no había casi nada y la inspiración no llegaba ¿verdad? O no tenemos ni pizca de ganas de cocinar porque llegamos muy cansadas a casa y lo que queremos es algo rápido y bueno para comer. Al menos eso me ha sucedido más de un millón de veces durante 2017 y la tentación de pasarte a por comida basura es grande, muy grande. Por eso mi propósito para este año es traerte recetas que no supongan mucho esfuerzo, que se te saquen de algún que otro apuro y que puedas dejar medio preparadas de un día para otro porque los imprevistos existen y no avisan, simplemente se presentan.




Esta receta hace honor a mi propósito porque solo necesitas pasta, una lata de sardinas, tomates cherry, orégano y pan duro. Si miras en tu despensa seguro que encuentras esa lata de sardinas que tenemos ahí "de guardia" por un por si acaso y que le va a sentar de fábula a esta pasta.
Venga, nos vamos a la cocina.

Ingredientes para 4 personas:

400 gr de pasta
100 gr de sardinas en lata
60 ml de aceite de oliva
210 gr de pan rallado
orégano
2 dientes de ajo picados
700 gr de tomates cherry
1 cucharada de vinagre balsámico

En una cazuela ponemos a hervir  abundante agua para cocer la pasta.




En una sartén calentamos dos cucharadas de aceite de oliva y añadimos un ajo picado, el pan rallado y el orégano. Rehogamos unos 5 minutos  hasta que el pan esté dorado. Retiramos de la sartén y reservamos.
En la misma sartén rehogamos en aceite el otro diente de ajo picado. Agregamos las sardinas y los tomates. Cocinamos unos 5 minutos más antes de añadir un poco de agua de cocción de la pasta (125 ml) y el vinagre balsámico. Dejamos que la salsa cueza otros 5 minutos más antes de incorporar la pasta ya cocida y mezclarla con la salsa para que se tome.




Servimos la pasta en los platos y terminamos espolvoreando el crumble de orégano.
Finalmente puedes añadir un poco de perejil.
¿Cuántos hemos tardado? ¿Quince minutos?

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